“비밀” Bimil – secreto. Capítulo 8

por Nuna y @Jeannelok

Thunder miró al líder pensativo.

– Las detecta a ellas – insistió éste -. Fue con ese aparto que encontraron a Soo Min y a su madre… y a ella no la atacaron, quizás vieron que su luz era menos débil y pensaron que habían encontrado lo que tanto andan buscando.

– Probablemente quisieran volver por ella – sugirió Thunder.

– Probablemente… y creo que por eso Mastermind nos envió a protegerla. Si no la mataron también es que la querían con vida. Lo que no entiendo es por qué no se la llevaron en ese mismo momento.

– Puede que el atacante no supiera qué hacer, puede que no estuviera seguro…

– Sólo podemos especular.

– Sí.

Seungho miró el aparato que tenía delante. El radar seguía en funcionamiento, y eso era demasiado peligroso para las chicas.

– Creo que voy a intentar crear un inhibidor de señal, líder – dijo Thunder, adivinando sus pensamientos.

Seungho levantó sus ojos hacia él, en parte aliviado

– ¿Podrías hacer eso?

– Creo que comienzo a entender cómo funciona… e imagino para qué sirven sus componentes – murmuró Thunder -. Puedo intentarlo.

– Es una muy buena idea, Thunder. Esos tíos parecen invencibles… la seguridad de El Cuartel está fuera de toda duda, pero no nos enfrentamos a un enemigo normal y corriente. No sé si intentarán venir aquí a buscarlas – Seungho se quedó un momento callado, pensando en algo – ¿Crees que eso sería capaz de detectarlos a ellos? Insanity insiste en que su ADN no es normal.

– Es posible… habría que probarlo.

– Organizaré una excursión por el parque. Estoy seguro que esos tipos andan merodeando por allí en busca de Soo Min y de Eun Nyu. Y si podemos detectarles también a ellos, por lo menos tendremos una ventaja.

***

Era tarde, había anochecido, y Seung Min no podía conciliar el sueño. Pensó en levantarse y ponerse la televisión, o incluso agarrar un libro y leer para matar el tiempo, por lo menos podría evitarse estar dando vueltas en la cama hilvanando pensamientos sin control.

Pero no. Le daba miedo encontrarse con su hermana, que ésta viera su inseguridad, que adivinara de alguna forma todo lo que ocultaba y la interrogara sobre ello.

Antes o después debería contárselo, lo sabía. Pero Soo Min era tan cándida y frágil, que no se imaginaba cómo podría reaccionar al saber el problema en que estaban. Y una vez lo supiera, no sería como ahora… El desconocimiento en el que estaba sumida actuaba como una barrera defensora frente a la vida que les había tocado vivir, por lo menos hasta ese momento. Pero en cuanto supiera, o incluso rescatara alguno de sus recuerdos, no podría huír de lo que era. De lo que eran las dos.

Seung Min se preguntaba si no sería mejor para ella saberlo todo y poder protegerse mejor… así por lo menos se vería en condiciones de luchar, y no se encontraría de repente asaltada en medio de la noche por un desconocido, sin saber el motivo, y haciéndose miles de preguntas acerca de por qué el destino la ponía en esa situación.

Decidió que no quería responder esa pregunta. No en ese momento, o por lo menos no esa noche. El día había sido demasiado intenso como para soportar una emoción más. No quería hablar ni encontrarse con su hermana, así que subió a la azotea del edificio.

El aire era suave y fresco, e incluso podía ver alguna estrella. Dentro de su desasosiego, encontró algo de paz… por lo menos hasta que la conocida y molesta voz de Joon sonó detrás de ella:

– ¿Intentando escapar por la fachada ? – bromeó el chico.

Seung Min suspiró.

– Escapar… suena bien. Me pregunto cuánto de lejos llegaríamos…

– No mucho, no con ese radar que tienen señalando vuestra posición a medio kilómetro – respondió Joon. Esta vez no había ni un resquicio de broma en su voz.

– Bueno, por lo menos ahora entiendo cómo las encontraron.

– A ti también te detectó – Joon se puso a su lado y se apoyó en el muro junto a ella. Miró hacia abajo. La ciudad seguía su ritmo, inconsciente de las cosas que ocurrían. Todas aquellas personas creían que formaban parte de las leyendas… como él, hasta hacía unas horas.

Seung Min había fruncido el ceño.

– Eso no debería ser posible. Yo… yo no tengo poder. Sólo soy un poco más fuerte y rápida… es físico, pero no tengo nada mágico.

– Pues parece ser que no importa demasiado… ese trasto te detecta, y eso es lo que importa. No estáis seguras mientras Thunder no termine de diseñar su inhibidor.

Seung Min lo miró sorprendida.

– ¿Eso es lo que está haciendo?

Joon sonrió.

– Todos están intentando ayudarle.

Seung Min asintió con la cabeza.

– ¿Y por qué no estás con ellos? – preguntó.

– Oh, no creo que sea útil con eso – rió.

– No. Eres más útil aquí, supongo… ¿me interrogarás de nuevo?

Joon se separó del murete y miró su perfil. Todavía le guardaba rencor por el interrogatorio, pero estaba tensa, preocupada. Si quería desahogar su mal humor con él, desde luego que… desde luego que la dejaría. Lo supo en cuanto pensó en todo lo que había pasado en los últimos días… o más bien en todos y cada uno de los años de su existencia.

– En realidad no era mi intención – confesó -. Tengo muchas dudas, y quisiera saber un montón de cosas, pero no eres una sospechosa, no volveré a tratarte como tal. Lo de antes, en la central… fue una medida desesperada.

– ¿Es eso una disculpa? – preguntó ella, sin mirarle.

– No. No me arrepiendo de haberlo hecho. Era necesario, por lo tanto no me disculparé. Es… una explicación.

– Hmmmmm…

Joon volvió a apoyar sus brazos en el muro, y miró al cielo.

– Seung Min… – comenzó, casi en un susurro -. Necesitamos saber más de ellos… cómo luchar, cómo manteneros a salvo. Son demasiado fuertes para nosotros.

– Mi madre era una de ellas, y mi padre uno de ellos – comenzó Seung Min, sorprendiéndolo -. Llevan siglos, milenios luchando, intentando exterminarse unos a otros. Según los primeros datos de que disponemos, al principio eran hombres normales y corrientes. Decidieron que ellas no debían pertenecer a este mundo, y reunieron a sus mejores guerreros para eliminarlas. Ellas se defendieron, y comenzó una escalada de violencia que ha llegado hasta ahora, y que no sé si algún día acabará. El caso es que nosotras, Seung Min y yo, somos mellizas. Ella es la fuerte, y yo la débil, por decirlo de alguna manera. Éramos muy niñas cuando nos separaron. Soo Min estaba empezando a dar muestras de poder, y supieron que ellos nos andaban buscando a las dos. Buscaban a una mujer y dos niñas, así que, decidieron separarnos para despistarles. Mastermind se hizo cargo de mí. Creo que él y mi padre eran amigos, pero nunca me ha hablado de ello. Mi madre se quedó con Soo Min. Ella olvidó, o quizás no pudo soportar la situación y aisló sus recuerdos y sus poderes.

– Tuvo que ser duro… quizás habría sido más fácil si hubieses hecho lo mismo que ella.

– Probablemente.

Joon supo que era el momento de cambiar de tema. El ceño de la muchacha estaba fruncido, no tardaría demasiado en cerrarse si seguían hablando de su vida personal. Sabía que no había sido fácil para ella contarle todo aquello, y no quería que pusiera fin a la conversación con una evasiva y cerrara el tema. Decidió ser práctico de nuevo. Sentía curiosidad por la vida de Seung Min, pero también necesitaba información.

– Esos tipos… Si eran hombres normales, ¿cómo han llegado a ser lo que quiera que sean?

– Nosotros creemos que en algún momento alguno de ellos se apareó con la otra especie, y de alguna forma crearon una raza nueva, más fuerte y rápida, como yo, pero mucho más poderosa. También pudo ser cosa de evolución… quién sabe. No hay datos exactos.

Joon hizo todo el esfuerzo del mundo por abrir su mente a las palabras de la chica. No era que no la creyera, pero hablar de algo que siempre consideró parte de las fábulas, como si fuera real, todavía no entraba bien en su cabeza. Sin embargo, su sentido práctico siguió al mando. Quería aprovechar aquella extraña oportunidad que le daba Seung Min. Siempre pensó que le costaría una barbaridad sacarle más de dos frases seguidas.

– Hubo unos cuantos, de los dos bandos, que se cansaron de luchar – siguió ella -. Eso fue hace siglos. Se les conoce como “los neutrales”. Al comprobar que las Gumiho ya no devoraban hígados, y que, al no ser un peligro para la especie humana, la labor de los Inmortales era estéril, quisieron dejar la guerra a un lado y vivir tranquilamente y en paz… pero hubo otros que quisieron seguir la caza.

– Debo suponer entonces, que pertenecéis al bando no beligerante.

Seung Min lo miró sorprendida.

– Tu madre era una Gumiho y tu padre uno de ellos, es fácil suponerlo.

Seung Min volvió a dirigir sus ojos hacia la noche.

– A ellos no les importa si estás activa o no en la lucha. Su propósito es matar y eliminar. Viven para eso desde hace tanto tiempo, que ni se plantean sus motivos, sólo les importa su misión.

– ¿Mastermind es…?

– Él es normal… No hemos podido evitar que algunos humanos metan las narices – sonrió -. Pero en el caso del Jefe, él es muy útil. Es un miembro importante en nuestra pequeña estructura.

– ¿Y Sun Nyu?

– Por lo que sé, ella es una Gumiho de nacimiento, pero tomó hace tiempo la decisión de vivir al margen de todo y de todos. Siempre ha estado sola, y no se ha metido en muchos líos. La teníamos monitorizada desde hace tiempo.

– Estoy seguro de que aquella noche intentaba ponerse en contacto con tu madre – afirmó Joon.

– Estás en lo cierto. Mamá quiso contactar con ella para ofrecerle la protección de nuestro grupo… no sé por qué Soo Min estaba allí aquella noche. Pero no debió encontrarse presente. Nosotros no creemos en esa profecía, sabemos que, como todas las leyendas, algo tiene de base real, pero no la creemos como ellos lo hacen. Aún así, jamás habríamos puesto en peligro a Soo Min.

– Ella… por lo poco que nos ha contado Mir, pudo rechazar al atacante esta noche. Él dijo que la chica brilló.

Seung Min suspiró profundamente y se volvió hacia él.

– Cuando mueren, las Gumihos desaparecen, se volatilizan. Al perder sus poderes mágicos, su cáscara mortal no soporta el paso del tiempo y se volatiliza. Si recuerdas las películas de vampiros, sabrás a lo que me refiero. Por eso no encontraréis a mi madre. Ellos… ellos sí dejan rastro. Son humanos después de todo. Mejorados, pero humanos. Durante todos estos siglos se han movido en la noche, y han desarrollado una especie de debilidad por la luz. Una gumiho puede emitir luz pura. Necesitan mucha energía, mucha práctica, y mucha concentración para conseguirlo, y Sun Nyu tiene esa habilidad. Si no habéis encontrado cadáver, el tipo no murió, pero salió zumbando. La exposición prolongada puede desgastar su parte sobrehumana hasta provocarles la muerte.

Joon sopesó sus palabras unos instantes. Necesitaba tiempo para procesar los datos.

– Entonces… deberíamos conseguir algo que emita ese tipo de luz – murmuró.

– Debe ser muy potente, y muy blanca – afirmó ella -. Por lo tanto, y hasta ahora, la mejor arma que tenemos, es la propia Sun Nyu. Y mi hermana… si ella… si ella “despertara”, probablemente también podría ayudar.

Joon sacudió la cabeza.
– No es necesario llegar a eso… todavía.

– Todavía.

– Sabes que en algún momento ella tendrá que enterarse de todo.

– Lo sé.

– Y sabes que sería lo mejor que podría pasarle dadas las circunstancias.

– También lo sé -. Era lo mismo que estaba pensando minutos antes. Por supuesto que lo sabía -. Pero no ahora… no hoy… no…

Sintió el brazo protector de Joon sobre sus hombros, y al principio se sobresaltó por el contacto. No estaba acostumbrada al trato con las personas. Sobre todo a ese tipo de trato. Jamás había intimado con nadie, ni había tenido amigos. Lo más parecido a ello que había en su vida era Mastermind. Él era una especie de padre, su única figura masculina de referencia…

Pero era agradable. Más que la tranquilidad de la noche. Más que la sensación de paz que daba contemplar el cielo estrellado. Con sorpresa, Seung Min sintió por primera vez en su vida que el contacto humano era muy reconfortante.

***

 G.O. se despidió del resto. Llevaban un buen rato intentando crear el aparato inhibidor y en realidad, él tenía la cabeza en todos lados menos donde debía tenerla. Les dijo que iba a salir a dar una vuelta para despejarse, y tan metidos estaban los demás en el trabajo que prácticamente ni notaron su marcha.

En la calle hacía demasiado calor para su gusto. Decidió ir a tomar alguna copa para liberarse un poco, y buscar alguna mujer con la que pasar la noche.

-Ah…mujeres…-suspiró. Ellas eran el mayor dolor de cabeza que existía y que un hombre podía tener. Algunas demasiado atrevidas y echadas hacia adelante como Seung Min. Ese tipo no le gustaba demasiado, porque a veces le hacían dudar de si él era el hombre o la mujer. Además, Seung Min daba miedo.

Luego estaban las débiles. No tan débiles como Soo Min, con quien no deseaba nada involucrarse porque la chica ya de por sí lo estaba pasando bastante mal y él solo quería rollos para divertirse. Y le daba la sensación de que el líder tenía especial interés por ella…

Y Sun Nyu. La culpable de su estado… ¿cómo podía rechazarle tan descaradamente por alguien como Mir? Podría entenderlo por… por Joon, por ejemplo. Era fácil adivinar que el chico podía tener a la mujer que quisiera a sus pies, era un rival fuerte… pero… ¿Mir? ¿Era algún tipo de plan para dejarlo en ridículo? Porque era imposible que nadie se interesara por aquella especie de bicho raro de bromas malas con patas.

No estaba así exactamente por el rechazo. En realidad Sun Nyu solo era otra paloma más a la cual conquistar para unos días y luego dejar. No, lo que tenía era el ego herido.

Se metió en el primer pub que vio, sin tener en cuenta que todavía llevaba la ropa del trabajo. Pidió un martini y comenzó a buscar entre los clientes alguna chica interesante.

Diez minutos más tarde su teléfono móvil comenzó a sonar. Quiso hacer caso omiso, pero creyó que quizá sería un asunto relacionado con las…gumihos… y lo atendió.

-¿Estás bien?-la voz de Thunder al otro lado de la línea lo sorprendió.

-¿Por qué lo dices?

-Hacías mala cara antes…

-Todo bien, ¿habéis logrado algo?

-Bueno… aún nos falta un poco, pero creo que vamos por el buen camino. Hemos decidido seguir mañana, estamos todos muy cansados.

-Vale, bien, pues sigo a lo mío…

-¿Qué haces?

-Pues iba a intentar pasar una noche divertida, si es que me dejas.

-¿Una noche divertida? Puedo ayudarte a tenerla…

-¿Tú? Venga ya…

– ¡Lo digo en serio! No soy solo un cerebrito, también tengo mi vida personal.

– ¿Ah sí? ¿Existe vida después de tus ordenadores? – G.O se quedó esperando la respuesta de Thunder, pero ésta no llego – ¿Callas? Debe ser que sí… tú también tienes tus secretos, ¿no? Es normal. Tal y como están las cosas, lo que sería raro es que alguno de nosotros no los tuviera.

-Voy a contarte mi secreto. Solo a ti, así que mantén la boca cerrada.

-¿Y por qué a mí?-el chico tímido del equipo parecía estar tomándose bastantes confianzas con él, aunque ya lo veía venir desde hacía tiempo, que tenía por él alguna especie de admiración…

-Porque sí. Ve a la calle que voy a decirte…

***

Mastermind los había reunido, justo cuando Thunder se había marchado, para comentarles que había decidido instalar a Mir en El Cuartel mientras se recuperaba. Todos se pusieron en la puerta a esperar su llegada y saber cuál era su estado. Sun Nyu, a quien habían llevado allí contra su voluntad para explicarle que su vivienda iba a ser aquella a partir de entonces, parecía la más ansiosa por verle.

Las puertas se abrieron y entraron una camilla con Mir sobre ella, consciente y saludando a todo el mundo para tranquilizarlos. Al verlo, la gumiho intentó abrirse paso como pudo entre la gente que se había reunido (algunos ni siquiera eran del grupo del chico, sino amigos de el Cuartel). Fue dando codazos, agachándose y saltando para poder llegar hasta él.

Alguien la empujó sin querer y cayó de culo al suelo.

-Parece un famoso…-musitó alguien

– ¿Estás bien?- Seungho la ayudó a levantarse. Sun Nyu puso morros, enfurruñada- Entiéndelo, de todos Mir es el que tiene más amigos en El Cuartel y la noticia de que estaba herido ha corrido como la pólvora…

-Pero tengo que estar a su lado. Acabó herido por mi culpa.

-No creo que fuera así…-pero las palabras de Seungho se las llevó el aire, pues la chica volvió a meterse entre la multitud, con más fuerza todavía.

-No…vais…a…impedirme…llegar…a…¡¡ÉL!!-fue diciéndose a sí misma, gritando al final al alcanzar la camilla. Al verla a su lado Mir ahogó un grito, aunque ella no se percató.

-Mir… ¿cómo estás?

-Bien, bien. Pero no toques demasiado la cama o cualquier cosa cercana a ella, por favor.

-Te he echado de menos-él pudo los ojos en blanco-. Voy a acompañarte hasta tu cuarto.-dirigió una mirada de advertencia hacia el celador de El Cuartel que empujaba la camilla.

Para sorpresa de Mir, Sun Nyu se mantuvo en silencio hasta que llegaron al lugar. Estaba totalmente adaptado para una rápida mejora del chico.

-Buenas noches, Sun Nyu.-musitó, dejando caer que podía marcharse ya. Ella pareció no darse por aludida.

-Me quedaré aquí hasta que te duermas.

-En… ¿en serio?-inquirió él, angustiado. Ella asintió sin percatarse con la cabeza.

-Al menos puedo hacer eso por ti.-la chica extendió una manta sobre él.

-No tienes por qué…

-La próxima vez, no dejaré que estés en peligro por mi culpa, bueno, ni por la de nadie. Siento mucho todo esto.

-¿De qué estás hablando?

-Por mi culpa tú…

-No, no, espera Sun Nyu. Estás confundiendo las cosas. No es tu culpa, los únicos culpables son esos malnacidos que quieren haceros daño, ¿por qué ibas a tener tú la culpa de nada? Ya sé que… suelo estar siempre haciendo bromas, pero ahora hablo muy en serio. Sun Nyu, en realidad soy yo quien debería decirte algo a ti… pero…-bajó la cabeza, avergonzado- Gracias… por salvarme y tal…

Sun Nyu dejó caer el vaso que estaba llenando de agua para Mir y abrió los ojos como platos. Mir no solo no la odiaba por ponerlo en peligro y por no saber cómo iba una cama de hospital, sino que le estaba dando las gracias.

A ella.

Sin poder resistirse y olvidando los cristales y el agua en el suelo, la chica se lanzó sobre Mir y lo abrazó prácticamente entre lágrimas

-¡¡AUCH!!-fue la respuesta del chico ante aquel repentino contacto. Incapaz de soltarse de ella, logró acomodarse y suspiró, esperando que pronto se cansara de tenerlo abrazado.

Listado de capítulos.

5 respuestas a “비밀” Bimil – secreto. Capítulo 8

  1. sandy dijo:

    jejejej pobre mir…y ya me estoy imaginando q clase de doble vida lleva thunder ….gracias x el cap esto cada vez esta mejor…se revela un secreto y aparece otro jejej pero graciass chicas

  2. Alusiana dijo:

    Wuaaauuuuu…. muy interesante^^

  3. ARI8 dijo:

    Vale, de nuevo se perdió mi comentario, que no salió, así que a intentar recordar lo que escribí.
    Thunder resultó ser no sólo un cerebrín que sólo sabe estar con sus ordenadores, si no también, alguien con muchos secretos, bueno, no sé si muchos, pero vamos, alguno por ahi hay, que puede que ayuden al idiota de GO, (es el apelativo con el que lo llama @Yire55) que sólo ve a las mujeres como objetos de juego. A ver si le dan una lección para que aprenda a valorar a las mujeres como se debe. Y no me extraña para nada que haya perdido contra Mir, porque la verdad, por mi parte, prefiero a Mir que a GO.
    Mir, pues el pobre que no sé muy bien cómo está llevando lo de la otra, que sí, que está incómodo, pero poco más se sabe. A ver cómo evolucionan las cosas entre ellos.
    Joon y Seung Min, pues ya era hora de que hubiese algo de paz entre ellos y que ella por su parte, se abriese a Joon sin estar lanzándole cuchillos con la mirada. Fue precioso ese final donde él le pasa el brazo sobre los hombros. Espero que los hagáis acabar juntos.
    Lo que me sigo preguntando es si No Min Woo aparecerá en escena y en qué bando estará, porque molaría un triángulo entre él, Seungho y la otra XD. De nuevo le tocaría ser el toallero XD.

    • Nuna dijo:

      Vaya suerte tenemos con wordpress últimamente, Ari! Joer, con lo genuina que eres comentando y te fastidia siempre la primera andanada de letras!!!! No puede ser, hombre!

  4. cekila85 dijo:

    dios!!!!!! que clase señoritas!!!!!
    estuvo buenisimo el capi, ya quiero ver que pasa con thunder y G.O. y esa relación entre su nyu y mor parece que ya comienza a pintar que bien!!!!!!! saluditos esta genial y otra ves como en cada capi por su trabajo.muuuakkk!!!

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