Hyung, capítulo FINAL. Heechul, aquel que crea cuentos de hadas.

by @Jeannelok

Heechul, aquel que crea cuentos de hadas.

-Podría resumir mi vida en ti.

-Es una bonita frase.

Ji Sang sonrió de medio lado después de dar esa respuesta a Heechul. El muchacho ya se había recuperado casi del todo, lo único que le daba problemas era la pierna, sin embargo podía grabar sin demasiadas dificultades. Así pues, se encontraban ya con el último capítulo. La muchacha intentaba que sus sentimientos no se vieran reflejados en su rostro, no obstante se le partía el alma cada vez que pensaba en que todo terminaba. Y temblaba de temor sólo de pensar que aquella amistad tan fuerte que había creado con su hyung fuera a desaparecer cuando diesen el adiós definitivo a la serie. No quería creer que eso fuera a suceder, sabía que el lazo que tenían era mucho más fuerte que el que compartía con nadie, pero, sin embargo…

Se sintió idiota al haberse perdido en sus pensamientos, porque aquello hizo que tuvieran que repetir la escena. De repente notó una mano sobre su frente y la apartó con suavidad al instante.

-Estoy bien. Sólo me he distraído.- Heechul le removió el cabello con dulzura.

-Tú déjate llevar por mí: haré de esta la mejor escena de beso de todos los tiempos.-aquella frase hizo que regresara del todo a la realidad. Sí, habían tenido escenas de abrazos, de besos en el rostro, de caricias, pero el beso final era el beso de “amor”. Se sonrojaba de sólo pensarlo, lo cual provocaba la sonrisa del muchacho. Se tuvo que recordar a sí misma que no era la primea vez que gravaba ese tipo de escenas, pero una vocecilla no dejaba de fastidiarle los pensamientos: “Pero nunca antes había sido con alguien que te gusta.”

-Podría resumir mi vida en ti.

-Es una bonita frase.

De nuevo, ahí estaba. Cada vez que Heechul decía, con aquellos grandes y apetitosos labios que en unos instantes debían encontrarse con los suyos, que “podría resumir su vida en ella”, a pesar de tratarse del guión y que sólo era cosa del personaje, sentía que el estómago le daba un vuelco. Igual a soñar que uno se halla en medio de una clase sin ropa, sintiendo el cuerpo débil…

-Sabes lo que haré ahora, ¿no?

-Te golpearé si es lo que creo que es.-musitó, recordando a duras penas sus líneas. Al menos lo que debía sentir su personaje y el torrente de emociones que ella sentía dentro eran el mismo. No sabía decir si aquello era perfecto y facilitaba su actuación o todo lo contrario: nunca había sido tan difícil.

Cerró poco a poco los ojos, dejando que los párpados cayeran suavemente y llenándolo todo de oscuridad. Sin embargo, el poder de su imaginación era suficiente. Podía ver los ojos de Heechul observándola fijamente antes de cerrarse igual que los suyos, mientras inclinaba la cabeza y a su vez aferraba con más fuerza el hombro de la chica. El aliento del chico sobre su boca le hizo saber que él había abierto la suya propia y Ji Sang se obligó a hacer lo mismo. Se estremeció unos instantes, y se obligó a recordar que en otras series él ya había besado y que todo había sido muy casto. Entonces recordó los besos que daba a sus compañeros, su cara de disfrute, y volvió a estremecerse.

Instintivamente, alargó sus brazos hacia la chaqueta del chico y se aferró a ella, como si fuera lo suficientemente resistente como para sostenerla mientras el mundo daba vueltas en su mundo lleno de Heechul.

Los instantes fueron eternos. Pudo ver el rostro de Heechul sonriendo con suficiencia, a Heechul enfadado, a Heechul sorprendido, a Heechul burlón, Heechul, Heechul, Heechul, Heechul… A punto estuvo de susurrar su nombre en voz alta, cuando sintió la presión de los labios del muchacho sobre los propios. Creía que su corazón no podía latir todavía más deprisa, pero al instante se dio cuenta de cuán confundida estaba. Sus manos se aferraron con más fuerza a la chaqueta mientras abría un poco más la boca y la lengua del muchacho entraba en ella, sorprendiéndola pues no creyó que fuera a hacerlo tan real. La mano que él tenía sobre su hombro aflojó para terminar rodeándola con ambos brazos por la cintura, apretándola hacia sí. Ji Sang sintió que tocaba el cielo y que sus pies se encontraban en el paraíso.

Cuando tuvieron que separarse sintió una pesada losa caer sobre su alma y deseó con todas sus fuerzas que algo hubiera salido mal y que tuvieran que volver a grabar, o siempre quedaba la “segunda toma”, la cual se hacía el 99 por ciento de las veces. Cuando el director dijo “corten” supo que ese 1 por ciento jugaría en su contra, porque se puso a aplaudir como loco.

-Fantástico, ¡simplemente magnífico! Estoy muy orgulloso y contento de vuestro trabajo-fueron su torrente de palabras mientras se acercaba a ellos, quienes todavía seguían a simples centímetros, palmeándoles la espalda-. Es increíble la química que tenéis, de verdad.

-Gracias.-aquello sorprendió a la chica. Heechul NO daba las gracias, y aquello la obligó a volverse a mirarle aunque todavía se aferraba a su ropa porque sentía las piernas como flanes. Al hacerlo y encontrarse con sus oscuros y rasgados ojos, entendió que lo había dicho porque sabía que ella no tenía las fuerzas necesarias y aquello la obligó a sonreír.

“Oh…soy tan débil ante él…”

Terminó de vestirse después de la grabación. El capítulo se emitiría dos días más tarde y estaba ya ansiosa por saber qué le parecería a los telespectadores. Se sonrojaba sólo de recordar el beso, igual que una niña pequeña. Se suponía que ya era adulta, que todo era sólo parte de la serie…y sin embargo, no podía evitar emocionarse. Si al menos él no hubiera puesto tanto entusiasmo a la hora de grabar la escena ella no estaría tan alterada (o al menos intentaba auto convencerse de ello). Mientras se dirigía a la puerta de salida le vio y tragándose todos sus nervios, se acercó a él, rodeándole los hombros y sin darle tiempo a reaccionar antes de sacarse una fotografía con él.

-Venganza.-proclamó sonriendo ella. Heechul tardó unos instantes en recordar que el primer día que tuvieron sesión de fotos, él hizo algo semejante. La miró sorprendido, le sonrió complacido y le golpeó con suavidad la cabeza.

-Veo que vas aprendiendo.

-He tenido al mejor maestro, ¿quieres verla?

-No hace falta. Sé que habré salido perfecto.

-Buenas, que baje ego por favor, que sube Heechul hyung.

-Mi ego está muy bien donde está, no te preocupes. Por cierto, ¿acudirás a la fiesta esa la semana que viene? Se celebra el aniversario del director, ¿recibiste la invitación?

-Sí, sí. Nos veremos allí…-eran unos días, sólo unos días, pero sabía que se le iban a hacer insoportablemente largos. Quería decirle que le acompañaba a casa, que quería ir con él a ver una película, que…

– ¿Quieres ir mañana a tomar algo?-incrédula, levantó el rostro cuando las palabras llegaron a sus oídos y lo miró directamente a los ojos. Heechul siempre la sorprendía, no obstante en ese momento entendió que no era sólo eso. Él comprendía y leía cada uno de sus movimientos, leía sus pensamientos, y se adaptaba a ellos. Heechul no hacía eso con nadie…con nadie, a parte de ella. Sintió que las lágrimas se atoraban en su garganta, emocionada de tal manera que no se dio cuenta de que todavía no había respondido a la pregunta- He quedado con los chicos después del Star King al que nos han invitado…-Ji Sang, sólo pudiendo ver el movimiento de su boca sin ser capaz de escucharle, sintió unas arrolladoras ganas de tirarse encima de él y abrazarlo con toda su fuerza, sin embargo recordó la historia con Rae Wook y decidió que no sería lo más oportuno, al menos que quisiera volver a crearle problemas a su hyung.

-Sí, claro que sí quiero. Por supuesto.

Así fue como al día siguiente, Ji Sang se encontró rodeada por 5 de los 13 chicos. Leeteuk, Heechul, Kangin, Eunhyuk y Donghae llamaban la atención casi sin pretenderlo. Incluso si intentaban comportarse de manera normal, aunque era difícil en ellos porque parecían criaturas todo el rato de aquí para allá, la gente los miraba al pasar, cuchicheaba y sacaban fotos con el móvil. Ji Sang se daba cuenta de que el ser una chica, de diferente compañía y pasar tanto tiempo con ellos, podía resultarle extraño a la gente. Sin embargo, si ellos no decían nada al respecto mucho menos iba a hacerlo ella. El cielo estaba ya oscurecido ya que habían salido muy tarde de la grabación y a pesar de ser verano, comenzaba a refrescar un poco. Ji Sang notaba los brazos al aire libro congelándose por momentos, hasta que un repentino calor cayó sobre ellos.

-Gracias.-le dijo a Donghae, quien le había ofrecido su camisa como hacen los caballeros en las películas románticas.

-Supongo que hubieras preferido que otro lo hiciera.

-Si él hiciera algo así-replicó ella-, me asustaría porque significaría el fin del mundo.

-Supongo que sí-rió él-, aunque es sorprendente lo mucho que cuida de ti, defendiéndote hasta llegar a los puños-ella le miró sorprendida-. Él no quería que nos enterásemos, pero las noticias corren como la pólvora, y por tu cara supongo que ya sabías por qué acabó en el hospital. Él es así, aunque se haga el indiferente es el primero en proteger a los suyos. Quizá sea egocéntrico, no el mejor de los bailarines ni tampoco la mejor voz, pero me pregunto qué sería de todos nosotros si él no estuviera aquí.

-Seguirías adelante-Ji Sang apartó la mirada de Donghae, quien caminaba a su lado, para fijarla en la espalda de Heechul quien bromeaba divertido con Leeteuk. El muchacho la imitó y sonrió ampliamente-. Pero seguramente lo veríais todo más oscuro. Porque él…de alguna manera…

-Sí.-respondió Donghae antes de que ella terminase. Ambos lo sabían, que Heechul resplandecía, que daba color, que incluso el más fuerte acaba rindiéndose a él y su particular manera de ser. El chico se fue hacia adelante y se colgó del cuello de Leeteuk, distrayéndolo y dejando a Heechul sin su compañero de conversación. Ella apartó la cara rápidamente cuando se dio cuenta de que él se volvía, quizá para hablar con Kangin y Eunhyuk. Cuando quiso darse cuenta, Heechul se encontraba a su lado y ella no supo si agradecer o matar a Donghae por brindarle aquella oportunidad.

-Veo que te cuidan bien.

-Donghae siempre me cuida bien.

-¿Significa que yo no?-Ji Sang suspiró antes de responder, fijándose en los otros chicos que aceleraban el paso sin darse cuenta.

-Para mí, mientras camines a mi lado, a mi ritmo y sin abandonarme, ya me es suficiente, hyung-dijo al final, refiriéndose a que cuando caminaban juntos, él nunca la adelantaba a pesar de que sus piernas eran más larga y fácilmente podría haberlo hecho sin darse cuenta. No, él siempre mantenía el paso igualado con el de ella. Al escucharla, Heechul le removió el cabello. Parecía haberse convertido en una costumbre. Ji Sang agarró la mano que había sobre su cabeza-No dejes de hacer eso-dijo, manteniéndola y observándola ante sus ojos-. Si sigues haciéndolo, significará que…-al darse cuenta de lo que estaba a punto de decir, le sobrevino la vergüenza y soltó su mano, virando ligeramente la mirada hacia un lado.

-Espero-Heechul volvió a colocar la mano sobre la cabeza de la muchacha-, que a pesar de haber terminado de grabar la serie, no te olvides y abandones a tu hyung.-sin poder resistirlo, Ji Sang se tapó la boca con la mano para ahogar el llanto que la sobrevino de repente. Era así, él era así. Incluso si ella no le contaba sus temores, él la comprendía mejor que nadie.

Tan profunda era su relación, que el corazón le latía a tal velocidad que incluso llegaba a dolerle.

Antes de que quisiera darse cuenta, se encontraba vistiéndose para el aniversario del director de Prince Girl. Después de las palabras de Heechul, el aire no se le hacía tan pesado de respirar y se había dado cuenta de que sus temores de perderle como amigo no tenían fundamento y que el estar enamorada la estaba volviendo una persona muy débil.

Se abrochó los pantalones y salió a la calle. No tendría problema para encontrar el lugar, aunque aún se perdía por las calles de Seúl, ya que habían planeado celebrarlo en el edifico donde se encontraba el plató donde habían grabado. Llegó al lugar y la sonrisa de dibujó en su rostro al instante al encontrarse con que todo era colorido, la música alegraba el lugar y la gente ya bailaba o comía. Se disculpó con quienes fueron a saludarla por haber llegado tarde (aunque, en realidad, no hubiese una hora específica marcada) y se dirigió al director para darle su regalo, deteniéndose a hablar con él, felicitándolo y de nuevo recibiendo sus alabanzas por la actuación. No obstante, la atención de ella estaba disimuladamente puesta en encontrar a la persona culpable de sus desvelos. Finalmente lo localizó cuando entró por la puerta y de nuevo Ji Sang se dedicó a escuchar al hombre que tan amablemente le hablaba, y ahora que se había quedado tranquila intentó prestarle el doble de atención.

Cuando finalmente llegaron otras personas a saludar al cumpleañeros, ella quiso dirigirse hacia Heechul hasta que se percató de que estaba rodeado de otras personas, la mayoría mujeres. Sintió repentinamente una punzada en el pecho que identificó como un sentimiento que no le gustaba nada y se mordió el labio, dirigiéndose discretamente a la puerta de salida. Si tenía que encontrarse con Heechul, no, en realidad daba igual con quien fuera la primera persona que hablase, no tenía que hacerlo con el entrecejo fruncido y seria. Mucho menos en una fiesta.

Se metió en los primeros baños que encontró y comenzó a pasearse de arriba abajo, suspirando. Se lavó la cara repetidas veces, y finalmente consiguió tranquilizarse.

-Mierda…-le dijo a su propio reflejo- Son muy guapas. Con sus perfectos vestidos de fiesta.-en otro momento, se hubiese reído internamente de ellas por acudir a una fiesta entre amigos y compañeros con aquellos trajes tan voluptuosos. En aquellos momentos, se reía de sí misma por su comportamiento, los pensamientos y sentirse mal por cosas como aquellas. Nunca le había interesado verse guapa. Le gustaba que le combinase la ropa, sí, pero no solía pasarse horas arreglándose porque generalmente tenía cosas más importantes que hacer, pero él…él no sólo la sorprendía por cómo era, sino que la sorprendía por cómo hacía que ella misma se comportase.

Finalmente decidió que era hora de salir de allí. Estaba más calmada y tampoco quería que nadie notase su ausencia o se la encontrase en los baños resoplando una y otra vez y hablando con su propio reflejo. Los pasillos estaban oscuros e iba aferrándose a la pared para no tropezar, cuando a punto de girar una esquina escuchó una voz mencionando un nombre y se quedó quieta.

Otra cosa que había cambiado en ella era el pararse a escuchar conversaciones ajenas cuando él estaba involucrado.

-¿Cómo puede ese capullo ignorarme así?-con la escasa claridad y desde allí, lo único que pudo hacer Ji Sang fue ajustar la vista. Aquello fue suficiente para identificar la cola del vestido de una de las muchachas que, instantes antes, conversaban con su hyung- Le he puesto mi mejor sonrisa, enseñado mi mejor escote…si lo hubiera sabido, hubiese ido a por el director o algo.

-Tiene que ser gay. Os lo dije, con sus compañeros…

-¡Pero si estuvo saliendo con la tía aquella! ¿Recuerdas? Maldito descerebrado…Ese Heechul, se cree que es el mejor, pero no es nadie. Si he mostrado algún tipo de interés por él es porque me es útil para escalar puestos en el mundillo.-Ji Sang no pudo soportarlo más y golpeó la pared con el puño, llamándolas con un “¡EH!” que las hizo voltearse hacia ella. La luz de una ventana entraba y decoraba sus hermosos rostros de bruja que en aquellos momentos, ella destrozaba mentalmente. Arpías chupasangres que utilizan a los demás para escalar puestos. Ji Sang sabía que aquel mundo era muy injusto y que algunas jóvenes se veían obligadas por sus compañías a mantener tratos sexuales con algunos altos cargos, y mientras ellas sufrían por tener que vender su cuerpo para lograr su sueño, había otras como aquellas tres que…lo harían con placer, las veces que hiciera falta Sin luchar por ello limpiamente, mintiendo, engañando, e hiriendo.

Y ella le había prometido a Heechul que no iba a permitir que le hiriesen de nuevo.

-¿Tú no eres el perrito faldero de ese tipo?-preguntó repentinamente una de ellas, seguramente harta de que Ji Sang sólo se quedase mirándolas con desprecio desde la oscuridad.

-¿Soy yo la que le iba enseñando el escote para tirárselo?-gruñó ella. No era así, no usaba ese vocabulario, pero poco le importaban ya los modales.

-¿Así que la gran actriz se dedica a espiar conversaciones ajenas?

-Ah, gracias por lo de gran actriz.-sonrió Ji Sang, cruzándose de brazos. La curva de la boca que lucía ahora era aquella de suficiencia que tantas veces había visto en el rostro de Heechul y que tanto le gustaban.

-¿Te estás cachondeando de nosotras?-una de ellas se dirigió hacia Ji Sang, tendiéndole a su compañera la copa que sujetaba en sus manos. Totalmente sacadas de un cuento de hadas donde eran las brujas malvadas, se dijo cuando la chica le agarró del pelo y la obligó a reclinar la cabeza hacia atrás.

-Sí.

-Ja, mírala. Se cree superior a nosotras, cuando seguro que eres la primera que se lo cepilló para poder actuar en la serie.

-Él nunca se rebajaría a hacer ese tipo de cosas.-respondió con calma Ji Sang. No le importaba todas las bajezas que dijeran contra su persona, ni siquiera las escuchaba, y aunque sabía que tendría que ser lo mismo para las que le dedicaban a Heechul, no podía dejarlas estar.

-Maldita niñata.-gruñó la chica, estirándole más del pelo hasta casi arrancarle un aullido de dolor.

-Esto…-consiguió decir, mirando directamente a los ojos de la otra chica- No es nada después de haber soportado a adolescentes hormonando queriendo apartarme de su ídolo. Esas niñas te dan mil vueltas.-las estaba provocando, pero no le importaba. Consiguiendo que se enfadasen, lo que lograba era sentirse mejor ella y quería disfrutar de aquella situación de tener el control.

-¿Quieres jugar? Pues juguemos.-las otras dos chicas se aproximaron, y a la vez derramaron sus bebidas sobre la cabeza de Ji Sang, empapándola. La chica se pasó una mano por los ojos y cuando la otra la soltó, se retiró el flequillo hacia atrás. Cuando iba a preguntarles si eso era todo, sintió que jalaban de su camiseta y escuchó el sonido de la tela resquebrajándose. Su primer pensamiento fue cómo habían conseguido hacerlo, pero la voz de la otra le hizo volver a la realidad- Veamos ahora cómo regresas a…

-¿Habéis terminado?-respondió Heechul, como siempre cual caballero con su armadura acudiendo a la ayuda de Ji Sang. Como pudo, la chica se ajustó la camiseta y se ocultó mejor en la oscuridad- Como habías desaparecido, he salido a buscarte-le dijo-, ¿os conocíais? ¿O es esta una nueva manera de trabar amistades? Porque si es así, siento no tener para todas, pero…-el chico se aproximó a ellas y Ji Sang se encogió más sobre sí misma, avergonzada porque él le tuviera que ver en aquella situación- encantado.-y mientras decía esta última palabra, depositó toda su bebida sobre aquella que había estado hablando todo el rato. Durante unos instantes, las chicas, inclusive Ji Sang, contuvieron el aliento, hasta que finalmente la que había empapada rompió en llanto.

-¡¡Te acordarás de esto!!-y a continuación desapareció como si nunca hubiera estado allí, seguida por las otras chicas.

-No te puedo dejar sola-Heechul se sacó la chaquetilla de verano que llevaba puesta y, como hiciera unos días atrás Donghae, la puso sobre los hombros de Ji Sang-. Y encima son idiotas, con esta reacción de villano sacado de telenovela barata. Venga, ven-el chico agarró la mano de Ji Sango guiándola a través de los pasillos oscuros hasta llegar de nuevo al baño donde la chica había estado calmándose-. Tendrás que esperarme un rato aquí. Ve lavándote.-ella obedeció, muda por la vergüenza y porque él marcaba todos los movimientos. Sin miramientos, metió la cabeza debajo de la pica del agua y abrió el grifo, limpiándose el cabello y la cara que se le estaban quedando pegajosos. Si Heechul le dejaba la camisa, volvería a casa a desquitarse un poco con alguna almohada imaginando que era aquellas tipejas. Se sacó la camiseta rota, ya sin importarle que entrase nadie de repente y la viese, se quitó del cuerpo también la bebida, se secó con papel y se puso la camisa de Heechul, aunque le venía algo justa dado que el chico era bastante delgado y ella, aunque poco, tenía pecho. Daba igual, mejor aquello que una camiseta rota y empapada, que ahora descansaba en la basura. Si algún día se volvía a encontrar con ellas, les pediría el dinero de la prenda.

-¿Puedo?-preguntó la voz de Heechul desde fuera, y ella respondió con un quedo sí. El chico entró con algo en las manos que le tendió a la muchacha- He pedido las llaves de vestuario y si podía coger ropa para ti, que habías tenido un problema con la bebida de unos energúmenos. Obviamente, no se han podido negar a mí.

-Has traído incluso zapatos.-hizo notar sorprendida, regresando a la normalidad y dándose cuenta de que, como no, si se encontrase con otra persona su actitud sería diferente.

-Claro, todo tiene que estar combinado…

-Pero Heechul hyung, son zapatos de tacón alto.-hizo notar la muchacha.

– Muy bonitos, por cierto. Anda, cámbiate que la fiesta se está animando, ¿o quieres perderte al director bailando sobre una mesa con un oso panda dibujado en la barriga?-Ji Sang dejó escapar una carcajada al escuchar aquello y comenzó a cambiarse cuando Heechul se fue. Lo que le había traído era más ni menos un vestido color paja amarillenta, con una pequeña chaqueta rosada…¡¡e incluso una gargantilla a juego!! La risa volvió de nuevo a ella cuando terminó de vestirse, pero se transformó en llanto. Atraído por ello, Heechul entró sin tener en cuenta que ella podría estar todavía cambiándose, sabiendo que ese no era el caso. Se acercó a ella y retiró las manos que Ji Sang ponía ante el rostro, limpiándole las lágrimas con la mano consiguiendo que en vez de dejar de salir, siguiesen cayendo.

-Nunca he llevado zapatos de tacón…-sollozó ella, sin saber muy bien si él entendería por qué se lo decía, aunque tratándose de Heechul…no tenía que dudarlo. Él sabría leer tras aquellas palabras que le estaba dando las gracias por cuidarla, ayudarla, por hacer que el peor de los momentos no pareciese tan malo.

-Me lo he imaginado, por eso te dejaré sostenerte-le cogió la mano y de nuevo, tiró de ella, esta vez con más suavidad-. ¿Sabes qué? Me gusta mucho escribir cuentos de hadas, aunque nunca había intentado crear uno. Pero claro…Esto no es un cuento de hadas, así que no serás la más hermosa. Pero por ser tú…hoy estás muy guapa.

-Heechul hyung…-musitó ella. No podía soportarlo más, ya no le importaba Rae Wook, las fans ni todo lo que se encontraba en su contra. Quería decirle lo que sentía, porque estaba a punto de estallarle el pecho y no sabía cuánto más podría aguantar-Heechul hyung, yo…
-Estaría bien, un día de estos, escucharte decir Oppa, como hacen la mayoría de mujeres que conozco. Algunas incluso siendo mayores que yo.

-¿Eh?

-Nunca me has llamado así.

-Pero tú me pediste jugar a…

-Hoy es un día especial.

-Pero nunca lo he hecho, lo de llamarte…no creo que pueda comenzar ahora.

-Tampoco nunca habías llevado zapatos de tacón, y mírate ahora.-por culpa de ellos caminaban lentos, pero Heechul sostenía su mano con delicadeza, ayudándola. Siempre ayudándola.

-Es diferente…

-¿Qué querías decirme?-era una peonza, saltando de un tema al otro, mareándola. Nunca era capaz de seguir su ritmo, y se dio cuenta de que así sería toda la vida.

-Tú…lo sabes, ¿verdad? Lo que quiero decirte desde hace tanto tiempo. Algo que incluso Donghae notó nada más conocerme, estoy segura de que para ti, quien sabes leer mi alma, no tendrá secretos. Tú, creador de cuentos de hadas, donde hay cabida para chicas normales y corrientes como yo, sabrás mejor que nadie quién eres en mi cuento. Ni el hada, ni Cenicienta, mucho menos la bruja malvada o un espejo, tampoco el narrador. Apareciendo cuando me hallo en apuros, rescatándome, haciéndome sentir bien incluso sin intentarlo… ¿entiendes quién eres en mi cuento?

-¿Te atreverás a decirlo?

-Eres cruel, haciéndome decirlo…-se habían detenido, en el oscuro pasillo, con la música llegando desde lo lejos a sus oídos. En realidad, parecía que no estuviera en el mismo plano que ellos, quienes se encontraban perdidos el uno en los ojos del otro.

-¿Cuál de las dos cosas?-sonrió como sólo él sabía hacer, la manera que rato atrás ella había intentado imitar burdamente. No podía resistirse a sus ojos oscuros, a los labios que desde que los había probado, más ansiaba. Recordaba el día que lo conoció, cuando le confundió con una mujer. Las risas, las lágrimas. Y el sentimiento que vivía en su interior cada vez crecía más y más, instándola a decirlo, a que no se lo guardase más, que se olvidase de todo porque en el mundo, sólo existían ellos dos.

– Tú lo sabes. Tú sabes que te quiero, Heechul Oppa.

Cuando el sol dio de pleno en su rostro, se dio media vuelta en la cama. La noche anterior estaba borrosa en su mente. Recordaba haber bebido, haberse emborrachado, bailado y hecho el tonto. Recordaba un oso bailando sobre una mesa y gente aplaudiendo. Pero todo estaba borroso y tenía la seguridad de que olvidaba lo más importante.

Mientras cavilaba todo esto a punto de volver a dormirse, el teléfono móvil sonó. Ji Sang fue a cogerlo con la mala serte de lanzarlo al suelo, mientras su cabeza no dejaba de doler. Se lanzó al suelo y lo agarró entre las manos. En la pantalla del ordenador había un mensaje que le costó leer ya que el mundo no dejaba de dar vueltas.

“Supongo que no habrás olvidado lo que me dijiste.”

Era de Heechul. Se dio cuenta de que tenía tres mensajes más después de esos.

“No te hagas la despistada, ¡¡responde!!”

“ ¿Me estás tomando el pelo, a mí? Menuda dongsaeng que me ha tocado… ¡Impuntual!”

“¡¿Tengo que ir a buscarte?!”

Y mientras leía el último mensaje recibido y el puzle comenzaba a montarse en su cabeza, comenzó a sonar el tono de llamada entrante. El objeto resbaló de entre sus dedos encontrándose de nuevo con el suelo y aún temblando, logró responder.

-¿Me pides que tengamos nuestra primera cita como pareja y no te presentas?

-Eeeh…

-¡Como nunca me has traído, no sé cuál es el piso! Así que vístete rápido, te espero aquí abajo. Ah, y ponte una peluca o algo.

-Eeeh…

-Y Ji Sang.

-¿Sí?

-Ayer no te lo dije, pero yo también, dongsaeng.-y colgó. Instintivamente, los dedos de Ji Sang volaron hacia su boca y sin poder evitarlo, a su mente acudió una imagen: el segundo beso, pero esta vez de verdad, con su hyung.

15 respuestas a Hyung, capítulo FINAL. Heechul, aquel que crea cuentos de hadas.

  1. Jeannelok dijo:

    Mmm…me manifiesto xd

    La verdad es que poco que decir. Obviamente, gracias a Bomba Soju por subir el fanfic.

    Aunque no os haya contestado mensaje por mensaje, ya dije una vez que los leo TOOOODOS y varias veces, pero que lo único que podría deciros es GRACIAS. Y decidí hacerlo cuando el fanfic terminase. Así que GRACIAS, por leerlo, por comentar, y sobre todas las cosas…por disfrutarlo.

    Espero que no os defraude el último capítulo 😉

  2. tomodachi dijo:

    wuauuuuuuuuuuuuuuuu que lindo lindo finallllllllllll, me encanto, me fascino, esta super. cada que leia este cap decia que falte para q termine y al ver la barra espaciadora decia no ya acabo noooooooooooooo.
    Pero las ultimas palabras me mataron, me encanto felicidades jeannelok. y como siempre seguire tus proximos fics.

  3. ARI8 dijo:

    Dios Mío, maknae, no me canso de leer esta maravilosa historia de amor. Tuvo de todo y al leerla y releerla, es como ver a Heechul, porque lo describes a la perfección y se me hace tan real, que casi lo puedo sentir a mi lado.
    La historia de estos dos es perfecta, la narraste de maravilla en todo momento, con los puntos justos de tensión, comedia, drama. Vamos, un cóctel perfecto para todo un éxito.
    Sólo echo de menos que el segundo besos hubiese sido con ella en mejores condiciones y que él le dijese claramente que la amaba, porque después de todo, es Heechul y él es capaz de decirlo, pero supongo que preferiste dejar ese lado pícaro de él de decirlo sin decirlo.
    La mejor parte fue la del primer beso, que aunque para el capítulo final de la serie, resulta ser de verdad y él sabe los efectos que le produce y lo que siente. Muy bien jugado pero ya cuando acude en su ayuda y la salva de esa manera, es que me dan ganas de ponerme a saltar, aplaudir y decir bravo por cómo se porta.
    Bueno, lo dejo ya que me alargo demasiado, pero como siempre, nena, me hiciste disfrutar de principio a fin ^____^

  4. JeSsiKa dijo:

    Waaaa pero q bonito final m encanto no pensaba que solo fuera a tener 8 capitulos pero me gusto mucho n verdad
    muchas gracias x subirlo

  5. MaDDy dijo:

    Q bonito el final!!!!!!……..me gustó mucho!!!!….
    Excelente fic!
    Jeannelok te felicito…..es un gustaso leerlos de verdad!!

  6. marybv dijo:

    hermoso final, quede O_O mas enamorada de mi Hyung si se puede, como lo extraño . Gracias por el Fanfics, muy bien escrito llevandonos a cada momento por su historia ,
    Concuerdo totalmente describes a Heechul totalmente como es el. cuando escribes me imagino sus sonrisas, sus caras. Excelente. eres la mejor gracias por compartirlo

  7. Alusiana dijo:

    Me ha encantado!!…. espero que sigas haciendolo en el futuro!!!…. sólo pido que disfrutes tanto haciéndolos como yo leyendolos^^
    Besos

  8. Summer dijo:

    Precioso final ! me ha encantado , este capitulo ha estado genial.
    Para mi ha sido como si estuviera viendo una película , imaginándome las caras y gestos de un Heechul tan real , y del resto de personajes , simplemente estupendo ❤

    Espero poder leer pronto otro de tus fics ! ^^

  9. Carol dijo:

    Qué bonitooooooooo, ay nuestro Heenim siempre tan diva…
    Me gustó mucho este fanfic^^

  10. Liiz dijo:

    Que buen fanfic. Y lo mejor de todo es que siento cada palabra de forma muy fuerte.. porque estoy enamorada.. y no no de Heechul hyung si no de un chico de carne y hueso.
    Muchas gracias por compartirlo! Seguire tus proximos escritos.
    (perdonad mi explosion de amor momentanea XDD)

  11. bri dijo:

    estuvo genial, no sabes cuanto disfrute leer toda la historia, gracias por compartir tu talento con nosotras, me encanto, felicidades de todo corazon.

  12. toita dijo:

    T.T se termino? ya tan rápido OMO y ahora que haré con mi vida *se pone dramática* Ya hablando enserio me encanto y no es el tipo final, por que te deja con cara de O.o MANDE???
    y luego que relees el final dice *.* Que divino final y de ahí te apenas de estar en tu Pais y no vivir en Corea y de no tener dinero, ni Oppas etc etc etc . jajaja conclusión adoré todos los capis y sobre todo este GRACIAS por compartir tus fanfics tan bellos
    *saca su cartel de Fighting* 😀

  13. Nubiia^^ dijo:

    omoo muchisimas gracias por crear un fanfic tan preciosoo en serio lo adoree completamente y mas porq se trataba de el unico e indiscutiblemente hermoso de Heechul oppa q es un amor y lo queeremos tal cual es >w<
    gracias gracias gracias una y mil veces mas por hacerme pasar un rato tan feliz leyendo tu fic y imaginando cada parte como si fuera un drama real y en serio seria fantasticoo :D…. aunq me moria de ganas con ver cada detalle del 2do besoo fue tan hermosa la declaracion y ese final q te la perdono jajajjaa no te creas fue genial

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