Hyung, capítulo 6. Heechul, aquel de las manos hermosas.

by @Jeannelok

Heechul, aquel de las manos hermosas.

Apagó el televisor con pesadumbre y se apoyó contra la pared en el preciso momento en el que el teléfono sonaba. Heechul siempre la llamaba al terminar el capítulo, a veces más tarde pues lo hacía en un rato que tuviera libre. Pero daba igual, incluso si sólo tenía un minuto de descanso la llamaba para preguntarle cómo había ido. Y ella asistía religiosamente cada semana a la emisión de los capítulos, uno un día después del otro.

Tardó en coger el teléfono, perdida en sus pensamientos. Quedaba poco para que terminasen de grabar, y eso significaba…distanciarse de su hyung… ¿sería capaz de sobrellevarlo, le olvidaría así?

Ah…este tipo de asuntos siempre resultan tan agotadores…se dijo, antes de apretar el botón verde del aparato.

-¿Tan ensimismada estabas con mi rostro que no eras capaz de responderme?

-¿Cómo está yendo el programa?-se había acostumbrado a aquel tipo de frases del muchacho, que al principio tanto la habían irritado. Aquella era su manera de ser simpático, de expresarse. Ji Sang había comprendido que realmente, no era que él se sintiera tan seguro de sí mismo, simplemente…era su manera de hacer las cosas.

-Bien, es entretenido. Hemos hablado de ti.

-¿De mí?

-De que te sueles quedar dormida en cuanto tenemos un descanso y que coges los palillos de una manera un poco extraña.

-Ah…gracias por sólo decir cosas buenas de mí en televisión.

-También he dicho que eres una de las mejores compañeras que he tenido hasta ahora.-le era tan sencillo decir ese tipo de cosas…Y antes a ella la habrían cogido por sorpresa, pero no afectado. Sin embargo, cuanto más tiempo pasaban juntos y más a flor de piel estaban sus sentimientos para con el chico, más débil y sensible se sentía al escucharle hacer ese tipo de comentarios.

Se dejó resbalar por la pared, estirándose en el suelo y estirando el brazo libre hasta que su mano se topó con el mueble más cercano.

-Muy romántico.

-Después he explicado que lo eres porque es muy gracioso cuando no te sale algo y te pones histérica a gritar en español y no me entero de nada.

-Eres la persona más amable, simpática y con buenas intenciones del mundo. Con ironía.-añadió al final, en castellano y sacándole la lengua al aparato.

-Me tengo que ir. Que descanses.

-Mañana veré el programa. Que vaya bien.

Cuando colgó, sintió que algo se oprimía en su interior. Cada día, cada vez, quería más. Daba igual las horas que lo viese al día o lo que hablase con él, todo era poco. Necesitaba más y más, en contra de cansarse por estar prácticamente todo el día juntos, sentía la necesidad de poder estar junto a él cuanto más, mejor.

Por alguna razón que desconocía, aquel día su mánager la hacía vestirse formalmente. Generalmente, los días en los que no tenía grabación, como aquel, le dejaba bastante libertad al menos que hubiese algún tipo de trabajo, sin embargo aquella vez sólo le dijo que tenía una sorpresa para ella pero que debía vestirse adecuadamente para la ocasión. Así hizo, recogiéndose el cabello hacia atrás con unas pinzas y vistiendo una camisa color arena y unos pantalones largos blancos. El no saber a dónde se dirigían la ponía bastante nerviosa, sin embargo para algo era actriz así que sólo se limitó a hacer ver que estaba serena, al menos hasta que el coche se detuvo frente a un edificio que a pesar de no haber visitado, conocía: se encontraban en la compañía de la cual era miembro Heechul.

-¿Vamos a ver a Heechul hyung?- aunque al principio a todo el mundo le había extrañado cuando le llamaba así, se habían acabado acostumbrando y entendiendo que sólo se trataba de una broma entre ellos dos. La mánager negó con la cabeza mientras salía.

-Me han llamado porque les gustaría que aparecieras en uno de los videoclips de uno de sus grupos.

-¿Cómo, yo?-preguntó sorprendida, mientras entraban en el edificio.

-Les gusta cómo actúas, parece que te llevas bien con Super Junior, y dado que te encuentras actuando con uno de sus miembros, opinan que actualmente, eres la mejor opción.

-¿Es un vídeo para Super Junior?

-No.-fue la única respuesta, dejándola desencajada, mientras su mánager se acercaba al mostrador para anunciarlas. Ji Sang se preguntó entonces para qué grupo sería ya que al fin y al cabo, sólo conocía a Super Junior.

Las guiaron entre pasillos a un despacho, donde él esperaba un hombre trajeado. Era tan típicamente el hombre de negocios, que a Ji Sang le entraron ganas de reír al darse cuenta de que ella parecía una niña pequeña frente a ese hombre y al lado de su mánager.

-Bienvenida, Lee Ji Sang-ella inclinó levemente la cabeza, mientras ambas mujeres se sentaban tras ser invitadas- , supongo que sabrás por qué estás allí-volvió a mover la cabeza-. Estamos muy contentos con su trabajo con Kim Heechul, y ya que uno de nuestros grupos sacará un single dentro de poco nos gustaría que participases en el vídeo, ¿te suena Trax?

-Mm…creo que he escuchado algo de ellos, Heechul hyu…-no, no podía mencionarlo así delante de ese hombre ya que a diferencia de los demás él la miraría raro o la corregiría, pero tampoco iba a llamarle oppa…le sonaba raro, y si alguna vez tenía que hacerlo sería delante de él y no otra persona- Él ha participado en uno de sus anteriores vídeos, estuvo presumiéndome de él.

-¿Presumiendo?-“oh, la he cagado

“. Pensó para sus adentros. Debería haber tenido más cuidado con sus comentarios, al fin y al cabo era uno de los “jefes” de Heechul y ella una jovencita que debería guardarle respeto. Pese a sus pensamientos no se disculpó, pues no le dio tiempo ya que el hombre estalló en fuertes carcajadas, sorprendiéndola- ¡Es tan propio de él!-Ji Sang sintió sus mejillas calentarse, sorprendida por esa risa tan sincera y cristalina. Comenzaba a pensar que tenía una idea errónea sobre los hombres de negocios.

Estuvieron hablando cerca de una hora, aunque las partes en las que ella intervenía no eran tanto relacionadas con el trabajo como curiosidades del rodaje. Reían tanto y el hombre parecía cada vez más cercano, que Ji Sang olvidó dónde se encontraba y para qué. Kang Rae Wook tenía el cabello castaño peinado hacia atrás, los ojos rasgados de un marrón muy oscuro y los labios finos. Se formaba un pequeño hoyuelo en su rostro cuando se reía que le hacía ver más joven de los años que se imaginaba ella que debía tener.

Estaban a punto de despedirse hasta el próximo día, donde ella ya sabría su guión y se pondrían a grabar, cuando alguien golpeó la puerta y entró antes de recibir respuesta.

-¿Qué haces aquí?-gruñó Heechul, mirándola directamente a los ojos y después clavando la mirada en el otro hombre- ¿Por qué no me habéis avisado?

-No es algo en lo que estés involucrado.-aclaró Rae Wook, adoptando la voz de un padre que regaña a su hijo pequeño. Ante dicha respuesta Heechul lo fulminó con la mirada y agarró a Ji Sang de la muñeca.

-Vamos.-anunció, estirando de ella. Aunque sorprendida por lo que estaba sucediendo, ella fue capaz de reaccionar.

-¡Eh! No seas maleducado-sin intentar soltarse, sí que se mantuvo plantada en el lugar-. Muchas gracias por esta oportunidad. Voy a dar lo mejor de mí.

-¿Oportunidad?—inquirió Heechul, calmando un poco la voz y aflojando un poco la mano que la agarraba.

-Voy a participar en un vídeoclip.-anunció felizmente, sonriéndole.

-¿Por qué estás enfadado? ¿No son los de Trax tus amigos? No dejas de enseñarme ese vídeo en que…

-No es eso-al final Heechul se la había llevado enfurruñado a una habitación y ella se encontraba sentada, mientras él le daba la espalda. La chica no pudo dejar de observarlo. Llevaba una camisa blanca y pantalones negros: iba sencillo pero atractivo-, pero no quiero que lo grabes.

-¿Qué dices?

-No es una buena idea.-se volvió hacia ella, quien no podía salir de su sorpresa.

-Dame una razón por la cual no lo es.

-Yo…-el silencio los rodeó mientras él buscaba una respuesta a esa petición, pero al no hallarla acabó explotando-¡Simplemente, no lo hagas!

-¿Es que no confías en mis capacidades? ¿Crees que estropearé el vídeo?-Heechul debió captar su mirada dolida, pues incluso avanzó hacia ella mientras lo negaba.

-Claro que no es eso-actuaba de manera extraña, Ji Sang no le entendía normalmente pero no le importaba. Sin embargo, en aquellos momentos la estaba poniendo de los nervios-, no lo es.

-Hyung…mi mánager me estará esperando-se puso en pie-. A ti también deben de estar esperándote, te veo mañana.- Heechul alzó un brazo para detenerla, sin embargo lo dejó caer muerto a un lado del cuerpo y se quedó mirando el lugar donde ella había estado sentada, mientras escuchaba la puerta cerrarse.

Al día siguiente, Ji Sang tenía el cuerpo entumecido y la cabeza no dejaba de martillearle. No había logrado dormir y se temía cómo se reaccionaría el chico después de verla, si ya se encontraría normal. Así fue, cuando llegaron al lugar de grabación su hyung volvía a ser el de siempre y aquello la alivió. Grabaron sin problemas, y Ji Sang cambió sus pensamientos al hecho de que en pocos días terminarían la serie y posiblemente, no vería a aquellas personas en algún tiempo. Podían seguir en contacto, sin embargo no era lo mismo a estar viéndose prácticamente cada día.

-Pareces cansada-no fue tanto la voz como el vaso helado que tocaba su mejilla lo que le sorprendió cuando Heechul se acercó a ella. Se sentó en la silla de en frente-, tómate eso para despejarte.

-No he dormido bien.

-¿Pensabas en mí?-sonrió encantador, como siempre que le hacía ese tipo de bromas. A veces ella no las seguía, pero generalmente sí, sólo que no con aquel posado serio con el que le respondió aquella vez.

-Sí. En lo idiota que puedes resultar a veces para luego hacer como que no ha pasado nada-le dio un trago a su bebida-, pero te perdono por esto.

-¿Quieres ir luego a comer jajjanmyun?-cambió de tema radicalmente, así que ella se limitó a mirarlo frunciendo el ceño- Hoy es catorce. Ya sabes, catorce de abril. El día negro: los solteros comen jajjanmyun.

-¿Qué te hace pensar que estoy soltera?

-Que te pasaste la noche pensando en mí.

-Imbécil.-le respondió dándole la espalda.

-Esa es una de las pocas palabras en castellano que entiendo.

-Por eso la he dicho.

Finalmente, se encontraban en casa de Heechul comiendo. El muchacho le había comentado que sus compañeros también habían quedado con otra gente o que estaban aún grabando alguna cosa, así pues tenían la casa para sí solos. Cuando ella le preguntó por qué no lo celebraba con otras personas también, él sólo se encogió de hombros, confundiéndola como siempre.

-Ya puedes cocinar.-anunció el chico, sentándose en el sofá y encendiendo el televisor.

-¿Qué dices?

-Hemos venido a cenar, ¿no? Ahí tienes todo lo necesario para hacer jajjanmyun, no querrás que cocine yo, ¿no?-Ji Sang se quedó unos instantes de pie observándolo sin entender. Finalmente tragó aire y se lanzó a su lazo en el sofá, arrebatándole el mando del televisor y cambiando de canal- Moriremos de hambre.-fue el comentario de Heechul mientras intentaba recuperar el mando a distancia. Ella lo esquivó y de nuevo cambió la emisora.

-Pues muramos.-inquirió con la ceja fruncida. Él se quedó observándola igual que ella unos instantes antes, y estalló en carcajadas. Ji Sang se daba cuenta de que cuando más reía el muchacho es cuando estaba junto a ella, y sintió un agradable calor ascender por su pecho. Lo que no se esperaba fue la reacción que vino a continuación: Heechul la rodeó con uno de sus brazos y la atrajo hacia sí, para que pudiera descansar la cabeza en su propio pecho.

-Oh, Julieta…Lo que quieres hacerme.-murmuró divertido él, mientras Ji Sang se dejaba llevar por el momento y disfrutaba del contacto y, sobre todo, el momento.

-Oye, Romeo… ¿cómo pueden ser tus manos tan bonitas?-le preguntó, acariciando los dedos que sujetaban su hombro. Sentía las mejillas calientes, tanto que si Heechul se fijaba más creería que sacaba humo de sus orejas. El muchacho de nuevo la sorprendió atrapando la mano con la cual acariciaba sus dedos, entrelazándolos con los de ella.

-Ya sabes. Sólo…es que soy perfecto.

Ji Sang se daba cuenta de que cada vez su situación con Heechul estaba más avanzada. Se esperanzaba con la idea de que podía suceder algo entre ellos, sobre todo teniendo en cuenta la imagen que habían representados en el sofá del apartamento de él, más parecida a la estampa de una feliz pareja que a la de compañeros del trabajo. Pero también sabía cómo era el chico, y nunca debía dejarse llevar por sus ideas de un principio, ya que de una manera u otra conseguiría sorprenderla. Simplemente, estaba decidida a disfrutar de cada instante con él, hasta que todo llegara a su fin.

Pero no era momento de pensar en ello, aquel día comenzaba la grabación del vídeoclip en la SM. Se pasó una mano por el cabello, nerviosa, mientras avanzaba con su mánager al interior del edificio. Rae Wook la esperaba pulcramente vestido y con aquella hermosa sonrisa de blancos dientes. A su lado, una mujer hecha por el mismo talle parecía estar esperándoles también. Aquella mujer tenía el cabello negro como el ala de un cuervo, recogido en un perfecto moño que hacían conjunto con sus ojos, escondidos detrás de unas gafas rojo marrón. A Ji Sang sólo le hizo falta dar un vistazo rápido para darse cuenta de que hacían una hermosa pareja y, al ver cómo se miraban, que de hecho lo eran.

Cuando llegaron, hicieron las presentaciones formales y se dirigieron hacia la sala de grabación. Mientras avanzaban, les salió al paso Heechul, quien se dirigió hacia ellos. Llevaba unas enormes gafas de sol que le sujetaban el flequillo hacia atrás.

-¿Puedo participar?

-Apareciste en el anterior vídeo.-objetó Rae Wook. Ji Sang notó que los puños de Heechul se crispaban, sin embargo mantuvo la calma.

-Seguro que hay alguna escena de amor en el vídeo, como siempre. Y Jay estará contento de que vuelva a participar en uno de sus vídeos, además, ella y yo tenemos química, los comentarios sobre ello son muy favorables. Creo que si actuamos juntos, haremos de este un gran vídeo.

-No te haré cambiar de opinión, ¿cierto?-así fue como Ji Sang se encontró embutida en un traje de esmoquin negro, frente a Heechul vestido de manera idéntica. Se trataba de representar la imagen de otro yo, dos personas que se encuentran, se conoce, se dan cuenta de que son parte de un mismo todo, se aman. Esa era la idea, y a Ji Sang le temblaban las piernas pues a pesar de las escenas de amor en la serie, aquel amor que debían mostrarle a la cámara debía ser más fuerte que una tormenta.

Había estudiado el guión, lo que debía hacer. Heechul sólo se lo había estado mirando por encima, pero enseguida parecía haberlo entendido. Él mismo se había encargado de despedir al muchacho que debería estar haciendo su papel, sin embargo Ji Sang no tenía tiempo ni ganas para preocuparse por minucias como aquellas. Alargó el brazo, la mano de Heechul se encontró con la suya y las mantuvieron palma contra palma. El chico realmente poseía unas hermosas manos, las más bonitas que había visto en su vida realmente.

Caminaron, sin alejar las manos, despacio, observándose profundamente el uno a los ojos del otro. Aunque sentía las piernas fallarle, la muchacha se mantuvo derecha, dejándose llevar por lo que debía hacer y poniendo toda la carne en el asador: Heechul tenía razón, con ellos como pareja principal del vídeo, iba a triunfar.

La grabación había salido estupendamente. No habían tenido prácticamente descanso, sin embargo había disfrutado mucho conociendo a los miembros de Trax, conversando con Rae Wook y la mujer que lo acompañaba y sufriendo las bromas de Heechul. Finalmente fueron a celebrarlo, cenando en un restaurante. Ji Sang no recordaba cómo fue ni en qué momento, pero terminó apostando algo con gente de la grabación que más tarde, le saldría caro.

-¿Ir a coger sus calzoncillos de la oficina?

-Sí, ya sabes. Siempre guarda ropa por si acaso, incluida ropa interior. Es muy cuidadoso con sus cosas, ¿qué pasaría si desapareciese?

-¿Y cómo entrará el perdedor en el despacho?

-Obvio que tenemos la manera.-murmuró el chico que tenía frente a ella, mostrándole las llaves del despacho de Rae Wook. Había aprendido a respetar y admirar al hombre, sin embargo la habían retado y ella no se iba a echar para atrás. Sonrió con malicia y asintió, maldiciéndose poco después al perder ante los otros apostantes.

Se encontraban cerca de la compañía, así que sólo se despidió de los demás y se dirigió al edificio: al día siguiente tenía que devolver las llaves. Allí mostró su identificación al guardia, quien la dejó pasar. Ascendió en el ascensor y comenzó a caminar por el pasillo, que en aquella oscuridad tenuemente iluminada se le antojaba terrorífico. Sus propios pasos resonaban ensordecedores en sus oídos y se arrepintió al instante de encontrarse en aquel lugar.

Finalmente, encontró la puerta del despacho de Rae Wook y se disculpó mentalmente con él. Suspiró y abrió la puerta, en el preciso momento en que alguien agarraba su muñeca y la obligaba a ahogar un grito histérico. Cuando se hubo calmado, Heechul retiraba la mano de su boca y le dejaba respirar.

-¿Eres una niña de párvulos?

-¿Cómo te has enterado?

-Sólo les pregunté qué te habían dicho para que te fueras de repente. En serio… ¡venga, cógelos y vámonos!-mientras la empujaba, Ji Sang sonrió para sus adentros. Heechul había ido hasta allí a buscarla, preocupado por ella, y ahora la iba a ayudar. Se sentía emocionada por esa actitud, verle molesto le hacía todavía más atractivo. Intentando no reír de pura felicidad, penetraron en la oscuridad del despacho y cerraron la puerta con cuidado.

-Tú por allí y yo por aquí.

-¿Tienen que ser calzoncillos?-ella se encogió de hombros- En serio…repugnante. Al fin y al cabo eres…-Heechul no terminó su frase, pues escuchó unas voces dirigirse hacia el lugar y ambos reconocieron la de Rae Wook al instante. Casi parecía una maldición enviada por los cielos, tener que irse también de la cena poco después que ellos para acudir al despacho donde se encontraban de hurtadillas. Lo más veloz que pudo, Heechul agarró a Ji Sang y justo se estaban escondiendo bajo la mesa del despacho cuando la puerta se abrió.

-La mujer de la limpieza debe de haberla dejado abierta…-murmuró el hombre, sin encender la luz. Sin embargo, en aquella situación, a lo que menos atenta estaba era a lo que él decía. Estaba sentada en el suelo, con las rodillas dobladas pegadas contra el cuerpo de Heechul, quien se apoyaba sobre ella. No tenían mucho espacio de movimiento y sus rostros estaban tan juntos que sentía el aliento del chico sobre ella: olía a comida, pero no le importó. La sangre bullendo en su interior la mareaba y le costó concentrarse, teniendo aquel perfecto rostro (de gruesos y apetecibles labios) sobre el de ella.

-Venga, coge las llaves y vámonos, hace frío.-comentó una voz femenina de repente. Ji Sang la reconoció como la de la mujer que le habían presentado aquella tarde.

Heechul se movió un poco para acomodarse, mientras escuchaba los pasos de Rae Wook dirigirse a un cajón y abrirlo. Tenía el cuerpo del chico sobre ella, ahora podía oler hasta su sudor y sentir cómo la camisa se pegaba suavemente a su piel. Perdía el sentido, aquella situación estaba acabando con la poca cordura que le quedaba: o Rae Wook y su novia se marchaban, o terminaría por atacar a Heechul como una bestia salvaje.

Finalmente, la puerta del despacho se abrió y volvió a cerrar, dejándoles respirar de nuevo. Ji Sang quiso moverse, sin embargo Heechul parecía no querer moverse y tenía la vista puesta en la madera de la mesa. Ji Sang logró fijarse en que había una pequeña rendija por donde se podía ver hacia la puerta y temió que no se hubieran marchado, pero era imposible.

-Hyung…-le susurró, devolviéndolo a la realidad. Él reaccionó y se apartó, tendiéndole una mano para ayudarla a salir de allí. Ella la agarró con un levemente estremecimiento, admirándola de nuevo y alzó la vista, encontrándose con sus ojos…y se le cortó la respiración, entiendo algo de repente, algo evidente.

Él parecía odiar a Rae Wook. Él había aparecido allí, cuando aquella mujer se encontraba también. Él siempre jugaba con ella, pero nunca había demostrado tener sentimientos…porque ya los tenía por otra mujer.

En sus ojos…en esos ojos grandes y oscuros, que tanto había aprendido a amar…Ji Sang fue capaz de ver celos en los ojos de su hyung.

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9 respuestas a Hyung, capítulo 6. Heechul, aquel de las manos hermosas.

  1. OMG!!! como puede ser que me dejen asi con la intriga!!!! estuve todo el capitulo sonriendo y seguro teniendo los mismos pensamientos de ella 🙂
    Te quedo genial el capitulo 🙂
    Ahora esperar por el otro….(nota: no se si tendre paciencia para eio)
    bye 🙂

  2. ahhh me olvide de decir algo en el otro comentario….me encanta Heechul!!!!!!!!

  3. marybv dijo:

    como lo dejas asi, dios pronto quiero la continuacion no me puedes dejar asiiiiii.
    Muy bueno como siempre y dejandome en ascuass..
    GRACIAS

  4. tomodachi005 dijo:

    wuauuuuu porq porq porqqq lo dejas asi, vengo dias esperando el capitulo y me vas a dejar otros dias mas angustiada esperando el proximo, me encanta felicidades muyyyy bueno es ficcc

  5. brenda dijo:

    hola, apenas hoyyy empece a leer todo el finf y me encanto, esta muyyyyyyy bueno, ya me dejaste con el suspensoooooo, esta muy emocionanteee. te felicito, estare esperando el proximo capitulo. suerte y hasta prontoo

  6. Summer dijo:

    Llevo siguiendo tu fic desde hace un tiempo , me encanta *-*
    el final me ha matado .-.
    Espero el próximo capitulo con muchas ganas !

  7. por favor pali pali!!!!!! el proximo que me he quedado super emocionada con este gracias excelente trabajo fighting!!!!!!!!

  8. jaqui dijo:

    como puedo ver desd el primer capitulo

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