“비밀” Bimil – secreto. Capítulo 3

por Nuna y @Jeannelok

Mientras los chicos proseguían con su investigación, debían encargarse de la protección de ambas muchachas. Una de las opciones que tomaron para algo así fue intentar darles a su vida la mayor normalidad posible.

Seungho mandó a Joon y Mir con las chicas, para ayudarlas a ir de compras. Al primero lo enviaba para que, como habían hablado, la vigilara. Su compañero le había asegurado que llegaría al fondo del asunto, pero la noche anterior cuando salían del cuartel también le había comentado que no creía que la muchacha fuera peligrosa para Soo Min. A pesar de sus palabras, Seungho debía mantenerse alerta con cualquier indicio sospechoso. Por otro lado, envió a Mir para que aprovechara e interrogara a Sun Nyu. Supuso que al ser él quien la había rescatado en el ataque, se había establecido algún tipo de vínculo entre ellos y sería más fácil para el chico, o al menos así lo deseaba.

Joon y Mir llegaron temprano en la mañana, vestidos de dos ciudadanos más. El mayor llevaba chaqueta negra sobre una camiseta holgada del mismo color y unos tejanos más bien apretados, mientras que Mir había optado por sudadera y pantalones tejanos normales.

Después de llegar al piso y los saludos de buenos días, Joon prácticamente se golpeó la frente con la palma de la mano al ver a Seung Min.

-¿De verdad vas a salir así vestida?

-No encuentro cuál es el problema con mi atuendo.

-Que aunque estés de servicio, no puedes ir con el traje de trabajo. Digamos que… que vamos de incógnito.-la chica fue a replicar, pero pareció pensárselo mejor. Asintió con la cabeza y desapareció en uno de los cuartos, dirigiéndole antes un rápido vistazo a Soo Min que no pasó desapercibido por el chico.

-¿Cómo os encontráis?-preguntó Joon, mientras Mir se paseaba por el piso, acariciando algún mueble y silbando demostrando su contento con el lugar.

-Yo quiero venirme a vivir aquí.-le escucharon comentar ya desde la otra punta del salón.

-Bien-murmuró Soo Min-, dentro de lo que cabe.-se encogió de hombros. Estaba ojerosa y tenía los ojos ligeramente hinchados. Debía seguir pasando las noches llorando.

-Como ya sabéis, hoy iremos a comprar. Necesitáis con qué alimentaros, y es difícil pedir a alguien que se encargue sin saber los gustos personales de cada una. Además, quizá hay algo más, decoración o algo así, que queráis para vuestra casa…

-No es mi casa-declaró vehemente Soo Min-. Es solo un lugar de paso, pero no mi casa.

Joon prefirió cerrar la boca antes de meter nuevamente la pata. El ambiente era tenso y lo que pretendía era relajarlo.

Seung Min salió finalmente vestida con una sencilla camiseta azul noche y unos tejanos. A diferencia de la costumbre de las mujeres coreanas llevaba un calzado cómodo y lejos de tacones aguja de tacón. Joon apartó la vista de sus pechos antes de que ella se percatara y le arrancase los ojos.

Se dirigieron a hacer la compra. Prácticamente el único que hablaba era Mir, y la única que ponía realmente atención Sun Nyu. La muchacha asentía fascinada a cualquier tontería que él dijera y se reía. Joon lo agradecía, confiando en lo mismo que Seungho: la chica se sentiría más a gusto declarando ante Mir que ante cualquiera de ellos.

En ese momento un teléfono móvil comenzó a sonar. Era el teléfono que le habían dado a Soo Min el que sonaba. La chica lo sujetó sorprendida y atendió, separándose ligeramente del resto del grupo. Seung Min se las ingenió para a pesar de eso, quedar a su lado.

-Di… ¿diga?-Seungho sonrió al escuchar su voz tímida. Mejor tímida que asustada.

-¿Cómo estás, Soo Min?- no tendría por qué haberla llamado. Los chicos le informarían más tarde de su estado, al fin y al cabo. Pero seguía sintiéndose mal cada vez que se preguntaba si seguiría llorando desconsolada y necesitaba escuchar de su propia voz cuál era su estado actual.

-Yo…-la muchacha titubeó. Él lo sabía, que Soo Min quería serle sincera pero no quería preocuparlo- Hace un día agradable. Echaba de menos el sol.

-Espero que disfrutes el día de compras. Siento no poder acompañaros… cualquier cosa que quieras, comunícasela a Joon o Mir-se abstuvo de mencionar a la agente Seung Min-. Hasta luego, Soo Min.

-Hasta…luego.-la escuchó decir antes de colgar. Era el único modo que tenía de ayudarla…a parte de la investigación en sí.

Cuando llegaron al centro comercial, la sombra de Soo Min se mantuvo todo el rato a su vera. Aunque Joon y Mir intentaron distraer a Seung Min y llevársela hacia otro lado, alegando que había interesantes elementos que observar, en ningún momento se alejó de ella o prestó la menor atención a la otra protegida, quien miraba fascinada cada pequeño elemento.

Finalmente Mir desistió y le dijo que se iría con Sun Nyu para intentar sonsacarle algo distendidamente mientras compraban y Joon se dijo que tenía que estar atento a cada pequeño gesto de la agente que delatara el por qué de su comportamiento.

Mientras colocaba una bolsa de verduras en el carro, Soo Min fue a llamar la atención de la otra chica para mostrarle unos paquetes de arroz. Posó inocente la mano sobre el brazo de Seung Min quien bruscamente, lo retiró.

-No me toques.-dijo, mordaz. Podría haberse adivinado hasta asco en sus ojos, no obstante Joon se preguntó qué sería realmente lo que veía. Sentimientos encontrados, quizá.

Soo Min apartó rápida la mano, intimidada y sonriendo débilmente.

-Perdona, solo quería preguntarte si… este arroz te parece bien.

-Haz lo que quieras.-gruñó prácticamente, retirándole la mirada y cogiendo algo de otras estanterías. No tenía ningún sentido, ¿intentaba sobreprotegerla y a la vez la trataba mal? ¿Sería para intentar despistarlos o algo semejante?

Cuanto más se fijaba Joon en la agente Seung Min, más curiosidad sentía y más le hervía la sangre.

-¡Cuidado!- Mir se colocó detrás de Sun Nyu que había resbalado para sostenerla. La chica era bastante más bajita que él y la cabeza le quedó justo debajo de la barbilla- Tu pelo hace cosquillas-rió el chico, separándose de ella. La muchacha se volvió a verlo con sus enormes ojos y él supuso que aquel era el momento oportuno-. Sun Nyu, ahora que estamos solos creo que sería un buen momento para hablar…

-¡Por supuesto!-dijo encantada por la idea. A pesar de haber sido atacada no hacía mucho, parecía totalmente calmada. Era extraño, lo más normal sería que tuviera algún tipo de temor por que volvieran a encontrarla de nuevo…

-Es sobre aquella noche…-al escuchar eso, al menos se puso tensa- Tienes que contarme lo que recuerdes, por favor…-alargó el brazo hacia ella para posarlo sobre su hombro y transmitirle algo de confianza, pero lo único que logró fue que Sun Nyu se retirase un poco hacia atrás.

-No tengo nada que contar-dijo firmemente-, ¿por qué me atacaba? ¿Cómo voy a saberlo? Simplemente… no sé qué habría pasado si no llegas a aparecer.-quiso responderle, pero se abstuvo. Algo fallaba en su escasa declaración. No le decía nada, evitaba mirarle y para terminar de adobarlo, cambiaba de tema.

Sun Nyu escondía algo.

Estaba seguro…

Los demás regresaron a “El Cuartel”, pero Mir permaneció de guardia con las chicas y con la agente Seung Min. Su actitud afable y bromista había dejado paso a la de un hombre meditabundo que se echaba en un rincón mientras era poseído por sus pensamientos.

Estaba frustrado. No tenían nada. Ninguna pista que seguir más que la de aquella muestra de sangre sobre la que Insanity había dicho aquellas cosas tan extrañas. Había leído algo sobre genética. Sabía que las cadenas de ADN entre algunos seres vivos eran tan parecidas que sólo las diferenciaba un matiz. Si había algo en el asaltante que no era normal, debía ser algo demasiado insignificante como para que esa diferencia apoyara la insinuación de que existiera algún otro tipo de ser humano. ¿Cómo había logrado identificarlo aquel chiflado? ¿Cuál era exactamente la diferencia? ¿Estaban ante un nuevo descubrimiento, algo que la comunidad científica había pasado por alto?

Confiaba en las capacidades de Insanity, pero él mismo había dicho que la genética no era su campo. Quizás cuando el científico habló de clonación lo hizo no para buscar la raíz de esa diferencia, sino para reproducirla y estudiarla.

La idea de un conejillo de indias con aspecto humano le repugnaba… tenía que hablar de eso más adelante con los demás y con el Jefe. No podían dejar que Insanity jugara a ser Dios… eso si finalmente lograba su propósito. ¿Qué estaría haciendo ahora en el laboratorio?

Arrojó estos pensamientos de su cabeza. Clonar a un ser vivo, si eso era lo que aquel perturbado estaba intentando, podría llevarle siglos, y ellos tenían que ser prácticos.

En resumen, tenían dos mujeres objeto de asaltos. Los asaltos habían sido como cualquier otro asalto, y nunca entendieron por qué debían investigarlos ni por qué era tan primordial ofrecerles protección a Soo Min y a Sun Nyu… hasta que, después, empezaron a ver cosas extrañas. La rapidez sobrehumana del enmascarado, el objeto que Armaggedon se esmeraba ya no en identificar, puesto que era imposible, sino en reparar…

Al margen de eso no tenían nada más. Y Mir sabía que algo se les escapaba.

De repente, se incorporó en el sofá con los ojos como platos.

– Sí, sí, sí, sí – gritó, mientras se incorporaba, y le pedía a Seung Min que se hiciera cargo de la vigilancia ella sola durante un rato.

Salió como una exhalación del piso franco y voló por las avenidas de la ciudad intentando esquivar el tráfico para llegar lo más antes posible a “El Cuartel”.

Una vez en las instalaciones, se dirigió directamente a la sala de informática. Cyberdanger y Thunder estaban allí, mirando a sus pantallas con aquella mirada inteligente y a veces perdida que ambos tenían cuando se colocaban delante de los ordenadores.

– ¡Las cámaras de seguridad del parque! – les gritó -. Somos más idiotas que un recién graduado de la academia. ¡No hemos revisado las cámaras!

***

Joon iba camino al piso franco. Mir acababa de entrar como loco con una idea genial que todos habían pasado por alto, y el equipo se puso a revisar las grabaciones que él había sugerido. Todos menos Armaggedon y G.O., que se fueron con él para reforzar la vigilancia. Sin embargo, no era ese el objetivo real de Joon cuando se dirigió al piso franco. Estaba harto y se sentía frustrado, y esos sentimientos eran algo a lo que no estaba acostumbrado. Nadie se le resistía. Su encanto y su natural simpatía hacían que fuera un imán social… pero en el caso de Seung Min no sabía cómo acercársele, derribar sus barreras, y sacar de ella la información que necesitaban.

La información que la chica tuviera era importante, lo sentía en los huesos. Cada vez que pensaba en que a medida que iban adentrándose en esa investigación, la confusión crecía en lugar de ser al contrario, se sentía totalmente inútil. También veía este sentimiento en los ojos del líder o del resto de sus compañeros. Cosas que no podían ser humanas, tecnología imposible de identificar… ¿dónde se habían metido?

La única salida que tenían, dado que por más que le molestara reconocerlo estaban estancados, era seguir la pista de la agente Seung Min.

Lo que estaba claro es que algo estaba ocurriendo entre ella y la testigo principal. O más bien dicho, algo le estaba ocurriendo a ella. La pobre Ahn Soo Min estaba demasiado ocupada intentando asimilar aquello-que-le-hubiera-ocurrido a su madre, como para darse cuenta de que, cuando no estaba atenta, la hostilidad de Seung Min se transfromaba en vigilancia y protección. Había perdido una madre, pero a efectos de preocupaciones y cuidados, habría podido considerarse cubierta…

Llegó al piso. Las chicas estaban tranquilas. Eun Sun Nyu lavaba los platos en la cocina, Ahn Soo Min y miraba la televisión, y allí, de pie, con los brazos cruzados en un rincón del salón, Go Seung Min observaba la escena siempre vigilante… siempre pendiente de la testigo y sin perder detalle.

Apenas lo miró cuando llegó, pero Joon se dirigió directamente hacia ella.

– Necesito hablar contigo.

La muchacha levantó hacia él sus ojos indiferentes, pero Joon detectó un matiz de curiosidad en ellos.

– Adelante.

– No. Necesito que vengas conmigo.

Seung Min dudó. Joon sabía que le costaba abandonar el piso, y sabía cuál era el motivo, pero también quería saber qué había detrás de ello… y esta vez iba a averiguarlo.

– Armaggedón y G.O. Cuidarán de ellas, pero tú vienes conmigo. Es sobre el caso, agente – matizó. Así la engatusaría.

– ¿Sobre el caso? ¿Hay algo nuevo?

“Bingo”, pensó Joon.

Joon había pensado mucho dónde tener aquella conversación, y al final decidió que sería en el gimnasio de “El Cuartel”. Seung Min lo siguió todo el trayecto hasta allí, sentada tranquilamente al lado suyo en el coche, sin decirle una sola palabra. Pero no pudo evitar volverse hacia él sorprendida cuando le hizo una rápida llamada telefónica a Thunder.

– ¿Thunder?… Sí… oye, hazme un favor… sé que estáis algo liados ahora pero… sí. Desconéctame la vigilancia del gimnasio durante una media hora, ¿quieres?… Sí… No, pero necesito intimidad allí, no quiero que nadie de fuera del grupo husmee… ¿que puedes darme todo el tiempo que necesite?… Gracias, te avisaré para que las vuelvas a conectar entonces.. gracias, compañero.

Seung Min se había sorprendido, pero no dijo nada, aunque cuando llegaron a su destino, y Joon cerró la puerta y corrió el pestillo, no pudo evitar preguntar qué pasaba.

– Es por seguridad – respondió él -. Y quien tiene que decir qué narices está pasando aquí, eres tú, Seung Min.

La muchacha abrió la boca durante unos segundos. Pero en seguida volvió a mostrarse antipática.

– No juegues conmigo – protestó -. Dijiste que tenías que hablar sobre el caso, no me hagas perder el tiempo.

Intentó marcharse, pero Joon la detuvo agarrándole la mano y lo impidió.

– ¿Qué haces? ¡Suéltame!

Joon no lo hizo.

– Es sobre el caso, te lo aseguro – insistió -. Y ahora mismo vas a decirme qué relación tienes con la testigo.

Sólo por la reacción que ella tuvo, supo que estaba en lo cierto. Seung Min abrió los ojos como platos, se soltó de un tirón e intentó irse de nuevo.

– Seung Min, puedo hacer que te retiren del caso por esto. Da igual lo que digas o lo que ocultes. Estabas en la escena del primer asalto antes de que se produjera, te las has ingeniado para estar cerca de Ahn Soo Min, intentas protegerla aunque eso suponga enfrentarte a las decisiones de nuestro líder… ya no nos engañas. Te voy a sacar de esto y luego tendré todo el tiempo del mundo para interrogarte.

– Tú no tienes poder para retirarme del caso – lo desafió ella. Pero sin embargo se había detenido, y ahora no parecía tener ganas de irse.

– Podemos, y pienso que deberíamos. Estoy cansado de juegos y de vigilarte – ella volvió a abrir los ojos como platos -. Sé que no quieres hacerle daño, pero necesitamos información, y si tú sabías que algo les iba a ocurrir de antemano a ella y a su madrastra, necesitamos saber cómo y por qué. Y sobre todo, quién.

Los ojos de la chica miraron hacia otra parte. Joon supuso que su cerebro trabajaba rápidamente buscando una salida factible al lío en que se acababa de ver metida.

– Yo no sé nada, estaba paseando y…

– Vamos, Seung Min. Eres un agente del GOSE, nosotros nunca paseamos y nos encontramos con algo… nosotros vamos a buscarlo y luego decimos que estábamos por casualidad, borramos las pistas de nuestra identidad, y seguimos husmeando hasta el final lo que nos interesa. Eso es lo que tú hiciste. Quiero saber quién o qué atacó a la madre de esa chica, y quiero saber por qué. ¡Ahora!

Se acercó y puso sus manos sobre los hombros de la muchacha.

– Pónmelo fácil Seung Min, por favor…

Con un rápido movimiento, ella estiró sus brazos entre los de Joon, se libró de sus manos, le dió un sonoro puñetazo, y salió corriendo. Joon estiró ágilmente una mano para agarrarla del tobillo e impedir su huída. Seung min también cayó al suelo, y a los dos segundos, el agente Joon estaba encima de ella, tratando de sujetarla mientras ella luchaba por liberarse.

La inmovilizó bajo su cuerpo y sus ojos quedaron a muy poca distancia. Se miraron, y él pudo oler el miedo en sus ojos.

– Considérate fuera del caso. Y considérate detenida, Seung Min.

– ¡No! – gritó ella.

Sin saber cómo, la chica le había dado un golpe a la altura del hígado y rodaba a un lado escapándosele. Pero cuando se levantaron y se quedaron mirando el uno al otro jadeando, Joon era quien más cerca estaba de la puerta.

Por su forma de escapar, Joon supo que era ágil y estaba bien entrenada… y por la forma en que le dolía la cara, allá donde ella le había golpeado, comprobó que también era fuerte.

– Estás atrapada.

– Mastermind no me sacará del caso – aseguró ella.

Era la segunda vez que decía eso… y parecía estar muy segura de ello.

– Mastermind hará que no te acerques a menos de cien metros de una comisaría en tu vida por esto, Seung Min – respondió Joon -. A no ser que sea con unas esposas puestas.

– ¡Ja!- gritó la chica, y en ese momento hizo algo que él no esperaba: atacarle.

Joon tuvo que emplear todo lo que le habían enseñado para defenderse de ella. Era rápida, muy buena, y muy fuerte para su complexión física. No quería pegarle, pero ella atacaba sin descanso, y tras esquivar algunos golpes, se dio cuenta de que o pasaba a la acción o ella terminaría knockeandolo.

Le dio un puñetazo, intentando medir sus fuerzas, y aprovechó su confusión para agarrarla de la solapa y arrinconarla contra la pared más cercana, poniendo su peso sobre ella para inmovilizarla.

Vovieron a mirarse. De los ojos de ella saltaban chispas.

– Estás muerta, Seung Min.

Ella sonrió.

– No me sacaréis del caso – dijo, mientras intentaba soltarse.

– ¿Qué te apuestas? – jadeó Joon. Inconscientemente, apretó más el agarre. Algo dentro de él le decía que tuviera cuidado, o en cualquier momento volvería a escabullirse. Ni siquiera el ceño fruncido de ella le hizo flaquear.

-Dime qué pasa con Soo Min. Dame un motivo para no encerrarte.

-Es a ti a quien deberían encerrar, estás imaginándote cosas.

-No me j*das, Seung Min, ¿por qué estabas allí? ¿Por qué pediste a Mastermind que te asignara este caso? ¿¡Qué es lo que hace que te impliques tanto!?-más fuerte, tenía que apretar más fuerte. Tenía prácticamente todo el cuerpo apretando el de la chica, los antebrazos clavándoselos en el tórax. Las caderas impidiéndole el movimiento de piernas. Seung Min dejó de forcejear unos segundos, pero al momento volvió a intentar escurrirse. A Joon le sudaban las manos, las notaba calientes y se imaginaba que si para él esa postura era incómoda, ella debía estar pasándolo mal.

Sí, lo intuía, estaba a punto de flaquear. Acercó su cara un poco más a la de ella.

-¿Hasta cuándo vas a lograr ocultarnos tu gran secreto? Si tanto quieres protegerla, ya que vamos a trabajar juntos, lo mejor será que confieses. ¿Por qué, de qué, proteges a Soo Min? ¿¡Qué es lo que nos estás ocultando!?

-No…

-¿¡Por qué te comportas así Seung Min!? ¿¡Por qué!?-alzó la voz, alzó la voz para que ella no pudiera resistirse y la alzara con él.

-¡¡Porque es mi hermana!! ¿Contento? ¡¡Soo Min es mi hermana!!

EN EL PRÓXIMO CAPITULO: 

Joon: “ – No tiene sentido… no tiene ningún sentido, Seung Min. ¿Por qué actuáis como si no os conocierais de nada? ¿Y por qué Mastermind nos lo iba a ocultar? Estaba claro que más tarde o más temprano íbamos a descubrir la verdad, ¿por qué entorpecer así una investigación que parece tan importante?”

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13 respuestas a “비밀” Bimil – secreto. Capítulo 3

  1. Jeannelok dijo:

    Seamos claras…
    “alguna avispARIda…”

  2. Alusiana dijo:

    Wuuuuaaa que emocionante!!!^^

  3. ARI8 dijo:

    Menudo descojone que llevo con vuestros comentarios, sois la leche XDDDDDDDDDDDDDD.

    Bueno, el capítulo estuvo genial, estupendo, con mucha tensión y lo disfruté a más no poder. Al final se cumplió lo que sospechaba en el dos y que al parecer tanto revuelo causó entre vosotras XD.

    Al final Joon se tuvo que poner firme con ella y darle caña de la buena para que desembuchase su relación con la primera testigo. A la hora de las compras, ella se delató, se notó que era la hermana mayor pero a la legua.
    Lo que dice de Mastermind, de que no la sacará del caso, creo que es porque es hija suya, pero ambos mantuvieron ese vínculo en secreto hasta ahora y es más, creo que Mastermind ya sabía sobre ese ser antes de los ataques y que por eso envió a la hija a protegerlas a ellas, pero llegó tarde.
    La otra víctima, pues no me parece a mí tal víctima, si no más bien, un cebo de ese ser o quien sea para engañarlos a ellos, llegar a la chavala y a la menos oportunidad acabar con ella. Seguro que estoy metiendo la pata hasta el corbejón, pero esa manera de comportarse, como si nada hubiese pasado y apenas teniendo una mínima reacción al sacar Mir el tema y encima de esa manera tan extraña, buscando excusas baratas, no me cuadra. Creo que es una espía.

    Pues nada, que estoy deseando leer el cuatro y a ver si tengo razón en algo de lo que dije 😄

  4. yunahikari dijo:

    jajaja ¡Menudos agentes supersecretos que se les olvida mirar las cámaras! jajaja Está claro que no han visto TEN. “Lo primero que se mira es el CTV” Jajaja

    En fin, esperaré al siguiente ^^ Está interesante.

    • Nuna dijo:

      Son un p*to desastre, verdad????? Están desorientados… todo el mundo les trollea, no tienen pistas, así que se les pasan las más básicas.

      Estos pal CSI no valen…

  5. ClAudiaL dijo:

    El miércoles no me alcanzó.. pero hoy muy juiciosa lo devoré… gracias chicas.. cada vez más intriga.. esperando el próximo 😄

  6. Agra dijo:

    Como me gussssta, intriga y misterio, ya estoy haciendo mis cábalas.

  7. fullvcia dijo:

    Lo que es en el caso hemos avanzado poco peeeero..¡¡hijas mías!!!…no ha podido estar máaaaaaas emocionante…¡¡por Dios…qué tensión!!!..

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