Reseña: Eien no Zero (永遠の0 / The Eternal Zero)

Por @Ari2PMAM para Bomba Soju

eien no zero

A las buenas, nenas, ¿cómo os va? Espero que bien.

Bueno, hoy os traigo una película que mezcla pasado y presente, con la II Guerra Mundial como hilo conductor de la historia.
“Eien no Zero” está basada en el libro homónimo de Hyakuta Naoki. Y aquí, antes de seguir, me gustaría contaros algo que leí al buscar información sobre el autor de la novela.
Este tío fue uno de los directivos elegidos por Shinzo Abe para mandar en la NHK, a pesar de ser conocido por su nacionalismo. Niega la masacre de Nanking y que los Estados Unidos usaron los juicios por crímenes de guerra de Tokio para encubrir los suyos, como los lanzamientos de las dos bombas atómicas. Así mismo, no ve la necesidad de enseñarles la historia de esa época a los niños y que sólo deben aprender que Japón es un gran país, y ya, para rematar, niega que se esclavizase a los coreanos durante el periodo colonial.
Al final, a este elemento, no le quedó más remedio que dimitir de sus puestos políticos y quedarse en el mundo literario.
Por cierto, Hayao Miyazaki criticó duramente esta novela, catalogándola como una sarta de mentiras, a lo que Hyakuta Naoki replicó que debía de estar mal de la cabeza.

Bien, una vez dicho esto, vamos allá con la película, que algo me dice que hicieron cambios importantes.
La adaptación de la historia al formato guión, fue obra de: Hayashi Tamio (“Let’s go Jets!” y “The last recipe”, entre otras) y Yamazaki Takashi (“Space battleship Yamato” y “Destiny: the tale of Kamakura”, entre otros). Por cierto, este último también fue el director.

Ah, por cierto, también existe la versión drama, que se rodó en el 2015, dos años después de que se estrenase esta película. El protagonista del drama fue Mukai Osamu.

La historia comienza en un crematorio, Saeki Kentaro (Miura Haruma) y su hermana, Keiko (Fukiishi Kazue) están allí para dar el último adiós a su abuela Matsuno (Inoue Mao), cuando ven que su abuelo Kenichiro (Isao Natsuyagi) cae de rodillas al suelo roto de dolor por la pérdida.
Más tarde, en casa del abuelo y reunidos con su madre, Sayako (Fubuki Jun), ante un comentario de Kentaro, ésta les revela que Kenichiro en realidad no es su padre biológico, sino el segundo marido de su madre y que su padre biológico, Miyabe Kyuzo (Okada Junichi), fue un piloto de aviones Zero que murió durante la II Guerra Mundial.
Ya os podéis imaginar las caras que se les quedan a los hermanos, descubrir que su abuelo no es su abuelo y que tienen otro del que no sabían nada, no es algo fácil de aceptar.
Ambos hermanos le empiezan a preguntar a la madre por su abuelo verdadero, pero ella les dice que no sabe nada, ya que su madre se negó siempre a hablarle de su padre.
De esta manera, Keiko, decide embarcarse en la búsqueda de su abuelo y descubrir quién fue en realidad. Para ello, decide arrastrar consigo a su hermano, que no consigue pasar el examen de abogado, y van ya cuatro veces, por lo que tiene mucho tiempo libre para ayudarla.

Keiko consigue dar con algunos de los hombres que sirvieron con su abuelo, dos de ellos se limitan a decirles que su abuelo fue el hombre más cobarde de la aviación imperial japonesa y les echan con cajas destempladas. El tercero, Hasegawa (Hira Mikijiro), también les confirma que su abuelo era un cobarde, que jamás entablaba un combate con los estadounidenses, que siempre volaba en lo más alto para avitar todo enfrentamiento y que siempre volvía sin ningún rasguño a la base.

Los hermanos se sienten tristes y decepcionados, por lo que Kentaro quiere rendirse y dejarlo, pero la hermana le arrastra a la casa de un yakuza, Kageura (Arai Hirofumi en el pasado y Tanaka Min en el presente. Por cierto, si este último os suena, es porque hizo de jefe de los ninjas en las películas 2 y 3 de Rurouni Kenshin), que sirvió a las órdenes de su abuelo. Kentaro no tiene mejor idea que preguntar si su abuelo es un cobarde, por lo que Kageura les echa de allí a toda pastilla sin decirles absolutamente nada.

Keiko, inasequible al desaliento, quiere seguir buscando porque no puede aceptar que eso sea todo lo que digan de su abuelo. De esa manera, arrastrando otra vez a Kentaro, dan con otro superviviente, Isaki (Hamada Gaku / Hashizume Isao). En esta ocasión, con más delicadeza, le dicen lo que averiguaron, pero Isaki les responde: “Si era un cobarde, ¿por qué se unió a las fuerzas especiales?”, y sonríe al ver que los hermanos se quedan a cuadros.
Es así, como Keiko y Kentaro, descubren que su abuelo vivía por y para su mujer y su hija. Ansiaba regresar con ellas más que nada en el mundo. De ahí, que analizase al milímetro cada misión y las consecuencias derivadas de ellas, por no hablar de que entendía de aviones más que los mismos ingenieros y mecánicos, por lo que al mínimo ruido o vibración, les ordenase a estos últimos que revisasen su avión de arriba a abajo.
Esto, junto con sus análisis de las batallas y las misiones que les encargasen, llevaron a todos a creer que en realidad era un cobarde.
En realidad, la razón por la que siempre llegaba siempre ileso y sin un rasguño, era porque superaba de lejos a los demás. Sus habilidades eran tan increíbles, que todos aquellos que prestasen un poco de atención, se darían cuenta de inmediato de lo gran piloto que era.
Además, Isaki les reveló que en aquella época decir que se quería volver por su mujer y su hija, le hacía un hombre mucho más fuerte que a los demás, porque eso era como decir hoy en día: “te quiero.”, algo que en aquella época ninguno decía.
Isaki no conseguía entender a Miyabe Kyuzo, hasta que un día, tras una misión que él sabía que saldría mal al hacer los análisis, perdieron a un compañero, Koyama (Ueda Tatsuya) , al que impidió llevar a cabo una misión suicida para llevarlo de vuelta a casa. Isaki no lo entendía, así que le empezó a gritar, pero Kyuzo lo agarró por la pechera que lo más importante es seguir con vida, que piense en lo que sentiría su familia si muriese, si no se quedarían devastados. Es a partir de entonces, cuando Isaki ve la verdad y pasa de la comedura de tarro de los altos mandos.
Los hermanos acaban con los ojos arrasados por las lágrimas y le preguntan qué fue de su abuelo, pero él no lo sabe, así que se marchan de allí.

Mientras Keiko le cuenta a la madre lo que averiguaron, haciendo que se emocione hasta las lágrimas, Kentaro decide sumergirse más en la búsqueda de su abuelo y de la verdad.
Es así como consigue dar con otro de los pilotos, Takeda (Takahiro Miura Yamamoto Gaku), que en el presente es un hombre de negocios muy importante, creo XD.
Él le explica que su abuelo protegió siempre a todos los que estaban bajo su mando y les exhortaba a luchar por seguir con vida y volver con sus familias, ya que de ellos dependía la reconstrucción de Japón tras la guerra.
Al principio todos le consideraban un cobarde, pero durante unas prácticas, uno de los alumnos muere y al final del día, el jefazo les suelta en la clase que el chaval no tenía honor y es una vergüenza para la aviación. Ahí es cuando Miyabe salta contradiciéndole, lo que le cuesta una paliza, pero él no se rinde y lo defiende en todo momento. Cuando vuelve a los dormitorios, hecho unos zorros, se encuentra a los alumnos en el pasillo, preocupados por él, que les asegura que se encuentra bien, pero se sorprende cuando se cuadran y se ponen firmes ante él. Takeda le revela que en ese momento, se ganó el respeto y la admiración de todos, que a partir de ese momento quisieron protegerlo para que volviese con su familia.
Uno de los hombres más decididos a ello, que casi no lo cuenta por ayudarle una batalla aérea, fue Oishi (Sometani Shota).

Kentaro decide volver a hacer una locura, regresar a la casa del yakuza a las tantas de la noche. Kageura le recibe y al revelarle Kentaro lo que averiguó, éste le dice que parece que por fin maduró. A partir de ese momento, ese hombre tan temible decide contarle todo lo que sabe, comenzando por decirle que odiaba a su abuelo con toda su alma y que…

A partir de aquí ya no os cuento más, tendréis que verlo, porque ni siquiera con lo que os he contado, me acerco un poco a lo que se ve y se siente al ver la película y lo que sienten los protagonistas de la historia.
Aquí hay mucho más que viejas batallitas de ancianos que sobrevivieron a una época muy cruel. Son muchas historias y sentimientos silenciados por el tipo de educación recibida, por la presión de la sociedad de contenerse siempre, de esconderlo todo.

Quiero destacar sobre todo la actuación de Okada Junichi, que conseguirá emocionaros y poneros el nudo en la garganta. Es el gran dominador de las más de dos horas que dura la película.
Tengo que decir que no sé qué le pasó a Miura a en esta película, porque mirad que es buen actor, pero madre mía de mi vida y mi corazón, es que está prácticamente desaparecido, apenas aguanta el tipo. Eso sí, sale muy guapo de moreno XDDD.

NOTA: 9

Os dejo el tráiler con subtítulos en inglés.

Créditos: AsianWiki, VII PILLARS ENTERTAINMENT HK
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