아무도 몰래 사랑해 Amudo mollae saranghae, capítulo 7

Autores invitados @Jeannelok

TE AMO SIN QUE NADIE LO SEPA

B.A.PCapítulo 7

Las respuestas que recibía respecto a los informes que enviaba no eran muy esperanzadoras. Al parecer, seguían inmersos en ese otro caso en Corea. Le pedían que siguiera indagando, a ver si descubría algo respecto a la vida de los padres de esos chicos. Supo que una de las respuestas se la enviaba Hyo Sung, porque le preguntaba cómo estaba y que la tenía muy preocupada.

Debía haberse ablandado más de lo que creía, porque en vez de responderle con sequedad pidiéndole que no pusiera palabras sentimentales en un informe policial, le dijo que estaba bien y que no tenía por qué preocuparse.

Young Jae llevaba alrededor de cinco meses allí. Había llegado a tal punto, que apreciaba y sentía a esos chicos como unos amigos y hermanos de verdad sin los cuales le sería duro vivir. Además de lo que sentía por Dae Hyun. Desde esa noche donde había parecido que iba a suceder algo, no habían logrado quedarse solos de nuevo. Los nervios, el deseo y la necesidad estaban agotando sus energías.

Apagó el portátil. Tenía que recordar quién era y qué hacía allí. Debía comenzar a moverse. Sabía cuál era el paso que tenía que dar. Faltaban dos noches para unas fiestas nocturnas en un barrio cercano al de donde tenían el garaje. Sería la oportunidad idónea.

Salió a la calle, dispuesto a reunirse con ellos como siempre. Esa noche iban a salir a cenar fuera y luego de marcha. De algún modo, le habían enredado lo suficiente como para que aceptase apuntarse. Cuando llegó al garaje, escuchó las quejas de Him Chan diciendo que eso era de niños pequeños y que se iban a burlar de ellos. Zelo le decía que era un cobarde y un quejica. Jong Up sólo reía y Dae Hyun afirmaba que la idea de Yong Guk había sido muy buena. Se habían dejado la puerta del garaje abierta así que supuso que los demás vecinos del barrio también estarían escuchando la absurda conversación. Cuando al fin llegó y los vio, todos sujetaban unas camisetas. En ellas, parecía haber dibujado unos conejos negros o grises con máscaras: rosa, azul, verde, blanco… Yong Guk llevaba puesta una de esas camisetas, con una máscara roja.

—¡Entra, entra, que tú también tienes una!—Him Chan cogió una bolsa del sofá y se la lanzó. Young Jae la cogió al vuelo y extrajo de ella una camiseta igual que las de los demás. El conejo parecía tener una máscara de payaso blanca y amarilla.—Aquí el genio de Yong Guk que ha querido pasarse al diseño.—Explicó.

—¡Reconoce que te gusta! ¡El tuyo es rosa!—Puntualizó Dae Hyun. Zelo y Jong Up se estaban quitando la camiseta que llevaban para ponerse la que Yong Guk les había dado.

—A mí me gusta.—Comentaron a la vez, y se echaron a reír.

—Tienen cierto encanto—dijo él. No mentía. Se la puso por encima de la que llevaba—. Y es cómoda.

—Hasta he puesto nombre a vuestros conejos—rió feliz por sus palabras el mayor—. Zelo es Totomato, Young Jae es Jokomato, Dae Hyun Kekemato, Him Chan eres Tatsmato, Jong Up Dadamato y yo, Shishimato.

—La verdad es que originalidad no te falta.— Him Chan se dio por vencido, cambiándose también. Dae Hyun lo imitó.

—Lo soñé la otra noche, éramos estos conejos y veníamos de otro planeta llamado Mato. Fue un sueño tan vívido y recordaba tan bien hasta esos nombres, que no pude evitar escribirlos y dibujarlos en un papel y encargar las camisetas. Han quedado mejor de lo que me esperaba.

—¿Iremos de fiesta vestidos así?—La pregunta fue en cierto modo retórica. Poco después salían a la calle y se dirigían a un restaurante típico y a buen precio de allí. El local estaba lleno de gente, el olor de comida lo impregnaba todo y las voces se hacían oír unas sobre las otras.

El tipo de cosas que antes no hubiera soportado ni cinco minutos, y con las que ahora se sentía del todo cómodo. Compartió platos con los demás, hablaron sin dejar de comer, se rieron e incluso bebieron acompañados de mesas contiguas. No se conocían de nada, pero parecía que allí dentro todos los presentes del local fueran amigos.

La cena se alargó, más por las conversaciones que por ésta en sí. La gente les felicitó por sus tiernas camisetas. Ellos fueron contentos hasta la playa, donde la fiesta tenía lugar al aire libre, a diferencia de la primera a la que él había asistido. En ese momento había pensado que podrían estropear la playa con fiestas nocturnas en ella, pero al parecer lo hacían bastante a menudo y siempre la dejaban al día siguiente como si nada hubiera sucedido allí.

Nada más escuchar la música, los cuerpos de Zelo y Jong Up tomaron vida propia y se introdujeron entre la multitud. Yong Guk y Him Chan tardaron un poco más. Dae Hyun se quedó a su lado, esperando a que diera un paso.

—¿No vas a bailar?—Preguntó al fin Young Jae.

—Prefiero quedarme un rato contigo. Echaba de menos que estuviéramos a solas.—No supo cómo reaccionar ante eso. Al fin decidió echar a caminar sin decir nada y notó que el otro chico lo seguía. Sin darse cuenta, fue alejándose de la luz y el jaleo. Pronto se encontraron sobre unas rocas bajo las cuales rompían las olas del mar. Desde allí podían ver a la gente divertirse y bailar y esperó que los demás chicos no se preguntasen dónde narices se habían metido.

Dae Hyun no dijo nada, sólo se acercó hasta él y le cogió la mano. Comenzó a jugar con sus dedos. Le dejó hacer. Le gustaba sentir sus pieles tocándose y le costaba no ir más allá de golpe. Pero el otro se lo estaba buscando y él no podría resistirse mucho rato más.

—Al final me voy a volver loco…—Susurró, incapaz de contenerse más.

—¿Tú? ¿Acaso eres el único que está pasando por esta agonía?—Dae Hyun le soltó la mano y se acercó más, con una sonrisa caprichosa. Acabó pegando el cuerpo contra el suyo. Otra vez tan cerca que notaba su aliento encima. Tan cerca que no había parte de ellos que no se rozase la una con la del otro. Dae Hyun volvió a cogerle la mano, esta vez para levantarla y obligarle a tocarle el pecho— ¿Ves? ¿Has visto por lo que me haces pasar? No sé cuánto tiempo hace ya que siento que no puedo resistirme a ti.

—Esa noche que me acariciaste el pelo…

—¡Debí suponer que estabas despierto! A veces he pensado que sentías lo mismo, otras que me estaba volviendo loco… ¿Cómo pudiste pedirme que durmiésemos, sin más, aquella noche? Estaba dispuesto a… a todo, incluso después de lo de Jong Up.

—Porque no sé cómo… cómo actuar. Nunca me había gustado nadie, hombre o mujer.

— ¡Vaya! Al menos lo has dicho.

— ¿El… qué?

—Que te gusto.— Dae Hyun acortó la distancia entre ellos y lo besó.  Había ansiado y sufrido tanto por ese momento, que Young Jae creyó que el sonido de las olas a sus pies era en realidad el de fuegos artificiales felicitándolo.  Dejó que el otro chico hiciera el trabajo porque él no tenía ni idea de qué debía hacer con la boca, y se limitó a pasarle los brazos por la espalda y apretarlo más contra sí. Los labios de Dae Hyun, blandos y secos, adsorbían los suyos. Acabó moviendo la cabeza por comodidad de ambos, notó las manos del otro introduciéndose por las dos capas de camisetas y acariciarlo, sin importarle el sudor.

Se separaron para buscar aire. Volvieron a besarse. Se acariciaron con deseo y necesidad, pero al final se vieron obligados a darse un descanso. No podían hacer nada allí arriba, entre rocas. Tampoco sabían qué debían hacer.

El teléfono de Dae Hyun comenzó a sonar y esta vez se separaron del todo. Le anunció que era Him Chan preguntándoles dónde se habían metido y la voz de fondo de Yong Guk diciéndole que los dejase en paz.

—Él lo sabía—dijo al colgar—. Yong Guk, digo. Él sabía lo que ambos sentimos. Es como… un gran líder, que todo lo sabe, todo lo ve y a todos nos intenta ayudar.

—Pues podría habernos dado antes la oportunidad de estar a solas.

—Eh, tampoco puede obrar milagros. Deberíamos haber sido nosotros los que fuéramos un poco más espabilados.

—Maldita sea, Dae Hyun. Lo único que quiero hacer ahora es…

— ¿Besarme?—le preguntó, volviendo a juntarse con él. Fue algo breve pero intenso. Cuando se reunieron con los demás, todavía persistía el sabor del otro chico en su boca.

4 respuestas a 아무도 몰래 사랑해 Amudo mollae saranghae, capítulo 7

  1. Perry la berry dijo:

    Ya creia yo que por ser fiestas no habría cap esta semana😄 Menos mal que me equivocaba.
    Muy tierno todo. A pesar de las ganas que se tenían, se han contenido bastante al final. Me ha sorprendido.
    Y lo de los matoki me ha parecido un apunte muy gracioso ^^

    • ari2pmam dijo:

      Iba a salir el jueves pero cuando me di cuenta ya era muy tarde para que saliese ese día, no me daba tiempo, así que salió el viernes cuando lo pude hacer de manera más calmada y tranquila sin atacarme de los nervios😄.

      A ver, es que es un fic para publicar aquí, si fuese más subido iría en el otro Bomba😄.

      Los Matoki no podían faltar😄

      • Perry la berry dijo:

        No, si ya lo sé. Pero es que me esperaba más pasión😄 no sé, o a lo mejor, algo más de nervios por los dos. Pero me ha gustado ^^

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