Oh, my Venus. Episodio 5

Por Nuna para Bombasoju

Vaya capítulo el quinto, chicas. Creo que va a ser de ésos que se recuerdan, como el ascensor de Bad Guy, las abdominales de Secret Garden, o el Game Over de Personal Taste…

Bueno, teníamos la duda de qué pasaría con el acosador una vez que Young Ho (So Ji Sub) entra en casa de Joo Eun gracias a ese paraguas trabado en la puerta.

Pues bien, sólo necesita que ella le confirme que no le conoce, para hacer lo que mejor se le da: salvarla. Y yo que pensaba que le daría una buena tunda. Nada más lejos. Lo reduce, utilizando sólo la fuerza necesaria, y con una facilidad, que le permite preguntarle a Joo Eun (Shin Min Ah) a la vez, si está bien y por qué no respondió su llamada.

Una vez reducido, llaman a la policía y se dirigen a comisaría. Young Ho acerca a Joo Eun en su coche, y hete que en la calle, está Woo Shik (Jung Gyu Woon), que les ve irse juntos.

Una vez en comisaría, Young Ho permanece en un segundo plano mientras ella y su acosador declaran. Resulta que son vecinos. Ella vive encima de él. El tipo quiere quitarle importancia al asunto, y los policías, que parece ser que tienen la sensibilidad de una tubería, llegan a comentarle a Joo Eun, que debería sentirse feliz de que alguien la acose (dado su aspecto, les falta decir).

Young Ho, bastante cabreado, interviene. Es más, es él quien da la pista para que el acosador sea considerado como tal, y no como un simple pretendiente con demasiado entusiasmo.

Les dice que no es la primera vez que le ve. Aquella noche, al salir del hospital, cuando Joo Eun camina por las calles sola después de ver a su novio con otra mujer, el hombre que la perseguía y que la presencia de Young Ho ahuyentó, es el mismo que ha entrado en su casa. Ella no lo recuerda, pero Young Ho lo vio. Y lo recordaba tan bien, que verle dirigiéndose hacia casa de Joo Eun esa noche, fue lo que le hizo frenar y volver a tiempo de salvarla.

Pero la policía insiste. No hay cartas, ni amenazas, ni pruebas, y sí hay heridas provocadas por Young Ho al intentar reducirle. La cosa podría terminar en que el acosador les denunciara por lesiones, así que, esperan que puedan arreglar las cosas entre ellos y llegar a una solución pacífica.

Vaya tela.

Después de avergonzar a la policía, al decirles que por lo menos podrían haberla reconfortado ya que legalmente no pueden hacer nada por ella, Joo Eun sale de comisaría sin seguir adelante con su denuncia.

Young Ho no está de acuerdo con esto, pero lo último que quiere la chica es meterle en un lío por ayudarla, y mucho menos que se haya hecho daño en la trifulca, y en definitiva, si se atiene a las leyes, los policías tienen razón: no pueden hacer nada por ella. Young Ho se asombra de que esté pensando en él, y ni les haya dicho que es abogada, intentando hacer valer sus derechos. Está dispuesto a volver, darle al tipejo una buena paliza, y que entonces ella sí tenga que defenderle por lesiones y sacar la abogada que lleva dentro.

Joo Eun lo detiene cuando él está dispuestísimo a cumplir lo dicho.

Le explica que la pena por acoso no es que sea muy dura, y él se quedaría con los cargos por asalto. No merece la pena. No se puede hacer nada. Y todo eso lo sabe precisamente porque es abogada. Qué injusto, ¿no?

Lo único que le resta por hacer, es volver a agradecerle sinceramente que haya estado allí para ayudarla y marcharse. Pero Young Ho no la dejará hacerlo sola.

Joo Eun no quiere volver a casa. Tiene miedo y no es para menos, que ese tío vive justo debajo de ella. Lo único que se le ocurre es ir a casa de su amiga Lee Hyun Woo (Jo Eun Ji). Y Young Ho insiste en llevarla él mismo. Sale con ella agarrada a rastras, y la mete en el coche, mientras Woo Shik, que está en el aparcamiento dentro del suyo, presencia toda la escena. No ha dudado en acudir allí también, y se ha dejado a Oh Soo Jin (Joo In Young) toda tirada y con la cena puesta, jaajajajajaaa. Es lo que le ocurre a la gente cuando va con mala baba, que todo sale mal. Llamadlo karma,😄.

Por el camino, Joo Eun llama a su amiga. Antes de que pueda explicarle lo que le ha pasado, Hyun Woo le dice que tiene a su ex-suegra en casa, a la que le han dado una paliza tremendota, y pasará la noche cuidándola. Joo Eun no quiere añadirle un problema más, así que se despide de ella, y luego se encarga de darle a entender a Young Ho que sí pasará la noche en casa de Hyun Woo.

Él la deja allí, y nada más perderlo de vista, Joo Eun da media vuelta, intentando buscarse un lugar donde pasar la noche. A esas horas, la mejor opción es ir a un llamado hotel de parejas. Y así lo hace. Está intentando registrarse en uno de ellos, cuando vuelve a aparecer Young Ho de nuevo. ¿Darle esquinazo a él? Nunca. Hasta que no se asegura de que está bien cada vez que tiene problemas, no para. ME ENCANTA TANTO…

“Tu amiga tiene un montón de habitaciones en casa, ¿eh? Y se supone que aquí debes venir acompañada de un hombre”.

Jajjajajjajajaa. Es taaan grande.

Y oootra vez a agarrarla del brazo y a llevarla casi a rastras a su coche. Joo Eun se resiste. Le daba vergüenza que supiera que no tenía a dónde ir, y sabiendo que él tiene debilidad por las personas en apuros, no quería que se viera obligado a ayudarla todavía más.

Young Ho se siente ofendido. Pero opta por el cinismo. Le propone que vayan a un lugar “fuera de su mundo”, en clara alusión al incidente en el que le recolocó el hombro, cuando ir “fuera de su mundo”, significaba estar a solas con un hombre como él, en una habitación de hotel. Sólo que ahora no se trata de un hotel, sino de su propia casa. Al ver su cara de “OOOOOTTOKEEEE??!”, le dice que no se monte películas, que es por seguridad, no por nada sexual, jajajaajaaa.

El día que Joo Eun pase más de tres horas sin que le ocurra nada que le haga sentir vergüenza máxima, le pondremos velitas a saco al patrón de los imposibles, ajjajajajaaa.

Y es que esto no acaba aquí. Ya en casa, hay que proporcionarle ropa de cama, y Young Ho no tiene más que las suyas, sin embargo, le oculta el hecho de que acaba de dejar su cama pelada, ajajjajajaaa. Cuando ella le pide disculpas por las molestias, y le vuelve a dar las gracias por la ayuda, Young Ho le pide que se lo ahorre, porque ya lo ha dicho tantas veces desde que se conocen, que ni lo necesita. Y que lo único que no tiene que volver a decir NUNCA más, y que también es tónica habitual en sus encuentros es: “¡que alguien me ayudeeeee!”

Pero como no todo puede ser bonito, resulta que Young Ho sí que se ha hecho daño.

Esa rodilla operada que de pequeño lo tenía postrado en una silla de ruedas, se ha resentido. Young Ho se hizo daño subiendo las escaleras a toda prisa, y posteriormente, al reducir al acosador.

El día siguiente empieza también dolorosamente para Joo Eun. Se despierta con calambres muy dolorosas, y el trío deportista acude al escuchar sus gritos. No tardan en masajearla, no sin que antes Young Ho la obligue a decir que es el mejor entrenador del mundo.

Durante el desayuno, Ji Woong (Henry) y Joon Sung (Sung Hoon) se enteran de lo ocurrido la noche anterior. Pero lo más divertido es ver a Young Ho totalmente inflexible con la comida, la medicación y las costumbres de Joo Eun. No le da tregua.

Ji Woong, que es un cotilla, encuentra la foto de fondo de pantalla que lleva Joo Eun en el móvil. La muestra a ella cuando tenía su cuerpazo anterior. Es taaaan guapa, que incluso Joon Sung piensa que puede ser una celebridad. Comienzan los tres a pensar qué actriz o celebridad podría ser. Cuando Joo Eun dice que la foto es suya, nadie la cree. Ni que decir tiene, que el más escéptico es Young Ho. Joo Eun insiste en que la llamaban “la Venus de Daegu”, y como ellos no le dan crédito, les dice que cuando pierda peso, lo verán.

“Os enamoraréis todos de mí”, asegura.

Eso creo yo que no vale por Ji Woong, que ya la adora, ni por Young Ho, que ya tiene un interés desmesurado en ella y en sus cosas. El único que parece sentir sólo simpatía pura y dura es Joon Sung. Pero al tiempo. Jajajjaaaa.

Basta de risas. Young Ho está llamando al secretario Min. Necesita examinarse de nuevo la rodilla. Esos dolores que ha sentido pueden ser síntoma de que algo no está bien. El secretario, después de respirar hondo (a saber qué enfermedad será, porque todos la toman muy muy en serio), se compromete a pedirle cita en el hospital de Daegu cuanto antes.

Cada día os caigo mejor

Mientras tanto, en su despacho, Joo Eun está contándoles lo sucedido a Hyun Woo y a su hermano. No quiere que su madre se entere para que no se preocupe, pero tiene claro que necesita un nuevo apartamento. Es totalmente inviable vivir en el piso de arriba del acosador de una, ¿a que sí? Cuando su amiga se va, le da sus ahorros a su hermano. Quiere que comience un negocio porque le preocupa el futuro del sobrino que está por venir. Le promete también que le enviará más dinero cuando venda su apartamento. Ya decía yo que la boda era precipitada, ajajjajaaaa. Piensa mal y acertarás, oye.

A continuación, tenemos un flashback en comisaría, esta vez de Woo Shik. Parece ser que entró a informarse de cómo estaba el tema una vez Young Ho y Joo Eun se fueron. Esta vez el novio infiel nos va a ser muy útil. Como es un medallista famoso, los policías están encantados de hacerle la pelota, y le enseñan las grabaciones de las cámaras de seguridad que han encontrado, y que registraron cómo el acosador perseguía a Joo Eun, tal y como Young Ho les contó.

Después, de vuelta al momento presente, le vemos interceptar al acosador, justo cuando se dirigía con otra flor de Navidad al apartamento de Joo Eun. Le da unas cuantas leches, y lo amenaza para que no vuelva a acercarse a ella. Y lo que se cabrea cuando el tío le recuerda que ya no tiene derecho sobre ella, ¿eh? Otro celoso que no quiere estarlo ni sabe que lo está. Qué interesante todo.

Te voy a dar hasta en la partida de nacimiento

Lo malo, es que para poder amenazar al acosador, Woo Shik ha vuelto a dejar tirada a Oh Soo Jin, que cada vez está más rabiosa. Y el siguiente flashback (ooootro más) de un recuerdo suyo traumático, nos da otra pista sobre los motivos de su inquina. Está en su época universitaria. Joo Eun le ha conseguido una cita a ciegas. Cuando llega el menda, ella y Woo Shik desaparecen dejándolos solos. Pero el tío, que es más feo que un pie de Hobbit después de recorrer la Comarca, se permite el lujo de decirle de todo. Que si es fea, que si es gorda, que si viste como el c*lo… y lo peor, que está allí sólo porque Joo Eun se lo ha pedido, y ésta se lo ha pedido sólo porque siente pena por ella. A pesar de la tanda de insultos, lo último es lo que más le duele. No hay nada peor que la gente sienta pena por ti.

Pero por allí cerca andaba Woo Shik, y lo ha escuchado todo. Y es quien la defiende.

En el presente, la Oh Soo Jin que ha sustituido kilos por mala leche, llama a Joo Eun a su despacho. Quiere darle un caso en el que defenderá a un cliente acusado de asalto sexual. Joo Eun acordó con el jefe que esos casos eran los únicos en los que no trabajaría, y mucho menos cuando sabe que es culpable, pero Soo Jin quiere obligarla, precisamente porque sabe lo mucho que le molesta. La una que sí, la otra que no… Soo Jin le dice que por más que ella no acepte, seguirán habiendo casos de asalto sexual mire ella o no para otro lado, y la obliga a hacerlo. Joo Eun sale enfadadísima, y Soo Jin se desestresa comiendo dulces. Mal va.

No es la única que tienta a los malos kilos por estrés. Joo Eun está igual. No hace más que pensar en comidas ricas y calóricas. Pero la imagen de Young Ho se le aparece a cada momento para disuadirla de esos malos pensamientos y que vuelva a su ensalada. Lo está pasando tan mal, que su glotón olfato empieza a adivinar lo que acaba de comer cada uno de los clientes que entran por la puerta. Tiene hambre y sufre. Sólo el recuerdo del cachondeo de los chicos con lo de Venus de Daegu, la ayuda a recobrar su voluntad.

Mientras tanto, Joon Sung acaba de ganar un combate muy importante, y una vez terminado, se vuelve a cruzar en el gimnasio con Yang Yi Jin, la celebridad airada,😄, que va de incógnito con unas super gafas, y quiere hablar con él. Ji Woong enseguida la reconoce. Joon Sung anda como siempre despistado en lo que a ella se refiere.

En cuanto Ji Woong los deja solos, Joon Sung le dice que hará el trabajo con ella. Pero el problema es que Joon Sung ha anunciado que cederá los beneficios y ella no quiere quedar mal por no hacer lo mismo. ¿Por qué no se lo ha consultado? Podrían haberlo anunciado juntos. Joon Sung le dice que no se conocen tanto como para avisarla (conocerlo mejor es precisamente lo que ella quisiera, ¿habéis visto ese six pack, poldió?). Le pide que lo anuncie con ella, y antes de irse, le pregunta algo que la tiene muerta de la curiosidad. Si es huérfano, ¿por qué su donación es a las madres solteras y no a los orfanatos?

Ahí hay un momento tenso. Primero, porque la pregunta es indiscreta total. Y segundo… ¿la super celebridad del momento anda investigando la vida privada de un boxeador que parece pasar olímpicamente de ella, como él mismo le dice sin paliativos?

¿Pasa de ella? Entonces su razonamiento es que él debe ser gay. No me digáis que no tiene su gracia. Estos dos prometen risas.

Y a continuación, yo veo una jugada maestra del secretario Min para espabilar a Young Ho y ponerlo en antecedentes con su familia. Primero, están cenando su madrastra, hermano y tiastro. El padre no ha llegado, porque como pasó de él, también pasa de su hermano pequeño. Su tío está enfadado. Dado que su hermana es la segunda esposa del yerno de la abuela, para ésta sólo Young Ho, el retoño de su hija fallecida, es el legítimo heredero (totalmente lógico, por más que el tiíto quisiera que fuera distinto).

El tío le mete caña a su hermana para que espabile y entre en la lucha por los derechos del hermano pequeño. Tiene tela y es difícil, porque no tiene relación sanguínea con la abuela, pero todos siguen siendo familia política, y el tío quiere hacerlo valer.

Luego vemos que Young Ho estaba en la habitación de al lado escuchándolo todo. El secretario le ha hecho creer que tenía allí otra cita a ciegas para que pudiera oír de qué van sus familiares.

Soy el secretario más discreto, listo y eficiente… y lo sabes

Young Ho sale enfadado por la mentira (pero creo que también agradecido por la intención del hombre).

Joo Eun, va con sus maletas hechas a una cafetería. Ella, aprovechando que nadie puede reñirla, quiere hacerle un regalo a su paladar maltratado, pidiendo un café con caramelo y nata dulce y sabrosa. Pero como siempre, Young Ho llega en ese momento, la pilla, y la obliga a pedir algo más adecuado a su dieta. Su gozo en un pozo. El pozo de The Ring, iría bien para su caso.

Según yo entiendo, creo que había quedado allí con Ji Woong, que le ha permitido quedarse con ellos en casa hasta que encuentre otro apartamento. Pero no sé si sin saberlo, o sabiéndolo y sustituyendo a Ji Woong con toda la mala leche, aparece Young Ho, que finge fastidio cuando se entera de que van a vivir juntos.

Como siempre, la mete en el coche, y para su casa.

Young Ho le ha dado el ramo que el secretario Min había comprado para su falsa cita, y él finge que es para alguien especial, con ánimo de que rabie. Pero el que rabia es él cuando ve que Joo Eun ha traído consigo la flor de Navidad del acosador.

“Aunque odie a la persona, no tengo por qué odiar a la planta”, zanja Joo Eun.

“Eres buena persona”, la sorprende Young Ho.

A continuación ella le pregunta por qué ha comprado todas las almohadas y sábanas que lleva en el asiento de atrás (con lo cuál sí sabía que iba a vivir con ellos, qué cabroncete). No puede admitir ni muerto que son para ella: “Voy a traer chicas a casa”. AJAJAJJAJAJJAJAAA. Qué cabronazo.

Sin embargo, Joo Eun se da cuenta de que no están siguiendo el camino a su casa. ¿Dónde van?

“A ver a mi mujer ideal”.

Y resulta que la mujer ideal de Young Ho, es la esposa ideal del esposo ideal de Young Ho. O sea, es un matrimonio amigo, que practica de forma magistral el jiu jitsu. Supongo que, después de salvarle el pellejo y ver que tiene admiradores peligrosos, ha pensado mucho en su seguridad, y combinar la defensa personal con el ejercicio, es su idea magistral, ya que el jiu jistu se basa totalmente en la defensa.

Así que, una vez vista la demostración, ahora van a intentar repetir lo que han visto.

Pero el problema es que a Joo Eun le da mucho palo, porque el jiu jitsu tiene muchísimo contacto físico y muchísimos revolcones para acá y para allá. Pero como Young Ho insiste, y parece tan convencido y profesional, al final ella se presta. Y ahí les tenemos a los dos, uniformados y dispuestos.

Young Ho, con toda normalidad, se tumba y le pide que se le eche encima y le ataque. Él será la chica, y Joo Eun hará de atacante. OTTOKEEEEEE?!!!!!

Vencida la primera resistencia, Joo Eun se lanza a darle de palos. Total, algo de ganas le tiene, por lo estricto que es. Pero Young Ho esquiva todos y cada uno de sus golpes, y además, agarrándola de la cintura con las piernas, la lanza sobre sí mismo en una llave que pretende que aprenda.

Caer sobre semejante pecho de puro mármol, tiene que doler, muuuuajajajajajjajjajaaaa. Joo Eun siente un no sé qué que qué se yo por ese mini revolcón, pero Young Ho sigue pareciendo impertérrito y profesional. Y le pide que lo repitan.

Joo Eun vuelve a la carga, palo va, palo viene. Young Ho esquiva de maravilla, y como esta vez ya no la va a pillar de improviso, la agarra con más fuerza todavía y la lanza con más fuerza todavía.

La chica vuelve a aterrizar sobre él, y SOBRE SU MORRAMEN. Habemus escena de beso accidental. JAJAJAJAJAJJAJAJAAA. Con lo típicas y tópicas, y a veces forzadas, que parecen estas escenas la mayoría de las veces y esta vez… ainsssssssssssss.

El host*ón feliz

Se miran durante unos segundos. Ella está totalmente afectada (ojos como platos) y él parece mantener la compostura. Ha sido un accidente tonto, ¿no?

Sin embargo, el muy CAAAAAAAPULLO, lo que hace es intercambiar las posiciones. Rápidamente, la coloca a ella debajo y se pone encima. Mmmmmmmmmmm.

“¿Qué? ¿Demasiado contacto físico?”, dice el tío. PAMATARLO. ¡Si contigo es demasiado contacto físico estando a 10.000 km, so mamón!

No me extraña nada que Joo Eun esté tartajeando, joer.

En este momento, yo creía que me podía morir de un ataque de tensión sexual no resuelta a lo bestia, y con más mala leche que la de un tábano. Peeeero la cosa empeora.

Porque a la hora de reproducir la posición del atacante, LE ABRE LAS PIERNAS Y SE LE COLOCA ENTRE ELLAS…

Joer, la primera que no pille la analogía, expulsada de loba, porque no es normal o es acelga máxima, jajajajajjajaaa. ME MORÍ. La MALA LECHE de los guionistas en este momento es SUMA. Porque para ojos inocentes, es una mielda de postura de jiu jitsu más, pero para los ojos de una loba, que a la prota le abra el tío las piernas y se ponga entre ellas, ¿qué es? ¿Eh? ¿EHHHH???

Os digo que me maravilla cómo utiliza esta gente la tensión sexual, y cómo hacen una escena que tu mente, por cómo se le coloca él ahí, puede llegar a asimilar como mega erótica, con los dos vestidos desde el cuello hasta los tobillos, escotes al margen (aunque el de Ji Sub ya venía haciendo algo de pupita). Tremendo. Joer, son magistrales. Decidme que no, ¿eh?

Claro, Joo Eun no puede ni mirarlo. Y él, manteniendo la pose de profesional (creo que desfoga su no sé qué que qué se yo trivializando la situación por medio del humor y el cinismo), le dice que tiene que mirar a los ojos a su atacante.

Pero si no vemos ni los subtítulos en este punto, tío.

Joo Eun obedece, e intenta lanzárselo encima. Claro, sin mucha convicción. Somos ella, y cualquiera de nosotras explota cual bomba de hidrógeno con una mielda de roce más. ¿O no?

Pero la seguna vez, Joo Eun le pone más ganas y… ¡casi!

Os juro que Shin Min Ah es mi ídola. Ha rodado esta escena sin matarse a Valiums para no explotar cual bomba de hidrógeno. ÍDOLA. Y que sepáis, que en París, que están ahora mismo mientras escribo esto, intentando rebajar un gradito o dos la temperatura planetaria, se van a quedar muy locos, cuando vean que en pleno invierno, el puñetero calentamiento global ha subido por lo menos cinco, por culpa de este tío, JOOOOOOEER. Demos gracias que esto no lo hemos visto en verano… por lo menos las que estamos en España. ¿Cómo váis las chinguyas de más allá? J*didillas, ¿eh? Ale, pues muchos besos y mucho fighting, que nosotras ya nos hemos comido algún drama de Ji Sub en época cálida y ahora ya podemos empatizar guay con vosotras. Con la empatía os quedáis.

Seguimos.

La Joo Eun del drama, está taaaan nerviosita (llamémoslo así), que se olvida de soltarlo, y él, no tiene ninguna prisa por apartarse y dejar de abrumarla. Jopucca… Al final, le tiene que preguntar si es que no quiere soltarlo o qué. Y es que hasta la forma de apartarse de ella y retirarle las piernas es ÑDSFHAÑSDFHÑADSKJFADSFAÑKDSF. ¿Entendéis? Mecagüensucoreanamaireeeeeee.

En fin, menos mal que se ha acabado esta escena del demonio, que creo que puede ser la más dura del drama, en el capítulo cinco. O sea, espero que sea la más dura del drama, porque yo no sé entonces a dónde podemos llegar. Preparad el Kit de Operaciones de Riesgo Especial, que os va a hacer falta a lo bruto si esto progresa.

Y como si supiera cómo está Joo Eun de alterada (con que esté la milésima parte que nosotras, ya va bien servida), le dice: “respira”. Es que es MALO MALÍSIMO.

De vuelta a SU casa, en SU coche, Joo Eun seguro que va pensando en cómo reaccionar por el beso accidental. ¿Hace como si no ocurrió? Supongo que eso sería lo más lógico, porque para Young Ho, todo es coña y ver llover. Impertérrito.

Por hablar de algo, le pregunta si una mujer que practica artes marciales es su chica ideal de verdad.

“Las mujeres fuertes son sexys. No tengo que preocuparme si estoy con ellas”. Joo Eun pensaba más bien que las chicas como Anna Sue, la americana, eran su tipo, y él ni confirma ni desmiente, simplemente ataca: “¿quieres saber cómo es mi mujer ideal? ¿Tiene eso que ver con el beso que nos hemos dado antes?”

Ahora es a ella a la que le toca fingir que fue un incidente sin importancia, y cambiar rápidamente de tema. Le dice que ha perdido peso. Pero Young Ho está con ganas de coña. Por lo que él ha notado antes… mucho peso no ha perdido, no (es más importante la palabra notar que la palabra peso en ese contexto, ¿eh?)

“Vale, vale, yo me encargaré de cuidarme”, dice ella.

Miradita de arriba a abajo:

¿Y estamos de verdad de la verdadera seguros de que Maléfica era una tía y no ↑↑↑?

“No olvides que ahora tu cuerpo es mío”…

Sabes, ¿no? Por si se te ha olvidado, te lo recuerda. Menuda noche te está dando amiga mía. Campeona. Cómo aguanta la tía. NIVELÓN.

“Y no sé cómo sentirne respecto a eso”, añade ya para rematar poniendo voz sugerente. “Woooow, Venus de Daegu”.

Joo Eun ÍDOLA. Yo tampoco sabría qué otra cosa hacer a parte de ponerme a mirar por la ventana, porque el tío le lanza miraditas de arriba a abajo constantemente. Se supone que lo hace porque disfruta desde siempre poniéndola nerviosa con este tipo de bromas, que Joo Eun sinceramente cree que eso precisamente son, pero algo en sus ojos, en esos dos segundos en que la mira tras el beso accidental, me cuenta algo distinto. ¿Soy la única u os pasó también?

Y cuando ya están ambos descansando en sus habitaciones, obtengo la confirmación. Es normal que Joo Eun no pueda dormir pensando en el momentazo vivido, así, en su conjunto. ¡Pero es que Young Ho está igual!

Me encanta este drama. Me gusta tanto el planteamiento que tiraría cohetes. Una chica obesa, que quiere adelgazar para encontrarse mejor consigo misma y porque tiene problemas de salud, se está llevando el gato al agua con un tío que está BUENÍSIMO. Lo tiene descentrado, pendiente, totalmente enfocado en ella y en sus circunstancias. No sé si está ya enamorado, pero le mola el rollete que se lleva con ella muchísimo. Y las bromas están dejando de serlo. LO HUELO. LO SÉ. LO VEMOS. Y ahora él comienza a sufrir las consecuencias de sus continuas bromas dando vueltas en su cama. ES LA LECHE, nenas.

A la mañana siguiente, Joo Eun tiene energías mil, y está haciendo el desayuno para todos. A Ji Woon y Joon Sung les pone un poquito más de lo que Young Ho ha estipulado a escondidas, pero ellos le dicen que no tiene que hacerlo, lo de a escondidas, me refiero. Young Ho no está en casa. Se ha ido a resolver no saben qué asunto, y podría llevarle un tiempo.

Qué bajón, ¿eh, Joo Eun? Ni le avisó siquiera. Será un bajón, pero por el bien de nuestra salud y de la de ella, mejor que los separen un poco, o estos dos nos matan de un subidón de tensión. Sexual.

♫ Ay pena, penita, penaaaaa, penaaaaa ♪♫

Young Ho está de camino al hospital. El secretario Min ha hecho lo que le pidió, y no solo eso, sino que hasta de conductor y de acompañante le va a hacer. Por el camino, le pide que se plantee establecer un compromiso serio con la chica que han elegido para él. Young Ho opta por el humor: “tú y yo sí que haríamos buena pareja”.

Pero no está feliz. Va a ver qué le pasa a su rodilla, y supongo que es lo que hace siempre que está nervioso o tenso. Bromear con ello. Es un método que funciona bastante. Probadlo,😄.

Y Joo Eun, que en principio sintió que tenía vía libre ahora que él no estaba para hacer lo que le diera la gana, resulta que está siguiendo todas sus instrucciones a rajatabla. Pero le molesta no saber dónde está, ni recibir un sólo mensaje, aunque sea para regañarla o darle órdenes. Por su amiga, se entera de que el ex de ésta ha ido a USA buscando a John Kim. ¿Es posible que Young Ho se haya ido a tener otro encuentro agradable con la tal Anna Sue?

Finalmente, él la llama. Para fastidiarlo, Joo Eun le dice que está bebiendo vino, Young Ho le cuelga y le hace una videollamada. Pero en ese momento, Joo Eun no estaba saltándose las normas. Estaba haciendo ejercicio. Young Ho la interroga al respecto y se pone a darle instrucciones de entrenador. Y luego, que si le ha echado de menos, que si siente algo por él, que si tendría que ser más amable cuando están juntos… en resumen, esas tomaduras de pelo de siempre que ya no lo son tanto. Luego le pide que grabe vídeos y se los envíe, no vídeos eróticos, sino vídeos haciendo los ejercicios que le ha encargado, puesto que (dice que) no se fía de ella. Cuando Joo Eun le pregunta si ha ido a América a verse con Anna Sue, él se ríe. Ni confirma ni desmiente, pero ¿le preocupa a ella tanto eso? Joo Eun pierde la paciencia y le grita que se lo ha preguntado sólo porque el exmarido de su amiga ha ido a América a buscarle y quería avisarlo.

Pero Young Ho no está en América. Está en un hospital de Corea, más concretamente en Daegu (de donde Joo Eun es natal), sometiéndose a unas pruebas. Sin embargo, cuando el secretario Min llama a la puerta, le hace creer a Joo Eun que podría ser Anna Sue antes de colgar.

Es la primera vez que veo a Young Ho inseguro y hasta con cierto temor ante el chequeo. Menos mal que está ahí el secretario para darle soporte, este hombre sabe medir cuándo y cuánto estar. Las únicas veces que vemos a Young Ho sonreír, son cuando ve los vídeos que Joo Eun le va mandando. ¿Creéis que necesita verla, o simplemente es verdad que no confía en ella?

Y tras días así, llegan los resultados de las pruebas. Y también llega el momento en que nos enteramos de que lo que venía sufriendo Young Ho, era un tipo de cancer de huesos de incidencia infantil… Con razón estaba tan nervioso por los dolores. Pero las noticias son buenas. El médico asegura que está curado casi al 100%. Los dolores que padece son psicosomáticos. El tratamiento que empezó de niño en su rodilla, fue tan duro y tan traumático, que el miedo a volver a recaer le produce dolores que en realidad no existen. Young Ho respira tranquilo. Y el secretario Min, también.

Cuando veo que recuerda cómo de niño le pide ayuda desesperadamente a su padre, entiendo por qué de adulto no puede resistirse a intervenir cuando alguien la pide con la misma desesperación. Habemus trauma. Y no pequeño. Puede que esos dolores irreales y la psicosis por recaer, le duren el resto de su vida.

Después de que el médico le felicite por su recuperación y por haber llegado a rehabilitar su pierna hasta obtener su forma física actual, Young Ho y el secretario Min abandonan la consulta y el hospital visiblemente aliviados.

Liberado de toda tensión, decide quedarse algún tiempo más en Daegu para descansar a lo bestia, y le envía un mensaje a Joo Eun con las nuevas instrucciones, diciéndole que se queda porque Anna Sue le reclama allí, jajajajajaajaja.

Young Ho duerme y duerme y duerme. El secretario va de vez en cuando a llevarle comida y a dejarle una rosa en la mesilla (detallazo tras detallazo), y Young Ho duerme y duerme y duerme. El descanso del guerrero.

Así que, descansado, sonriente y optimista, decide volver.

Va muy contento en el coche. Todo el rato sonriente. Está de muy buen humor. Y se dirige directito al gimnasio, donde Joo Eun está haciendo una de las rutinas que él le ha mandado. La vemos ahí toda responsable y esforzada, haciendo equilibrios, cuando Young Ho llega sorprendiédola, porque no la ha avisado de su llegada. Con la sorpresa, Joo Eun pierde el equilibrio, se cae sobre él, y acaban los dos por el suelo.

Young Ho seguro habría soltado alguna de las suyas, si no se hubiera quedado totalmente flipado mirándola.

Ella le está hablando y Young Ho ni escucha ni oye lo que le dice, de lo embelesado que está con ella.

Y es que, Joo Eun ha empezado a perder el suficiente peso, como para que sus rechonchetas mejillas se suavicen. Ahora su cara está más estilizada, y no se sabe de dónde los habrá sacado, ni dónde los tenía escondidos antes, pero esos dos hoyuelos que se le forman en las mejillas al hablar, tienen a Young Ho totalmente hipnotizado.

Qué GUAPA es la tía.

Es que me cantidadenamoraba de ella hasta yo.

Pues así termina el capo, y quedamos ansiosas de ver en los siguientes la magnitud del efecto hoyuelo, que parece que va a ser importante.

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10 respuestas a Oh, my Venus. Episodio 5

  1. Jeilcy dijo:

    Nuna sos una genia recapitulando, que ya he visto todos los episodios que hay pero tengo que venir a leer tus recaps por que revivo todo y me rio un montón con tu forma de describir todo. Por aquí seguiré leyendote. Saludotes desde este lado del charco.

  2. marybv dijo:

    amo tus recap de Oh my venus, me haces reir mas que cuando veo el capitulo mismo.
    Gracias por el esfuerzo.
    Por cierto mi temperatura subio por culpa de so ji sub y el jiu -jitsu y aqui si hace CALORRRR

  3. Rocío dijo:

    He venido leyendo y disfrutando de tus recapitulaciones desde el principio de esta serie,calladita y juiciosa aunque me salia de la vaina por comentar. Pero
    Pero hasta aquí llegó mi mutismo y anonimato. Lo que me río y disfruto con tus comentarios no tiene nombre ,Nuna 😀 te lo tengo que agradecer!! Es paso obligado leer tu reseña después de haber visto el capi de turno,al igual que la chica del comentario anterior ,revivo las escenas a través de tu mirada lobuna con la cual no dudo que TODAS nos identificamos 😈 y tus acotaciones tan oportunas y graciosas. Ni que decir que a mi ese tipo me trae desvelada por no decir otra cosa…porDiorrrrrr! Como puede un hombre con dos rejillas por ojos expresar tanto con ellos ? Ya,ya..que el cuerpazo que tiene recrea mi vista y mis sentidos,pa que te digo que no ,si sí ? Va un abrazo desde Argentina,y gracias una vez mas!

  4. Ari2pmam dijo:

    El ataque de risa nerviosa que me dio con la escena del jiu jitsu, fue demasiado. Qué cap*llos los coreanos, cómo de una escena supuestamente inocente logran sacar una que te haga pensar en 14B. Lo mal que lo pasé, madre mía de mi vida y mi corazón. Y el caso es que me estaba también partiendo la caja porque él parece de lo más indiferente, mientras ella sufre un ataque de nervios. Y ya rematamos con ese beso accidental. Afuf, es que casi no lo cuento, en serio. Fue muy fuerte XDDDDDDDDD.

    Lo de los policías, es que me dan ganas de partirles la cara a guantazos. Qué asco me dan. Se guían sólo por el físico.

    En la escena de la cafetería, del pasado, con el gafitas que pone a caer de un burro a Soo Jin, me dan ganas de arrancarle la piel a tiras con el gato de siete colas.

    El secretario me gusta cada vez más. Cómo se preocupa en todo momento por Young Ho. Y cuando se entera de lo de los dolores en la rodilla, ahí el hombre se asusta mucho pero trata de mantener el tipo y lo logra.
    Qué listo es cuando le hace ver lo que están tramando a sus espaldas para que así esté preparado.
    Me encanta cuando el médico les dice que está curado al 99,99 % y respira aliviado, que remata con una sonrisa cuando Young Ho le pone la rosa en el bolsillo.

    Vale, ya tenemos a Joo Eun con la cara delgadita y a Young Ho alucinado con el hoyuelo. Es que me encanta la cara de idiota que se le queda. No puede despegar los ojos de ella XDDDDDDDDDDDDDDDDD

  5. Nuna dijo:

    Con chinguyas como vosotras, esto merece la pena.
    Gracias a todas, pero soy egoísta, lo hago por DESFOGARRRRRRRRRRR!!!! Jajjajajajaa.
    Besosssss!

  6. Daydream dijo:

    XDDDD Ains… al final me he enganchado yo también…. XDDD

  7. Ruka dijo:

    Jajajaja eres genial!!!!

  8. Nuna, jamás cambies esa maravillosa sintaxis que despliegas en manifestación física de ese talento innato e infinito que tienes. He vuelto a leerte después de mucho tiempo y si bien me reprimo con esfuerzos sobrehumanos de a ver empezar OMV con tan pocos caps al aire (mínimo diez o doce para empezar serena sin morir de ansiedad, que después de She Was Pretty ya ni uñas me quedan) Es imposible no desviar la vista a los recaps de tu autoría. Repito, es una delicia leerte, muchacha!!!!

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