Arang and the Magistrate 14

por @Ari2PMAM

Pues después del desafío entre Eun Oh (Lee Jun Ki) y el Asesino, nuestro magistrado se lleva a Arang (Shi Min Ah) hasta su dormitorio, donde tras un momento de mirarse en silencio, la deja allí sola, mientras él se marcha sin decirle nada y el Asesino regresa por donde había venido.

Llega la noche, para ver a Arang sentada contra una de las paredes de su cuarto, a oscuras, pensativa, hasta que decide salir para encontrarse con Eun Oh que no para de mirar al cielo. Como no se da cuenta de su presencia, ésta lo llama para que se vuelva hacia ella que de nuevo vuelve a decirle que lo suyo no puede ser, aunque Eun Oh no se lo cree pero ella se lo vuelve a decir. Luego le dice que a cambio no le hará las cosas difíciles, ya que es capaz de hacer mucho y se da la vuelta para irse.

Eun Oh, ya va a tumba abierta y la retiene diciéndole en esa ocasión las cosas son diferentes: Que esa vez no asentirá de una manera falsa diciéndole que aceptará su decisión. Que sabe que sus verdaderos sentimientos no son esos, que no va a pretender entender, aceptar o actuar de manera indiferente.

Ante esa declaración, ella, cansada, se da la vuelta para preguntarle qué es lo que quiere exactamente. Que le dijo que era complicado, que no puede ser tan simple, porque ella se va a ir, mientras que él se quedará. Que no hay nada más simple que eso. Que es lo que va a suceder. Que qué quiere que salga de todo eso.

Como no puede más, se gira y regresa a su habitación pero Eun Oh sale tras ella y la abraza por la espalda.

Entonces le dice que eso es lo que va a hacer. Que si quiere abrazarla o cogerla en brazos, que lo hará. Si quiere verla lo hará, si quiere decirle algo lo hará, para que lo que suceda la próxima vez, pensarlo después. Aunque Arang, lo único que hace es soltarse del abrazo y proseguir el camino hasta su habitación dejándolos a los dos destrozados.

Tremendas esas dos escenas y maravilloso él por no fingir que nada pasa y querer aprovechar el tiempo que les queda, pero ella no le deja y está desaprovechando ese tiempo que les queda.

Ah, y la voz que pone Jun Ki para hablarle, más la voz de K. Will de fondo, a mí me dejaron para el arrastre.

Llega el nuevo día y Arang pasea por el mercado pensando en lo que le dijo Eun Oh la noche anterior, haciendo que ella piense en voz alta. Cree que si él hace todo lo que quiere, entonces se hará más daño. Que actúa como si lo supiese todo pero por qué entonces no es consciente de eso, para acabar llamándolo loco.

De verdad, voy a darle unas cuantas collejas a Arang por presentarse en casa del CHP, cuando Eun Oh le dijo que no lo hiciese y sabiendo que no es una casa normal. Que se está arriesgando demasiado.

Pues eso, que ahí la tenemos de aquí para allá, llegando a la conclusión de que es extraño que los fantasmas no estén allí. Luego echa cuenta de los días que pasaron, para darse de bruces con el Asesino, que al verla allí, sufre un ataque de nervios, volviendo a la pregunta de siempre, que qué hace allí. Ella inventa la excusa de que pasaba por allí, se despide y se va, pero él la agarra por el antebrazo, algo que la sorprende, para acabar llevándola al cenador que hay en la montaña.

Es ella la que comienza la conversación con una disculpa por lo que pasó la otra noche, pero él le contesta que no es culpable de lo que sienta Eun Oh.

Cambio de tema, para que ahora sea él quien tome las riendas de la conversación ya que tenía algo que decirle y no es otra cosa que si podría darle su corazón.

Dios, qué perreta tienen los malos con eso de querer tener el corazón de las protagonistas. Que se lo hagan mirar, de verdad, porque es muy grave ya.

Semejante declaración deja a Arang sin palabras, pero ahí no acaba la cosa, no, porque entre tartamudeos sigue diciéndole que si fuese posible, él podría vivir de manera diferente.

Arang quiere saber por qué de manera repentina le está contando eso, pero él la interrumpe diciéndole que no es algo repentino, que, sólo ahora se dio cuenta de que necesita hacer.

Ella, con un ataque de nervios, porque le caen declaraciones por todos lados, le dice que hará como si no hubiese escuchado nada, para iniciar su camino de vuelta al tribunal. Pero Sorpresa, él la detiene preguntándole si es porque estuvo prometido a la hija del anterior magistrado. Que pensó que ya habían hablado de ese tema, haciendo que ella se gire para que él haga entonces uso de una metáfora, diciendo que una flor florece cuando una mariposa ha estado en ella pero que él, sin embargo, nunca le dio un lugar a la flor para que floreciese para esa muchacha para acabar con un enfrentamiento de miradas en silencio y sin que sepamos la solución al enigma.

De verdad, estoy deseando que el tío se entere de su verdadera identidad para que se dé de cabezazos contra la pared por todo lo que hizo.

Mientras, la Chamán se está quejando de que si lo hubiese sabido, nunca lo habría ordenado porque ahora no sabe dónde puso el libro, que creía que estaba dentro de ese armario la última vez que lo vio pero no, no está allí, lo que la deja a la pobre desesperada y prosiguiendo la búsqueda del libro por otros sitios, aunque ésta se ve interrumpida por la llega del Imbécil.

Le pregunta que por qué no responde si estaba allí pero ella le devuelve la pregunta queriendo saber qué es lo que le llevó hasta allí tan temprano, así que él le dice que le llevó cerdo y que lo coma con algo de kimchi. Ella le contesta que no lo necesita y que se marche, lo que le sorprende, haciendo que ella se gire hacia él con cara de mala leche.

Entonces lo empieza a abroncar por bocazas, que qué le dijo exactamente a Arang para hacerle perder toda su espíritu, haciendo que él vuelva a la carga con Eun Oh, pero ella no se arredra, preguntándole si es sólo su joven amo el que importa, que si se preocupa por los sentimientos de alguien más y qué pasa con la posición que ella tiene.

El Imbécil le dice que se siente arrepentido, porque ella se tendrá que ir pronto al otro mundo, mientras que su joven amo se quedará allí y a saber qué será de él después. Eso de que ella tenga que regresar, deja a la Chamán en fuera de juego pero no sabemos qué más pasa, porque tenemos cambio de escenario.

Arang va camino al tribunal pero a paso muy lento, mientras piensa en lo que le dijo el Asesino, para después, con su voz en off, hablar con Lee Seo Rim y el destino que ésta tuvo con el Asesino, porque ahora él le pide que le dé el corazón que en aquel momento ella quiso darle pero él no quiso y que ahora no le queda corazón que dar, para luego pedirle perdón a Lee Seo Rim.

Vuelta a la Chamán, que sigue tras el libro perdido, preguntándose si lo usó como combustible para el fue, para nada más darse la vuelta, encontrarse con Arang, a la que le pregunta qué hace allí, por qué fue sola, que la última vez fue Eun Oh solo y que si han discutido pero ella no le dice nada y entran en la casa, donde la Chamán vuelve a su búsqueda, mientras que Arang le pregunta si aun no sabe nada con respecto a la urna. Ella le dice que está trabajando duro, que necesita encontrar el libro de las nueves generaciones anteriores a su abuela pero que no lo encuentra por ningún sitio. Ante esto, Arang, le dice que sabe que es duro pero que si no podría hacerlo un poco más deprisa porque no le queda mucho tiempo. Entonces la Chamán le dice que se preguntaba por qué Eun Oh siempre decía que no quedaba mucho tiempo y que ella escuchó que tiene que regresar al otro mundo, dándole Arang la razón, lo que hace que a su vez la Chamán se queje porque si la iban a hacer regresar, que debieron de haberle dejado disfrutar de una vida completa pero ella no le ve sentido a eso, que lo debería haberlo sabido cuando esos dos viejos pervertidos la enviaron de vuelta.

La Chamán sigue diciéndole que no sabe qué es lo que buscan pero que se dejen de ir siempre solos, que si no lo considera una pérdida de tiempo, que si no se siente triste, que si está haciendo eso porque teme que Eun Oh podría pasarlo mal después de que ella se fuese. A continuación le dice que las cosas no son así, que no es sólo ella la que se va y Eun Oh el que se queda, que siempre hay alguien que se va y alguien que se queda, que lo que le está diciendo es que eso es algo que todo el mundo experimenta. Que qué deben hacer las personas que se van cuando las que se quedan están asustadas. No es que ella sepa lo que siente Arang pero le aconseja que no sea así. Si realmente piensa en Eun Oh, entonces debe de dejarle algo y que lo mismo se aplica a ella. Que si se va sola al otro mundo, con qué fuerza vivirá allí.

OLE POR LA CHAMÁN, QUE DE BUENAS MANERAS LE HIZO VER CÓMO ESTABAN LAS COSAS Y LA VERDAD SIN TAPUJOS. LE HAGO LA OLA.

Llega la noche y Arang va camino del tribunal pensando en lo que le dijo la Chamán, que si cree que no podrá soportar la separación después de demostrarle cuáles eran sus sentimientos. Que entonces viva con esa fuerza. Que si cree él que no podrá soportar la locura del dolor después de que ella se vaya pero que los humanos pueden vivir con esa tristeza, porque eso es el amor y los recuerdos que quedan. Si tiene sólo uno de esos, podrá tener la fuerza necesaria para vivir una vida entera.

Además, vemos que mientras ella piensa en lo que le dijo la Chamán, recuerda sus momentos con Eun Oh, creo que dándose cuenta entonces de que estaba equivocada al tratar de alejarlo. Espero no equivocarme.

Pues ahí la tenemos, llegando triste al tribunal después de pasarse todo el día fuera, recordando lo último que le dijo la Chamán, que si no tiene ninguno de esos sentimientos, no será capaz de vivir.

Cambio a la Psicópata que se da cuenta de que una de las urnas no está y no queriéndoselo creer, porque no hay nadie que pueda entrar en ese lugar.

De nuevo en su caseta, el Asesino está reunido con ella enterándose de lo que pasó. Ella está enfurecida pero el Asesino acojonado le dice que eso es imposible, que nadie puede entrar allí porque ella así lo hizo. Que ni él, ni el CHP, ni los sirvientes entrarían en ese lugar, así que le pregunta quién podría hacerlo, pero entonces se pone a recordar lo que pasó aquella noche, haciendo que la Psicópata se ponga en alerta, por lo que él le dice que pudo ser Eun Oh, algo que a ella le parece imposible, que no puede ser, pero esta vez el Asesino se reafirma en que tuvo que ser él, porque cuando encontró la fosa, encontró los talismanes. Que fue a la casa para confirmarlo y que amenazó al CHP, lo que la hace enfurecer.

Luego ella se va donde el CHP para abroncarlo. Él reconoce que se equivocó pero entonces le dice que sabe quién es Arang, el cuerpo inmortal que nunca muere, poniéndola a ella en alerta roja, así que le pregunta cómo lo supo, pero él le suelta con paternalismo que está decepcionado, que quién creía que era, que si lo creía un viejo sin poder.

Entonces ella le pregunta qué es eso de que sabe quién es esa muchacha, pero él con una sonrisa sólo le dice que cree conocerla, que falta sólo una cosa para confirmarlo. Tras esto, vuelve ella al ataque queriendo saber cuáles son sus intenciones pero él le contesta que siente curiosidad por lo que hará cuando le diga la identidad de la muchacha, por lo que ella quiere saber si está negociando con ella, aunque él sólo sonríe satisfecho.

De vuelta a su guarida subterránea, empieza a maldecir al CHP, comparándolo con una serpiente y que cómo se atreve a negociar con ella. Convoca a los tres espíritus malignos para que recuperen la urna sin armar escándalos y se la lleven. Tras la desaparición de estos, ella se pregunta cómo Eun Oh pudo entrar allí, porque ningún humano puede hacerlo.

Afuf, qué largas se me hacen las escenas con ese trío, madre mía. Menos mal que estamos de vuelta en el tribunal, donde los espíritus toman forma para empezar a buscar por todos sitios la dichosa urna.

Uno de ellos toma forma en el dormitorio de Eun Oh, pero éste se hace el dormido y aguanta el tipo hasta que desaparece, cuando abre los ojos y respira aliviado, volviendo a dormirse. Otro, mientras tanto, se cuela en el cuarto de Arang, haciendo que las alarmas se disparen dentro de Eun Oh, que sabe que está en peligro.

El espíritu maldito sale de la habitación de Arang, reuniéndose con los otros dos, pero algo perciben en ese cuarto que les hace querer volver dentro pero Eun Oh lo frustra, haciéndolos huir. Sin llamar ni nada, abre las puertas y la ve durmiendo tranquilamente, así que cierra y se sienta ante su puerta para pasar la noche allí protegiéndola.

De verdad, es un amor este Eun Oh, sabe que su mujer corre peligro, así que allá se va a protegerla sin llevarse el abanico ni nada y luego a pasar la noche al fresco ante su puerta para asegurarse de que todo vaya bien y ella pueda dormir sin problemas.

Aunque tengo una pregunta, ¿el Emperador de Jade lo programó para que percibiese cuándo Arang está en peligro? Porque SIEMPRE que ella lo ha corrido, él lo supo y salió disparado a por ella.

En el Cielo, un atormentado Moo Young (Han Jung Soo)  recuerda la conversación con su hermana, pero es interrumpido por la llegada de Yeom Ra (Park Joon Gyu)y el Emperador de Jade (Yoo Seung Ho), aunque el primero no le dice nada y el segundo le dice que no lo reñirá por haber fallado y que se dedique a su trabajo de cazar fantasmas. Moo Young quiere saber qué le pasará a la hermana si sigue así, por lo que el Emperador de Jade le dice que ella mató a mucha gente inocente, haciendo que se perdieran cientos o miles de almas. Que usando el cuerpo de Arang vivirá eternamente, convirtiéndose en alguien tan fuerte que está más allá de lo imaginable, lo que hace que Moo Young le eche en cara que aún sabiendo el peligroso cebo que es el cuerpo de Arang la enviase pero el Emperador le contesta que de cualquier manera era su única opción, si dejan a la Psicópata así, a causa de todas esas irrazonables muertes, gradualmente se producirá una discontinuidad en el orden entre la Tierra y el Otro Mundo. Que no sabe le sucedería eso al mundo cientos o miles de años después pero que al final ella destruiría la Tierra y luego amenazaría al Cielo también.

Moo Young no se cree que la hermana pueda tener semejante fuerza para hacer algo así pero el Emperador de Jade le dice que no es la fuerza, si no el poder para colapsar el orden del mundo. Aun así, Moo Young le pregunta si ese no es método muy peligroso, porque al final ella podría hacerse con Arang, por lo que el Emperador le contesta que por eso no deben dejar que eso suceda.

Moo Young quiere saber si será Eun Oh quien la detenga y que cómo va a ir contra ella. Entonces el Emperador de Jade se vuelve hacia él para recordarle si no le dijo que aunque confía en los humanos tampoco confía en ellos y que eso mismo se aplica a la Psicópata. Que él sólo confía en un humano, Eun Oh y que la Psicópata sólo confía en un humano, en él, vamos, en el hermano y que es algo sobre lo que nada se puede hacer, porque Moo Yeon tiene una relación de sangre con Moo Young y que por lo tanto, no hay nada que él pueda hacer.

De verdad, adoro al Emperador de Jade, es maravilloso, cómo dice las cosas a la cara, cómo logra que todo vaya saliendo como él quiere y cómo logrará triunfar sobre la Psicópata.

Llega el día en el mundo mortal y Arang se está vistiendo para empezar una nueva jornada, cuando al intentar salir no puede hacerlo porque Eun Oh se quedó dormido contra la puerta de su habitación pero claro, al no saberlo, le da un empujón a la puerta haciendo que los dos acaben por los suelos y con Eun Oh dolorido.

Como ella es la que más rápido se recupera, le pregunta qué está haciendo allí pero él lo primero que le suelta es que hace mucho que no se ven, algo que a ella le hace sentir culpable pero no dice nada, así que él sigue preguntado dónde pasó ayer todo el día pero de nuevo silencio, así que él esta vez le pregunta si lo que mejor puede hacer es evitarlo, aunque no espera respuesta, porque él mismo le contesta diciéndole que ya lo intentó y que al final no funcionó.

Poniéndose más serio, le dice que las cosas que le dijo la otra noche no las piensa retirar pero que en su lugar, esperará. Que ella es el tipo de persona que hace las cosas cuando quiere. Como el ambiente está muy tenso y ella no dice nada, él trata de distenderlo con un falso enfado quejándose de la espalda, que le duele porque pasó allí toda la noche para poder decírselo.

Arang quiere saber por qué actúa de manera tan alocada, así que él le contesta que pensó que huiría esa mañana nada más despertarse, que por eso lo hizo y queriendo saber por qué huyó.

De verdad, con ese tono de voz que le pone, esa manera de protegerla, de declararse, de hacérselo más fácil pero a la vez hacerla más consciente de todo. En fin, que necesito un cardiólogo.

Sentados en su lugar favorito de reunión, ella le dice que cree que los fantasmas espías desaparecieron, que no hay ni rastro desde hace días, que no fueron a verlos, que tampoco están delante de la casa del CHP y que no cree que se hayan ido antes de aliviar sus penas.

Le dice que está pensando que pudieron ser atacados como lo fueron los fantasmas que vivían en la casa. Entonces Eun Oh le cuenta que no cree que una persona normal pueda tener el poder para crear un espacio cerrado y dañar a los fantasmas, por lo que ella le pregunta si cree que el CHP pueda tener algún tipo de poder espiritual, algo que no cree pero entonces Eun Oh le pregunta que por qué sólo sospecha del CHP. Como ella no pilla por dónde van los tiros, él vuelve a la carga preguntándole que si sólo el CHP vive en esa casa pero ella no cree que el Asesino pueda ser, así un enfadado Eun Oh, quiere saber cómo es que puede saberlo. Le dice que puede llegar a profundizar en el agua hasta unas diez brazas pero que no puede profundizar ni una en el corazón de un ser humano.

Arang que está en modo inocentón, le dice que si lo tuviesen, entonces podrían haberla descubierto al instante, algo en lo que él le da la razón. Otro iluso. En fin, que él sigue diciéndole que ese parece ser el caso, que todavía no descubrieron que ella es un fantasma virgen que sigue rondando por allí. Ahora es ella la que le da la razón apesadumbrada y así cuando dice en voz alta que el Asesino le confesó sus sentimientos, algo que MOLESTA MUCHO a Eun Oh que no se lo cree pero ella enseguida lo tranquiliza diciéndole que si no aceptó sus sentimientos, menos iba a aceptar los del Asesino.

Eun Oh quiere saber si no sería lo mismo con el CHP, que si tuviese ese tipo de poder, habría reconocido su forma anterior también. Entonces Arang cree que si no es ninguno de ellos, a lo mejor puede ser alguno de los sirvientes pero que si no lo son, podría ser alguien que ellos no conocen, lo que hace que Eun Oh le diga que primero necesita averiguar cosas sobre los sirvientes del CHP.

Reunión con el líder del Trío del Ataúd, al que le sorprende la pregunta aunque enseguida empieza a largar pero el resultado es que sólo hay cuatro sirvientes en la casa, los dos cerdo – espías y dos criadas. Según el líder del Trío del Ataúd, el CHP lleva una vida muy frugal, algo que a Eun Oh le hace sonreír de manera sarcástica.

Nos enteramos también de que los cuatro criados en cuanto anochecen se van a sus casas fuera de esa propiedad, lo que hace que Eun Oh crea que tiene que ser uno de los dos.

La reunión se ve interrumpida por la llegada de otro del Trío del Ataúd que llega pegando gritos y diciendo que tienen que arreglarlo todo antes de que Eun Oh se entere pero no va a poder ser, porque está allí.

Al salir, se encuentran con un montón de hombres que están allí para trabajar como guardias patrullando las calles. Eun Oh está satisfecho pero el Trío del Ataúd no y quieren deshacerse de todos pero su deseo se ve roto porque les dice que los contraten a todos. Una vez uniformados, el líder del Trío del Ataúd, le dice que no son más que piel y huesos y que cómo van a sostener siquiera una porra, así que Eun Oh se burla de ellos para terminar ordenándoles que los alimenten bien, lo que les deja totalmente hechos polvo.

Eun Oh empieza a pensar en voz alta diciendo que una oficina debe de tener guardias y que cómo no pensó en eso hasta ahora en algo tan bueno, para luego mirar con sorna al Trío del Ataúd.

Tras levantarse de la silla, se acerca al borde de la plataforma de madera para llamarlos al orden y darles tres órdenes: Tienen que obedecer sus órdenes, proteger el tribunal y también el pueblo y por último, actuar ante las injusticias. Que si hacen esas tres cosas, ni ellos ni sus familias pasarán hambre. Que el Trío del Ataúd se encargará de que así sea. Claro, esto los pone muy felices aunque los otros están a punto de acabar en cardiología.

Tiene una última cosa que decirles y es que si miran a sus espaldas, él estará ahí, lo que les deja bastante confundidos pero aceptan, lo que le hace sonreír feliz porque ahora el tribunal está funcionando como debe.

Para a señalarles al Imbécil, que será quien les enseñe a usar su fuerza y entrenarán de la mañana a la noche, convirtiéndose así en unos orgullosos guardias de Miryang. Ellos, en vez de asentir giran su cabeza hacia la derecha, haciendo que Eun Oh mire también y al ver que no le quitan ojo a Arang, los vuelve a mirar esta vez cabreados ordenándoles que giren sus cabezas y que no vuelvan a mirar a Arang y que si la ven, piensen en ella como un fantasma, obteniendo esta vez un sí no muy entusiasta.

Me parto, de verdad, marcando el territorio hasta con los guardias para que no le presten atención a Arang y así tenerla sólo para él XDDDDDDDDDDDDDDDDDDD.

Reunión del ama de llaves, traumada por ver a Arang viva, con el CHP, que le pregunta si no le dijo que había venido, obteniendo una respuesta afirmativa. Él quiere saber si la muchacha que vio se parecía a la hija de anterior magistrado pero ésta no contesta, así que él la amenaza con enviar a alguien a casa de la hija que dio a luz a una niña. Él le dice que cree que se parecen y es sólo porque aquella muchacha estuvo a punto de convertirse en su nuera. Ella le dice que se parecen mucho, así que el CHP quiere saber cuánto, si hasta el punto de haber estado a punto de llamarla “agasshi”, algo en lo que ella le da la razón. El CHP empieza a reír satisfecho y llama al cerdo – espía número uno para que escolte al ama de llaves de vuelta a su casa pero le encarga que se la cargue, algo que hace encantado de la vida.

El CHP se reúne esta vez con la Psicópata que le da un talismán que debe quemar, echar esas cenizas en agua y bebérsela para curarse de su enfermedad. Él, claro, encantado de la vida y le pregunta cuándo se va a ocupar del Asesino y de Eun Oh. Ella sólo le dice que pronto, por lo que él, todo feliz le dice que debe decirle una cosa, por lo que empieza a marear la perdiz, cabreándola a ella que le ordena ir al grano, pero él se remonta a la luna del mes bisinódico de hace tres años, cuando ella le dijo que la oscuridad había engullido a la luna llena. Ella quiere saber qué está tratando de decir, así que él pasa a hablar de la extraña casa en la montaña desierta donde aquella muchacha entró y que era la prometida del Asesino y ahora es Arang. Le recuerda su nombre, Lee Seo Rim y que no hace mucho su cuerpo fue descubierto para luego preguntarle si con eso se siente pagada.

Una vez sola en su gruta, va hablando sola diciendo que podrá seguir viviendo un poco más gracias a lo que le dijo.

Luego se va al espejo, donde nos enteramos de que Arang murió el día que ella volvió a nacer, por lo que es obvio lo que esa muchacha quiere, atrapar a quien la mató y vengarse.

A continuación se burla del Emperador de Jade, que como se la envió, ella se puso a seguirla.

Una vez fuera, se encuentra con el Asesino que está allí porque no le ordenó cómo solucionar el tema de Eun Oh pero ella le dice que no importa, porque no hay nada que él pueda hacer, dejándolo sin palabras, pero antes de entrar en su caseta, le dice que ya que sabe lo que Arang desea, que él puede desentenderse del tema y que lo llamará en caso de que tenga algo que él pueda hacer. Él quiere detenerla pero ella le dice que ni se le ocurra en pensar en sinsentidos.

Bueno, paso del Imbécil, al que nadie hace caso, sólo quiere lucirse pero no lo logra.

En fin, vamos a por lo importante, que es la reunión de la Chamán con Eun Oh y Arang. Ésta les dice que puso la casa patas para arriba para encontrar el libro de las nueve generaciones antes de su abuela, que tuvo el mayor poder espiritual de toda su familia, dejando un montón de libros y notas. La tía se lía a hablar, exasperando a Eun Oh, que le acaba ordenando que vaya al grano, por lo que le pregunta qué es esa urna, la Chamán le contesta que según lo escrito en el libro por su abuela, es una urna que contiene un alma que cualquiera sea la razón no se fue al otro mundo y que ahí está de manera cómoda durante un tiempo antes de enviarlas al otro mundo.

Arang quiere saber si la puede abrir, dándole la Chamán una respuesta afirmativa, porque en el libro viene cómo romper el sello y cómo crearlo. Les pide que no se pongan nerviosos y que a lo mejor lo que contiene la urna es el alma de un ancestro del CHP. Les pregunta que por qué no reconsideran lo de abrir la urna, porque despertar a alguien que lleva cientos de años descasando de manera cómoda no es educado pero Eun Oh está molesto y le ordena que lo abra.

La Chamán se pone en pie, recita un hechizo que rompe el sello, pide perdón por su rudeza y abre la urna, dejando salir de allí a uno de los espíritus malditos.

Eun Oh pone a Arang a su espalda y le ordena que saque de allí a la Chamán pero no puede, porque el espíritu maldito reconoce a Arang y va tras ella, dejando fuera de combate a Eun Oh y la Chamán, diciéndole además a Arang que le dé su cuerpo, ella no lo entiende, el espíritu se lo vuelve a decir pero entonces entra en escena Eun Oh repartiendo de nuevo estopa, aunque es otra vez derrotado y el espíritu vuelve a decirle a Arang que le dé su cuerpo, ella lo empuja y le dice que no, momento que aprovecha Eun Oh para coger el abanico y deshacerse de él. Arang se viene abajo y Eun Oh corre a ayudarla, mientras que el Imbécil entra para ver qué pasa y se va corriendo a por la Chamán.

La Psicópata alucina con lo que Eun Oh hizo y empieza a sufrir las consecuencias, con la separación del alma de la madre de Eun Oh de su cuerpo, algo que también la deja estupefacta pero se recupera para decirle que aguante sólo un poco más, hasta que pueda hacerse con el cuerpo de Arang.

En la habitación de Arang, ésta anda velando a la Chamán, mientras llena de preocupación, no para de pensar en lo que le dijeron ambos seres y tratando de averiguar cuál es el gran problema al que se tendrá que enfrentar y qué es ella.

El Imbécil, por su parte está interrogando a Eun Oh sobre lo que pasó, por qué está la Chamán así, qué es lo que estuvo haciendo últimamente pero Eun Oh sólo le dice que se lo dirá más tarde y que salga del cuarto, aunque lo tiene que decir dos veces y mandarlo a que vea cómo está la Chamán.

Él, mientras tanto se pregunta si el CHP sabe crear demonios y cuál es exactamente su identidad.

Dejando a un lado ese tema, coge el abanico para estudiar lo que tiene dibujado con atención para preguntarse si su maestro ya sabría que pasaría eso, aunque enseguida lo niega, diciendo que no puede ser posible.

Llegada de Arang, que le dice que la Chamán sigue inconsciente. Él le pregunta cómo está, así que ella le dice que está bien, por lo que sigue el interrogatorio queriendo saber si el demonio le dijo algo pero ella lo engaña, para preguntarle si no fue el mismo con el que luchó Moo Young, dándole Eun Oh la razón.

Vuelta a cambiar de tema, porque Arang, creo que con algo de miedo señala el abanico, del que quiere saber qué es realmente, para antes de que pueda responder, preguntarle por el tipo de persona que era su maestro, para recibir como respuesta, que no lo sabe, que era sólo un culto monje budista errante. Luego le cuenta que hubo un tiempo en el que él estuvo vagando de aquí para allá, que quería el corazón de su madre, en serio, hacéoslo mirar que no es normal XD, pero que ella lo hizo a un lado, como siempre. Que fue por todo el país, yendo a donde sus pies lo llevaban. Un día, estaba echándose una siesta al pie de un árbol en una montaña y que cuando despertó, había alguien durmiendo a su lado. Le dijo que le enseñaría un método para cazar fantasmas, por lo que se quedó con él en esa montaña. Y de esa manera tenemos viaje al pasado, donde lo vemos entrenando y a su maestro diciéndole que no todavía no está al nivel necesario para cazar fantasmas y aquí meto yo baza para decir QUE ES EL EMPERADOR DE JADE CON OTRA APARIENCIA, SEGURO.

El Emperador de Jade le dice que sus actuales movimientos tienen demasiado poder, un tipo de fuerza que no funciona con los fantasmas, por lo que le dice que le ataque a él, así que allá que ataca pero claro, sale derrotado. Lo siguiente que vemos es cómo los dos entrenan de la mañana a la noche y cómo el báculo va siendo colocado en una posición más alta en la construcción esa, que no sé cómo llamarla. Supongo que para controlar el paso del tiempo.

Y yo estoy a punto de reventar de amor, porque están juntos él y el Emperador de Jade, aunque tenga otro cuerpo.

Cuando el entrenamiento llega a su fin, le da el abanico, aunque el Emperador de Jade tiene que decirle dos veces que lo coja. Luego le advierte que no lo use a la ligera, porque ese abanico le dará el poder de una espada para luchar contra los fantasmas y que si los corta con eso, irán a un lugar del que no podrán regresar. Que lo abra sólo cuando luche contra los fantasmas y quiera hacer que les llegue su fin.

Eun Oh, claro está, no tiene ni idea de cómo sabrá cuándo hacerlo y cuándo no, pero ahí está el Emperador de Jade para decirle que llegará un día en que sabrá cuándo podrá usarlo. Luego le dice que baje ya de la montaña, porque él se va, algo que le sorprende, por lo que le pregunta qué quiere decir con eso de que se tiene que ir, así que el Emperador de Jade le dice que él también está ocupado, porque necesita jugar a baduk, darle agua al cordero y atender un melocotonero. Eun Oh no quiere que se vaya, así que el Emperador de Jade le dice que no hay ninguna vida inútil en el mundo ni muerte sin valor. Que llegará un día en que recordarán la relación que tuvieron ese día. A Eun Oh, claro está, se le queda cara de no entender nada, así que le pregunta qué es lo que quiere decir con eso, pero él sólo sonríe y antes de irse le da la dichosa orquilla que él le dio a la madre y que llevaba Arang. Le dice que si le da esa orquilla a la madre podrá ganar su corazón.

El Emperador de Jade le advierte que llegará un momento en su vida en que sufrirá momentos de gran desesperación, por lo que tendrá que recordar en esos momentos sus palabras:

El comienzo de todas las preguntas viene de ti.”

Y así, con una sonrisa, se va dejando a Eun Oh solo pero preparado aunque él no lo crea.

¿A alguna le queda dudas de que su maestro fue el Emperador de Jade? Porque vamos, más claro, agua, nenas.

De vuelta al presente, Eun Oh le dice lo dejó atrás, con esas palabras sin sentido. Arang quiere saber si hay alguna manera de que pueda volver a encontrarse con su maestro pero Eun Oh le contesta que a menos que el destino vuelva a hacer que se encuentren, sería algo difícil. Esa pregunta hace que sea Eun Oh el que quiera saber por qué le preguntó eso, así que Arang le dice que viendo ese utensilio que le dio, cree que su maestro sabe muchas cosas, pero Eun Oh sólo sonríe y se queja de que la orquilla que le dio para ganarse el corazón de la madre, hizo que el día que se la dio, ella se marchase.

Eun Oh ve que Arang tiene mala cara, así que alarmado le pregunta qué le pasa, qué es lo que va mal. Así que ella, con dudas le pregunta qué es lo que va a hacer con el CHP, porque parece que sabe crear demonios, pero Eun Oh vuelve a la carga, porque sabe que pasa algo, pero ella se pone en pie para irse diciendo que tiene que ver a la Chamán, que seguro ya despertó pero Eun Oh se pone en pie y agarrándola le pregunta de nuevo qué es lo que sucede.

Ella no responde, así que él sigue insistiendo con esa voz que me deja muerta matá, hasta que se da cuenta de cómo tiembla ella, y nosotras con su voz, leñes.

Al final Arang le dice que esos demonios quieren su cuerpo, que también le pasó en la cueva, donde aquel demonio le dijo que si estaba en lo cierto, ella estaba metida en un gran problema, para luego volver a preguntarse qué es lo que es para que le dijese algo así, por qué la hicieron así y la mandaron de vuelta. Nuevo Arang de Eun Oh y de verdad que yo no me logro.

Arang al final le dice que necesita encontrarse con Moo Young, algo que al parecer no le gusta a Eun Oh.

A fastidiar el tema, que aparece la Psicópata queriendo saber qué es exactamente Eun Oh, porque él destruyó la fosa, que debía de saber que el Asesino se cargó a Arang y que ésta volvió a la vida, que no debía de ignorar lo extraordinario de la existencia de Arang, por lo que él la aceptó tal y como es. Quiere saber cuál es su identidad y que cometió un gran error al centrarse sólo en Arang.

Reunión de la Psicópata con el CHP, donde ésta le pregunta por Eun Oh, así que le dice que es el hijo de Lord Kim Eun Boo y una esclava y vemos cómo ella rumia toda esa información.

Menos mal, volvemos con Arang y Eun Oh que van a ver cómo se encuentra la Chamán, que les dice que está bien pero les pregunta qué sucedió, porque no recuerda nada después de que él le dijese a Arang que la sacase de allí. Luego les dice que cómo es que le duele tanto la espalda pero Eun Oh le contesta que se lo dirá luego, para pasar a continuación a preguntarle si hay alguna manera de que puedan encontrarse con Moo Young, ella le dice que la hay, que por qué no habría de haberla, así que Eun Oh le pregunta qué debe hacer, pero la respuesta de la Chamán lo deja estupefacto, que tiene que morir. Tras recuperarse, le dice molesto que de esa manera no, que quiere encontrarse con él estando vivo, por lo que Arang le pregunta si pueden volver a llamarlo como lo hizo con ella la otra vez, haciendo que la Chamán empiece a lamentarse de lo que le duele el cuerpo y se echa a dormir, pasando de ellos dos.

Fuera de su cuarto, Arang se pone a llamar a voces a Moo Young, cuando Eun Oh llega por retaguardia sin que ella se dé cuenta.

De verdad, entre las voces, las miradas y las aproximaciones por vanguardia y retaguardia de Choi Young y Eun Oh, no sé si me lograré.

Pues eso, que llega él por retaguardia y le dice que lo mejor sería llamarlo usando fantasmas, dándole Arang la razón con varios asentimientos de cabeza.

Ahí tenemos a Eun Oh paseando de arriba abajo por delante de su habitación en medio de la noche, cuando por fin se presenta Moo Young, que le pregunta qué sucede, usando atención, su nombre completo. Eun Oh, empieza a sospechar y le dice que no lo llamó, pero Moo Young guarda silencio, así que Eun Oh lo acepta y le pregunta qué es lo que le va a suceder a Arang, que por qué ese demonio quiere su cuerpo, pero de nuevo el silencio. Eun Oh se va cabreando y le pregunta qué demonios están planeando y ahí, entonces abre la boca para decirle que Arang tiene un cuerpo inmortal que no puede ser usado por humanos pero que si un ser espiritual posee su cuerpo, logrará la vida eterna y que por eso la atacaron los demonios, porque también lo sabían. Que le diga eso, hace que nuestro magistrado no se crea lo que está pasando, así que le pregunta de qué está hablando, pero Moo Young sólo le dice que proteja bien a Arang. Eun Oh sigue sin saber de lo que habla y así se lo dice pero le pide si eso es verdad que antes de irse se deshaga de esos demonios porque eso es lo que él hace, aunque vemos que Eun Oh sospecha que no lo puede hacer pero no se lo quiere creer, aunque Moo Young sólo lo mira en silencio.

Dios, no, eso se avisa, por favor. Salto de muro marca Lee Jun Ki.

Ahí tenemos a Eun Oh colándose de nuevo en casa del CHP, yendo hacia la Psicópata y parándose ante los postes con los talismanes tallados, cuando se da cuenta de que su abanico empieza a reacciona ante ellos, por lo que lo saca y lo abre, dándose cuenta de que allí pasa algo extraño, por lo que haciendo uso de él, consigue romper los talismanes, lo que alerta a la Psicópata, mientras que Eun Oh se deshace del otro y se dice a sí mismo que debió de haber hecho eso antes. Luego mira al abanico y le pregunta al maestro sobre la verdadera identidad de lo que tiene en la mano, aunque luego surge una mejor pregunta, cuál es la identidad de su maestro.

La Psicópata, en la gruta se pregunta qué es lo que pasa, por lo que envía a dos espíritus malditos a que vayan a ver lo que pasa. Mientras, Eun Oh llega a la casa de la Psicópata, donde entra a investigar pero como no encuentra nada, sale para ir al santuario, donde se presentó Moo Young que tiene que enfrentarse a esos dos espíritus malditos, aunque no tarda mucho en llegar Eun Oh para ayudarlo y repartir los dos estopa a diestra y siniestra, deshaciéndose cada uno de ellos del espíritu con el que se estaba enfrentando y de nuevo, esa atención que Moo Young le presta al abanico, que aumenta una vez dentro del santuario al ver cómo con él Eun Oh abre la trampilla. Esto hace que él le pregunte si todavía siente curiosidad sobre quién se lo dio, para decirle nada más acabar la pregunta, que se lo dio su maestro, pero entonces le toca a Eun Oh el turno de quedarse fuera de juego, porque Moo Young le dice que es del Emperador de Jade y sin esperar a su reacción, entra dentro de la gruta, seguido de cerca por un cabreado Eun Oh pero enseguida se le pasa al ver allí a la madre y sufrir un verdadero trauma al ver a su madre convertida en una asesina.

Y de nuevo, no tenemos avance, por lo que una semana más toca morderse las uñas especulando sobre lo que pasará a partir de ahora. Sólo espero que Eun Oh no caiga en una depresión y se niegue a pelear por el dichoso deseo de dar con la madre y tenerla a su lado aunque ésta sea una Psicópata.

Eun Oh, no nos decepciones y actúa, que es lo que todas queremos y lo que Arang necesita para irse al Cielo. Piensa en lo que espera de ti el Emperador de Jade, no lo decepciones tú también, leñes.

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7 respuestas a Arang and the Magistrate 14

  1. maby dijo:

    Me muero una semana de esperar q es lo q pasa con nuestro querido saato,, casi se murio al ver a su madre!!!!! No creo q ande con la orquilla ni qse acuerde en ese momento, tiene mucho q procesar despues q moo yeong le dijo q su maestro fue jade…

    • ARI8 dijo:

      No, no le dijo que su maestro fue el Emperador de Jade, si no que le dijo que ese abanico es del Emperador de Jade. Una forma muy sutil de decir las cosas sin decirlas porque además tampoco las tiene todas consigo

  2. ClAudiaL dijo:

    Que capítulo chicas y que buena revisión Ari. Ese salto marca Lee Jung Ki y esa voz llamando a Arang, nos está matando a más de una XDDD
    Yo me quedé con una duda -además de la angustia provocada con ese final!-
    En el flash back, la bruja malvada tomaba cuerpos inertes cuyas almas eran conducidas a los cielos por los cazadores, pero ahora, posee cuerpos vivos y por lo tanto captura sus almas dentro. Por lo que vimos, el espíritu de la madre de Eun Oh intentando salir… la posesión no parece ser voluntaria, no crees?? Eso podría significar que su alma tiene salvación y que tal vez matando su cuerpo sea la manera de conseguirlo.. y ese “sacrificio” sea el que dolorosamente deba hacer nuestro Saato… auchhh… como sea, lo que se nos viene son lágrimas en los ojos de nuestro magistrado bello :´(
    Saludos

    • ARI8 dijo:

      Pues sí, eso parece que ahora posee a cuerpos vivos y creo que pasará lo que dices, que tenga que matar a la madre para liberarla de esa posesión.

  3. marybv dijo:

    que capitulazo, ya vio a su madre que escenon mori y ahora a esperar una semana mas, no desesperes mañana toca faith y con eso medio respiras ufff paciencia, pero realmente este hombre nos mata con cualquier cosa que haga. por lo menos se ve que la madre quiere salir de su cuerpo asi que sato deberia saber que es una forma de liberarla,
    Mi duda: segun mata personas por su cuerpo para usarlos para su alma, pero en el caso como arang que las mata para que? para alimentarse o que.?
    por que segun tienen que ser pura y virgen para que las mata, eso todabia no lo tengo claro,
    ademas adicional atrapa almas y los coloca en las vajillas para que luego le sirvan, dios esta mujer ha asesinado a mucha gente y durante 400 años.

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