“비밀” Bimil – secreto. Capítulo nº 22

por Nuna y @Jeannelok

Seungho estaba maltratando el saco de boxeo mientras Joon lo miraba con una media sonrisa. ¿Es que a todos los miembros del equipo se les ocurría desahogarse con el pobre cacharro cuando tenían un problema? La preocupación por su amigo dio paso a un pequeño hormigueo en su estómago cuando su traicionera mente le trajo a la cabeza la imagen de Seung Min sudorosa, arremetiendo contra el mismo objeto una y otra vez, furiosa, encantadora, excitante…

La había tenido delante todo el tiempo y no se había dado cuenta de lo que sentía por ella hasta aquella noche de la fiesta. Y no fue su vestido, ni el maquillaje, ni el peinado… fue aquel sentimiento de territorialidad que le embargó cuando vio que otros hombres la estaban mirando con los mismos ojos que él. Fue en ese momento cuando supo que, fuera del entorno del GOSE, donde todo eran misiones, investigaciones, entrenamientos o reuniones de grupo, había un mundo lleno de hombres que estarían más que dispuestos a lidiar con esa irresistible personalidad de la chica, que era tierna y extraordinariamente fuerte a la vez.

Sí, esa noche lo supo. Supo lo que quería y supo que debía tenerlo. Su gesto se torció en una sonrisa completa cuando recordó lo que había ocurrido después. Cada uno de sus encuentros fue delicioso. Seung Min no le había decepcionado. Él sabía desde el principio que, debajo de aquella máscara de dureza y frialdad había una mujer tierna a la vez que pasional, y sólo pensar en ello le hacía querer darse media vuelta e ir a buscarla otra vez.

Pero no estaba allí por eso… estaba allí porque desde la última reunión que tuvo el grupo, en la que Mastermind les había contado que los infiltrados habían vuelto a la organización de sus enemigos, pero que todavía no habían enviado ningún informe, Seungho había perdido la cabeza y había salido como un loco de la sala de juntas para acabar en el gimnasio.

En cuanto a los infiltrados, no sabían si habían sido atrapados o si simplemente no tenían nada que decirles todavía, pues las instrucciones eran que se comunicaran sólo cuando tuvieran algo realmente importante que informar; no querían correr riesgos si es que estaban bajo vigilancia.

Pero lo más frustrante de todo, era que tampoco habían recibido noticias de los secuestradores de So Yeon, y ni siquiera sabían por dónde empezar a buscarla.

Thunder había fabricado algunos localizadores más, y Mastermind había enviado a algunos grupos a patrullar la ciudad con ellos, pero seguían sin conseguir nada.

Joon se imaginaba cómo se sentía Seungho. Él decía que la chica era sólo como una hermana para él, pero nadie estaba seguro de si eso era cierto o si había algo más detrás de esa relación entre ellos, y de haberse tratado de Seung Min, estaba seguro de no haberse conformado con esperar a recibir noticias… de ser Seung Min, él ya estaría destrozando el segundo o tercer saco de boxeo…

Sus pensamientos se vieron interrumpidos cuando notó una mano que se posaba en su hombro. Giró la cabeza y vio a Min Woo, que miraba con preocupación al líder.

– ¿Has venido a verle? – preguntó el inmortal.

– Sí… pero no sé ni qué decirle – reconoció Joon, frustrado.

– No creo que haya nada que puedas decirle que haga que se sienta mejor – susurró Min Woo -. Creo que ahora lo único que podemos hacer es entrenarnos duramente y prepararnos lo mejor posible. Nuestros hombres podrían encontrarla en cualquier momento, y entonces habrá que actuar con rapidez. ¿Cómo te sientes?

– Fuerte… poderoso. Puedo correr cincuenta veces más rápido, puedo dar golpes infinitamente más fuertes… esto que nos ha hecho Insanity es increíble.

– Perfecto… he organizado una sesión de entrenamiento con todos los miembros del grupo. Quiero comenzar a probar vuestros límites para saber hasta dónde podéis llegar y hasta qué punto podéis enfrentaros a ellos. ¿Cuánto tiempo lleva Seungho haciendo eso?

– Una media hora.

– Mmmmmm… será mejor que nos pongamos en marcha. Acompáñame.

– ¿Qué hacemos con el líder?

– Déjale. Él está siguiendo su propio programa de entrenamiento.

Justo cuando acababa de decir eso, el saco de boxeo con el que Seungho se esmeraba, explotó delante del hombre, quedando sólo algunos retazos de tela colgando del techo. Seungho miró lo que había hecho durante unos segundos, después, desapareció por la puerta que daba al almacén y en menos de un minuto ya tenía otro colgado y volvía a arremeter contra él.

– Vamos – dijo Min Woo -. Gracias a Seungho podremos comprobar cuánta resistencia tenéis en una lucha cuerpo a cuerpo.

– ¿Y cómo sabemos cuándo ha terminado?

– Golpeará y golpeará hasta que no pueda más – respondió Min Woo -. Y en cuanto eso suceda, correrá a buscarnos para averiguar si hay noticias nuevas.

***

– Los chicos están entrenando – informó Sun Nyu, mientras entraba en la sauna donde Soo Min y su hermana se relajaban.

Seung Min se levantó de un salto.

– ¿Y por qué no nos han avisado? – protestó -. Se supone que somos un equipo, ¿no? ¿Por qué nos dejan fuera?

La chica ya estaba secándose con la toalla, dispuesta a reunirse con el resto de compañeros cuando Sun Nyu la agarró por el brazo.

– Es un entrenamiento especial, quieren valorar los cambios después de la transformación. Especial para inmortales.

– Hmmmm… supongo que Min Woo está al frente.

– Sí.

– ¿Dónde está Min Ah? – pregutó Soo Min -. Quizás podamos trabajar con ella un rato.

– No lo sé… creo que está con el niño, haciendo vida normal y eso.

– Supongo que necesita a sus padres – sonrió Soo Min -. Debe ser duro para la pareja Min, ahora que vivían tranquilos con su hijo, se ven envueltos en todo esto. Y deben estar aterrorizados por si sucede lo mismo que… – calló al recordar cómo había salido Seungho de la reunión, desquiciado y loco de rabia. Entendía que So Yeon era importante para él, pero no podía evitar sentir una punzada de dolor cada vez que le veía así.

– Sí, pero ellos ya han tomado sus medidas, y tienen muchísima experiencia en ocultarse de los inmortales. Min Woo está en la lista de los más buscados desde que abandonó la organización – comentó Sun Nyu.

– Es cierto… – murmuró Soo Min.

Seung Min había terminado de secarse y ya estaba vestida con ropa cómoda de entrenamiento.

– Yo voy a unirme a ellos – dijo, con determinación -. Me importa una mier*a el tipo de entrenamiento que sea, quiero participar. ¿Venís?

Sun Nyu y Soo Min se miraron.

– Yo voy – dijo la otra melliza.

– Espera… Soo Min – dijo Sun Nyu -. ¿Qué tal si vamos a algún sitio tranquilo y seguimos explorando tus posibilidades?

La muchacha miró a su amiga y sonrió.

– ¿Otro entrenamiento especial? – preguntó.

– Especial para gumihos – se volvió hacia Seung Min -. ¿Cuál de los dos preferes tú?

– Dado que mis capacidades de gumiho son más bien limitadas, prefiero el físico. Con suerte, podré medirme en condiciones con Joon de una maldita vez, sin tener que controlar mi fuerza… va a ser muy divertido y excitante – dijo, con una gran sonrisa en los labios.

Sus ojos brillantes y el rubor que subió a su rostro, expresaron mucho más que el significado mero de sus palabras.

– Seung Min, no me digas que tú y él… – Sun Nyu se llevó las manos a la boca con entusiasmo y también se sonrojó.

– ¿No pensabas decírnoslo? – gritó su hermana acercándose y cogiéndola de las manos.

– Os lo estoy diciendo ahora – murmuró ella, algo avergonzada.

– Es maravilloso – suspiró Sun Nyu, sin poder evitar que sus pensamientos volaran directamente hacia Mir.

– Sí – afirmó Soo Min -. Me pregunto por qué habéis tardado tanto… esto se veía venir casi desde el principio.

– ¿Tú crees? – le preguntó Seung Min.

– Siempre habéis tenido una química especial. Os entendíais… hasta cuando peleábais se veía fluir una especie de comunicación a otro nivel… Me alegro por ti, hermana.

Soo Min abrazó a su melliza con fuerza. Sun Nyu, emocionada hasta las lágrimas se les unió también.

– Apartáos ya, pesadas – protestó Seung Min separándose de ellas -. Acabaré pareciendo una blandengue como vosotras…. Me voy con los chicos.

– Nos vemos luego, hermana – rió Soo Min.

***

Seungho irrumpió en la sala anexa a donde había estado dejándose los puños con el saco de boxeo. Allí, todos sus compañeros se volvieron para ver quién había entrado de aquella manera. Cuando le vieron, algunos bajaron la cabeza y otros dieron instintivamente un paso hacia él, pero su mirada fría y profundamente atormentada, junto con su tono de voz imperioso a la hora de hablar, los disuadió:

– ¿Algo nuevo? – preguntó, atravesando con su mirada a MinWoo.

El inmortal sacudió con elegancia la cabeza.

Seungho se dio la vuelta sin decir nada y salió igual de impetuosamente que había entrado.
Joon se acercó a Min Woo y lo miró expectante.

– Tres horas y media, y todavía no está al límite de sus fuerzas – comentó Min Woo mirando su reloj. Después emitió un profundo suspiro -.Voy a avisar a Mastermind de que hay que tenerle vigilado. Está fuera de sí – añadió, sacando su teléfono móvil -. ¡Los demás, seguid con lo que estábais haciendo!

Joon volvió con sus compañeros. Allí estaba Seung Min, esperando su ataque… preparada, alerta, felina y letal. Jamás pensó que se pudiera disfrutar tanto de una sesión de entrenamiento tan dura…

***

Las dos chicas se miraron después de examinar el papel que acababa de llegar por fax. Increíble, tenían en las manos aquello que llevaban días esperando.

– ¡Vamos a hablar con Mastermind! – gritó Sun Nyu con entusiasmo.

Soo Min se levantó dispuesta a correr hacia la puerta, pero entonces se detuvo en seco.

– ¿Qué pasa? – preguntó Sun Nyu alarmada.

– ¡Shhh! Alguien viene. Y creo que es Seungho.

Antes de que Sun Nyu pudiera contestar, el líder entró en la sala de juntas, lugar que habían escogido para entrenar sus poderes psíquicos. Soo Min apenas tuvo tiempo de esconder el papel que llevaba en las manos llevándoselas a la espalda.

La fría mirada de Seungho las atravesó a las dos.

– Mastermind no está en su despacho – dijo, con un tono de voz igualmente frío -. ¿Sabéis si ha ocurrido algo? ¿Ha recibido alguna noticia o llamada?

Soo Min sacudió la cabeza, y Sun Nyu la miró sorprendida.

– No. No hay nada nuevo. Lo siento, Seungho – respondió Soo Min.

– Vale, voy a darme una ducha y luego saldré con uno de los localizadores. Decidles a los chicos que me avisen si sucede algo, ¿de acuerdo?

Soo Min asintió con la cabeza y Sun Nyu la imitó insegura. Sin esperar más respuesta que esa, Seungho salió de la habitación y volvió a dejarlas solas.

– ¿Por qué has hecho eso? – preguntó Sun Nyu -. ¿Por qué se lo has ocultado?

Soo Min suspiró y sacó el papel de nuevo, dejándolo sobre la mesa y deteniéndose a estudiarlo mejor.

– Has visto cómo está – dijo tranquilamente, mientras seguia con la vista las letras y el plano adjunto -. Si le hubiera dicho que nos han enviado la localización exacta de So Yeon y los planos del edificio, ¿crees que habría esperado siquiera a elaborar un plan con el resto del grupo? Le conozco… habría salido corriendo hacia este lugar sin siquiera pensar en llevar refuerzos. Esto es importante, hay que hacerlo bien, y Seungho no está en condiciones de pensar con claridad ahora mismo.

– Vale, pues vamos a buscar a Mastermind.

– Está bien. No está en su despacho, quizás podamos llamarle al localizador o Min Woo sepa dónde está.

Estaban a punto de salir de la habitación cuando uno de los teléfonos internos sonó. Soo Min corrió a atender la llamada, con la esperanza de que fuera Mastermind, pero se trataba de Min Woo.

– ¿No está el jefe ahí? – preguntó en cuanto Soo Min respondió.

– No. Creo que tampoco está en su despacho, quizás su secretaria sepa dónde ha ido. Íbamos a buscarle también.

– Estupendo, llamé a su despacho primero y pensé que podría estar ahí… supongo que habrá salido a hacer cualquier cosa. Cuando regrese, ¿podríais hacer el favor de decirle que se ponga en contacto conmigo? Es importante…

– Claro, por supuesto.

– Escucha, Soo Min… se trata de Seungho. Está desquiciado y creo que ahora mismo supone un peligro para sí mismo – explicó el inmortal -. Te lo digo porque aunque no lo creas, tú ejerces cierta influencia sobre él, podrías intentar ayudarle a calmarse… pero quiero proponerle a Mastermind una vigilancia más estrecha de su estado emocional. No sé, un psicólogo, un terapeuta… creo que está a punto de perder el control y así no nos sirve de nada. ¿Querrás intentar ayudarle?

– Es lo que quiero, pero también se ha cerrado en banda conmigo. A medida que van pasando los días está más y más distante – suspiró la chica.

– Mmmmmm… eso no es nada bueno. En fin, no se pierde nada por intentarlo, ¿verdad?

– Seguro, lo haré de todas formas.

– De acuerdo, entonces…

– ¡Min Woo! Un momento… – Soo Min pulsó el botón del manos libres para que Sun Nyu pudiera escuchar a su interlocutor.

– ¿Sí?

– Tengo entendido que estáis en un programa de evaluación de los chicos en este instante… ¿puedo preguntar cómo va todo?

– Va bien – dijo él con satisfacción -. Los chicos son bastante fuertes ahora, pero todavía no han alcanzado el mínimo requerido para considerarles al mismo nivel que los inmortales, ni siquiera a los de la nueva generación. Supongo que llegarán a su altura, y que es cuestión de tiempo que lo hagan, he venido observando cómo sus cualidades mejoran día a día. Afortunadamente, mientras los secuestradores no se pongan en contacto con nosotros, podemos seguir mejorando en ello… creo que es lo único positivo de toda esta situación.

Soo Min suspiró. Esa respuesta no era para nada la que había tenido la esperanza de escuchar.

– Entonces, si llegara el momento esta noche o mañana y tuviéramos que repetir aquello que hicieron…

– Bueno, quizás aguantarían un poco más, se llevarían a más de esos tipos por delante y todo eso… pero no creo que pudieran salir indemnes si se tratara de vérselas con uno como yo… – Min Woo suspiró -. Por lo visto, los nacidos somos mucho más fuertes que los nuevos… aunque los chicos alcanzaran el máximo de su potencial, tendrían que cubrir esa diferencia utilizando sus destrezas y habilidades. Confío en que su buena forma y su entrenamiento como agentes especiales puede servirles de sobra llegado el momento para suplir ese inconveniente… pero sinceramente, todavía no es el momento.

– Ajá…

– ¿Alguna duda más? – preguntó Min Woo, con un tono de voz que indicaba que estaba sonriendo al otro lado de la línea.

– No. Muchas gracias Min Woo… ánimo con ello. Saluda a los chicos de nuestra parte, nosotras también estábamos en uno de nuestros entrenamientos especiales.

– Perfecto. Ánimo a vosotras también.

Cuando escucharon el click que daba fin a la llamada, las chicas volvieron a mirarse seriamente la una a la otra.

– Creo que tenemos que hablar con Mastermind cuanto antes – propuso Soo Min.

– Ellos… ellos no están preparados – murmuró Sun Nyu, y le arrebató los papeles para estudiarlos también.

– Sí, lo sé, y me preocupa…

– A mí también. No voy a consentir que vuelvan a herir a Mir.

Cuando la chica se metió de lleno en la lectura del plano, Soo Min tuvo una ligera idea de lo que estaba pensando.

– Sun Nyu, no se te habrá ocurrido la loca idea de…

– No lo permitiré – insistió Sun Nyu sin levantar la mirada de ese plano.

– Sun Nyu…

– Tú acabas de hacerlo, acabas de ocultárselo a Seungho para protegerle, y las dos hemos escuchado lo que acaba de decir Min Woo… vamos sólo a estudiar la posibilidad, ¿vale?

Soo Min sacudió la cabeza.

– ¿Sin refuerzos? ¿Solas? No es que tenga miedo de que nos hagan daño, es que algo le podría suceder a So Yeon si no lo hacemos bien.

– Emplearemos la inteligencia antes que la fuerza. La idea es sacarla de ahí sin que nos descubran, por lo menos hasta que la hayamos encontrado. Y yo soy la más fuerte.

– Lo sé… y yo también tengo algunas cualidades ventajosas… ¿Qué tal si avisamos a Seung Min?

– Tu hermana ni siquiera ha aceptado que vayas a luchar contra ellos, en cuanto se entere de lo que planeamos irá corriendo a avisar a los demás…

– Sí, eso es cierto…

– Ni siquiera podrán tocarnos, yo los achicharraré y tú los mandarás a volar por los aires antes de que puedan acercarse a menos de tres metros, Soo Min.

– ¿Cuántos son? – dijo Soo Min mientras se sentaba junto a ella y releía tanto la escueta misiva de sus aliados, como el plano que les habían enviado.

***

Cuando Seungho salió de la ducha con el pelo mojado y una toalla envolviéndole las caderas, y se dirigió a los vestuarios, se encontró con Thunder, que estaba apoyado contra su taquilla con una rodilla flexionada, esperándole.

Thunder levantó ansioso la mirada cuando le escuchó llegar, pero se encontró con que el líder lo apartaba bruscamente sin decirle una palabra y abría la puerta para buscar su ropa.

– Seungho… – mumuró.

El líder cerró bruscamente la puerta de metal y se lo quedó mirando con furia.

– Hasta ahora que te decides a darme una explicación – gruñó.

– ¿Explicación? ¿Te refieres a So Yeon? Sí, la conocía – admitió.

Seungho se movió tan rápidamente que Thunder ni se dió cuenta de cómo lo agarraba por el cuello de la camisa y lo estampaba contra las taquillas del otro lado del pasillo. Antes de que pudiera reaccionar, le tenía encima, con el antebrazo apoyado contra su garganta y sus hombros e inmovilizándolo contra la fría superficie que había tras él.

– ¡Por qué lo negaste!

– Si no recuerdo mal, fue So Yeon quien lo negó – se defendió.

– Algún motivo tuvo que tener… ¿eras tú de lo que quería hablarme?

Thunder frunció el ceño, y Seungho captó rápidamente su gesto.

– No. No me había hablado de ti todavía, pero creo que quería hacerlo… – lo soltó y le dio la espalda -. ¿Qué pasó? ¿Que le hiciste? Ella te negó… estaba nerviosa y desconcertada. Supongo que eso significa que lo que fuera que pasó entre vosotros no fue agradable para ella.

– Supongo que lo último que esperaba era encontrarme allí, y contigo… fue una sorpresa para mí también. Y no… creo que no fue agradable para ella, si tengo que serte sincero.

Seungho se giró de nuevo y Thunder agradeció que las miradas no matasen, porque sin duda, habría caído fulminado en ese momento.

– Explícate ahora mismo – exigió el líder.

– No te daré detalles, porque quiero respetar la intimidad de So Yeon – advirtió Thunder, ganándose otra mirada matadora de Seungho – pero tampoco te engañaré y te contaré lo esencial. So Yeon y yo nos conocimos una noche cualquiera en un club que frecuento. Es una chica estupenda, y además es muy guapa

– Eso ya lo sé – gritó Seungho -. Sé perfectamente cómo es So Yeon, y hazte la cuenta que hablas con su hermano…

– También lo sé – suspiró Thunder antes de continuar -. El caso es que volvimos a encontrarnos en alguna que otra ocasión y surgió algo… Seungho, tú sabes la vida que vivimos, llena de secretos y de peligros. Sabes que no podemos entablar una relación seria ni hacer amigos fuera del grupo sin tener que mentir como cosacos o terminar arriesgando a aquellos que nos son cercanos…

– Sí… lo sé. Ahora lo sé mejor que nunca – respondió Seungho amargamente.

– Pues ese es uno de los motivos por los que no me comprometo seriamente con ninguna chica.

Seungho volvió a mirarle con furia.

– Se lo advertí, fui sincero con ella, al menos eso sí lo hice… pero en el momento en que me di cuenta de que para ella no era tan casual como para mí, tuve que cortar por lo sano.

Seungho volvió a estamparlo contra la pared y levantó un puño con toda la intención de pegarle. Lo miró directamente a los ojos, y Thunder le aguantó la mirada con cierto aire de desafío.

– Lo hice por ella – siguió diciendo -. So Yeon es una chica maravillosa, y a mí me habría gustado seguir viéndola… pero no quise hacerle daño y por eso terminé con todo antes de que la cosa fuera a mayores. Yo no sabía quién era ella, no tenía ni idea de lo que significaba para ti. Sé que estás preocupado, pero créeme… yo también la aprecio, le tengo muchísimo cariño a esa chica, y como tú, me estoy volviendo loco por no saber dónde está o cómo está… – se le quebró la voz -. Me siento hasta responsable, sé que no lo soy, sé que tú tampoco lo eres… pero no importa, sigo sintiéndome responsable de ella, y quiero encontrarla, Seungho. Tanto como tú.

Seungho lo observó durante unos segundos, valorando sus palabras, y después lo soltó bruscamente y se apartó de él.

– No tanto como yo – murmuró -. Ni se te ocurra comparte conmigo… ella es mi hermana, mi única amiga… para ti solo fue una chica con la que pasar el rato. No vuelvas a comparar tu dolor con el mío o te partiré la cara, y ya me cuesta bastante no hacerlo en este instante.
Thunder se acercó y le posó una mano en el hombro. Seungho se apartó como si su contacto le quemara.

– ¿Te ayudaría eso? – preguntó Thunder.

– ¿El qué?

– Partirme la cara… ¿te ayudaría? Si te va a hacer sentir mejor, adelante, creo que yo también me sentiría mejor si lo hicieras.

Seungho se dio la vuelta sorprendido y miró por primera vez a Thunder sin la neblina de su propia ira. Estaba pálido, ojeroso, parecía cansado y su rostro tenía una expresión devastada.

De repente, el líder recuperó el enfoque…

Lo que hubiera pasado entre ella y Thunder no era importante ahora, y no podía comportarse como si lo fuera, o encontrar en ello una vía para desviar ahí su furia y desahogarse con su compañero. Estaba claro que Thunder le había hecho daño a So Yeon, pero se encontró con que creía cada una de las palabras que él había dicho, y de alguna forma, si olvidaba que So Yeon era como una hermana, y le contaran la misma historia refiriéndose a otra chica, habría comprendido perfectamente a Thunder.

Pero el caso es que se trataba de ella, y no podía evitar sentirse dolido.

Así y todo, no era relevante. Lo único que importaba era que ella estaba desaparecida, en manos de aquellos tipos despreciables, y que se estaba volviendo loco por no saber siquiera si seguía con vida…

– Thunder… – dijo sentándose abatido en el banco que había enfrente de las taquillas -. ¿Crees… crees que ella estará bien?

Thunder se agachó y volvío a posarle la mano en el hombro. Esta vez Seungho no se apartó.

– La necesitan viva, Seungho – respondió Thunder con voz suave -. Cualquiera que sea eso que pretenden obtener a cambio de ella, la necesitan viva… pero tengo miedo de descubrir lo que es. Tengo miedo de que pidan algo que no podamos darles. Me estoy volviendo loco, y no sé qué hacer…

Seungho le devolvió una mirada torturada.

– No puedo perderla, Thunder – sollozó -. Ella es lo único bueno que he tenido en la vida… no puedo perder a So Yeon.

Y por primera vez desde que se habían llevado a la muchacha, Seungho se desmoronó y lloró como un niño en los brazos de Thunder.

***

Ya llevaban un buen rato armando planes, más tiempo del que se pensaban, así que decidieron que sería buena idea marcharse de allí antes de que las descubriesen.

El primer paso que debían realizar era ir en busca de material. No sería difícil, ya que todo el mundo seguiría o entrenando o tomando un pequeño descanso.

Primero fueron a por un inhibidor. Se encontraban en una sala de investigaciones donde Thunder y CyberDanger solían pasar muchas horas, sin embargo éste último no se perdía ningún entrenamiento porque aprovechaba para ver el funcionamiento de algunos aparatos, parecidos a chalecos anti balas pero mucho más ligeros, resistentes y creados para debilitar los golpes recibidos, que había estado diseñando.

Fue Sun Nyu la que entró mientras Soo Min se quedaba fuera, vigilando que nadie, sobre todo el mismo CyberDanger, se acercase por allí.

Al salir, en sus manos llevaba también otro instrumento que les sería de mucha utilidad: un localizador.

Estuvieron planteándose si llevar armas, pero creyeron que era mejor no hacerlo: no sabían usarlas, y para disparar a un inmortal, acertar y herirlo de verdad necesitarían mucha destreza.

Se cambiaron de ropa hasta ir completamente de negro. Cabellos recogidos, prendas cómodas. Optaban por ser sigilosas: sería su mejor baza. Ambas sabían que la idea de achicharrarlos era muy bonita, pero bastante imposible. Ellos eran muchos, capaces y fuertes. Ellas dos, con poderes destructivos de cara a ellos pero débiles e inexpertas en otros ámbitos.

-Si estamos guapas y todo.-bromeó Sun Nyu, intentando quitarle hierro al asunto. No estaba acostumbrada a ese tipo de ropa tan apretada, pues antes de conocer a los chicos había vivido prácticamente siempre vistiendo sencillos vestidos, airosos y cómodos.

-Espero que a mi hermana no le importe que asaltemos su armario.-fue la respuesta de la otra chica, mientras se recogía el cabello. Cuando llegó al lugar, lo llevaba corto como un chico y ahora ya le llegaba por los hombros.

Tenía el corazón encogido. Habían cambiado. Todo había cambiado. Y nada volvería a ser igual, aunque lo supo desde la muerte de su madre.

Apretó los puños, intentando ignorar las lágrimas que la asaltaban al recordar a la mujer. Había sido la protegida toda la vida, y ahora salía al mundo para luchar por primera vez de verdad.

Por Seungho.

-¿Estás preparada?-preguntó a su amiga. La gumiho sonrió dulcemente.

-No, pero dudo que uno esté nunca realmente preparado para estas cosas.

No fue demasiado fácil salir de allí, aunque sintieron sobre sus hombros las miradas intrigadas al verlas salir del lugar sin escolta. Dado que aunque no supieran realmente qué se escondía detrás de ellas, sabían que estaban allí bajo protección, debieron imaginarse que el caso se había dado por cerrado y que podían regresar a su vida normal, así que las dejaron marchar sin dificultades.

El primer paso estaba dado. Tomaron un taxi: la localización estaba lejos, y preferían no gastar energía trasladándose con sus poderes.

La mayor parte del dinero se la habían cogido a Joon. Iba a matarlas, pero conocido era entre todos que el chico guardaba cada céntimo como si le fuese la vida en ello, y era fácil saber que lo ponía todo debajo del colchón. El taxi no iba a resultarles especialmente barato, cuando debían llegar prácticamente a la otra punta de la ciudad.

E incluso cuando las dejaron, todavía tuvieron que caminar un buen trecho hasta llegar al sitio. Apartado y bien escondido, por eso había sido tan difícil para los agentes localizarlo. Cuando los jóvenes inmortales les dijeron dónde se encontraba el lugar y cómo era su disposición, estuvieron planteándose colocar vigilancia, no obstante lo descartaron: tenían dos opciones. Si se habían llevado a So Yeon, sabían que ellos irían a buscarla así que estarían atentos a su llegada. Por otro lado, si no les esperaban, tentaban el ser descubiertos.

Tenían a los infiltrados dentro, y de momento así habían conseguido la información realmente interesante (de la cual las chicas hicieron una copia por si algo sucedía y no podían regresar): cuántos inmortales se movían por el lugar, la situación de la celda de So Yeon y su estado (¡¡viva!!) y detalles sobre la estructura del lugar en los cuales no habían reparado nunca.

-Las películas te enseñan grandes estrategias, como lo interesantes que son los conductos de ventilación.-Sun Nyu había tenido mucho tiempo para conocer el mundo humano de la filmación mientras mataban el tiempo en el piso franco.

-Para pasar inadvertidas, es lo mejor que tenemos-la secundó Soo Min, aunque ya habían hablado de ese plan que era el que más las convencía-. Si esperan que llegue la tropa, creerán que lo harán a lo grande, no siendo dos. Y somos lo bastante pequeñas para caber por ellos, seguro.

Solo lo dijo en voz alta para dar más seguridad a esa alocada idea que habían tenido.

Según la información, si caminaban recto encontrarían un edificio sencillo y sin nadie alrededor. Estaba oculto, así que no le ponían vigilancia especial y la parte interesante del edificio se extendía bajo tierra.

Cierto, al fin encontraron una edificación de no más de dos pisos de alto y prácticamente invisible para nadie ya que se encontraba oculta entre follaje y altos árboles.

En una de las paredes encontraron la entrada a los conductos de ventilación. Usaron unos destornilladores que habían traído consigo ya que el plan los requería de por sí y Soo Min entró en cabeza.

Comenzaba la batalla de ambas chicas, que esperaban que pasara rápida y tranquila.

Listado de capítulos.

NOTA: como habéis visto a lo largo del capítulo, hemos contado con la participación de Agra en las fotos que hemos subido en esta ocasión, porque nos pareció que los montajes que nos envió eran la caña y queríamos utilizarlos, y seguir utilizándolos en próximos capítulos. De parte de todas, MUCHAS GRACIAS, AGRA.

NOTA DE JEANNELOK: Agra, sobre los montajes… ÑSDHFAÑFHÑASHFKSFAÑSFA.

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7 respuestas a “비밀” Bimil – secreto. Capítulo nº 22

  1. ARI8 dijo:

    Ante todo, felicitar a Agra por esos grandes montajes que hizo. Nena, te quedaron genial.

    En cuanto al capítulo, me encantó lo desatado que está Seungho y el enfrentamiento con Thunder, fue tremendo y sigo creyendo que siente por ella algo más de lo que dice, Joon tiene toda la razón XDDDDDDDDDD.

    Las apariciones de MinWoo me encantan, es que pienso en él con el aspecto que llevaba en la Gumi, que no el que lleva ahora y me deja fuera de combate.

    Joon y SungMin, simplemente geniales, como siempre, son fantásticos.

    Espero que esas dos no la líen parda y por su culpa muera So Yeon.

  2. Aafcsfacsgacgdavdgbavbd -se recupera del fangirleo- La cosas esta interesante, como siempre vamos XD Yo me quedo con ganas de más y ya esta…Bueno pues otra vez a esperar, y del cap pues chingus,maravilloso y fantastico.Y los montajes molan mucho *w* tampoco es que hayais tardado mucho en subirlo eeeh~~ que yo me esperaba estar aqui esperando hasta las cuatro de la madrugada(?) LOL hasta la proxima preciosas,que haceis un gran trabajo >3<

  3. makino dijo:

    Agra, que montajes tan bonitos, ellas se ven divinas con las colas 🙂
    En cuanto al capitulo… ASÑDDFGKL ottokeioooo! * o * Me encanto como siempre, aunque se me hizo demasiado corto… tal vez porque lo leí con demasiada emoción.
    Lobitas uds son muuuy malas, como nos dejan así ahhh ahhh? Me van a pagar los ansioliticos para aguantarme una semana sin bimil?? Las quiero mucho y a la espera del siguiente 😀

  4. cekila85 dijo:

    ……………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………..sin comentarios……………………………………………………………………………………………………………………………..
    y es que esta simplemente GENIAL………………………………………………………………………………………………….

  5. Alusiana dijo:

    No sé pero la idea de ir solas ….. me sigue pareciendo una locura…….

  6. Agra dijo:

    ¡Waaaaaa! ¡La cosa está súper emocionante! Vaya par se ha ido a juntar. A ver la que lían esas dos con los inmortales, jajajaja. Me huelo que si Seungho no se había vuelto loco del todo preocupándose por So Yeon, ahora se va a volver loco y medio.
    La escena de los chicos me ha encantado, ya era hora de que esos dos pusieran las cartas sobre la mesa, y muy acertado que sea precisamente Thunder el único que pueda llegar hasta Seungho. Lo dicho genial.
    De Joon… se me olvidó comentar la semana pasada, que es curioso que la sangre de inmortal haya tenido ese efecto afrodisíaco tan fulminante sobre él XDDD. Es coña, que yo creo que Seung Min es más culpable que ese suero mágico, que la chica le gusta y no solo de forma carnal, eh XDDD.

    Y por lo demás GRACIAS a todas, que estoy encantada de que os gusten mis experimentos con el fotoshó (…espero que os gusten XDDD) y nada, ¡que los disfrutéis!

  7. fullvcia dijo:

    Por favor..¡¡¡qué alguno se entere y vayan a buscar a ese par de locas!!.Estas dos se pasean pr dónde quieren y nadie se fija en ellas…Estoy en las mismas que las demás..Thunder está colgadísimo por So Yeon. Agra..muy buenos los montajes..han quedado geniales y ni pintados para este capi…que sepáis que esta histor, como dure mucho más, va a acabar conmigo.

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