Reseña: “Gwanghae, the man who became king (광해: 왕이 된 남자)”

Por @Ari2PMAM para Bomba Soju

Lee Byung HunSí, otra película que aparece por aquí reseñada, y sí, vuelve a ser una película saeguk, para decepción de todas aquellas que no les gusta la historia y alegría de aquellas a las que les gusta.

Si hacéis un poco de memoria, recordaréis que el otro día os conté la historia de este rey, maltratado por sus contemporáneos, pero redimido por las generaciones posteriores. Sobre todo por los historiadores, que algo sabrán de este tema, ¿verdad? Y si no lo recordáis, o no lo habéis leído, podéis hacerlo aquí.

Y ahora os hago una pregunta, ¿qué es mejor? ¿Un rey por derecho de sangre o uno que lo es por derecho de conciencia? Porque ésa es la disyuntiva que nos presentan en esta película.
Antes de contaros de qué va la historia, os tengo que decir, por si alguna no lo sabe, que TODO lo que acontecía durante los diferentes reinados, quedaba registrado en los diarios que se iban escribiendo día a día y que se compilaron en los Anales de la Dinastía Joseon.
Sin embargo, durante el reinado de Gwanghae, hay un vacío de quince días en esos diarios, concretamente en los de 1616, y que aparece bajo la frase:
“Aquello que no debe ser escrito y que desea ocultar.”

Bien, pues en ese periodo de tiempo no registrado en los diarios, donde se ambienta la historia.
Por un lado tenemos Gwanghae (Lee Byung Hun) a un rey hastiado de la vida de palacio donde no puede hacer nada por culpa de los nobles que controlan la corte. Un rey que se ha olvidado de lo verdaderamente importante, un rey obsesionado por las conspiraciones que hay contra él, así como posibles intentos de regicidio a través del veneno en la comida. Y un rey, que pasa más tiempo con su amante que con su mujer. A ver, vale, los matrimonios dinásticos nunca eran por amor, sino por cuestiones políticas, que no soy ninguna ilusa.

Y por otro, tenemos a Ha Sun, un cómico que trabaja en una casa de peonías y que se dedica a hacer bromas del rey y sus amantes. Su nivel educativo no es muy alto que digamos, pero es amable, comprensivo, atento, dulce, leal, simpático, idealista, y en algunos momentos, inocente a pesar de lo que contempla.

Un día, Gwanghae, harto ya de todo lo que pasa en palacio, sobre todo por la presión a la que se ve sometido porque quieren que ejecute al cuñado por tración, decide encargarle al secretario real, Heo Gyun (Ryu Seung Ryong), que busque a un hombre que sea igual que él, para que ocupe su puesto las noches en las que él se va a ver a su amante.
Así que ahí tenemos a Heo Gyun, acompañado del woodalchi del rey, (Kim In Kwon) a la caza y captura del doble del rey. Y no tardan mucho en dar con él. Pero las bromas que gasta Ha Sun no le hacen ni puñetera gracia al woodalchi, que se lo quiere cargar de inmediato.

Finalmente, se produce el encuentro entre el rey y el cómico, y tengo que decir que es una de esas escenas que se te queda grabada en la retina para el resto de la vida. Ver a Lee Byung Hun en modo cabr*n en su papel de Gwanghae, y verlo al mismo tiempo en su papel de Ha Sun, es que te deja con la boca abierta. Puedes ver la versatilidad y su grandísima calidad como actor en esa escena.
Aquellas que hayáis visto alguna vez en acción a Lee Byung Hun (con su voz original), sabréis que tiene una voz baja, áspera y profunda (me derriten ese tipo de voces). Sin embargo, en la escena que os cuento, lo veis usando un tono imperativo y un tono más bien ligero y asustadizo.
Un  Ha Sun temoroso de lo que le pueda pasar un Gwanghae que se muestra divertido pero impaciente, porque no sabe si el posible impostor podrá hacerse pasar por él. Al final, Ha Sun, a un gesto de Heo Gyun, hace lo que le pide el rey… Y si ver a un Gwanghae encabr*nado ya arredra cosa guapa, ver a dos… Uf, TREMENDO.

Pero bueno, resulta, que los planes que con tanto cuidado habían ideado el rey y su secretario, junto con la ayuda del eunuco personal del rey, interpretado por Jang Wang, se van al garete y Ha Sun tiene que acabar ejerciendo como rey a tiempo completo y no sólo por las noches. ¿Por qué se llega a esta situación? No os lo pienso contar, tenéis que verlo.

Ha Sun, que al principio pasa de eso de ser rey y se muestra de lo más indolente, tras una serie de encontronazos con Heo Gyun, acaba recurriendo al eunuco para que le enseñe lo que tiene que saber para manejarse sin problemas entre ese nido de víboras.
Así que ahí lo tenemos por las noches, estudiando y aprendiendo sin que nadie lo sepa.
Quiero destacar una escena que ocurre por la noche en el salón del trono. Heo Gyun le está enseñando lo que debe decir y lo que debe leer al día siguiente en su primera reunión con las víboras. En el primer intento, no logra pasar por el rey ni de broma, pero en el segundo intento… Ese segundo intento logra que el eunuco se vuelva hacia él, lo mire fascinado y lo reconozca como rey. Y no es el único, que Heo Gyun se queda también estupefacto y podéis ver cómo al enfocarlo, en su mirada se ve el reconocimiento y la admiración.

Ha Sun, como no es Gwanghae, se muestra abierto y atento con la servidumbre, sobre todo con Sa Wol (Shim Eun Kyung), a la que le pregunta cómo llegó a convertirse en sirvienta de palacio. Al escuchar su trágica historia, no puede evitar llorar y promete ayudarla.
La historia de estos dos es muy bonita, tierna, divertida… Y no sigo. Sólo deciros que la nena lo hizo de maravilla y le aguantó el tipo a Lee Byung Hun.

Me gustó también su relación con la reina (Han Hyo Joo), porque resulta que el rey no es que tuviese una relación muy cercana con su mujer, pero claro, eso el impostor no lo sabe… Y se acaba enamorando de ella. Me gustaría contaros más cosas de estos dos juntos, pero si lo hago, os destripo media película o casi la película entera. Sólo deciros que junto con Sa Wol, los momentos más tiernos los tiene con la reina.

En cuanto al woodalchi… Ains, qué decir de este woodalchi joseónico. Pues que todas aquellas que hayáis visto “Faith“, al verlo a él en acción, os hará acordaros de Segundo, Tercero, Cuarto, Pelos de Enchufe y Poste de Teléfonos ♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥.
Y tampoco os puedo contar mucho más, porque pasaría lo mismo que con la reina. Pero eso sí, tienen dos escenas que te dejan muy mal del corazón.

Ha Sun, que antes era alguien que no se preocupaba mucho por las grandes cuestiones de la vida, empieza a desarrollar a la velocidad de la luz un gran interés por esos temas. Se jugará el tipo por sacar adelante leyes que sean beneficiosas para el pueblo, leyes que no dejen que los nobles puedan hacer y deshacer a su antojo.
Hay una escena, cerca del final de la película, cuando se tratan los temas del vasallaje a Ming, donde Ha Sun, que sabe que le queda poco tiempo, que se acaba revelando y tiene un discurso que te emociona a más no poder.

Ya sabéis que en la corte joseónica los complots estaban a la orden del día, ¿verdad? Pues en la película también se ve eso y cómo descubren el engaño… Pero resulta que lo que acaba sucediendo… Yo ni siquiera lo entiendo y eso que vi dos veces la película.

Quiero destacar cómo el personaje de Ha Sun, gracias a su bondad, amabilidad, afabilidad, comprensión y empatía, consigue ganarse el amor y el respeto de todos, figuras más relevantes incluidas. Demostrando de esa manera, que un rey no nace, se hace, que es lo que demuestra Ha Sun, ser un rey más adecuado que el verdadero.
El final no os lo pienso contar, pero vamos, que me a mí me emocionó a más no poder.

Antes de que salgan los créditos de la película, hay una frase que me encantó, y es que Gwanghae fue el único rey de toda la dinastía Joseon, que se preocupó de verdad por su pueblo, por los más humildes, y cómo fue el único que le plantó cara a Ming por el vasallaje al que estaban sometidos.

Por si alguna todavía no se decide a ver la película, deciros que fue un exitazo en Corea, donde 12,3 millones de personas fueron a verla. Y por si eso fuera poco, en los Grand Bells Awards, ganó QUINCE PREMIOS, incluyendo, Mejor Película, Director (Choo Chang Min), Guión (Hang Jo Yoon) y Actor Principal (Lee Byung Hun).

NOTA: 10

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3 respuestas a Reseña: “Gwanghae, the man who became king (광해: 왕이 된 남자)”

  1. Luz dijo:

    Es una excelente película. Cuando la comencé a ver no pensé que sería tan buena, pero cuando la terminé no me arrepentí de haberla visto. Lee Byung Hun una vez más me convenció que es un excelente actor, amé su interpretación de Ha Sun, hubieron partes que me hicieron reir mucho y otras que me conmovieron, hasta esperaba que se desarrollara un romance con la reina jejeje
    Si eres una persona que le gusta ver películas o dramas de distintos géneros, esta peli te va a gustar xD

  2. Mace68 dijo:

    Una muy buena película

  3. eli BCN dijo:

    Por fin he podido ver la película y me ha encantado!!! Muy bien hecha, con un buen ritmo, muy entretenida y con sustancia + tremenda actuación de Byung Hun.

    Muy interesante ese dato de los quince días que faltan en el diario. Una se pone a imaginar qué pudo haber pasado… la imaginación podría dar para muchas películas.

    Este rey se preocupó de verdad por su pueblo y así acabó, desterrado y sin honores. Como no fue un buen títere, no les interesó, qué pena de mundo! Poco ha cambiado u.u

    Gracias por la reseña, Ari. Genial🙂

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