Hyung, capítulo 1. Heechul, aquel que lleva a la confusión

@by Jeannelok

Heechul, aquel que lleva a la confusión

Se detuvo en frente del plató y respiró hondo varias veces. Había regresado a Corea hacía ya casi un año e incluso había tenido un par de papeles, no obstante este era el primero protagónico y se sentía feliz por esta oportunidad tan maravillosa que no esperó poder obtener hasta al cabo de algunos años. Después de tanto tiempo viviendo en el extranjero, todavía le costaba adaptarse un poco al idioma y las costumbres, por eso solía ir con prudencia para no decir nada incorrecto, teniendo en cuenta la importancia que le daban a la educación y semejantes en el país.

Una vez se sintió preparada, alargó el brazo y giró la manecilla de la puerta. Al instante, su mánager se colocó a su lado, preguntándole por qué había tardado tanto en el baño. Ella se disculpó y pidió que le presentara al resto del reparto. Poco a poco, eso fue lo que hizo la mujer, uno por uno…hasta llegar al coprotagonista. No sabría nunca si por los nervios o qué, y toda la vida reiría de ello, pero cuando se lo presentó lo que dijo fue:

-Vamos a esforzarnos en el futuro, eoni-en seguida se dio cuenta de que debía de haber cometido algún error, pues entre ellos su mánager se puso blanca como el papel y sus ojos se abrieron a más no poder-. Eres muy hermosa.-dijo, intentando arreglar lo que fuera que había dicho mal. Sin embargo, no mentía. La chica que se encontraba frente a ella, a pesar de llevar ropa de hombre, tenía unos enormes ojos oscuros que casi parecían no caber en su pequeño rostro y unos labios carnosos y que cualquier chico hubiesen gustado de probar. Era bastante más alta que ella, con un lacio y bonito cabello oscuro, y a diferencia de su mánager, quien cada vez parecía más leche que persona, parecía encontrar divertidas sus palabras.

-¿Así que te parezco guapa? Ciertamente, lo soy-su voz era grave y varonil, no parecía venir de la hermosa muchacha que se encontraba frente a ella-. Encantado de conocerte, Lee Ji Sang ¿qué tal estoy ahora, sigo siendo hermoso?-y dejándola muda, la chica se arrancó aquel bello cabello que resplandecía con la luz del lugar. Lo que hacía instantes le había parecido una joven de agradables facciones, se convertía en un chico de cabello corto y rostro afeminado- Vi esta peluca, así que quise enviarle una fotografía a mis amigos…Pero, ¿realmente creíste que era una chica?-la situación parecía divertirle cada vez más, cuando en cambio otro se hubiese sentido terriblemente ofendido. Al menos en España, era lo más común. Quizá fuera un travesti u cosa semejante- ¿No se te hizo conocido mi nombre? Lo normal es que investigues sobre tus compañeros de reparto. Al menos el protagonista.

-¿Sabes tú algo de mí?-fue lo único que atinó a decir la muchacha, arrancándole otra sonrisa. A pesar de no llevar la peluca, el chico que se encontraba frente a ella seguía resultando terriblemente guapo, con aquellas facciones tan finas, delicadas como el cristal de la más hermosa copa de vino.

-Hace poco volviste de España, donde has pasado la mayor parte de tu vida. Allí estudiaste interpretación y volviste a Corea porque allí sentías que no podías aplicar las habilidades como te gustaría, o al menos eso dijiste en alguna entrevista que te hicieron después de poder participar en un par de series nada más llegar. La verdad es que eres bastante buena, aunque me lo esperaba antes de verlas, pues si no, no creo que te hubiesen dado el papel protagónico de manera tan sencilla.-sentía un torrente de emociones en su interior. Por un lado, la emocionaba que el chico se hubiera informado sobre ella, aunque fuera tan poco: al fin y al cabo, no era muy conocida y debía resultar difícil encontrar información sobre ella si no era preguntándole directamente; por otro, le desagradaba esa manera de hablar del chico, como si se sintiera superior.

-¡Por favor, acudid aquí!-llamó el director, atrayendo la atención de ambos. Lo último que se dirigieron antes de marchar al lugar fueron un par de miradas.

Después de ensayar y practicar el guión y antes de ponerse a grabar, tuvieron que hacerse las fotos promocionales de la serie. Ésta trataba del romance entre un dulce mafioso y la hija marimacho de un hombre rico. Al primero le ordenaban seducirla, por ser tan apuesto, para poder robar el dinero de su padre, demasiado limpio para extorsionarlo, no obstante es ella quien le hace bailar a su son. Ji Sang sabía que si la habían escogido para el papel, era porque gracias a su parte de sangre mestiza, tenía unas facciones más duras que la de mayoría de coreanas. A pesar de eso, tenía la estatura media de las chicas asiáticas y los ojos rasgados, aunque no de un marrón tan oscuro como solían ser. También era cierto que le gustaba vestir más con tejanos y deportivas, que con minifaldas y tacones, como solían ir (tanto allí como en España), así que se imaginaba que supusieron que haciendo de chica masculina se sentiría más segura que otras.

Pero iba a demostrar que no sólo por su aspecto o tendencias iba a hacer un buen papel. Pondría toda la carne en el asador, como siempre, para que la gente amara u odiara a su personaje, pero que al menos sintiera algo.

Para la sesión fotográfica debía vestir una gorra azul, a juego con la camiseta que le llegaba por centímetros encima de las rodillas, y pantalones rasgados, doblados por abajo dejando al aire los pies sobre unas chanclas de playa. Algunas fotografías eran con todos los personajes, pero la gran mayoría tenía que hacérselas con Heechul. Había hablado un par de veces más con él, y seguía sintiendo esa atracción repulsión hacia el muchacho que tanto la confundía. Si fuera uno de los dos sentimientos no le daría tanta importancia, pero aquel desdoblamiento la hacía inquietarse y deseaba que desapareciese cuando antes. El joven era amable y educado con ella, no obstante tenía aquel tono de superioridad que la hastiaba…lo que, fuera de todo aquello, debía reconocer, era que como actor, era muy bueno. Lo había notado cuando ensayaban el guión, pero en la sesión…estuvo espectacular.

Enfundado en un traje negro, con una ridícula camisa estampada (que él lucía con toda la elegancia del mundo), llevaba el corto cabello —después de lo que le había dicho el chico, estuvo investigando sobre él y se sorprendió de la cantidad de peinados que había llevado, más que del hecho de que se tratara de uno de los cantantes de un grupo tan famoso— repeinado con gomina hacia un lado. Mayormente en las imágenes aparecía sometido por ella, y al pesar de su carácter no tuvo el menor problema a la hora de representar ese tipo de escenas, haciendo que la muchacha se llegara a sentir incluso mal.

Parando únicamente para comer, estuvieron con la sesión hasta que la noche ya cayó. La chica estaba inclinándose y enderezándose, agradeciendo igual que le agradecían. Todavía la hastiaba tener que hacer aquello, no obstante ya era un auto reflejo. Se volvió hacia la siguiente persona, quien no era otro que Kim Heechul.

-Espera-dijo, repentinamente, este-, tomemos la última foto.

-Pero si ya hemos terminado.-inquirió ella, enarcando una ceja.

-¿De qué estás hablando?-parecía ofendido por la respuesta de la chica, y se acercó a ella, cogiéndola de los hombros y mirando hacia arriba. No estaba acostumbrada a que en Corea la gente se tomara esas confianzas, pero le gustó la sensación, echaba en falta ese calor humano, sobre todo teniendo en cuenta que llevaba seis meses sin ver a su familia, los únicos a los que daba y de quienes recibía ese tipo de contacto. Ella alzó la mirada hacia el mismo punto que él y al hacerlo, la sorprendió el sonido de estar haciendo una fotografía que salió del teléfono móvil del chico. Sin soltarla, él lo bajó para enseñarle la imagen, sonriendo complacido de por cómo había salido- No se trata sólo de ellos, ¿no quieres tu propio recuerdo de estos momentos? Incluso si algunas acabo compartiéndolas en mi Cyworld, siguen siendo mías y no de la compañía, productora o semejantes.-entre tanta investigación le parecía haber leído algo de que el chico tenía un blog en el que no dejaba de subir vídeos e imágenes de sus gatos.

-Eres raro.-dijo ella, soltándose del brazo que la rodeaba. De nuevo la rodearon los sentimientos contradictorios: se le hacía extraño que una persona que conocía tan poco la cogiera de aquella manera, no obstante le gustaba sentir aquel calor y las palabras de Heechul le habían emocionado.

-Me lo dicen a menudo-en vez de sentirse ofendido, él se encogió de hombros y sonrió-, ¿quieres ir a comer después de cambiarnos?-ofreció, sorprendiéndola. ¡No dejaba de hacer eso, de confundirla! Más que humano, se trataba de un torbellino.

-¿Invitas tú?-inquirió, decidiendo si aceptar o no según su respuesta.

-Pensé que lo podríamos decir a suerte.

-¿Qué clase de caballero eres tú?

-No soy un caballero, soy un mafioso, ¿recuerdas?

Era realmente absurdo, pero verdad. Había ganado. Ji Sang no tenía NUNCA suerte en juegos de azar y, no obstante, aquella vez parecía que su buena suerte volvía a ella después de abandonarla después de nacer. Así pues se sentía enérgica y dispuesta a comer todo lo que pudiera y más.

-¡Qué aproveche!-exclamó en castellano, mientras rompía los palillos y removía los fideos de su bol.

-¿Un conjuro para que sepa mejor?

-Tonto-sonrió ella, a sabiendas de que ese tipo de comentarios a él no le molestarían como harían con otro. Había tenido que mentir a su mánager para ir a cenar con él, puesto que ni locos y borrachos se les permitiría: los paparazzi siempre estaban a punto para atrapar a cualquier famoso incauto. No obstante, llevaban el típico arsenal de gafas de sol y peluca, que milagrosamente a él lo transformaban de un apuesto joven a una atractiva señorita. A esas horas tampoco esperaron encontrarse con fans, pues las jóvenes serían capaz de reconocer a su ídolo incluso si este se convirtiese en piedra bajo el fondo del mar-, ¿me das un poco?-preguntó al observar el plato del chico, relamiéndose.

-¿Por qué pediste fideos?

-¡No seas tacaño! Sólo quiero probar-antes de obtener respuesta, ya estiraba el brazo con los palillos en la mano. Él los golpeó con los suyos propias y chasqueó la lengua-, ¿qué?-ella puso morros, algo que como otras tantas cosas que decía o hacía divirtió a Heechul.

-Eres una criatura.-comentó, cogiendo su plato y vertiendo un poco de su contenido en el bol de la muchacha.

-Quién fue a hablar…-suspiró de nuevo en castellano. El chico le dio una suave colleja.

-No digas cosas que no puedo entender.-como toda respuesta, ella se volvió hacia él y el sacó la lengua, en vez de agradecerle la comida que le había dado y se puso a degustarla con sincero placer, mientras él hacía lo propio. Al cabo de un rato, ambos repitieron, todavía hambrientos.

-Ah…-suspiró ella, estirando los brazos como si tratase de acoger entre ellos la grandiosa nada.

-Uno se siente mejor con el estómago lleno-comentó el chico, sonriendo ampliamente-. Ah…mañana tenemos que grabar y por la noche tengo un concierto, ¡es tan agotador!-musitó, estirándose también- ¿Por qué no vamos a desahogarnos un poco?

-¿Desahogarnos? ¡Eres tú el que está estresado!

-¡He invitado, así que deja de quejarte!-la riñó él, agarrándola de la muñeca y obligándola a correr, aún teniendo la barriga tan llena que pensaba que en cualquier momento le iba a explotar.

– Eoni…-jadeó divertida cuando se detuvieron, apoyada sobre sus rodillas para coger aire- Tienes…tienes…-intentó decir. Él se puso recto, después de coger aire también, y la miró intrigado- La peluca, se ha movido.-y se acercó a él, alzando los brazos y recolocándosela.

-Oh…aquí no hay nadie-musitó él, arrancándosela-. Después de tanto rato, pica. Ah, y otra cosa. Ya que yo soy Eoni…es mejor que me llames noona.

-Creí que no te importaba que te llamase Eoni.

-Y no me importa, pero así sigo con la broma. Con peluca-se la puso por encima como un mal trapo-, soy tu noona. Sin ella-la bajó-, soy tu hyung.

-¿Qué clase de juego es ese?

-¿No te parece divertido?

-…Lo es-la muchacha sonrió-, hyung.

Continuará…

1.*Eoni/Unni*: Hermana mayor (de chica a chica).

2.*Noona/Nuna*: Hermana mayor (de chico a chica).

3. *Hyung*: De chico menor a mayor.

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7 respuestas a Hyung, capítulo 1. Heechul, aquel que lleva a la confusión

  1. kari dijo:

    Genial!!! increible me encanto este capítulo, me da risa lo de los nombres para mantener el juego jajjaja cambio de género?¿?, es un encanto ese chico; parece más de nuestra cultura que la de haya que tanto adoramos jajja…gracias por el cap, estuvo lo max..

  2. Nickytta dijo:

    me gusto muxo…toy sperando x l prox cap…!!!

  3. tomodachi dijo:

    buen comienzo me dio risa y espectativas por el proximo, lo estare esperando. tengo ganas de saber como desarrollaras la historia.

  4. Ariane dijo:

    ¡Quién mejor que Heechul para un personaje así!. Me lo imagino totalmente.
    ¡Genial!.

  5. Valentina dijo:

    Lo ame! Muy buen comienzo, me reí mucho hahah, creeme que he revisado dos veces el blog hoy solo para ver si subían el 2do capitulo 😀

  6. Raquel dijo:

    kyaaaaa me gusto un monton plis sube el 2do capi pronto

  7. Mercy dijo:

    esta genial …….

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