When the dark night passes, capítulo 2

Por @autoresinvitados @Jeannelok

Jimin 2 Bangtan Boys BTSCapítulo 2:

Ji Min presentó a Ye Gi y Jung Kook un día después de las clases, ya que iban a regresar juntos. Habían quedado en visitar una zapatería nueva porque Ji Min quería unas deportivas nuevas para ensayar, ya que las que tenía estaban destrozadas. Cuando el más joven llegó al aula, se lo encontró charlando con la chica. Él le había visto dudar sobre si acercarse o no, así que había ido a buscarlo y los había presentado.

Jung Kook, a pesar de ser más pequeño, le sacaba una cabeza a Ji Min. Tenía el cabello negro, como la mayoría de coreanos, y su cara al reír era tan adorable que cualquier muchacha que le estuviera viendo soltaba un suspiro. Le encantaba meterse con él por esto, ya que al escucharle recordárselo, no podía evitar sonrojarse. Pero cuando sonrió, Ye Gi no le respondió con ningún suspiro. Le estrechó la mano como los extranjeros y le golpeó el hombro.

—Ji Min me ha hablado muy bien de ti. En realidad, Ji Min me habla bien de todo el mundo.

—No tengo por qué no hacerlo.

Aunque al principio sus compañeros de clase se habían mostrado inseguros y no parecían muy contentos porque hubiera decidido juntarse con ella, habían acabado por acostumbrarse. No había persona que no se llevase bien con Ji Min. Aparte de Tae Hyung, con quien tampoco existía ser humano que no se llevase bien… aparte de Ji Min. Nadie preguntaba ya por qué, se habían acostumbrado a que esos dos no se dirigieran la palabra, cuando antes habían sido los mejores amigos, porque ellos no se metían con nadie tampoco. La gente les quería, porque eran dos personas alegres y amables. Las chicas, además, los encontraban guapos, y eso les otorgaba puntos.

—¿Jung Kook ha llegado ya?—Yoon Gi se había asomado por la puerta— Ji Min me ha dicho que vais a la tienda nueva, ¿luego me acompañáis a por algunos CDs?— el chico no sólo era un gran jugador de baloncesto, además, tenía talento para componer. El club de música le solía pedir que le ayudara con algunas canciones, aunque lo que a él más le gustaba era el rap y el hip hop.

—Claro, hyung.—respondió Jung Kook, acercándose al mayor. Detrás de él asomó Sun Young, golpeando la cabeza de Yoon Gi como muestra de cariño y recibiendo una queja por ello.

—¡Si sólo ha sido un golpecito de nada!—le acarició el cabello a su amigo sin dejar de sonreír y éste frunció el ceño y le apartó la mano— ¡Ye Gi! Pensaba auto invitarme a ir con ellos ya que los muchachos no me lo han ofrecido, ¿te apuntas?

—Por qué no.—Ji Min se llevaba bien con la nueva, pero desde luego Sun Young se había vuelto más cercana a la muchacha. Yoon Gi y Sun Young siempre comían con ellos, y su amiga tendía a llevarse bien con todo el mundo por su desparpajo. Ye Gi no iba a ser una excepción, y si lo era lo disimulaba muy bien, porque a pesar de su casi perenne expresión de póker, mantenía agradables charlas con Sun Young.

Cuando iban por el pasillo del instituto, varias personas se los quedaron mirando. Siempre había una razón para ello, y Ji Min descubrió pronto cuál era. Tae Hyung, Ho Seok y Nam Joon se encontraban charlando con otros chavales. Al verlos pasar, su examigo levantó la vista el suficiente tiempo para que sus miradas se encontraran.

Ji Min le echaba mucho de menos, pero no estaba seguro de que Tae Hyung se sintiera de la misma manera.

Por el camino, charlaban todos animados. No había un tema de conversación en sí, saltaban de uno a otro y se reían. Ye Gi incluso sonreía, aunque nunca era demasiado expresiva con los demás, tras un par de semanas estando con ellos se había relajado. En ese tiempo el hombre desconocido no había vuelto a aparecer, y suponía que eso ayudaba a que el estado de ánimo de la chica fuera positivo.

—Estás extraño—la chica se había acercado a él con disimulo—, ¿te pasa algo?—la observó sorprendido. No se esperaba que notase que tenía la cabeza en otro sitio, ya que pensaba que estaba disimulando a la perfección.

—Estoy bien.

—Para ser tú, estás… callado. No voy a insistirte pero, mmm…—parecía que no sabía cómo decir aquello, como si fueran palabras que se habían vuelto desconocidas para ella. Ji Min sonrió, entendiéndola sin necesidad de soltarlas.

—Lo sé, gracias Ye Gi. Pero no es algo en lo que puedas ayudarme así que… no te preocupes.—y para demostrarle que no tenía mayor importancia, dio un grito a Jung Kook para hacerle algún comentario estúpido sobre lo que estaba diciendo. Ye Gi le observó, con el semblante serio. Sin sacar las manos en los bolsillos, siguió al grupo en silencio hasta llegar a la tienda. El local era grande, con suelo blanco y estanterías llenas de todo tipo de calzados. Olía a nuevo, y los dependientes saludaban y ayudaban a los clientes enfundados en uniformes rojos. Tenía pinta de ser un sitio un poco caro, pero a pesar de todo, Ji Min y Yoon Gi seguían queriendo dar un vistazo al lugar en busca de unas zapatillas deportivas nuevas.

—Noona, ¿tú necesitas zapatos nuevos?—Jung Kook se había acercado a las dos chicas, pero sólo le habló a la mayor. Le cohibía tener que hablar con Ye Gi. En realidad, le costaba hablar con el género femenino en general y Sun Young había acabado siendo una excepción tras pasar mucho tiempo juntos. Era un chico muy tímido al principio, pero cuando cogía confianza era fácil tratarlo y reírse con él.

—No que yo sepa… pero quiero dar una vuelta por la tienda, ¿y tú, Ye Gi?

—Vale.—Sun Young le rodeó el cuello con un brazo y le ofreció al chico que se colocara en el otro, para arrastrarlos por la tienda. Encogiendo la cabeza, éste aceptó y así fue como comenzaron a pasearse.

Mientras estaban distraídos, Jung Kook golpeó con el brazo a un hombre sin querer, que a su vez dio a una pila de cajas e instantes después, el suelo estuvo lleno de zapatos. El chico, sorprendido y asustado a partes iguales, se dio la vuelta enseguida para disculparse por lo sucedido. Al hacerlo, se encontró con un tipo bastante más alto que él, bien vestido y con cara de pocos amigos. Tragó saliva, sabiendo que la cosa no iba a ir bien.

—Lo… lo siento…

—¡¿Has visto el desastre que has montado?!—preguntó el adulto, haciendo que el chico se encogiera más sobre sí mismo.

—Por eso ahora vamos a recogerlo, ha sido sin querer.—intervino Sun Young, colocando una mano sobre la espalda de Jung Kook para reconfortarlo.

—Malditos críos…—musitó el hombre. En ese momento se acercaba el dependiente, y también lo hicieron Ji Min y Yoon Gi al darse cuenta de que sus amigos estaban implicados en el ruido que se acababa de escuchar.

—¿Qué ha dicho?—Ye Gi, todavía con las manos en los bolsillos, avanzó hasta colocarse delante de sus compañeros. Su voz sonó cortante y furiosa. El hombre la miró por encima del hombro y antes de darle tiempo a responder, el trabajador que había llegado al lugar intervino. Jung Kook ya había comenzado a recoger las cajas y los zapatos esparcidos por el suelo.

—Disculpen, ¿ha habido algún problema? Por favor, señor cliente, deje eso, ahora nosotros…—comenzó a decir.

—Se ha caído por su culpa, así que lo recojan ellos.—el tipo trajeado parecía no querer dejar la situación así al ver cómo le habían encarado las dos chicas. Ye Gi, sin mediar palabra, se agachó en el suelo y cogió uno de los zapatos. Lo observó durante unos instantes, y antes de que nadie pudiera decir nada, se lo lanzó al hombre.

Lo que pasó a continuación fue demasiado rápido. Sun Young cogió a la muchacha y la apartó del adulto, comenzando a disculparse por ella. Dijo que recogerían los zapatos y que se marcharían, que sentían todo el alboroto.

—¡No me jodas, niñata! ¿Has visto lo que acaba de hacer tu amiguita? ¡Será mejor que se la lleven a comisaria! Pequeña salvaje…

—¿No está exagerando lo sucedido, señor?—la gente iba acercándose a curiosear lo que estaba sucediendo. Ji Min se estaba encargando de sujetar a Ye Gi mientras Yoon Gi intervenía también en la conversación— Lo único que está consiguiendo es que más gente se acerque a ver qué pasa, y están viendo a un hombre adulto exasperándose con unos estudiantes—estaba siendo educado, pero su mirada era feroz, lo suficiente como para amedrentarlo. Yoon Gi era un chico tranquilo la mayor parte del tiempo, pero tanto Ji Min como Sun Young y Jung Kook sabían que lo mejor era no hacer enfadar nunca a su amigo, porque no se andaba con tonterías—. Además, está incomodando a los dependientes. Los pondrá en un serio aprieto si lleva esto a más… ¿de verdad desea continuar con esta chiquillada?—estaba claro que el hombre quería añadir algo más para no dejar estar la cosa así, pero otro trabajador llegó para ayudar a su compañero y llevárselo. Mientras lo distraían, Yoon Gi les dio una reverencia de disculpa y comenzó a guardar los zapatos junto a Jung Kook y Sun Young.

Cuando salieron de la tienda, lo hicieron en silencio. Ye Gi mantenía las manos en los bolsillos, pero Ji Min, quien todavía la sujetaba, podía notar su tensión. Yoon Gi y Sun Young se volvieron a ella a la vez, pero fue la chica quien le habló.

—Sé que te ha dado rabia ese hombre, pero lo único que has conseguido es empeorar la situación. Hemos tenido suerte de que Yoon Gi haya intervenido y que no hay persona en el planeta que se atreva a contradecirle.

—Tú.—murmuró Ji Min, en un intento de relajar el ambiente, pero lo único que consiguió fue ganarse un débil golpe en el ante brazo por parte de Jung Kook. Se encogió de hombros haciendo un mohín y soltando a Ye Gi.

—Sabemos que lo que querías hacer era defender a Jung Kook—dijo esta vez la morena, suspirando—, pero a veces hay que aprender a controlarse.—Ye Gi levantó la vista y la clavó en ella. Había una vena palpitando en su frente y todos ellos la notaron.

—¿Por qué tengo que controlarme ante un adulto que no se lo merece? Me da asco…

—Puede darte asco, pero cuando tu comportamiento afecta a otra gente, tienes que aprender a controlarlo—intervino Yoon Gi. Su voz no admitía réplicas—. Jung Kook estaba lo suficiente asustado con todo lo sucedido, ¿te imaginas cómo se siente ahora?—le señaló con la cabeza y Ye Gi se volvió a mirar al más joven. Al hacerlo, éste se exaltó.

—No… no pasa nada.—mintió. Estaba claro que todavía seguía nervioso por lo que había sucedido en la tienda. Tampoco ayudaba a que se sintiera más cómodo con Ye Gi. Ésta se mordió el labio inferior y encaró al chico. Entonces, se inclinó ante el más joven:

—Siento habértelo hecho pasar mal, Jung Kook—dijo, sorprendiéndolos a todos—. Me dejé llevar—añadió, al enderezarse—, pero no esperaba hacértelo pasar mal.

—¡Así mejor!—exclamó la otra chica, volviendo a colgarse de su cuello, una mala costumbre que tenía y que Yoon Gi le pedía que abandonase— No me había dado cuenta de que eres más alta que yo.—rumió, calculando la diferencia de alturas. Ji Min respiró con tranquilidad al fin, al ver que la tensión de hacía unos segundos desaparecía.

Las disculpas sinceras eran un arma maravillosa, y quizá en Jung Kook podía tener un efecto hasta más fuerte. Podría ser que aquel simple gesto cambiase un poco la incomodidad que sentía cuando Ye Gi estaba con ellos.

—Y ahora os toca acompañarme a la tienda de música…—dijo Yoon Gi, encabezando el grupo para que no se retrasasen más.

Cuando regresaban a casa, ya estaba oscureciendo. Ji Min se ofreció a acompañar a Ye Gi, así que cuando llegaron a la mitad del camino, se separaron de los demás y siguieron por un trayecto diferente. El silencio los envolvió durante unos minutos, pero al fin el chico se vio en la obligación de reunir valor para hablar.

—No te tomes mal la reacción de Sun Young noona y Yoon Gi hyung. Ellos sólo estaban preocupados por Jung Kook… él… él es muy tímido al principio… y por culpa de haberle avanzado un curso por sus notas, se ha sentido muy solo. A veces, supongo que le sobreprotegemos… pero todo lo han dicho como consejos.

—Lo sé, Ji Min. No estoy molesta con ellos—al darse cuenta de lo brusca que podía haber resultado, se llevó una mano a la frente, poniendo los ojos en blanco—. Mira. Había decidido olvidar lo que es ir con otra gente y sentirme cómoda, ¿sabes? Pero tenéis algo que me atrae, y me hace imposible ir a lo mío si estáis cerca. Así que me siento mal por haber creado una situación tensa por una tontería. Pero me enfada… esa actitud… la de ese tipo… y no puedo controlarme. Sé que no soy como las demás chicas de clase… y que eso confunde y… y que a veces doy miedo. Llevo escuchándolo desde hace tiempo. Pero aunque no puedo confiar en los adultos… al menos, estáis consiguiendo que pueda confiar en las personas—aunque no sabía qué decir y no entendía muy bien a qué se refería, el chico la escuchó en silencio y con todos sus sentidos alerta—. Me siento agradecida de que Sun Young—nunca usaba honoríficos al hablar— y tú os acercarais a mí. Lo hiciste incluso sabiendo lo que sabes… lo que sabéis todos, y así habéis conseguido que la gente no me tenga tanto miedo como debería. Pero Ji Min—se detuvo y él la imitó—, tienes que saber algo. Todo es verdad. Todas las cosas malas que dicen, lo que puedas escuchar, es cierto. No soy ninguna santa. Y algún día, podría traerte problemas.

El muchacho se recolocó la gorra para darse tiempo y meditar lo que acababa de decirle.

—Ninguno de nosotros es ningún santo pero, ¿y qué? La Ye Gi que yo conozco, se porta bien con nosotros y hoy se ha exasperado por defender a un amigo… Puede que hayas hecho cosas malas, pero estás dándote una nueva oportunidad, ¿no?—ella le miró, pero no respondió. Lo único que hizo fue sonreír, de una manera un poco más abierta que de costumbre. Se acercó a él y le colocó las manos sobre las mejillas, apretando un poco.

—Eres una persona interesante, Ji Minnie.

—¡¿Eh?!

—Escuché a Yoon Gi llamarte así. Me gusta. Te queda bien.

—¡No! ¡No puedes llamarme así! Es… es…

—Es mono—dijo ella, volviendo a caminar—, y nuestro Ji Minnie es adorable también.

Ji Min la siguió, intentando hacerla cambiar de idea. Seguía sin saber demasiado de la chica, y tampoco la comprendía del todo. Pero en esas dos semanas, ya había podido ir viendo cómo ella cambiaba. No parecería demasiado desde fuera, pero intuía que para ella, eran pasos agigantados, y eso lo emocionó.

Una respuesta a When the dark night passes, capítulo 2

  1. Heennytha dijo:

    Me esta gustando, gracias. Cual será el problema que originó el comportamiento de Ye Gi?.
    Sigue escribiendo porque lo estas haciendo muy bien, espero el próximo con muchas ganas.

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