Arang and the Magistrate, episodio 13

por @Ari2PMAM

Hala, sin anestesia, ahí, directo al corazón, Arang (Shi Min Ah) le espeta a Eun Oh (Lee Jun Ki) que no siente lo mismo por él, por lo que debe de dejar de comportarse como lo está haciendo, lo que deja a nuestro pobre Eun Oh destrozado.

Como no se lo cree, pues lo mejor es agarrarla para preguntarle si de verdad esos son sus sentimientos, volviendo ella a clavarle por segunda vez el cuchillo en el corazón, volviendo a reafirmarse en lo que le dijo, aunque la verdad, ella tiene los ojos arrasados por las lágrimas. Eun Oh decide soltarla y con una sonrisa amarga hacerle ver que se cree que ella no está interesada en él para luego hacerla entrar en su habitación y quedarse él sufriendo como un condenado.

Aunque no es el único, porque vemos que Arang las está pasando canutas, ya que en verdad lo quiere pero con la cantinela de que no le queda tiempo, se lo calla en vez de soltarlo y disfrutar los dos a lo grande del poco tiempo que les queda, aunque estoy convencida de que acabarán juntos en el Cielo.

Mientras, Eun Oh regresa a su habitación, aunque antes paseíto arriba y abajo tratando de encontrar una solución para ellos y acabar sentado en la entrada de su habitación, primero mirando al cielo como pidiéndole al Emperador de Jade (Yoo Seung Ho) que les deje estar juntos y luego con la cabeza hundida porque sabe que no hay solución para ellos dos.

Llega el nuevo día y Eun Oh sigue pensativo en su habitación, aunque al final sale para ir al mercado, aunque antes se pasa por la habitación de Arang, donde ésta sigue durmiendo.

Ya en el mercado, la gente no para de hacerle reverencias y darle las gracias por la comida que les dio, para luego ver con una sonrisa de satisfacción, los carteles pidiendo guardias para patrullar las calles.

En su camino se encuentra con el puesto de un zapatero que no para de promocionar sus zapatos, así que Eun Oh, todavía con la sonrisa en la cara, se para ante él, haciendo que el zapatero salga corriendo a saludarlo y con una sonrisa de oreja a oreja le dé las gracias para luego decirle que gracias a él, la gente del pueblo se volvió más amable, lo que a él le hace sonreír incrédulo. Le pregunta que si por haberles dado algunos de los alimentos se volvieron así y todo eso, mientras acaricia los zapatos de mujer. El zapatero le dice que no sólo por eso, si no porque ahora tienen a alguien en quien confiar, así como la oportunidad para poder presentar sus quejas, pero la mirada que le lanza Eun Oh lo calla de inmediato y Eun Oh le pide que le envuelva un par de zapatos, obedeciendo de inmediato. Aunque podemos ver cómo Eun Oh se piensa lo de seguir en el puesto y ayudar, aunque no sea algo que él haría normalmente.

Arang, mientras tanto, ya se despertó para ir directamente a ver a Eun Oh, pero al ver que no está allí, se pregunta si salió anoche y todavía no volvió. Aunque justo en ese momento llega Eun Oh, que se obliga a ponerse la máscara de todo va bien y no pasó nada, para con una sonrisa preguntarle qué hace delante de su puerta. Ella se sorprende pero no dice nada, así que él se acerca a ella para entregarle los zapatos que le compró, pillándola con la guardia baja. La agarra y la lleva a los escalones, donde la sienta y le pone los zapatos.

Una vez se los pone, se felicita porque le queden bien, informándola de que tiene buen ojo para ese tema, así como para la belleza. Sigue diciéndole que no podía soportar verla con esas ropas y calzando unos viejos zapatos de paja desgastada. Le pregunta cómo le quedan pero ella no responde, así que él, triste pero sin mirarla le pide que no tenga miedo, que no se preocupe por cosas innecesarias, porque sabe lo que está pensando. Le dijo que la enviaría al Cielo y que eso es lo que hará pero ella sigue sin decirle nada, así que le pide que se ponga en pie y se felicita por lo bien que le quedan, para rematar con lo de que una buena ropa se termina de completar con unos zapatos.

¿Y por qué razón me pongo yo a pensar en Manolo Blanick? XDDDDDDDDDDD

Luego le dice que necesitan que se vista de manera hermosa para cuando se vaya al Cielo y que si no está de acuerdo pero ella sigue en silencio, sólo lo mira fascinada, así que él carraspea, se da la vuelta y le pide que le diga todo lo que desea vestir y comer antes de tener que irse, porque ese “hermano mayor” se lo dará todo.

Por fin abre la boca Arang pero es para preguntarle si va en serio con todo eso, así que tras la respuesta afirmativa, ella le pide es que se asegure de que nunca se quedan sin melocotones, lo que a él le hace gracia para luego decirle que eso no es nada, así que ella sigue con la lista de peticiones. Tres comidas en condiciones al día y que no se salte ninguna, porque cuando lo hace, ella se pone famélica, a lo que él accede para preguntarle qué más quiere pero ella le dice que nada más, algo que a él le sorprende, que sólo quiera comida, por lo que ella le pregunta si hasta un fantasma que comió bien no tendría buen color de cara, aunque el momento se ve interrumpido por el Imbécil, que les mira con pucheros y se va en silencio, así que Eun Oh le dice a Arang que no se preocupe y que vayan a ver si la Chamán logró algo con los talismanes y agarrándola de la mano se la lleva pero de lo que no se dan cuenta es de que el cerdo – espía número uno los está espiando y ve además cómo el Asesino entra al Tribunal.

La Chamán que después de mucho trabajo que le costó una palidez tremenda y unas ojeras hasta los pies, sale feliz de casa con el libro porque al final lo encontró, pero al ver a Eun Oh y a Arang que justo están entrando en su propiedad, se asusta y les pide perdón por habérselo dicho al Imbécil, haciendo que Arang sonría y Eun Oh la mire con resignación.

Luego Arang le dice que lo olvide, que es algo del pasado y que no se puede hacer nada.

De nuevo dentro de su casa, la chamán le enseña el libro para explicarle lo que son esos talismanes.

Que no sirven sólo para bloquear a los fantasmas, sino que su propósito real es bloquear al Cielo, por lo que los fantasmas son incapaces de pasar, lo que sorprende a nuestros protagonistas, momento que aprovecha la Chamán para darse importancia sobre lo duro que le resultó dar con la información.

Eun Oh, una vez recuperado quiere saber a qué se refiere con lo de bloquear al Cielo. La Chamán le explica que lo que hacen es crear un “espacio cerrado”, lo que lleva a Arang a recordar lo que pasó en la cueva y cómo Moo Young (Han Jung Soo) la salvó y le explicó lo que era aquel ser, para luego decírselo a Eun Oh y la Chamán, dándole ésta la razón, pero entonces Arang le informa de que en casa del CHP no había ni un solo fantasma y que no todos debieron escapar cuando se pusieron los sellos, así que la Chamán les cuenta que la persona que creó esos sellos se debió ocupar de ellos, lo que la lleva a preguntarse porqué alguien crearía un espacio cerrado.

Cambio a la Psicópata que anda en modo meditación, aunque creo que algo se trae entre manos que la alegra.

CHP en acción en modo cabreo, quejándose de que nunca nadie se atrevió a amenazarlo para intentar luego pensar en una estrategia para deshacerse de todos los que son una amenaza para él, incluyendo a la Chamán y al Asesino, por supuesto.

Vuelve a pensar en lo que le dijo sobre Arang, para retrotraernos a su pasado y ver cómo en realidad la Dama Celestial fue pasando de un cuerpo a otro a través de los años, contándole en aquel entonces la historia de ese cuerpo inmortal en el cual podría vivir para siempre, por lo que él le pidió que le pidiese lo que desease, que él se lo conseguiría.

De vuelta al presente, el CHP llama al cerdo – espía que aterrorizado le explica lo que pasó, pero él no monta en cólera y vuelve al tema de que le resulta familiar, recordando justo entonces que era la hija del anterior magistrado, lo que le hace empezar a reír de satisfacción y darse cuenta de por qué los otros actuaban de manera tan extraña.

El cerdo – espía quiere saber si hay algo más que pueda hacer, pero el CHP le corta las riendas al decirle que no hay nada más que alguien como él pueda descubrir y sigue con el descojone, que aumenta cuando el cerdo – espía le informa de que vio entrar al Asesino en el juzgado y que parece estar enamorado de Arang, porque la salvó en la montaña.

De vuelta al tribunal, el Asesino está ante la puerta de Arang hacia donde mira de una manera, ¿triste? Sin darse cuenta de que detrás tiene al Trío del Ataúd espiando, a través del cual nos enteramos de que lleva ahí dos horas de pie, sin moverse, a pesar de que sabe que Arang no está allí. También se preocupan lo que pueda ser de ellos si se establece una lucha entre Eun Oh y el Asesino por Arang, con la que además, quieren ponerse en buenos términos.

El Asesino al final se sienta a la entrada de la habitación con esa misma expresión, que no sé si es de tristeza, mezclada con arrepentimiento y anhelo. Como no me fío de este tío, no me atrevo a hacer conjeturas, la verdad.

Arang, mientras tanto, sigue en casa de la Chamán con Eun Oh, con el que está sentada hablando en el exterior. Le dice que ahora conocer la verdad sobre su muerte le da miedo, así que él la consuela diciéndole que no hay nada que temer, que sin importar cuál sea la verdad, ella puede ir al Cielo, porque él le dijo que la enviaría allí para tener un momento de silencio tenso donde sólo se miran a los ojos.

Y el pobre Eun Oh ni se imagina la pesadilla que se le vendrá encima en menos y nada. A ver cómo lo lleva.

Ese momento de tensión es roto por la Chamán, que sale para preguntarles si debe de escribir ese talismán. Eun Oh quiere saber cuánto tiempo le llevará pero ésta le dice que será difícil hacerlo rápido, porque el talismán original que él le dio es muy fuerte, lo que hace que él se levante impaciente para decirle que no tiene mucho tiempo. Luego se vuelve hacia Arang, a la que le pregunta si le había dicho que era buena vigilando, algo que la sorprende, así que con resignación reconoce que ella estaba en lo cierto, que se olviden de la cortesía y que salten el muro.

Y como lo vuelva a ver saltando otro muro, a mí me da un chungo XDDDDDD.

Eun Oh prosigue diciendo que si hay alguna razón para crear un espacio cerrado en esa casa, que la tienen que encontrar y que ahora que piensa en ello, que hay algo sospechoso en una de las esquinas de esa casa.

Desde luego Eun Oh está absolutamente determinado a descubrirlo todo, llevándose por delante a quien sea, con tal de lograr su objetivo de que Arang pueda ir al Cielo.

Entra en escena el Emperador de Jade, que está reunido con Moo Young que le dice que estaba equivocado, lo que le hace sonreír y preguntar si eso es cierto, reafirmándose Moo Young en su opinión, así que nuestro Emperador de Jade le pregunta si lo decidió ya, porque cree que no lo pensó bien, así que le contesta que desde que le permitió convertirse en un ser celestial, que su destino no fue la única cosa a la que se puso fin. Que a través de los principales sentimientos (alegría, ira, tristeza, gozo, angustia, dolor, agonía y conflicto), que allí no son nada según él le dijo.

El Emperador de Jade le dice que la angustia y la agonía no son siempre cosas malas. Que aunque Yeom Ra siempre odió esa idea, él cree que son los procesos a través de los cuales se puede llegar a tener verdadera confianza. Que hay un montón de cosas que hacer después de tocar fondo.

Moo Young le replica que eso sólo es relevante para los seres humanos, que él es un ángel de la muerte, un servidor del Cielo y que le diga lo que debe de hacer ahora. Así que el Emperador de Jade lo mira en silencio, sin decir nada, midiéndolo, provocando que Moo Young lo apure para que le diga lo que tiene que hacer. Así que el Emperador de Jade le dice que si está seguro, que lo hagan. Hace aparecer una daga que sorprende a Moo Young y le dice que necesita apuntar al corazón y que sólo es válido para un golpe, una sola vez.

Moo Young, con los ojos llenos de lágrimas le pide que le responda a una pregunta, que le dijo que sólo él era capaz de deshacerse de ella y cuál es la razón. El Emperador de Jade muy serio, le da el golpe de gracia al decirle que es porque tiene una relación de sangre con ella lo que hará que su fuerza sea capaz de romper los hilos del destino y acabar con ella, lo que deja a Moo Young estupefacto.

La Psicópata, mientras tanto, da una de esas espadas malditas a uno los espíritus prisioneros que a su vez están malditos y que se va a la caza de fantasmas pero la cacería es interrumpida por la llegada de Moo Young, cuya presencia es percibida por ella que lo llama repugnante bastardo, haciendo que rompa la urna y el espíritu maldito desaparezca.

El fantasma se cree a salvo, pero se da bruces con Moo Young que está de muy mala leche y tras un par de patadas y puñetazos, le acaba dando pasaporte.

En el Cielo, Yeom Ra (Park Joon Gyu) y el Emperador de Jade están jugando y el primero le pregunta si deben hacer una apuesta, porque no estaba equivocado en lo que dijo sobre Moo Young, por lo que no deben de preocuparse, porque cuando la hermana fue expulsada de allí, él aceptó la decisión sin quejas.

El Emperador de Jade sólo lo mira en silencio, así que Yeom Ra sigue y pasa a hablar de cómo era Moo Young antes de que todo estuviese así, diciendo que fue él quien la atrapó cuando huía, algo en lo que el Emperador de Jade le da la razón. Yeom Ra que está de lo más parlanchín, sigue dándole coba a Moo Young diciendo que le dijo que la atraparía, lo que le lleva a apostar su brasero especial del infierno, con el cual logrará tener unos deliciosos melocotones asados. Entonces el Emperador de Jade pregunta qué debe de apostar, que qué es lo quiere, pero antes de eso, le dice que nada de hacerse con el cordero florero, lo que hace reír a Yeom Ra, diciendo que aunque se lo dé, no lo aceptará.

Ya de vuelta al mundo mortal, es noche cerrada y vemos a nuestra parejita paseando por los lindes de la casa del CHP y a ella preguntándole si está seguro de que no debe vigilar, por lo que él le contesta que cómo va a hacer eso, que fue solo una broma. Como si ella pudiese escalar los muros o volar sobre el tejado, lo que le lleva a ella a decirle que si pudiese volar sobre el tejado, podría vigilar desde allí sin que se le escapase nada, pasando a recordar el pasado y cómo hacía esas cosas con los ojos cerrados. Él sólo sonríe para decirle a continuación que lo olvide y preguntarse dónde fueron todos los fantasmas que Arang le había presentado, haciendo que se moleste y suelte la perla de que por eso no confía en los fantasmas, haciendo que ella le recuerde que algo sí hicieron y que al menos debe de aliviar la mitad de sus rencores, aunque él le dice que lo olvide.

Volviendo al tema importante, le ordena que se mantenga alejada de la casa extraña que hay allí y la manda lejos, donde no pueda ser descubierta y que ni siquiera le quiso hacer caso cuando le dijo que volviese al tribunal pero ella saca su genio para decirle que irá cuando quiera y que se deje de darle órdenes, por lo que él, para evitar problemas, la manda a donde le dijo que se quedase y que ni se le ocurra moverse y con eso se va, abanico en mano.

La Psicópata sale de su escondite pero entonces percibe a Arang, lo que la alegra y lleva a preguntarse si debe de ir a echarle un vistazo a su cara al menos una vez, dejando el lugar abierto, lo que aprovecha Eun Oh para entrar.

La Psicópata va toda feliz a por Arang pero entonces se da cuenta de que el hermano está allí, encontrándoselo justo al darse la vuelta.

Nuestro pobre Moo Young ve a quien está dentro, lo que le deja tan asombrado que no puede reaccionar, mientras que ella inicia una charla normal y corriente, salvo que tiene que cambiar de cuerpo por que las vidas humanas son finitas.

Moo Young una vez recuperado, le pregunta si era por eso por lo que quería ser humana, para vivir de esa manera, aunque ella no ve nada de malo, para luego culparlo a él por no haberla ayudado a ser humana de la manera correcta cuando estaban en el Cielo, porque él sabía que el Emperador de Jade conocía una manera pero Moo Young la contradice al decirle que nunca, ni siquiera desde los comienzos, existió tal cosa y que está equivocada.

La hermana vuelve a la carga diciéndole que deje de bromas, que ella encontró su propia manera, mientras que él fue el que lo echó todo a perder, dejando a Moo Young roto de dolor y recordando cómo mientras él se llevaba un alma, ella ocupaba el cuerpo, para que al final él volviese a darle caza, mientras ella se debatía con todas sus fuerzas contra eso.

De vuelta al presente, la hermana le pregunta con retintín si estaba feliz después de haberla atrapado y ofrecido al Emperador de Jade, que cómo fue después de que la expulsasen del Cielo, que sabía que desaparecería pronto pero que aún así lo hizo.

Moo Young le contesta que eso era mejor a ir al infierno a sufrir, que pensó que esa era una mejor manera y que nunca, durante esos cuatrocientos años se atrevió a pensar que estaba viviendo así, yendo de cuerpo en cuerpo, sin llevar una vida humana ni de fantasma. Aunque ella no cree que haya nada malo en vivir así, por lo que él le grita que por eso la detuvo en su empeño de ser humana, porque estos están destinados a desear siempre algo y una vez lo alcanzan, desean algo mayor y que ella está deseando alcanzar la mayor ambición de los seres humanos, lo que le lleva a ella a preguntar si es la vida eterna, que según ella no está mal porque no mueres, pero él le echa en cara los asesinatos de gente inocente que lleva cometidos para lograrlo.

Una vez acabado esto, saca la daga que le dio el Emperador de Jade y la desenfunda, pero ella se acerca a cogerle la mano en la que la empuña y le suelta que no va a hacer nada, que la apuñale en el corazón, porque así podrá probarles a las divinidades que él es una criatura celestial que no duda.

El terror de Moo Young es patente al ver a su hermana así y ante lo que tiene que hacer, aunque todas sabemos que no lo hará y la Psicópata podrá seguir campando a sus anchas. Ésta, tras un momento de silencio, le dice con la sonrisa de locura que no es una ocasión adecuada para que se vean, porque tiene que ir a ver a Arang y que eso le hizo bajar la guardia, para acabar pidiéndole que les diga que pusieron un buen cebo y luego marcharse diciéndole al hermano que ya volverán a encontrar.

 

En el Cielo, Yeom Ra se enfurece ante lo que sucedió pero el Emperador de Jade sólo lo mira en silencio diciéndole que ya sabía que eso acabaría así.

De vuelta a nuestros protagonistas, Eun Oh mira su abanico que le señala que allí está pasando algo extraño, por lo que se pone a buscar de nuevo y al abrir el abanico, se abre la trampilla del suelo que empuja pero no logra nada, así que se le ocurre usar de nuevo el abanico, logrando esta vez abrir del todo la trampilla. Una vez abajo, se pregunta qué es todo eso y cuáles pueden ser las intenciones del CHP pero repara en las urnas con los sellos e intenta abrir una pero sin lograrlo.

Fuera, Arang espera en cuclillas a Eun Oh, cuando aparece el Asesino que al verla, se asusta mucho para enseguida preguntarle qué hace allí, pero no dice ni pío, así que él sigue diciendo que fue a verla al tribunal donde estuvo esperando y que volvía de allí. Vuelve a preguntarle qué está haciendo allí pero tartamudeando le dice que no puede estar allí y que se vayan pero justo en ese momento la Psicópata los llama y él aprieta con fuerza la mano de Arang diciéndole que no se aleje de de él. Una vez delante de ellos, observa con locura a Arang, mientras que el Asesino aplica mucha más fuerza a su agarre de Arang, haciendo que ésta mire sus manos y creo que sabe que él tiene verdadero pánico de esa mujer, que sólo sonríe como si nada.

Eun Oh, mientras tanto, sale con una de las urnas de ese lugar.

Nuevo momento con el trío, donde la Psicópata pregunta quién es la muchacha, como si no lo supiera ya, vamos. El Asesino, tartamudeando le contesta que sólo alguien que conoce pero comienza a respirar de manera acelerada al ver que ella se acerca más a Arang y que la mira con tanta intensidad, así que trata de distraerla preguntándole qué hace allí fuera tan tarde. Ella, que no se deja engañar, le dice que necesitaba encontrarse con alguien y que salió un momento. Que está susceptible y que lo que no puede saber durante el día, puede saberlas claramente por la noche. Él le dice que debe entrar, a lo que accede pero antes le suelta la mentira de que es la tía del Asesino, lo que le pone más nervioso, algo que Arang percibe con claridad, aunque tiene que aguantar cómo la Psicópata le pide que vaya a verlos alguna vez y con eso se va.

¿Y POR QUÉ CARAJO NO SONÓ LA CAMPANA, LEÑES?

Una vez solos, Arang tiene que pedirle dos veces al Asesino que le suelte la mano, porque él no se entera, aunque lo acaba haciendo y todo, mientras Eun Oh observa a cierta distancia con cara de mala hostia.

El Asesino se disculpa, mientras Arang trata de hacer que la sangre vuelva a circular por su dolorida mano. Le da una pobre disculpa diciendo que la visita de la tía lo puso nervioso y se va deseándole que tenga un regreso seguro.

Eun Oh se acerca a ella para preguntarle qué estaba haciendo, ella le contesta que no es lo que creía, para a continuación preguntarle qué es lo que lleva en la mano.

Eun Oh le dice que no lo sabe pero que de cualquier manera tienen que irse.

El Asesino se encuentra con la sorpresa de que la Psicópata está en su cuarto y le pregunta que por qué llevó a Arang hasta allí, que si finalmente recobró la cordura, pero él simplemente se arrodilla sin decir nada, por lo que ella continúa el monólogo diciéndole que es mucho mejor de lo que pensaba ahora que la vio y que no puede esperar a salir de ese viejo cuerpo para entrar en el de Arang, a la que logrará tener. Luego lo amenaza diciéndole que hay mucha gente que puede ocupar su lugar y que sabe que ahora su padre está viviendo bien, algo que a él le acojona cosa mala, que va a empezar a rogar pero ella no le deja, porque sigue con que lo eligió porque era diferente de los otros chicos, que le dio todo y que ella quiere venganza. Que no sabía que los humanos tienen tantos y tan variados deseos pero que él quería sólo vivir como una persona, por lo que ella le preguntó qué era eso, recordándole la respuesta que le dio: Vivir en una casa cálida, comer muchas comidas calientes, vivir sin ser ignorado y una madre. Le sigue echando en cara que dejó que la llamase así cuando a nadie más se lo había permitido y sigue con su diatriba, haciendo que a él se le llenen los ojos de lágrimas y se enfurezca.

No sé por qué, pero creo que volverá para darle caza a Arang y así asegurarse su buena vida y la de su padre. En fin, que de este tío no te puedes fiar para nada.

Arang y Eun Oh están reunidos en el cuarto de este con la urna entre ellos y Arang le da la razón en lo de que está muy fría y que sea lo que sea, no puede describirlo pero que le da un mal presentimiento. Intenta abrirlo pero no puedo, que digo yo, si quitasen los sellos, lograrían hacerlo.

Arang quiere saber qué es lo que hay dentro, pero Eun Oh lo que hace es apartar el tarro y echarse, para decirle que tendrán que ir a la Chamán para que se lo diga. Aunque ella no está del todo convencida en que ésta pueda saber algo de ese tema, porque ni siquiera puede ver a los fantasmas, sólo escuchar su voz pero Eun Oh no responde, hace como que está dormido, por lo que ella se despide pero justo antes de irse, él lo vuelve a hacer, vuelve a llamarla con esa voz que te deja derretida por completo.

Ella se vuelve y él le dice que puede soportar que no le guste pero que verla con otros es muy duro para él. Ella no le dice nada pero se la ve muy triste, así que se va y una vez solo, él vuelve a abrir los ojos y suspirar con tristeza.

Arang, mientras tanto, sale pero antes de irse a su cuarto, se detiene para mirar con anhelo la habitación de Eun Oh donde este está descansando.

PERO SI LO AMAS, DÍSELO TONTA, APROVECHA EL TIEMPO, LEÑES, NO LO DEJES PASAR HACIÉNDOOS SUFRIR A LOS DOS.

Mientras tanto, Moo Young, en esa noche neblinosa, está a solas, con la daga desenfundada, para a continuación aparecer en el Cielo, ante las dos divinidades y decirles que lo volverá a intentar pero el Emperador de Jade se lo impide, él vuelve a implorar pero la negativa vuelve a surgir y Yeom Ra se marcha cabreado en silencio, lo que hace que el Emperador de Jade le diga a Moo Young que en esa ocasión el cabreo de Yeom Ra va a durar mucho porque no es una mera decepción, lo que entristece mucho a Moo Young, que inicia su camino de retirada, pero se vuelve para decirle que Eun Oh tiene cosas que le pertenecen, haciendo que el Emperador de Jade se vuelva a mirarlo y tenga que enfrentar la pregunta sobre lo que es Eun Oh, que si es alguien para reemplazarlo, obteniendo un simple y devastador sí por parte del Emperador de Jade.

Moo Young le sigue diciendo que para acabar con la hermana se necesitaba el símbolo del Emperador de Jade y la relación de sangre entre ellos, por lo que quiere saber cuál es la relación de sangre que tiene Eun Oh. Como el Emperador de Jade no responde, le pregunta si el cuerpo que ocupa la hermana es la madre de Eun Oh, pero el Emperador de Jade sigue sin responder, aunque bueno, con su silencio y su actitud lo está diciendo todo.

Para mí que el Emperador de Jade no quería llegar al extremo de que Eun Oh matase a la madre para acabar con la Psicópata, que prefería que Moo Young finiquitase el tema pero al no hacerlo consiguió enredar todo el tema y el sufrimiento será mayor.

Además, otra cosa, si ocupa su puesto y no me refiero sólo a lo de acabar con la psicópata, si no lo de ser otro ángel de la muerte, lo tendremos en el Cielo con Arang y así acabarán juntos.

Llega la mañana y Arang está esperando a Eun Oh para ir a ver a la Chamán pero a éste no le hace gracia verla allí y no quiere que lo acompañe, por lo que le dice que se quede allí y se marcha dejándola sola.

Una vez con la Chamán, ésta le pregunta que cómo va a descubrir el tipo de urna que es, así que Eun Oh pone la mano encima y cerrando los ojos le dice que no es una urna ordinaria y quitando la mano, le ordena que las ponga ella, para preguntarle si no siente algo siniestro pero ella no siente nada, lo que le lleva a preguntarle molesta si no se está riendo de ella, que no puede ver ni sentir nada, mientras que para él tiene que ser algo bueno tener la capacidad de ver y sentirlo todo. Que en lugar de ser magistrado, tendría que estar sentado donde está ella, aunque enseguida se da cuenta de su metedura de pata y le pida perdón de rodillas.

Eun Oh sin embargo le dice que lo olvide ya que se dio cuenta de su error. Porque además, él no puede hacer mucho y que por eso se lo deja todo a ella, que aprendió sobre poderes espirituales leyendo libros, por lo que no hay nada que ella no sepa, lo que la hace empezar a tartamudear, así que él le ordena que descubra lo que pueda de manera rápida porque no queda mucho tiempo. Ahí es cuando la Chamán pregunta por ella y por qué fue sólo, pero él sólo suspira desesperado.

Y de nuevo ese pesar, el no poder tener a Arang para lo que le queda de vida. Seamos sinceras, tampoco es que le quede mucho, la verdad, porque como Arang, su tiempo le pertenece al Emperador y estoy convencida de que se lo llevará al mismo tiempo que a Arang para que acaben juntos en el Cielo.

Mientras tanto, Arang está sentada a la entrada de su cuarto esperando a que Eun Oh regrese, cuando el Trío del Ataúd se presenta con una bebida para ella, lo que la hace sospechar, así que uno de ellos le dice que es zumo de manzana de su famoso valle helado y que es un tónico muy bueno para la salud. La apresuran a beberlo y ella lo coge pero antes les pregunta si hay drogas dentro y que aunque las haya no funcionará.

Tras beberlo, le preguntan cómo estaba pero ella sólo quiere saber si puede comer manzanas, aceptando ellos de inmediato pero antes quieren saber si ya se decidió pero ella no sabe de qué le hablan y antes de que puedan seguir con la conversación de si eligió a Eun Oh o al Asesino, aparece el Imbécil, que la mira de mala manera, lo que hace que ella salga tras él a la carrera, haciendo que el Trío se cabree y la maldiga.

Arang lo llama pero no hace caso, así que lo agarra pero éste se suelta y le pregunta qué pasa. La MUY TONTA le pide perdón y le dice que no sea así con Eun Oh, porque él lo valora mucho y que si se porta así, sólo logra disgustarlo pero a él le da igual y sigue insultando a Arang que le dice que no lo hechizó, que sólo le pidió un favor que le está ayudando a solucionar, pero él sigue erre que erre, así que ella se va muy triste pero antes le pide que aguante un poco más porque pronto volverá al Cielo y entonces tendrá a Eun Oh de regreso y tras eso se va.

Al darse la vuelta el Imbécil, ve a un CABREADÍSIMO Eun Oh y cómo me alegra verlo cabreado con él porque se metió con Arang, así que se lo lleva a su habitación donde le pregunta si no sabe quién es ella pero el Imbécil le dice que cómo lo sabría él, así que Eun Oh le contesta que es la joven dama que él trató de proteger con toda su fuerza, lo que le deja estupefacto. Eun Oh le dice que es la hija del anterior magistrado, Lee Seo Rim, a la que siguió protegiendo cuando estaba siendo apaleado por los sicarios del CHP.

El Imbécil quiere saber qué significa todo eso, porque incluso le hicieron un funeral completo, lo que le lleva a liarse otra vez con que si es humana o fantasma, por lo que Eun Oh simplemente le dice que vino a finalizar algo que dejó pendiente y que por eso la está ayudando, dejando al Imbécil con la misma cara de un pez fuera del agua.

Eun Oh le dice que nadie lo conoce tan bien como él mismo, pero que él se atrevió a balbucear sobre ese tema antes de una manera muy fácil, lo que le hace ponerse a la defensiva diciéndole que siempre habló así y que cómo iba a saber cómo se sentía por dentro. Que para él, que es de clase baja, que lo llamen humilde no le duele tanto. En cambio que Eun Oh, no es ninguna de las dos cosas, y que lo olvide, que así es como se siente. Éste le dice que cambió y no porque esté hechizado por un fantasma ni está enfermo. Que por primera vez está preocupado por alguien más que no sea él mismo. Que ha sentido algo esos días y que el Imbécil es cien veces mejor que él, lo que le hace sentir incrédulo y a mí me provoca un ataque de hilaridad ¬_________¬

El Imbécil le pide que se explique, así que Eun Oh le dice que él protegió a Lee Seo Rim que nunca había visto la luz del día, mientras que él comenzó a aprender sobre esos sentimientos desde un nivel diferente pero el Imbécil sigue sin saber de qué habla. Eun Oh le dice que un magistrado debe de ser alguien como él, haciendo que el Imbécil sufra un colapso, porque ni siquiera yéndose el país a pique, alguien como él podría ser magistrado, lo que lleva a Eun Oh a reflexionar sobre los nacimientos de cada uno, quiénes son sus padres y que sólo alguien que sabe tratar bien a los demás debería ser magistrado y sólo gente así. El Imbécil le pide que no le hable de cosas que no entiende pero que aún así, sabe cómo se siente y que no volverá a trata de manera ruda nunca más a Lady Arang, por lo que no debe de preocuparse y se va, aunque una vez fuera vuelve al tema de si está tan hechizado que lo llevó a hablar de semejante manera, para luego pasar a que el primer amor para un hombre es algo que lo vuelve loco.

Una vez emprende su camino, se pregunta qué es eso de ver fantasmas, cuándo comenzó y si el padre lo sabe, lo que le lleva a preguntarse si los rumores que circularon cuando era niño eran verdad.

Eun Oh le pregunta al líder del Trío del Ataúd sobre el pasado del CHP, algo que pone a éste sobre alerta y quiere saber el por qué de esa pregunta, así que le da excusa de que quiere llevarse bien con él pero que antes necesita saber unas cuantas cosas.

El saber esto, hace que el Trío se alegre y se confíe, lo que desea Eun Oh. Así que el Trío empieza a largar cosa guapa. El CHP no es de Miryang, si no de Hanyang y que llegó allí hace como unos veinticinco años pero que aún cuando estaba en Hanyang estaba todo el día yendo y viniendo pero que hace unos pocos años volvió para siempre.

Luego hablan sobre que antes de él, al parecer la casa tuvo otros dos dueños, dos nobles y que el verdadero poder de Miryang proviene de esa casa, lo que pone sobre alerta a Eun Oh, pero la conversación sigue. Le dicen que el CHP tuvo una gran posición en la Corte donde además tuvo mucho poder, donde se deshizo de mucha gente, aunque la mayoría no era realmente gente poderosa y que fue el padre de Eun Oh el que le paró los pies enviándolo de vuelta a Miryang, pillando a Eun Oh por sorpresa.

El líder del Trío del Ataúd le dice que creía que ya lo sabía y que por eso fue allí de manera tan temeraria, que por eso el CHP no podía hacerle nada. Luego, otro del Trío del Ataúd sigue con que si fuese el viejo CHP, éste no habría dado marcha atrás tan fácilmente que según dicen, nadie puede engañar al tiempo y que ahora parece menos fuerte de lo que era hace un tiempo, dándole el líder la razón en eso y dejando a Eun Oh con más preguntas que respuestas.

En casa del CHP, éste es informado por el cerdo – espía de que estuvo investigando el paradero de la ama de llaves que se encuentra en casa de la hija en Jinju, por lo que el CHP le ordena que la lleve ante él pero que no asuste.

Después se pone a pensar en voz alta diciendo que si es lo que piensa, se ocupará primero del Asesino y luego de Eun Oh.

El Asesino, mientras tanto, está en su habitación, donde el cerdo – espía número dos le lleva la comida, para decirle después que últimamente no está comiendo mucho, por lo que le puso más cosas de las que las le gustan, le pide que no se salte la comida, que antes no era así pero que últimamente no para de hacerlo pero como no dice nada, se va.

El Asesino, nada más quedarse solo se pone a pensar en lo que le dijo la Psicópata y acaba tirando la comida por todos lados.

Arang, en su habitación pensativa y al final con un suspiro de frustración reconoce que si quiere ayudar a Eun Oh, no es tiempo para que esté sentada con la mirada vacía como está ahora, por lo que se levanta a por Eun Oh, que en su cuarto se pregunta si el padre podría conocer en detalle al CHP pero sus elucubraciones son rotas por Arang que desde fuera le dice que irá a vigilar la casa del CHP.

Sigue diciendo que sin embargo, cuanto más lo piensa, que hay extraño porque todos los fantasmas se mantienen tranquilos, sin hacer nada. Así que se despide diciéndole que volverá.

Eun Oh, que no puede soportar la idea de que le pase algo o verla cerca del Asesino, sale a la carrera tras ella y agarrándola de un brazo la detiene, le da la vuelta y le dice que irá él, pero ella se niega a que vaya, le dice que va a ir ella pero él insiste, ella ataca diciendo que es problema suyo y que por lo tanto irá ella pero entonces él ya se cabrea, la vuelve a agarrar, se pone delante de ella y le grita que será el único que vaya pero ella le propone que vayan juntos pero él le grita que la escuche, lo que hace que ella quiera saber por qué la lleva evitando todo el día y por qué no la miró ni una sola vez a los ojos. Ella quiere seguir con las preguntas pero él la detiene diciéndole que porque no lo sabe, no sabe qué debe hacer. Que le prometió que la dejaría marchar en paz pero que honestamente no es algo fácil, que él lo había suprimido todo pero que ella estaba mirando al Asesino y que al ver eso, los sentimientos que había dejado a un lado, surgieron con furia, que sus entrañas comenzaron a arder que no pudo controlarse y que por eso se arrepiente de lo que hizo aquella noche. Que debió de insistir, aunque ella le dijese que no podía ser, que no debería de haberla creído tan fácilmente cuando le dijo que no sentía lo mismo, incluso si dijo que era lo que de verdad sentía, que debió de haberlo ignorado, que debió de convencerla pero que entonces no pudo hacerlo, que prometió enviarla al Cielo de manera pacífica pero cómo puede cambiarlo ahora todo sin parece un loco. Que por eso lo hizo, porque no sabe qué hacer. Luego le grita por qué es tan complicado y se marcha, dejándola a ella estupefacta y triste.

El Asesino llega al tribunal para encontrarse con Eun Oh, al que tras hacerle una pequeña reverencia, deja sin decir nada para ir a por Arang, a la que enseguida le pregunta si regresó bien la noche anterior y cuando ésta le dice que sí, le pide disculpas por haberla hecho regresar sola en la oscuridad.

Arang quiere saber qué hace allí y él le pide si podría darle algo de su tiempo. Ella va a responder pero Eun Oh entra en escena diciéndole que no puede permitir eso. El Asesino contraataca diciéndole que tiene algo que hacer con ella, pero Eun Oh está en modo macho alfa protegiendo a su hembra y ya le grita que si no escuchó que le dijo que no lo podía permitir y que ya que es así, que se pierda.

Me encantó el final, de verdad, ahí está Eun Oh yendo ya a tumba abierta a por Arang, sin importarle quién se ponga por medio, que se los llevará por delante. Magnífico, de verdad. Espero que ella no lo estropee todo.

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8 respuestas a Arang and the Magistrate, episodio 13

  1. Keiko dijo:

    Aunque lo dejé de ver hace ya un par de semanas (se me está haciendo demasiado lento, y además Song Joong Ki me hacía guiños desde Nice Guy), me voy a leer todas tus revisiones, Ari, porque no me importa espoilearme y me encantan 😉 Y si la cosa se pone interesantona, siempre puedo volver a engancharme.
    Pues eso, poco movimento veo salvo en la pareja protagonista, que al menos Eun Oh se está lanzando a tumba abierta (mal símil XDDD) y ahora es Arang la que nos está fallando. Que no llego a comprender por qué, porque ella misma dijo desde el principio que Seo Rim era una persona diferente a Arang, no le debe nada más que saber quién es su asesino. Que tampoco Joo Wal es como para tirar cohetes, joer… 😛
    A ver si a la bruja ya le dan un buen meneo, que me tiene harta con esa cara de estar oliendo m….. que tiene continuamente, y a Lord Choi le atan por los pies y le dan un buen paseíto arrastrado detrás de un caballo, que mira que son desagradables los dos… ¬¬ Y los emperadores son exasperantes, ni dicen ni dejan de decir, jarrr, no me extraña que Arang les insulte cada dos por tres… XDDDD
    Espero que para el siguiente estén todos un poco más espabilaos… ¬¬

    • ARI8 dijo:

      Créeme, merece la pena seguirlo porque Lee Jun Ki está espectacular, de verdad te lo digo.
      Me alegra mucho que te encanten mis revisiones, de verdad.
      Sí, lo sé, es un mal símil el que uso pero es que es una expresión que me sale ya de manera automática XD.
      Yo tengo unas ganas locas de que Arang se deje de que no puede porque le queda poco tiempo y lo acepte de una vez, que no puedo con ellas, porque me frustra, leñes.
      La Psicópata y el CHP, es que de verdad, junto con el Imbécil, no puedo con ellos y me encantaría que la palmasen, porque menudo peso que nos quitaríamos de encima.
      Yo con el Emperador de Jade, lo siento, pero no puedo ser imparcial, me puede, de verdad. Estoy deseando que salgan sus escenas para morir de amor con él también.
      Cuando esté algo más libre, me vuelvo a hacer maratón de Warrior Baek Dong Soo XD.

  2. ClAudiaL dijo:

    Fue tremendo este capi… Saato me ha sorprendido y de que manera!! nada de silencios innecesarios, de malentendidos absurdos, de mensajes encriptados en miradas o que se yo.. el va AL GRANO, por lo suyo, sin duda ni titubeo.. me encanta!! lo ailoveo todo todito todoooo XDDD
    Y Arang vuelve y me desespera.. que se deje de tontadas, que la excusa de pensar en él es muy mala, de lo que tiene miedo es de sus propios sentimientos y de su propio dolor cuando se deban separar… pero omeeee…. ese muchachón vale cualquier dolor!!!! ya quisiera una un Jung Ki llamándola con esa voz.. esa voz… aigoooo
    A ver lo que nos dices del 14!! Saludos Ari 😉

    • ARI8 dijo:

      Bueno, no desesperes que el General no nos tardará mucho en espabilar, ya verás pero sí, cómo se agradece que el tío vaya a por todas con ella y que se lo deje claro no, transparente XDDDDDD.

      Calla, calla, que la voz me puso mala, por favor, que me deja para el arrastre cuando la llama a ella y sí, todas querríamos un Jun Ki que nos llamase así.

      • ClAudiaL dijo:

        Eso, eso, eso es lo único que le falta a nuestro Taeyang.. aunque no nos digamos mentiras… ese estilo timidón también nos ha molado y de mala manera XDDD
        Cada uno tiene lo suyo y al final nosotras tenemos lo nuestro: TODAS ESTAMOS MUELTAS DE AMOR!! >.<
        Y como no quiero escoger, una orden de Sato y Taeyang para mi, por favor 😀

  3. marybv dijo:

    Si va algo lento, aunque en cada episodio nos revelan cosas y pues los Arang pronunciados por Sato no tienen precio cada vez que la llama yo muero, hermosas las escenas y el 14 hay el 14 moriiii totalmente

  4. saiquitos dijo:

    Me encanta este drama lastima que mi internet no colabora porque tarda horrores en cargar los capitulos asique terminolo viendo de madrugada y al otro día parezco zombie.
    No tengo nada que decir de a trama, las actuaciones, el vestuario pero si puedo afirmar que no hice más que escuchar 2 acordes de la canción del momento en que el saato le dice que le duee verla con el asesino para correr a youtube a buscar confirmar mi certeza que esa maravillosa voz que escuchaba de fondo era K. Will .:-)

  5. Chihiro dijo:

    Vale, no es que haya sido trepidante, pero a mí me sigue gustando mucho la historia, aunque también hacen mucho los protagonistas, sí, especialmente Jung Ki, que trabaja tan maravillosamente bien que es una delicia verle, y encima como su personaje me encanta, pues me lo paso pipa con él. Si es que no se le puede decir que sea un parado o que no diga las cosas. Vale, se ve bastante motivado por los celos hacia el asesino, pero oye, cuando tiene que decir las cosas, nada de medias tintas… aunque es inevitable que no haya correspondencia y tenga que ser Arang la que actúe de sufrida negando los sentimientos evidientes. A ver qué día tenemos la confesión recíproca, por dios!!!! XD
    El asesino, reconozco que tengo mis dudas de por dónde va a salir. Que le gusta Arang está claro. Que le debe mucho a la dama celestial también. Si no es por ella hubiera muerto de hambre, ya nos dejan muy claro que el pobre niño las estaba pasando canutas cuando la encuentra, normal que la siga fielmente en aquel momento… en verdad es un personaje algo trágico, porque no tiene realmente nada, ni siquiera una “madre”, porque aunque ella vaya toda digna recordándole que le permite llamarla así, se comporta más como su señora que como su madre, anda, guapa, con el cuento a otra…. ¬¬
    Por el Cielo también se van aclarando cosas. Pero yo no termino de entender lo de la dama celestial y su empeño en hacerse humana. O es que en algo me he perdido. Porque lo que entendí es que ella intenta poseer humanos para volverse humana porque quiere ser humana y el EMperador de Jade no se lo permite, recurre a algo prohibido y es expulsada del Cielo, y entonces se va a la tierra y se dedica a poseer humanos… si esto es así, yo quiero mucho al emperador de Jade, pero majo, como quien dice, hiciste un pan como unas ostias XDDDDD
    Y Moo Young… mucho sermón del deber y luego nada, no es capaz de dañar a su hermana. Pero al menos me ha quedado claro que Eun Oh es también una herramiento del Emperador para vencer a la dama celestial. Espero que, como dice Ari, eso supongo al final un final feliz para la parejita, porque si no, el Emperador se va a llevar unos cuantos pescozones de mi parte…. aunque es muy monoso…. qué majete cuando defiente su cabra-maceta ^__^ jajajaja

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