Reseña: The Lonely, Shining Goblin (쓸쓸하고 찬란하神-도깨비)

Por @Ari2PMAM para Bomba Soju

Goblin

Hala, que al final aparece por aquí este drama de la tvN que rompió el récord de audiencia que tenía “Reply 1988” (18,8 %), llegando al 19,6 % a nivel nacional y al 20,98 % en Seúl. Además de tener un pico del 22,1 %.

“Goblin” supuso otra colaboración entre Lee Eung Bok y Kim Eun Sook, tras “Descendants of the Sun”.
Además, gracias a la insistencia de Kim Eun Sook, pudimos ver de nuevo a Gong Yoo en un drama, lo que todas sus fans agradecemos.
Otro dato curioso, es que la guionista no quería a Lee Dong Wook para el personaje del ángel de la muerte. Creía que no era adecuado para ese papel, pero él se reunió varias veces con ellas e insistió, hasta que por fin le dio el visto bueno.

Empezamos en Goryeo, donde tenemos al rey adolescente Wang Yeo (Kim Min Jae), que está casado con Kim Sun (Kim So Hyun), la hermana pequeña del mejor guerrero del país, Kim Shin (Gong Yoo). Por desgracia para ellos tres, el rey se deja envenenar por Park Joong Won (Kim Byung Chul), que no para de decirle que Kim Shin quiere quitarle el trono y que todos en Goryeo lo consideran un dios (Shin, en coreano, significa dios). Así que, aunque trata de llegar a él, acaba viendo cómo matan a sus sirvientes, sus familiares, y la persona que más quería en el mundo, su hermana.
Él también acaba muriendo y sin poder ser enterrado. Sólo su espada marca el lugar donde yace su cadáver. Pasa el tiempo y “gracias” a su dios, acaba volviendo a la vida convertido en un dokkaebi. Lo primero que hace es ir a vengarse de Wang Yeo, pero llega tarde, porque éste ya está muerto. Sin embargo, sí que puede vengarse de Park Joong Won, al que logra matar.

Pasan los siglos y Kim Shin ve cómo todos los miembros de la familia que juraron servirle, van muriendo, dejándolo con el dolor de todas esas pérdidas, más los recuerdos de su vida como mortal. Ya veis el regalito que le hizo la divinidad.
Al ser inmortal, no puede quedarse mucho tiempo en un sitio sin llamar la atención porque no envejece. Así que anda viajando de país en país y cada veinte años o así, vuelve a Corea.

En uno de sus regresos, le da por emborracharse, mientras observa la ciudad de Seúl desde lo alto de una valla publicitaria, escucha las voces y las súplicas de todos, algo que odia, porque está de vuelta de todo. Sin embargo, por alguna razón, atiende las súplicas de Ji Jun Hee (Park Hee Bon) que ha sido atropellada y yace moribunda en medio de la nieve. En ese momento, Kim Shin se da cuenta de que ruega por la vida de su hija no nata y accede a salvarlas a ambas. Con lo que no contaba, era con que de esa manera le estropea el trabajo al ángel de la muerte (Lee Dong Wook), que estaba encargado de guiar las dos almas al otro lado. Aunque sabe quién las salvó, porque a ver qué pinta un árbol florido en medio del invierno.

Jun Hee da a luz una niña, Ji Eun Tak (Han Seo Jin) , cuyo destino es ser la novia del dokkaebi. La niña nace además con la capacidad de ver fantasmas, algo de lo que su madre se da cuenta enseguida. El día de su noveno cumpleaños, Eun Tak pierde a su madre y a punto está de ser llevada por el ángel de la muerte, ya que la identificó como el alma perdida. Sin embargo, una vez más, sus planes se ven desbaratados porque se interpone la Samshin Halmoni (Lee El), que lo pone en su sitio y la salva.
Por cierto, la escena entre Eun Tak y su madre fantasma es de las que te acaban haciendo llorar. Tremenda toda esa parte.

Pasan los años, y nos encontramos con una Eun Tak (Kim Go Eun) desilusionada, que pasa de todo y de todos, y que lo único que ansía es ser mayor de edad para largarse de casa de su tía y sus primos que son una panda de CHP, e irse a la universidad, mientras planea ahorrar todo lo que pueda. Aunque la pobre anda desesperada porque no encuentra trabajo.

Un día de lluvia, volviendo del instituto, se encuentra con el dokkaebi, aunque no tiene muy claro qué es, pero sabe que no es mortal. Él, por su parte, también se la queda mirando, aunque no me queda claro si es porque sabe quién es, o bien, porque intuye que hay algo especial en ella.
Así que él que ya había hablado con Yoo Shin Woo (Kim Sung Kyum), descendiente de la familia que juró servirlo lealmente y presidente de cara a la galería del grupo empresarial fundado por Kim Shin, para decirle que se iba a ir y se ocupase de todo, decide quedarse. Lo malo, es que Yoo Duk Hwa, nieto de Shin Woo, un chaval inmaduro y único nieto de la familia al que sólo le interesa el dinero, ya había puesto la casa en alquiler para los siguientes veinte años. De esa manera, el dokkaebi acaba viviendo con el ángel de la muerte que se niega a irse.
La relación entre ellos no empieza naaaaaaaaaaaada bien y andan todo el día tocándose las narices y haciéndose la vida imposible, hasta que alcanzan un acuerdo de paz XDDD.

Como Eun Tak no tiene con quién celebrar su cumpleaños, se va a la costa con un pastel, y allí se pone a hablar con su madre, mientras mira al cielo. Cuando llega la hora de pedir un deseo, pide tres y al soplar las velas, aparece allí el dokkaebi con un ramo de flores. Tanto él como ella se sorprenden, aunque algo me dice que él ya se lo esperaba. Más que nada, por el significado de las flores.
En fin, que le da la pista para encontrar el trabajo y ella se pone a la tarea, aunque no da con él y empieza a cabrearse por eso. Y justo cuando está así, apaga una papelera que se había prendido por culpa de un cigarro mal apagado, y de nuevo aparece el dokkaebi. Nueva discusión y él preguntándole cómo le ha convocado, pero ella no tiene ni idea.

Así comienza la relación entre ellos, mientras que ella encuentra por fin el trabajo y descubre cómo convocarlo, que es soplando una vela, aunque sea digital. Y él, por su lado, por mucha mala cara que le ponga, está encantado de la vida y tiene al pobre ángel de la muerte, de juez para sus modelitos y cómo debe de aparecer ante ella. Toda esa parte es una comedia, en serio.
Lo malo llega cuando ella, una tarde/noche, en la biblioteca, lo convoca y le dice que sabe quién y le suelta que ella es la novia del dokkaebi y que tiene la marca que lo demuestra. Kim Shin lo niega y decide poner pies en polvorosa saliendo por una puerta que lo lleva a Québec. Aunque su sorpresa es mayúscula cuando ella aparece justo detrás de él. Así que no le queda más remedio que cuidarla y sorprenderse cuando ella le suelta que lo quiere. Aunque no es que tenga mucho efecto en ese momento.
Toda la parte de Canadá es preciosa. Ella muestra un entusiasmo enorme por todo lo que ve y no se guarda nada, mientras que él, poco a poco, va enamorándose de ella, pero no le dice nada. Se cuida muy mucho de hacérselo saber y mantiene la distancia con ella, pero sin por ello no tener gestos hacia ella.

De vuelta en Corea, y como la situación en casa de su tía es infernal, se va a vivir con él, previo paso por un hotel propiedad del abuelo, bueno, del dokkaebi, y donde pone de los nervios a Duk Hwa.
Sin embargo, un buen día, al salir de clase, unos matones la secuestran por culpa de su tía y el préstamo que ésta había pedido. Eun Tak pelea con ellos y consigue apagar la llama de un mechero, haciendo presentarse allí, no sólo a Kim Shin, sino también al ángel de la muerte, que mirad por dónde, le ha cogido cariño a la chavala. Aunque su objetivo último es que le saque la espada a Kim Shin y así pueda tener la casa para él solo XDDDD.
La entrada de esos dos en escena es ÉPICA y me encanta cómo hacen las cosas para que se olviden de ella XDDDD.

Kim Shin le encarga a Duk Hwa que lleve todos los días al instituto a Eun Tak, algo que a ninguno de los dos les gusta. Él, por esa orden y ella porque no quiere llamar la atención.
Como en todo instituto, hay las típicas acosadoras que tratan de hacerle la vida imposible a Eun Tak, pero allá que aparecen sus amigas fantasmas para revertir la situación y salvarla. Algo muy divertido de ver.

La relación entre Kim Shin y el ángel de la muerte es cada vez mejor, aunque siguen con sus piques, aunque tenemos al segundo enamorado de Sunny (Yoo In Na), la jefa de Eun Tak, y no sabe cómo comportarse, por lo que trae de cabeza a Kim Shin, Eun Tak y Duk Hwa.
A Sunny también le gusta el ángel de la muerte, y encima tenemos el dichoso anillo de nuevo en escena gracias a la Samshin Halmoni, pero como él no puede decirle quién es, ni lo que hace, ella acaba dándole puerta y dejándolo hecho polvo.
Así que para que se recupere, Kim Shin y Eun Tak tratan de hacer que se reconcilien a como dé lugar… Lo que lleva a que cuando Sunny toca al ángel, él descubra quién es, la hermana de Kim Shin. Así que una vez en casa, rompe las reglas y se lo cuenta, dejándolo estupefacto.

La alegría de Kim Shin por poder ser feliz con Eun Tak, se ve rota por la muerte del presidente Yu. Y en esa ocasión, es él quien avisa al ángel de lo que va pasar, aunque es éste el que le confirma cuándo será al recibir la notificación. Es muy triste, pero a la vez bonito ver cómo tratan de animar a Duk Hwa.

Eun Tak está deseosa de sacarle la espada a Kim Shin, pero éste lo va retrasando porque sabe lo que pasará si lo hace. Al mismo tiempo, ella empieza a tener accidentes donde su vida corre peligro, y allá que tiene que ir él a cambiar las cosas. Y eso que la Samshin ya le había avisado que al no cumplir ella con su papel, que morirá.
Aunque el mayor palo para él será que ella se vaya de la casa cuando descubra lo que pasará si le saca la espada. No logra dar con ella, hasta que Duk Hwa logra dar con ella. Así que allá que se va al resort de ski y está siempre siguiéndola y la salva una vez más de morir de hipotermia. Logra que vuelva a Seúl con él e intentan seguir con su relación como si no pasase nada.

La paz se ve rota de nuevo por la aparición en escena del responsable de la muerte de Kim Shin y su hermana, Park Joong Won, que lo pone todos patas arriba. Además de descubrir que el ángel de la muerte es en realidad Wang Yeo, que estaba siendo envenenado por Park Joong Won, aunque el rey lo sabía y acabó decidiendo suicidarse porque no soportaba la culpa de lo que había hecho.
Es tremendo ver la espiral de locura en la que va cayendo, llegando a salir en pijama a la calle, con las ropas y el anillo que llevaba su mujer cuando mandó matarla. Intenta librarse de sus demonios, pero al mismo tiempo quiere mantenerlos cerca de él con los dibujos que hace de ella una y otra vez.

Kim Shin no se toma nada bien descubrir quién es en realidad ese ángel del que había llegado a convertirse en su mejor amigo y que le ayudó a salvar a Eun Tak. El reencuentro es tremendo. Sin embargo, el Wang Yeo de ahora es muy distinto y le pide perdón por lo que le hizo. Por suerte, tenemos reconciliación entre ambos y podemos respirar tranquilas.

El problema es que el otro CHP sigue apareciendo por ahí y a la espera de que a Eun Tak le desaparezca la marca para apropiarse de su cuerpo y así sacarle la espada a Kim Shin y matarlo por segunda vez.
Ver que lo logra y la despedida que tiene con Wang Yeo diciéndole que llegó tarde, pero que puede comunicarle su valiente muerte y que acabó con Park Joong Won, te deja hecha polvo, a lo que se suma la despedida de Eun Tak y que casi todos pierdan sus recuerdos sobre él.

Pasan nueve años, Eun Tak logró su objetivo de ser productora de un programa de radio, pero arrastra una depresión de la que desconoce el motivo y cada vez que llueve, acaba destrozada. Hasta que de nuevo, una tarta y su desesperación, traen a Kim Shin del limbo invernal en el que vive. Me encanta cómo él la abraza y ambos se echan a llorar, aunque ella no lo reconozca. Así que, a partir de ese momento, Kim Shin tiene que esforzarse por hacer que el mundo lo recuerde, sobre todo Eun Tak. ¿Y a quién acaba recurriendo? Pues al ángel, que decidió quedarse con todos sus recuerdos, al igual que la desafiante Sunny. Aunque ésta última hace ver que no recuerda nada.
Es divertida la escena entre Kim Shin, Duk Hwa y el nuevo presidente de la empresa, mientras el segundo no esté listo para asumir ese cargo. Lo de la lluvia y las llamas fue un puntazo de la leche XDDDDDD.

Vuelta a Canadá, donde Eun Tak se ha ido de vacaciones y allí le van recordando lo del colgante, que estuvo allí (obra del fantasma) y se va preguntando qués lo que pasa. Hasta que se topa con Kim Shin y empiezan de nuevo a tocarse las narices. Él con lo de su primer amor, y ella riñéndolo por eso y despreciando lo del primer amor y la hoja del árbol. A él le da igual, está con ella y se lo está pasando en grande, mientras que Eun Tak se va volviendo cada vez más loca de celos… Hasta que por fin lo recuerda todo y sale pitando en su busca. Pero no hay mejor manera de convocarlo que soplando una vela. Y cuando lo hace, ni palabras, ni leches, abrazo y beso que te dejan para el arrastre.

Ya en Corea, pueden por fin estar juntos y ser felices, haciendo saber al ángel de la muerte que por fin ella ha recordado todo, pero éste se preocupa porque tiene 29 años, edad crítica para ella.
Todo parece ir sobre ruedas para nuestra parejita, llegan incluso a casarse, pero su felicidad se ve rota cuando Eun Tak decide salvar a los niños de morir a causa del camión sin frenos y hacerlo ella en su lugar.
Se cumple así la premonición del ángel de la muerte, que está roto por tener que ser él quien la guíe y por perder a una amiga, su alma perdida. Pero es más desgarradora la escena con Kim Shin, cuando va a despedirse de ella.
Y así, ella se va sin beber el té, dejándolo solo con la compañía del ángel… Hasta que el castigo de éste llega a su fin el mismo día en que muere la hermana de Kim Shin. Así que se van los dos al Cielo, dejándolo esta vez ya solo.

Treinta años después de la muerte de Eun Tak, lo vemos en Corea, haciendo de nuevo de las suyas y viendo cómo tanto Sunny como Wang Yeo se reencarnaron y vuelven a estar juntos.
La verdad es que fue muy divertido ver cómo por fin logran superar ese triste destino que siempre habían tenido y logran ser felices, sin recordar quiénes fueron.
Por cierto, el colgante que lleva la pulsera que ella le regala es un león, que es el mote que le pone Kim Shin al acortar su título y llamarlo sólo saja. Y en la comisaría su mote es: “El ángel de la muerte” de Crímenes Violentos.
Kim Shin decide volver a Canadá y el mayordomo le indica por dónde tiene que ir, ya que hay un grupo de estudiantes coreanos por ahí y son muy ruidosos. Así que se dirige a la colina donde están las lápidas y se sienta en medio de ellas, sin darse cuenta de que detrás de él hay una muchacha caminando y con un diente de león en una mano. Es Eun Tak, aunque ahora se llama Park So Min, pero conserva todos los recuerdos. De ahí que cuando lo vea diga: “Te he encontrado.” Él, por su parte está recitando algo y justo cuando va a seguir, la escucha, se da la vuelta y se pone en pie, mientras los ojos se le llenan de lágrimas:
“Ahjussi, sabes quién soy, ¿verdad?”
“Mi primera y única… novia del dokkaebi.”
Y así acaba, con ella llorando de felicidad y él, aguantando las lágrimas y sonriéndole feliz de tenerla de vuelta en su vida y con los recuerdos.

He disfrutado el drama de principio a fin, pero creo que el final para la pareja principal fue muy breve y muy pobre comparado con la secundaria. No sé, se merecían algo más, y nosotras también después de todo lo que vimos en el 15. Que francamente, lo llegan a hacer al revés, y yo hubiese estado encantada de la vida y creo que le habría dado un diez.

Otra cosa que quiero destacar, es el poco valor que acabaron dando a los personajes de Duk Hwa y la Samshin Halmoni. A ella la tuvimos en escena casi cada dos por tres al principio y hasta el diez o así, para luego desaparecer.
Ah, me quito el sombrero ante Lee El, porque aunque parece que a la Samshin le da todo igual, vemos el cariño que le tenía a la madre de Eun Tak, a ésta y a Kim Shin. Emociones contenidas, pero ahí están.
Ah, antes de que se me olvide, esa escena de la graduación, donde entra a verla, la abraza, le da las flores, habla con ella y luego convierte a la ZP de la profesora en un mar de lágrimas, me hizo llorar. TREMENDA, en serio.
Lo mismo va para Duk Hwa, que mucho bombo al principio pero se fue diluyendo en la historia y aparece luego, casi de manera testimonial para que Kim Shin recupere lo que le pertenece.
La relación de Kim Shin con Sunny también me pareció algo incompleta y no me gustó que se despidiese de ella a través de la ventana en vez de entrar adentro y darle un abrazo de despedida. Leñes, que la ha estado echando de menos durante más de 900 años. Que ni siquiera la buscó cuando desapareció para ver cómo le iba o si necesitaba algo.
Antes de que se me olvide, aunque se les vio poco juntos en el pasado, me gustó la relación entre los hermanos, y esa escena primera cuando se encuentran, tuvo más química que algunos momentos de él con Sunny.

Me gustó la relación entre Wang Yeo y Eun Tak, que comenzó siendo de enemigos, porque él tenía que hacerse con su alma, para acabar siendo muy amigos y con cada uno de ellos preocupándose por el otro. Estuvo muy bien desarrollada esa evolución, con sus puntos graciosos de por medio: momento llamada de teléfono e interrupción de la cita XDDD.

La relación entre Wang Yeo y Sunny fue amarga y triste, ya que por mucho que lo intentasen, era imposible estar juntos. Al final, reencarnados ambos, pueden ser felices, pero me habría gustado verles serlo en su vida anterior, cuando tenían sus recuerdos de su vida pasada y ver cómo los superaban.
En cuanto a Wang Yeo y Kim Sun, creo que ella le daba mil vueltas a él. La madurez que demostraba, su entereza y su orgullo, tendrían que haberle servido a él de guía para aprender cómo debía ser. Porque hasta el último momento Kim Sun tuvo más dignidad y valor, del que jamás llegaría a soñar con tener Wang Yeo.

Seguimos con las relaciones. La de Eun Tak y Kim Shin, tardó en evolucionar a relación de pareja, aunque es lógico, porque cuando la conoce es menor de edad y decide esperar a que cumpla la mayoría… Aunque es ella quien se acaba lanzando ese 1 de enero y lo besa dejándolo atontado XDDD.
Al principio ella tiene momentos muy infantiles combinados con otros muy maduros, como si estuvieses viendo a dos personajes. Aunque supongo que de cara a la galería mostraba un yo al que no podían hacerle nada, y luego, con Kim Shin, se mostraba como realmente era. Una mezcla de ambas.
Gracias a él, ella por fin conoció el amor y tuvo alguien que la quisiese y él, pues casi que tres cuartas de lo mismo, la verdad XD.
Fueron una pareja bonita, adorable y cuqui, pero no sé, eché a faltar algo más de intensidad entre ellos.
Eso sí, me queda la pregunta de lo que pasará con él cuando ella gaste sus otras tres vidas, ¿seguirá siendo un ser inmortal? ¿Le concederá la divinidad la capacidad de morir para irse con ella de manera definitiva? Sin olvidarme de que tendrá que verla morir otras tres veces y superar ese dolor, a lo que se suma la espera de que ella vuelva a reencarnarse, sin saber cuándo ni dónde y que tenga la edad para poder estar juntos.
En cierto modo, es un final agridulce el de esta pareja. Pueden estar juntos, pero al mismo tiempo les es imposible.

Pero desde luego, la que para mí es la relación estrella de este drama, es la de Kim Shin y Wang Yeo. Su bromance superó, en mi opinión, de lejos a las de las dos parejas.
Ese principio donde se detestaban y no paraban de pu*earse sin parar para ver cuál se largaba antes de la casa, hasta unir fuerzas para salvar a Eun Tak, y acabar siendo los mejores amigos. Fue bonito ver cómo le contaba la verdad de su vida a Wang Yeo sin que éste recordase quién era y supiese así toda la verdad que había detrás de lo que pasó.
Era verlos juntos en pantalla y robaban todo el protagonismo a los demás. Sobre todo con el verdadero reencuentro y la despedida, para luego volver a reunirse, con Wang Yeo pidiendo perdón y retomando una amistad que podría haberse dado en Goryeo, si no hubiese sido tan inseguro y se hubiese dejado manejar.
En serio, la mayoría del tiempo disfruté más de la relación entre estos dos, que entre Eun Tak y Kim Shin o Sunny y Wang Yeo.

Por cierto, otro punto a favor de este drama, son los efectos especiales, que se los curraron en condiciones y da gusto verlos.

Así, como nota anecdótica para quien no lo sepa, Gong Yoo fue el superior de Lee Dong Wook en la mili, donde se hicieron muy amigos.

NOTA: 8,5

Y ahora os dejo con algunas de las canciones que más me gustaron de la banda sonora. Pero me falta, ahora mismo que recuerde, una que me encanta y no han sacado ¬¬

“Stay with me” → Punch y Chanyeol

“Beautiful” → Crush

“Who are you” → Sam Kim

“First snow (첫 눈)” → Jung Joon Il

“I will go to you like the first snow (첫눈처럼 너에게 가겠다)” → Ailee

“And I’m here” → Kim Kyung Hee de April 2nd

“Winter is coming” → Han Soo Ji

“Round and Round” → Heize

Créditos: DramaWiki, CJENMUSIC official
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3 respuestas a Reseña: The Lonely, Shining Goblin (쓸쓸하고 찬란하神-도깨비)

  1. moritus dijo:

    Gracias!! por tu reseña, Estoy de acuerdo contigo en todo.
    Y tienes razón lo mejor fue ese bromance! Yo me enamore de esos dos mas.
    También mencionar como punto importante que este drama no tuvo tantos fallos técnicos.
    Lo disfrute de principio a fin.

  2. Concuerdo contigo totalmente senti los mismos vacios y dudas, pero igualmente me ha parecido perfecto, tiempo si ver un drama tan bueno, creo que desde 49 dias (aunque kill me heal me me parecio bueno pero fue 100% por la actuacion de ji sung y la historia), pero aqui fue perfecta las actuaciones de todos, el ost, la historia, los detalles, eectos especiales, TODO
    un drama que quedara en mi lista de mejores.
    Para mi lo mejor del 2016 y por ahora puede ser lo mejor del 2017

  3. Lunita dijo:

    Es un drama que destaca entre todos los fracasos de este 2016, puesto que, bajo mi punto de vista ha sido un año pésimo (y siento ser tan pesada, pero es que…), yo, como ya han comentado por aquí aún me he quedado en 2015 con Kill Me, Heal Me, un drama (me atrevo a decir) imposible de superar.
    Goblin ha estado bien, pero si hubiera sido un año excelente en cuanto a dramas se refiere, no hubiera destacado excesivamente. La actuación de Kim Go Eun ha dejado mucho que desear (su intento de voz parecida a Ron Sae ha sido algo catastrófico), personajes como los de Lee El y Deok Hwa han quedado en nada, cuando pienso que todos esperábamos mucho más de sus respectivas historias, El rollo de las reencarnaciones se ha hecho pesado, cargante y en ocasiones innecesario, Han querido resumir una historia que merecía más de 16 episodios, El sufrimiento que se le ha dado a la Muerte era dispensable y la no-expresión de Gong Yoo a veces me enfurecía…
    En fin… Buena entrada, como siempre, seguid así!👏

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