“비밀” Bimil – secreto. Capítulo 4

por Nuna y @Jeannelok

Aquello sí que no lo esperaba. Joon soltó a la muchacha y la miró algo confuso. ¿Hermanas?
Seung Min se dejó caer al suelo, quedando sentada con la espalda apoyada en la pared. A los pocos segundos Joon estaba a su lado.

Ambos todavía jadeaban.

– Hermanas – murmuró Joon, cuando pudo recuperar el aliento.

– Sí, hermanas.

– ¿Mastermind lo sabía? – preguntó Joon. Las preguntas fluían por su boca antes de pasar por su cerebro. Nunca se habría esperado recibir aquel tipo de información.

Sung Min asintió.

– Por eso accedió a darme su protección. Quién mejor que su hermana…

– No tiene sentido… no tiene ningún sentido, Seung Min. ¿Por qué actuáis como si no os conocierais de nada? ¿Y por qué Mastermind nos lo iba a ocultar? Estaba claro que más tarde o más temprano íbamos a descubrir la verdad, ¿por qué entorpecer así una investigación que parece tan importante?- aunque no sepamos el por qué, se dijo.

– Soo Min no sabe quién soy, y yo pedí a Mastermind protegerla de los recuerdos. Son cosas de familia pero…-por primera vez desde que la conocía, Seung Min parecía realmente confundida y acorralada. Joon esperaba que aquella flaqueza fuera a desvelar algún secreto que les interesara- La mujer que murió no es su madre adoptiva, pero ella no lo sabe. Es su madre…es nuestra…era nuestra madre de verdad-durante unos segundos el chico notó sus ojos humedecerse. De no ser porque confiaba plenamente en su visión hubiera asegurado que era una mala pasada de su mente-. No puedo decir nada más.

-No me jod*s Seung Min. Tienes que decir más, ¿por qué tu hermana no te recuerda?

– Éramos muy pequeñas… cosas de familia, ya te lo he dicho. No me gusta hablar de ello.

– Si es importante para el caso, tendrás que hacerlo.

– No. No lo es – aseguró Seung Min -. Yo estaba allí porque solía ir a verlas desde la distancia, ya sabes, echarles un ojo, saber que estaban bien.

– ¿Viste algo?

– No. Sólo escuché los gritos y cuando llegué mi hermana estaba llorando en el suelo. No había ni rastro de mi madre.

Joon abrió la boca para seguir hablando, pero se detuvo. Sabía que no iba a sacar nada en limpio de todo aquello. Seung Min no estaba dispuesta a seguir hablando, y después de descubrir la verdad podía entender una parte del por qué.

No entendía por qué Mastermind les ocultaba algo tan importante, no entendía por qué la madre se hizo pasar por madre adoptiva si era la real, no entendía por qué Seung Min no quería revelarle la verdad a su hermana, mas… sí entendía que la chica no quisiera hablar más sobre la desaparición o la muerte de su madre.

Ahí estaba. Joon sabía que se estaba aguantando las ganas de llorar, porque no iba a hacerlo nunca delante de nadie y mucho menos de él. Se dijo que de momento, y por respeto a su sufrimiento, dejaría el interrogatorio ahí.

***

Seungho se levantó dando un golpe en la mesa en cuanto escuchó lo que Joon le estaba contando por teléfono. Sin despedirse al cortar la conexión, fue como un huracán dirección al despacho de Mastermind, dispuesto a revolucionarle el despacho si hacía falta mientras intentaba ordenar las ideas en su cabeza.

Abrió la puerta de un golpe, sin llamar ni mostrar intenciones de ir a ser bondadoso y buen niño.

Seungho era un agente entrenado y de los mejores, no un maniquí o un títere que sus superiores pudieran utilizar a su antojo. Igual que sus compañeros.

Mastermind estaba sentado en su mesa, tranquilamente. No se alteró al ver entrar así a Seungho, ni cuando el chico pegó un portazo y golpeó de nuevo una mesa, pero esta vez la de su mismísimo jefe.

-¿Cómo has podido mantenerlo en secreto?-rugió, enfrentándose directamente contra la mirada de Mastermind, quien prácticamente ni parpadeó- ¿Me puedes contar a qué estás jugando, jefe? ¿Es un entrenamiento sorpresa o algo? ¡Porque no entiendo nada!

-Seungho…

-¡No quiero escuchar mi nombre! ¡Lo que quiero son explicaciones!-se levantó, separándose de la mesa, caminando de un lado hacia el otro como un animal enjaulado con ganas de saltar ante su presa al otro lado de los barrotes. Se detuvo, volvió a dirigirse hacia su jefe- No entendíamos el por qué de la investigación, pero nos sometimos a ella sin poner trabas. Podríamos estar atendiendo muchos otros casos, en muchas otras agencias, pero decidimos serte fieles y confiar en ti. Nunca te hemos fallado en estos meses, ¡somos lo mejor de lo mejor, jod*r!-no tenía tendencia a jactarse de la superioridad de su grupo ante otros agentes, pero sin duda eran el mejor equipo en muchos kilómetros a la redonda- ¿¡No nos merecíamos, como mínimo, la misma confianza por tu parte, Mastermind!?

-¡Agente Seungho!-exclamó el aludido, sin mostrar ni un ápice de alteración en su tono de voz. Aunque debía estar sobre la cincuentena, las arrugas en su rostro eran bastante escasas. Pocas veces se le veían tan marcadas como entonces, y el joven dedujo que con su repentina aparición le estaba poniendo nervioso.

-¡Respóndame!-gritó, no obstante.

-No puedo hablar con usted en este estado. Siéntese primero y hablemos como personas civilizadas, ¿se puede saber dónde se ha creído que se encuentra usted, o qué relación hay entre nosotros? Por muy confundido y ofuscado que esté, todavía me debe un respeto.
Quiso negárselo, decir que era una estupidez, ¿por qué debía rendirle pleitesía aún? Sin embargo, sabía que era así. No era tan complicado… trabajaba en lo que le gustaba, podía alimentarse cada día gracias a lo que hacía… y ese tipo era quien lo lograba.

Pero si las respuestas no le satisfacían, ¿qué le impedía largarse?

Decidió intentar calmarse tomando asiento. Debía estar atento y alerta a todo lo que pudiera contarle Mastermind. Todavía tenía la esperanza de que la explicación del hombre lo convenciera de que se lo había ocultado por alguna razón adecuada.

-Es normal que esté enfadado. No lo niego, e incluso sabía que algo así sucedería. Sin embargo y sabiendo cómo va a reaccionar, en realidad no puedo decirle nada más. Este misterio es demasiado grande… ¿contárselo?-negó con la cabeza- No tiene sentido, es algo que deben descubrir por ustedes mismos…

-¿¡Seguirá comportándose así, Mastermind!?-volvió a levantarse, sin poder aguantar aquella pose más de medio minuto- ¿Cómo quiere que trabajemos así? ¿Nos da un caso y nos oculta parte del material para que lo descubramos por nosotros mismos? Eso no tiene ningún sentido. Y yo no pienso quedarme aquí para seguir aguantando estupideces. Arriesgamos nuestras vidas por proteger a gente, ¿no nos merecemos al menos su ayuda a cambio de eso?-sin necesidad de añadir nada más o con ganas de escuchar cualquier respuesta sin sentido como las que le estaba dando, salió por la puerta igual que había llegado: hecho toda una furia.

Mientras caminaba dirigiéndose hacia su casa, tenía claro cuál iba a seguir su siguiente paso: abandonar aquel lugar. ¿Por qué debería quedarse? No podía confiar en su jefe, siendo así nada lo retenía allí.

Iría a casa, escribiría su carta de renuncia y se iría a cualquier otro lugar. La policía normal de barrio, el FBI en los Estados Unidos o limpiándole la casa a una anciana: cualquier lugar sería mejor si al menos confiaban en él y se ganaban su confianza.

Se detuvo de repente en su rápido caminar, tomando aire.

Estaba mintiéndose… ¿no había ninguna razón por la cuál quedarse allí?

Fue hasta casa y abrió la puerta. Las zapatillas de sus compañeros descansaban en la entrada.

Suspiró… ¿quién era él para hablar mal de Mastermind, siendo el primero en olvidarse de sus camaradas.

Se sentó en el suelo, meditando. No podía hacerles aquello, ¿cómo podía abandonarlos? E irse todos…dudaba que eso fuera a suceder.

-Y está…está ella…-musitó prácticamente sin darse cuenta. Se había prometido ayudarla, encontrar al culpable, protegerla… ¿sería capaz de fallarle a sus compañeros y a ella?

***

G.O. estaba cavilando las posibilidades con atención. No podía precipitarse, pues podía salir el tiro por la culata y eso es lo último que quería.

De tres posibilidades, en aquellos momentos solo tenía dos, aunque la que no estaba él mismo la había descartado pronto.

Echó un ojo a su derecha. Le gustaba lo que veía…en parte. Demasiado afligida y rota para su gusto, seguramente si la enamoraba luego estaría todo el día sobre él como una lapa.
Solo quería divertirse, descartada si luego podía darle dolores de cabeza.
La otra chica, que parecía una muñeca con patas, fue finalmente su decisión. Después de fregar se había sentado a mirar por la ventana, como esperando ver algo aparecer en su campo de visión.

Con Armaggedon en la otra punta de la sala, se acercó despacio a ella.

-Sun Nyu… ¿verdad?-la aludida levantó la cabeza, sorprendida- Llevo un rato observándote, ¿qué sucede?

-¿Tardará mucho en volver el agente Mir?-con sus enormes e inocentes ojos observándolo G.O. recibió la estocada.

¿Por qué narices le preguntaba por ese cap*llo?

-No lo sé, pueden ser cinco minutos como tres horas. Pero dime, ¿te gusta el piso que os hemos puesto? Si quieres, puedo ayudaros a decorarlo…-se apoyó sobre el marco de la ventana, dejando parte de su cuerpo ante la visión de ella.

Sun Nyu suspiró y volvió a girar la cabeza hacia la ventana.

-Los chicos… ¿hay algo que les guste especialmente?- ¡oh, así que ya la tenía en el bote! Debía sentirse intimidada y por eso no quería mirarlo demasiado rato… Lo mejor sería mostrarse algo menos hombre ante ella para ganarse su favor.

-Siendo tu misma es suficiente, Sun Nyu… eres bonita, simpática y agradable.-le cogió dulcemente una mano y al escuchar sus palabras, ella volvió a mirarlo, ilusionada.

-¿¡Tú crees!? Pero…-pareció dudar- Creo que no es suficiente. Algo debe haber que me ayude a conquistarlo…

-No mujer, así…¿ a conquistarlo?

-Tengo que descubrir cómo gustarle…-soltó la mano de G.O.- ¿Tardará mucho en volver? Quiero verle…

No, no podía ser que…

-¿Quién quieres que regrese?

-Mir, ¿quién va a ser? ¿O tú puedes decirme qué cosas le gustan?-de nuevo, ilusionada.
G.O. apretó el puño, ¿de verdad iba a perder contra aquel payaso?

-Sé que le gusta la comida pero… Soo Min y Seung Min cocinan mucho mejor que yo. Pero sé… sé…-dudó- No estoy muy segura de qué sé hacer que pueda serme útil…-no, no, imposible, no podía dejarse pisotear de aquel modo. Iba a lograr que se olvidase de aquella tontería pasajera que tenía con Mir.

-Sun Nyu, ¿por qué no me cocinas algo para mí? Yo estaría encantado de probar lo que…

-¿En serio no te importaría ayudarme a mejorar? Si alguien prueba mis platos… podré saber cuándo he aprendido lo suficiente para dárselos a él. ¡¡Muchas gracias, G.O.!!-cuando quiso darse cuenta, ella ya se había ido a su cuarto a saber para qué y él tenía los ojos abiertos como platos observando el lugar donde instantes había estado.

¿Acababa… de verdad acababa de… perder contra Mir en su propio terreno?
Maldito fuera… las cosas no iban a quedar así…

Su teléfono móvil sono. La voz preocupada de Seung Ho le preguntó precisamente por la chica. G.O le dijo de mala gana que ella estaba bien.

– Perfecto. Tráela cuanto antes a la comisaría central. Queremos interrogarla.

G.O colgó el teléfono y algo desconcertado, le pidió a Sun Nyu que se preparara para salir con él. La chica, que andaba revolviendo en la cocina, no pareció demasiado dispuesta, y preguntó a dónde se dirigían.

– A comisaría – ella lo miró con otra pregunta implícita en sus ojos, los cuales brillaron de entusiasmo cuando añadió – Mir quiere hablar contigo.

***

Seung Ho llegó a la sala de juntas con la mirada pesarosa. Ni siquera tenía ganas de estar allí, pero la llamada de Mir había sido lo bastante apremiadora como para despertar su curiosidad. Habían descubierto algo en las cámaras, y el muchacho quería que el líder lo viera. Algo relacionado con Sun Nyu…

Llamó a Joon, que volvía en ese instante al apartamento a dejar a la hermana (todavía le costaba creerlo) de Soo Min a cargo de la vigilancia, y le encargó que recogiera a Armaggedón y lo trajera de vuelta. Después llamó también a G.O y le pidió que se encargara de llevar a la chica a comisaría, ya que Mir aseguró que quería interrogarla.

Si había aparecido algo nuevo, estaba seguro de que quería saberlo. Mastermind estaba poniendo demasiadas trabas, pero no pareció preocupado cuando entró horas antes en su despacho hecho una fiera y pidiéndole explicaciones… era como si supiera que terminarían averiguando el parentesco de las dos chicas… como si lo esperara o lo deseara. Aunque eso no implicaba que estuviera dispuesto a dar ninguna de las explicaciones que ellos necesitaban.

El líder del grupo entró en la sala de juntas poco después, y sus compañeros se apresuraron a enseñarle las grabaciones.

Por desgracia, sabía que las cámaras no enfocaban el ángulo exacto donde se había producido el ataque, por lo que nada nuevo podían añadir a lo que ya sabían respecto a eso, y aquello ya lo habían comprobado desde el principio. Siempre supusieron que el atacante había escogido aquel rincón precisamente por constituir un ángulo muerto en la vigilancia del parque, como muchos otros que existían, y tampoco habían encontrado ni rastro de aquella misteriosa sombra oscura y enmascarada cuando miraron las grabaciones de los accesos… Pero claro, eso lo hicieron Thunder y Cyber, por protocolo puro y duro, y lo que no habían mirado era todo lo demás, ni a todos los demás… ahora Mir aseguraba que Sun Nyu también había estado allí la noche del ataque… otra casualidad más.

Cuando la vio en las cintas, quedó totalmente convencido de que, debajo de aquella apariencia de inocencia, la chica escondía algún misterio que quería investigar.

Cuando Joon entró por la puerta acompañado de Armaggedon, Mir se dispuso a ponerlo al corriente.

Le volvió a explicar que, tras horas de visionado, Mir y los demás habían vuelto a revisar las imágenes que tenían de Soo Min y su madre paseando tranquilamente por el parque, habían comprobado de nuevo que la sombra oscura que buscaban no apareciera por ningún lado. Ni la sombra, ni nadie sospechoso de serlo.

Pero coincidiendo con la hora del ataque, la habían visto a ella, a Sun Nyu, vestida de blanco, andando entre la oscuridad de los árboles.

Era ella, sin duda. Primero había pasado por delante de una de las cámaras, mirando a uno y otro lado, y avanzando con cautela. Esa imagen era la más nítida.

Después, la habían visto moverse entre los arbustos, y por su actitud y sus movimientos, estaba claro que andaba escondiéndose o huyendo de algo.

Si no fuera porque llevaba el mismo vestido blanco, quizás ni siquiera habrían podido comprobar que era ella. Apenas un pequeño atisbo de tela blanca moviéndose diestramente entre las sombras y al amparo de la vegetación del parque. Pero hubo un momento en que la mancha blanca se detuvo, y Sun Nyu se asomó entrre los arbustos. Con la ayuda de Cyber y de Thunder, habían ampliado la imagen de ese momento. Era ella, sin duda. Y en su expresión pixelada todavía podía adivinarse el miedo.

Sun Nyu estaba huyendo de algo muy cerca de la escena del crímen. Podía incluso ser la sospechosa, y si no fuera porque su constitución enclenque no habría podido hacer las cosas que suponían que el atacante había hecho, habría pasado directamente al número uno en la lista de posibles culpables.

Pero no. Sun Nyu no podría haber lanzado el cuerpo de la madre de Soo Min con aquella fuerza. Y tampoco pudo haberse atacado a sí misma horas después y muy cerca de donde ocurrió el primer ataque.

Joon miró la grabación y comprobó mentalmente las horas una y otra vez. Su cabeza no tardó en llegar a la misma conclusión a la que los demás ya habían llegado. Sun Nyu había ido al parque, había visto algo, y ese algo había sido lo suficientemente peligroso como para hacerla huír y esconderse.

¿Pero por qué había vuelto después?

– ¿Habéis revisado las grabaciones del segundo ataque? – preguntó

– Sí – afirmó Thunder, que tenía los ojos inyectados en sangre por pasar tantas horas delante de las pantallas. Cyber no tenía mejor aspecto – Ni rastro del tipo, como en la primera búsqueda. Sabe dónde aparecer para que no se le registre en las imágenes. Cómo entra y cómo sale, es un misterio.

– ¿Y la chica? – preguntó Seung Ho.

– Llegó unos veinte minutos antes de que la encontráramos ese día – explicó Thunder.

– Quiero ver la grabación – pidió el líder.

Como había esperado, la actitud de Sun Nyu en las imágenes del segundo día, tampoco se correspondía con una persona normal que decide dar un paseo por el parque. En los vídeos, ella andaba con normalidad, pero si ampliabas la imagen con la ayuda de sus compañeros, descubrías que algo en su lenguaje corporal apuntaba a la cautela. ¿Era posible que la chica hubiera anticipado el peligro que correría minutos después? Y si era así, ¿por qué había decidido seguir adelante?

– Sabía que habíamos pasado algo por alto – anunció Mir -. En las primeras revisiones sólo buscábamos al atacante y a las dos primeras víctimas, pero nunca se nos ocurrió buscar a Sun Nyu. Es más, ni siquiera la conocíamos cuando hicimos el primer visionado rápido. Algo me decía que ella podía estar ahí…

– Alabo tu intuición – reconoció Seung Ho.

– No. No es intuición – aclaró Mir -. Desde el principio supusimos que los dos asaltos no tenían nada que ver entre sí, pero esto viene a confirmar que las víctimas tienen algún tipo de relación entre ellas, aunque no sepamos cuál es todavía. A mí sólo se me ocurrió esa posibilidad, y la forma de comprobarla.

– Por eso has mandado a Sun Nyu a la sala de interrogatorios, es evidente – apuntó Joon -. Y eso que todavía no os he contado la relación que existe entre la agente Seung Min y la primera víctima…

Todos le miraron asombrados, excepto Seung Ho, que ya sabía de qué se trataba. Joon los puso al corriente con palabras escuetas y directas, sobre lo que había pasado con Seung Min en el gimnasio. Después, Seung Ho les contó lo poco colaborador que se había mostrado Mastermind cuando le había pedido explicaciones por ese hecho.

– ¿Están jugando con nosotros? – preguntó Thunder fastidiado – ¿Cómo pretenden que trabajemos así, si nuestro propio equipo nos oculta cosas?

– Si sólo fuera lo de Seung Min, os diría que no tiene importancia, pero en vista de que Sun Nyu también esconde algo, no podemos pasar por alto lo de esa policía – declaró Armaggedon -. Aunque ella insista en que no tiene que ver con todo esto, la relación entre ellas podría ser uno más de los misterios que envuelven a este caso.

– Y lo peor de todo es que nuestra propia gente parece no querer colaborar – apostilló Joon.

– ¿Pero por qué? – preguntó el analítico Thunder.

– Creo… tengo la ligera impresión de que Mastermind desea que lo descubramos todo por nosotros mismos – dijo Seung Ho.

– Eso es una tontería. Nos ahorraría tiempo y recursos si compartiera con nosotros todo aquello que sepa – protestó Armaggedon.

– ¿Debemos desconfiar de nuestro propio Jefe? – suspiró Thunder.

De repente, todos, en silencio, y como si hubieran caído en la cuenta a la vez, miraron hacia la cámara omnipotente que les enfocaba. El piloto encendido mostraba que estaba activa. En ese mismo instante, y durante todos los instantes precedentes a él, Mastermind podía haberles estado viendo.

Armaggedon se dirigió a ella directamente.

– ¡Vamos Jefe! – gritó, enfadado – ¡no hagas que tengamos paranoias hasta con nuestra sombra! Si sabe algo, díganoslo y hágalo ya.

Todo el grupo se quedó mirando hacia la cámara. Los seis hombres estaban como hipnotizados por el piloto, esperando ansiosamente una señal.

Los segundos pasaron y no hubo respuesta alguna.

Cuando entendieron que, si Mastermind estaba allí atrás, no había querido responderles, se escucharon entre los hombres expresiones de fastidio, tacos, y algún puñetazo sobre la mesa .

– ¿Qué hacemos, líder? – preguntó Thunder susurando, como si eso pudiera evitar que Mastermind les oyera.

– Mir interrogará a la chica, y Armaggedon seguirá investigando el cacharro ese con tu ayuda y la de Cyber – respondió Seung Ho -. ¿Tenéis algo nuevo sobre eso?

– No – respondió el grandullón – pero se me ha ocurrido una buena idea para intentar ponerlo en marcha. Quizás, si lo consigo, por lo menos sepamos para qué narices sirve.

– Estupendo, suerte con ello – sonrió Seung Ho -. Hablaré con los compañeros de la comisaría central. Quiero que refuercen la vigilancia del parque. Saber de cada persona que entra o sale de él.

– La necesitaré.

– Joon, quiero que vayas con Mir y te quedes fuera observando mientras interroga a Sun Nyu – ordenó el líder -. Mir, sigo pensando que eres el indicado para sonsacarla, sé suave, pero si hace falta, apriétale las clavijas a esa muchacha.

– Lo haré – aseguró Mir con determinación.

– Vamos a resolver este maldito caso, por más trabas que nos pongan – afirmó el líder, mirando hacia la cámara.

EN EL PRÓXIMO CAPITULO:

Mastermind: “ – Créanme, todavía no están preparados para saber la verdad”

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5 respuestas a “비밀” Bimil – secreto. Capítulo 4

  1. ARI8 dijo:

    Vale, la cosa sí que se les puso difícil ahora y no me extraña que anden todos con ese cabreo, sobre todo Seungho y Joon, porque menuda frustración que arrastran ambos, pobres.
    Yo sigo diciendo que la segunda víctima es parte del equipo de los malos o como lo llaméis y que Mastermind es el padre de las chavalas, pero algo pasó en la infancia o con el nacimiento de la primera testigo que hace que tanto padre como hermana la sobreprotejan de esa manera y no me parece a mí que sea precisamente un asunto fácil.
    Mastermind creo que calla, no porque no quiera hablar, si no que puede que los de arriba le estén apretando las clavijas, para que no diga nada, porque puede estar relacionado con algún tipo de experimento extraño, vamos, lo de la clonación, del que la hermana de la agente, puede ser uno de los resultados. Así que está deseando que se den prisa y que lo descubran, para que él ya sea libre de hablar.
    Me encanta que GO reciba calabazas, se las merece, por prepotente y chulo. Anda y que le den.
    Seungho, pues que el pobre anda desesperado y enamorándose y a saber cómo manejará el asunto.
    Mir, que lo deseo ver en plan CHP con la que creo es la mala de la película.
    Joon, el pobre creo que junto con Seungho, será el que más dolores de cabeza tenga que aguantar.
    Thunder, creo que va a ser el que más a salvo se mantenga, aunque creo que estoy equivocada y que también recibirá su dosis de leña.
    Pues nada, que espero el siguiente con muchas ganas nenas.

  2. cekila85 dijo:

    de verdad que comienza a desesperarme ese Mastermind, y cada vez se pone mas interesante la historia. chicas gracias por su excelente trabajo fighting!!!!!!!

  3. fullvcia dijo:

    me ha gustado, incluso me he sentido frustrada…así que me mantengo a la espera y en expectativa de lo siguiente que pase. Fijate que me tiene más intrigada la historia que los temitas que haya entre ellos,,,ya ves. A esperar toca.

  4. Alusiana dijo:

    Me encanta!!!……. pero demasiados secretos!!!!^^

  5. ClAudiaL dijo:

    Aigoo que a mi G.O. me lo cambien por MIR?? pero a que loca le ocurre eso??? jajajajaja
    Me encantó este capítulo, voy perdida, no tengo idea a donde va la cosa… no soy capaz de prever o adivinar.. para mi es todo un misterio ^^
    Esperando el próximo chicas. Saludos 🙂

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