Panda and Hedgehog, episodio 4.

Después de ver el capítulo tres, la pregunta que quedaba en el aire era cómo iba a estallar la situación que se había planteado, porque claro, dos leones en la misma manada es imposible, y la naturaleza dice que deben pelear hasta que uno de ellos gane y se quede con las hembras y el territorio. Esto es ley de vida.

Y vaya si hubo pelea. MADRE MÍA, qué interesantes los primeros instantes. Qué delirio ver una faceta de Donghae que, por lo menos yo, no había visto antes. Y se le da de lujo, ¿eh?

Es la faceta chulovacileta con malas pulgas, provocador, y con ganas de partir cierto bello rostro. Lástima de nuestro Choi Won Il (Choi Jin Hyuk)… por más que me guste y me deleitara en “I need romance”, estamos ante mi destronador biased, y no puedo tomar parte más que por éste… ainsssss.

Y es que, la cosa fue con público y todo, ya que están presentes nada más y nada menos que los leones por el lado másculino, y en el lado leonas tenemos a Panda Yang, su hermana, la hermana de Won Il (que estaba en el interior de la tienda y sale al oír los gritos), y Eun Bin.

Los chicos se ponen primitivos y Won Il, al ver que el otro no le responde qué le ha hecho a la niña panda, lo engancha de la pechera. Ayyyyyy, qué mal te quieres, chaebol…

El protector Won Il amenaza con pegarle, y es más, lo despide de parte de Pan Da. Go Seung Ji no se inmuta en lo más mínimo y le planta cara. También le vacila y lo reta a que le pegue si sabe o si cree que puede. Si quiere saber qué ha ocurrido, que le pregunte a Pan Da, y es más, ¿quién es él para preguntar nada o para despedirle por ella? ¿El dueño del café? ¿Su novio acaso?

Esto vuelve loco a Won Il, que al final opta por darle un puñetazo, pero Seung Ji es más hábil y tiene más experiencia en estas cosas. Esquiva el golpe, le retuerce el brazo y lo obliga a arrodillarse en el suelo, con muy mala leche además.

No importa lo mucho que lo intentes, jamás serás mejor que yo“, le dice. Ainsss que me da!

Pero entonces es cuando Pan Da interviene, le grita a Seung Ji que lo suelte, y le pide que se vaya para no volver. Al ver que ella se preocupa de si Won Il está bien, su cara es un poema, está decepcionado diría yo… y se va, con un cabreo del doce.

Won Il está contento, porque ha conseguido sacar a Seung Ji del Café Panda, pero su dueña ahora se enfrenta a la quiebra de un negocio que no había despegado cuando ya se ha estampado contra el suelo. Además, le debe pasta a Seung Ji, y tiene un contrato que cumplir. Pero Won Il se ofrece a ayudarla en la pastelería con sus recursos, y a saldar la cuenta con el erizo con su dinero. Para que ella no se sienta mal, decide que empezará a trabajar para él como articulista de la revista del Saint-Honoré cuanto antes también.

Pero las cosas no son tan fáciles, y es que sin querer, todo el mundo anda posicionándose a favor de Seung Ji. Choi Won Yi intentó evitar que se pelearan, luego fue la única que intentó evitar que el erizo se fuera, llamándolo, y finalmente, de vuelta en el coche de su hermano, le explica por qué ganando la batalla, acaba de perder la guerra. Y es que las chicas (y esto es una gran verdad), no salen con los niños buenos, sino que prefieren a los malotes. Puede que Won Il piense que ha salvado el café a golpe de talonario, pero acaba de perder la posibilidad de salir con Panda, ya que el que ha quedado como un machotecampeón ha sido Seung Ji, que le ha derrotado sin sudar una gota delante de ella.

Si ella tuviera que elegir entre los dos, lo tendría extremadamente claro: gana el machote por goleada.

Y a Seung Ji, que acaba de coger el autobús para volver a casa, Eun Bi se le planta al lado como su segunda aliada, con una genial propuesta…

Ella ve tema entre el erizo y la panda, y de hecho, él lo niega con la boca pequeña. Le dice que, por la forma de mirarlo de Pan Da cuando le estaba dando lo suyo a Won Il, a ella Seung Ji le gusta. Como es su mejor amiga, puede ayudarle a hacer las paces con ella, y así de paso, Seung Ji volverá a estar justo donde lo quiere: en medio de Won Il y Pan Da.

Seung Ji intenta justificarse. No hace falta estar enamorado para pelearse, él no siente eso. Los borrachos se meten en peleas, y los kpullos (como él) con muy malas pulgas también se pelean. Incluso los pollos se pelean <<< esto último me hizo deswebarme viva, y lo necesitaba, porque el niño y su faceta chunguela me tenía medio loca ya… o loca y media.

Otra aliada de Seung Ji es Pan Da Na. Ella no cree lo que su hermana le acaba de contar, y le matiza que lo que escuchó lo estaba diciendo su amigo y no él. Para ponérselo más claro, le sugiere un ejemplo. Si Eun Bi se enterara de la propuesta de Won Il, seguro que diría que Pan Da Yang se aprovecha de su amistad para pedirle dinero… y que Eun Bi dijera tal cosa, no significaría que eso sea lo que la chica panda piensa. Diez puntos para la hermana menor, este argumento hace que Pan Da Yang se lo piense dos veces antes de juzgar a Seung Ji…

Éste ha llegado a la pastelería del abuelo, seguido por Eun Bin que sigue insistiendo en que le ayudará a hacer las paces con la chica panda. Antes de irse (por fin), le da su tarjeta, y le pide que la llame después de pensarlo mejor.

Y resulta que el abuelo lo ha visto fuera con ella, y le riñe por andar con otra chica teniendo una novia. La reacción de fastidio de Seung Ji al nombrarle a Pan Da Yang, le hace llegar a la conclusión de que ella lo ha dejado, y se parte la caja ante la frustración de Seung Ji.

 Seung Ji primero lo niega (en realidad no es cierto porque no son novios) pero acaba pidiéndole al abuelo que le ayude a buscar la forma de hacer las paces, y a resolver el malentendido que hay entre ellos. El abuelo le da la solución: rogarle y tratar de aclararle bien ese malentendido hasta que ella le escuche. Pero Seung Ji no parece el tipo de tío que vaya por ahí rogando… es más bien un kpullo con malas pulgas que se pelea como los pollos.

Sin embargo, decide volver al Café Panda y seguir el consejo recibido, y pilla a la chica recogiendo para cerrar. Ella no quiere ni verle, así que le deja con tres palmos de narices y se va para su casa, mientras Seung Ji se queda apoyado en el muro del jardín, cabizbajo y compungido (y todas podemos ver que no está fingiendo, está realmente afectado).

Pan Da Yang se asoma al balcón y lo observa. Cuando vuelve al interior, recibe un mensaje de él en el móvil: “puedes odiarme todo lo que quieras después, pero antes déjame explicarme“. Por supuesto que ella no contesta, está demasiado enfadada. Seung Ji comienza a escribir otro mensaje: “es un malentendido, yo no soy así“. Se arrepiente y lo borra, si envía eso estaría mintiendo. Hace una tercera prueba esta vez siendo sincero: “Es verdad, quería quedarme con el café y por eso vine, pero….” Vuelve a borrarlo. Echa una última mirada ansiosa hacia el balcón de Pan Da, y al final se marcha derrotado.

Cuando Pan Da vuelve a asomarse, él ya no está, y su falta de insistencia la hace pensar que no está siendo sincero, pero si hubiera visto sus suspiros y su carita como nosotras durante toda la secuencia, que es pura expresión, seguro que, como nosotras, habría deseado lanzarse desde el balcón y ahorrarse el tiempo de hacerlo por las escaleras, para perdonarlo.

Es que esta imagen es mucho, y ya la última miradita de él hacia su balcón es para valorar largamente.

Al día siguiente, Go Ji Tae, que se siente culpable por ser el causante del despido de su amigo, se le planta con un ramo de flores y le pide que se lo lleve a la chica…

No es el único que quiere ayudarle a hacer las paces, puesto que su noonim también ha preparado unos pastelitos para que se los lleve. Seung Ji no está acostumbrado a hacer estas cosas, y en un principio se niega en redondo, pero no se siente nada bien con lo que ha pasado y también quiere hacer algo para arreglar la situación. Así que, igual que hizo la noche anterior, se planta en el Café Panda siguiendo los consejos de ambos, para encontrarse con que en la valla hay un cartel en el que se anuncia que se busca nuevo pastelero para el establecimiento.

Esto lo disuade completamente de realizar una acción que no estaba demasiado dispuesto a llevar a cabo, así que, ni todo el arrepentimiento del mundo hace que mantenga su intención de doblegar su orgullo cuando está siendo rechazado antes de siquiera intentarlo. Ella ya le está buscando sustituto.

Pero lo más FUERTÓN de esta escena, no es ver a Seung Ji luchando por hacer lo correcto con ramo y pasteles, todo reprecioso él, ni verle cómo se queda heladito cuando ve el cartel… lo más FUERTÓN de esta escena es SU ROPA. Porque no sé si os habréis dado cuenta, pero en su camiseta el tío lleva escrita la expresión “Cerveza fría” (al revés, por cierto) EN ESPAÑOL. Sip. Casi muero con esta gilipollez, pero joer, QUÉ SUBIDÓN me dio cuando lo vi…

Por supuesto, esta captura que véis, donde se lee bien claro, la primera persona a quien se la envié, fue al propio Donghae, con una explosión y declaración de amor adjuntas, jejejeeee. P´habernos matao. ¡Ay Donghae!

Sin embargo, el equipo panda, al que se acaba de sumar la ahjuma clienta, que es ya la cuarta alidada incondicional del chico, no tardará en echarlo de menos. Porque reciben un pedido de quinientos pasteles como los que él hacía, y todas saben que no podrán cumplirlo sin él. Pan Da Na se apresura a aceptar el encargo. Won Yi llama a su hermano para ponerlo al corriente, y éste se ofrece para hacer los pasteles en Saint-Honoré, pero nadie confía en que otra persona que no sea Seung Ji pueda hacerlos, y aunque Pan Da Yang está tozuda en no querer ni verle, también lo sabe…

Won Il le pide ayuda al hyung pastelero. El tío no quiere arriesgarse a que el Chef se entere y la líe parda, y además, no tiene suficiente tiempo para hacer un encargo así, dado que tiene primero que cumplir con el trabajo de Saint-Honoré. Además, flipa bastante cuando se entera de que a Go Seung Ji lo han despedido, y creo que sería otro de sus aliados si fuera más cercano al equipo panda, ajajjajjaaaa. Entonces es cuando a Won Il se le ocurre darle a Pan Da Yang la producción de pastelitos de su tienda.

¿Se puede ser más mete patas que él?

La cosa se complica para las chicas oso. No hay pastelero genialoso, y hay un pedido que cumplir. Pan Da Na insiste en llamar a Seung Ji, pero su hermana no quiere. Y entonces entra en acción el ahjussi-torpón, que siempre anda cerca espiando, y ve la situación como una oportunidad de recobrar su empleo. No tarda en salir zumbando cuando las chicas se ponen violentas otra vez.

Al mismo tiempo, nuestro amante de la cerveza fría está con su amigo Go Ji Tae, quien sigue lamentándose por su suerte, hasta que llega la quinta y más importante aliada de Seung Ji: la tia de Pan Da Yang y Pan Da Na. Go Ji Tae le explica la situación, exonerando a su amigo de toda culpa, y esta mujer se muestra dispuesta a escuchar lo que su sobrina no quiere.

Y aquí tenemos al erizo todo compungido diciéndole (y todo indica y nos convence de que esta era la verdad verdadera) de que lo que en realidad quería era hacer próspero el negocio de la familia osa, trasladarlo luego a un sitio más grande y mejor, y cumplir el sueño de vencer a Saint-Honoré. Nosotras le creemos, y parece que la tía también, porque le pregunta si está dispuesto a hacer de esa intención una promesa que pueda mantener. Al dar él una contundente respuesta afirmativa, la ahjuma se decide a llevarlo de regreso, no sin antes advertirle que no consentirá que haga llorar de nuevo a su sobrina, y que lo del traslado será imposible, y el motivo de esto último, deberá preguntárselo a ella. Aunque nosotras sí lo sabemos, jejeee. Es por conservar la casa y el negocio de sus padres.

Así es como Seung Ji vuelve triunfante al Café Panda, aunque un poco aco*onado por la reacción que pueda tener su dueña al verle. Todas las chicas lo reciben con mucha alegría, y él se relaja un poco… hasta que se entera de que Pan Da Yang no está porque ha ido a ver a Won Il para intentar resolver la situación. Adiós relajación y bienvenido sea el encabrone.

Y allí están Pan Da y Won Il intentando elegir qué pasteles se llevará, con el Chef acechando malamente, y con nuestra prota sabiendo que esos no son los que sus clientes quieren, porque pidieron exactamente los que hacía Seung Ji y no otros. Won Il todo sobrado responde que los suyos son mejores y que si los entrega quedará mejor… pero Pan Da no está tan segura.

Viendo que su madre anda por allí, Won Il arrastra a Pan Da hasta la azotea para hablar tranquilos sin que ella los vea. Pero la cosa se tuerce y acaban discutiendo cuando, para intentar convencerla de que acepte su ayuda, comete el error de decir que un gran establecimiento como el suyo no tiene parangón comparado con una tiendecilla como la de ella. Y claro, para Pan Da Yang, este comentario que a él se le ha escapado, es imperdonable.

El caso es que lo que a él le cuesta entender es cómo Pan Da Yang, siendo amiga suya y conociéndole tanto tiempo, se muestra tan reticente a aceptar su ayuda y sus regalos, mientras que sí aceptó el dinero de Seung Ji cuando apenas le conocía (y visto desde esa perspectiva, tiene razón, oyes), pero claro, sus celos le llevan a cometer ese pequeño desliz. La niña panda se mosquea (con toda razón también), lo manda a freír espárragos confitados, le dice que se meta la ayuda por la manga pastelera, igual que su trabajo y la silla de masaje que piensa devolverle, y se pira muy digna de allí. Al salir, Won Yi la ve pasar y la llama por su nombre (ella siempre intentando detener a la gente que se pira enfadada y fracasando también siempre), con la mala suerte de que su madre la escucha… La pobre será interrogada más tarde duramente por esta mujer, que intentará hasta sobornarla, aunque ella lo soportará estoicamente… y también por el Chef, que ve en el interés de Won Il por una chica, una posible debilidad que aprovechar.

Pan Da Yang vuelve a casa pensando que tanto Seung Ji como Won Il son los dos unos kpullos. Y al llegar al Café Panda, sorpresa de la tía. Allí está Seung Ji trabajando como si nada. Hay tensión, cruce de miradas, ella enfadada, él ansioso… se sucede la conversación que ella no quiso tener la noche anterior, en la que Seung Ji le entrega el contrato que firmaron para que lo rompa si quiere, y le pregunta qué debe hacer para que le crea.

Pan Da se lo lleva arriba, y en casa, lo hace arrodillarse y presentar sus respetos ante la foto de sus padres, antes de obligarle a firmar otro contrato, por el que si no acepta las órdenes de Pan Da o se queja, le entregará todos sus ahorros. ¡Y él lo firma! Para más coña, al escribir su número de identidad, ella descubre que es la mayor de los dos, le exige que la llame noona, y comienza a hablarle en lenguaje informal.

Así que, todo resulta en un erizo esclavizado, mangoneado y bastante fastidiado, pero reconciliado consigo mismo y muy sonriente. Ah, y haciendo unos pasteles de muerte.

Won Il, por su parte, se dedica a machacarse en el gimnasio… Ha pensado en las palabras de su hermana y ha decidido que tiene que ponerse fuerte.

Incluso le pide ayuda al hyung pastelero para que le consiga un entrenador que le enseñe a pelear. Después también le pide consejo para hacer las paces con Pan Da después de lo que le ha dicho, y este hombre se ríe de él como siempre…

Seung Ji va a ver al abuelo pero éste ha salido con Beom Bo y sólo está la noonim, así que confraternizan todavía más, y es estupendo verles así porque ahora los tres están super unidos. El caso es que él quería pedir prestado el coche, y ellos se lo han llevado, así que se empieza a plantear la idea de comprar uno para el café. Corre a buscar a Pan Da, y allá que van a comprar una furgoneta muy apañada. Al escuchar sus planes, ella se entusiasma, y vuelve a utilizar el lenguaje formal con él en señal de respeto y agradecimiento. Y esta vez no habrá intereses, no como la otra. La cara de circunstancias de la chica le hace entender a Seung Ji que ella no ha llegado a romper el primer contrato… Lo tiene, pero no lo ha roto, aunque lo que sí lleva es una foto en su móvil del segundo, que usa para recordarle lo que puede o no hacer ahora, ajajjajajaa.

Lo más gracioso es que mientras ellos tramitan la compra, Won Il y su hermana están intentando que éste también haga las paces con Pan Da y Won Yi sugiere que le compre un coche. Esperemos que no lo haga, porque llegará tarde y mal como siempre… Aunque en eso de los regalos Won Il ya anda escarmentado. Así que, deciden ir a verla, al mismo tiempo que ella y Seung Ji ya vuelven al Café Panda felices y contentos montados en su nueva furgoneta. A Seung Ji se le ocurre que tiene que decorarla, y al llegar se pone a pensar en un diseño, hasta que la convierte en un oso panda. Está muy graciosa, en serio. Así es como al llegar los hermanos Choi poco después, se la encuentran en la calle. Won Yi estalla en alegría: “Hedgehog Hyung debe haberla comprado!!!!“. Pero su hermano ya os imagináis cómo se queda. Y cuando mira adentro y, como sospecha ya, ve a Seung Ji en el interior trabajando, el shock es mayor.

Su cara de decepción es tremenda, y a su lado, a la Aliada Muy A Su Pesar de Erizos Pasteleros, se la ve muy contenta por la vuelta de Seung Ji, que al levantar la vista y ver por la ventana a su enemigo ahí fuera, y con esa cara de Me Acabas de Jod*r Vivo, se regodea y lo disfruta. Y claro, está ese gestito de dispararle con el cuchillo que tiene en las manos… ¿Acaso no estamos hablando del Niño Pistolas? Si es que ya tardaba en hacer algo así. Muy indignado, el pipiolo se pega media vuelta y se larga.

 Allí se queda Seung Ji, con su trabajo y sus pasteles. Pero hay que hacer frente al encargo de los clientes, así que al día siguiente salen de nuevo a comprar. Pan Da ya no mira precio ni dinero, van a ganar mucho y ahora está Seung Ji para tirar de billetes, cosa que aquí en España un empleado no haría ni harto de vino, pero en fin… No hay ni rastro de rencores o enfados, se lo pasan pipa haciendo las compras, que luego Seung Ji ordena a la vuelta, mientras que Pan Da se queda dormida. Y aquí hacemos un alto porque llega él, la recoloca para que esté más cómoda, y luego LA MIRA MIENTRAS DUERME. ¿Os he dicho ya que cuando miras a alguien embobado mientras duerme la has cag*do porque estás colado hasta la bandera?

Al día siguiente es él quien está durmiendo cuando le despiertan los gritos de las chicas abajo. Y es que tienen la cocina hecha un desastre y la tienda llena de cucarachas. El vengativo ahjussi-torpón ha sido el responsable de esto. Por venganza, claro. Ya no pueden utilizar todo lo que había comprado y ya no tienen la cocina operativa. Están en graves problemas. Y Seung Ji lo ve tan grave que hasta es él quien le aconseja a Pan Da que recurra a Won Il, porque ni utilizando incansablemente la cocina del abuelo, lo harían a tiempo. Pero ella le salta apropiándose de su frase: ¡one, two, three, GO! Nada de Choi Won Il, irán a hablar con el abuelo.

Y la decisión de ella, entusiasma al muchacho. Ahora hay que salvar el problema de que el horno del abuelo es más pequeño y produce menos pasteles, al margen de que, aún ayudando los demás, no pueden imitar los remates de Seung Ji… pero si unen fuerzas, pueden ayudar con la masa. Y vaya si las unen: el abuelo, su hija, Seung Ji, Beom Bo, Go Tae Ji, Pan Da Yang, Pan Da Na, y la clienta ajuma también. Al final incluso se unen la tía taxista y Choi Won Yi. TODOS juntos y trabajando en serie durante horas y horas (y por cierto, ¿he visto feeling entre Beom Bo y Pan Da Na o estoy locuela?) Pero Seung Ji lo hace sin descanso, hasta que su noonim lo sustituye, toda preocupada por él y lo obliga a irse a dormir para poder seguir trabajando al día siguiente. Agradecido, Seung Ji antes de irse le hace un precioso SARANGHAE con sus brazacazos que constituye el tercer subidón de adoración del capítulo.

Como resultado del esfuerzo conjunto, quinientos pastelitos preciosos y sabrosos, más un pastel de tres pisos, están preparados a tiempo para los clientes. Y lo más bonito es que todos trabajan felizmente y con un ambiente super alegre juntos. Cuando Seung Ji, que pasa toda la segunda noche con el pastel, termina, Pan Da está tan contenta, que salta de alegría y lo abraza, dejándolo confundido… no está acostumbrado a recibir esta clase de demostraciones de cariño, y su efusividad lo trastorna. “Mmmmm, hace calor”, dice.

Conclusión: Pan Da Yang provoca en los personajes masculinos, las mismas oleadas de calor que ellos con sus photoshoots en nosotras. La adoro, es como una venganza de nuestra parte.

Después de la entrega, todos celebran el chorraco de billetes que acaban de ganar. Pan Da está contenta, y Seung Ji (y todos los demás) esperan otra demostración de cariño y calor. Ella no lo hace, pero sí le demuestra el agradecimiento que siente hacia él. ¿Quién dijo que su café era peor que el Saint-Honoré? (Fue Won Il) ¡Pues estaba equivocado! Esas palabras, esa insinuación de que gracias a él son igual de buenos que los mejores, toca el corazón de Seung Ji. Y tras recibir la paga, sólo queda celebrar. Todos juntos comen y beben en casa del abuelo (cerveza fría, por cierto, XDDD). Seung Ji está que se sale, y se emborracha tanto, que tiene que dormir allí con el abuelo.

Con todo el moco que lleva, protagoniza una de esas tiernas escenas de los dos, donde Seung Ji sufre una explosión bestial de amor alcohólico con el abuelo y la noonim, y es todo abrazos, declaraciones de amor y besucos. Al pobre abuelo no lo deja dormir, y la noonim los escucha con una sonrisaca en la cara.

Choi Won Yi, que pese a estar aliada con su hermano, no puede evitar biasear a Seung Ji, ha vuelto a Saint-Honoré super inspirada por él. Le ha visto trabajar y ha quedado impresionada, y de repente, le ha apetecido ponerse al lío. Quiere ser una pastelera tan buena como él. Y así se lo dice a su hermano, que comienza a perder a otra de sus mujeres a favor de este hombre. Porque es que esto es muy fuerte, ella es hija de un chef de prestigio, y sin embargo, es el trabajo de Seung Ji quien la conmueve y la impulsa a imitarle.

Eun Bi entra a su despacho a hablarle sobre el próximo número de la revista, y Won Il le pide que le diga a Pan Da que escriba un artículo sobre nada más y nada menos que el pastelero Go Seung Ji… Won Il quiere información sobre él a toda costa.

En el Café Panda la cosa empieza a funcionar estupendamente. Hay clientes, e incluso dan la opción de preparar pasteles personalizados en el momento. Seung Ji está contento y cuando no está cocinando, está diseñando pasteles en su habitación.

Eun Bi llega a cumplir el encargo de Won Il, y Pan Da sube a buscar a Seung Ji… y se queda totalmente flipada cuando, al mirar a la parte superior de su espalda, ve sobresalir por encima de la camiseta parte de un tatuaje… Pan Da se sorprende (no sé por qué) y así acaba el capo.

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12 respuestas a Panda and Hedgehog, episodio 4.

  1. Maritzel Ramirez dijo:

    segun entendi…ella se sorprende por que un tatuaje es sinonimo que no andaba en buenos pasos… recuerden que ella no sabe que el estaba preso…

    • Nuna dijo:

      Gracias por la aclaración, sé que allí los tattoos no tienen muy buena aceptación, pero tanta sorpresa me parecía excesiva. Así que, por fin la chica Panda se va a enterar de lo malote que es en realidad su malote, jejjejejejeje… Interesante

      • tamaraguawak dijo:

        He leído unos comentarios q decían acerca de q los tatuajes estaban prohibidos en Corea del Sur, aunque a mi esto me ha dejado muy desconcertada pq vamos, q yo sepa el -1 tiene un buen tatoo en su brazo izdo, Narsha tiene una preciosa estrella en su muñeca dcha, sin olvidar a GD o Taeyang q suman unos cuantos en su body, o mis nenes de JYJ, al menos en lo q el famoso “Always Keep The Faith” respecta ^.^
        Pero q vamos….q es lo q leí…luego cada uno q saque sus conclusiones, pq hasta la semana q viene estaremos en ascuas al respecto XDDD

        CERVEZA FRíA!!!!!!!!!!!!!! Yo tb he hecho captura y tweet a DongHae ipso facto…amos, q ni he esperao a continuar con el capo, pq me ha dao un subidón q lo flipas… XDDDD
        Y el momentaco disparo cn la paleta q estaba usando para poner la nata en la tarta mientras miraba a Won Il……..@_@ Me he re-namoráo de uri Niño Pistolas….ains!!! Pescaíto Frito de mis loveos…..sarangheo!!!!! <3333333333 ^^

  2. kp14 dijo:

    http://desmond.imageshack.us/Himg687/scaled.php?server=687&filename=heightn.png&res=landing
    Si nuna, como dijiste en el anterior donghae estaba subido a algo seguro LOL aparte de la diferencia de altura de donde estaban los dos colocados

  3. ARI8 dijo:

    Lo que disfruté de este capítulo, salvo por las apariciones del CHP, de la ZP y la bruja, a los cuales, con gusto, colgaría del palo de mesana XDDDD.

    Won Ji me encanta, porque es un marimacho con un gran corazón y sin dobleces, que va de frente y ve las cosas como son en realidad. No me extraña que caiga ante Seung Ji. Creo que todas andamos locas por él.
    Las lecciones que le da al hermano son tremendas y me parto con ella. Luego, el que ande toda feliz con Seung Ji, con Panda y los demás, es algo genial y cómo se lanza a ayudar como los demás, toda ilusionada.
    Fue tremendo ese momento cuando estando mirando los pasteles la pilla el hermano y la ve toda triste y le suelta que por qué cuando mira sus pasteles los siente muertos, mientras que los de Seung Ji tienen tanta vida y le dan a ella tanta energía y ese deseo de ser pastelera. Creo que fue uno de los peores golpes que pudo sufrir Won Il.

    El hyung pastelero, otro que me encanta y me gustaría verlo más cercano al equipo Panda, pero supongo que el CHP sigue haciendo su papel de matón de la mafia con ellos.
    Las dosis de realidad que le da a Won Il son tremendas.

    El abuelo y su hija son unos amores, porque qué manera de ayudar y cuidarlos que tienen y ya cuando Seung Ji le hace ese corazón a la noonim y luego se pone en modo oso amoroso con el abuelo porque está como una cuba, fueron de los mejores momentos que hubo.

    Pasé un mal rato con la pelea entre Pan Da Yang y Seung Ji, porque él venga a mirar hacia el balcón, venga a escribir, borrar y al final marcharse todo triste, pero ella aunque esté enfadada también lo busca.
    Ese momento camiseta con letrero en español, me hizo explosionar de amor, porque vamos, es demasiado. Espero que alguien se lo tradujese. Sus ganas de venir a España, de manera indirecta XDDDDDDDD
    Menos mal que la tía entra en acción y soluciona todo el desaguisado. El momento contrato, cuando ve que ella es la mayor y le suelta que la llame noona es tremendo pero eso a él no le gusta y al final, siguen como antes.
    Me encanta cómo logra distraerla cuando están discutiendo en el concesionario de coches y que deje de echarle la bronca, está genial.
    Casi me derrite cuando le coloca la cabeza sobre el brazo del panda para que descanse bien y al día siguiente cuando le da ese pedazo abrazo y él lo pasa tan mal y suelta lo de que hace calor, es que vamos, cómo me divirtió y ya en la universidad, cuando se ve venir otro abrazo pero no lo hace, para mí, creo que le hubiese gustado que lo repitiese. Aunque el pedazo elogio que le hace lo deja muerto de gusto.
    Lo del tatuaje es porque eso significa que estuvo en prisión. Allí el tema de los tatuajes se relaciona directamente con la mafia y la delincuencia.

    Ah, no eres la única que ve química entre Pan Da Na y el pastelero amigo de Seung Ji.

    • Nuna dijo:

      Lo de la mafia lo imaginé ligeramente, aunque de ahí a que piense que ha estado en la cárcel irá un mundo, no? Además, ya hay gente que los lleva por razones estéticas, como So Ji Sub, por ejemplo…

      Lo que sí puedo entender es que, dado que en la cultura asiática, los gángsters siempre se han tatuado los emblemas de sus mafias en señal de pertenencia y para que se les reconociera como tal, es normal que después de estan tan identificado con ellos no gusten. Pero la reacción de Pan Da me pareció excesiva, no sé.

      Estoy deseando que ella descubra eso, porque es la que mejor entiende qué es para un niño de 11 años estar solo en el mundo, tener que buscarse la vida, lo que fácilmente te lleva a dar un mal paso… Creo que Pan Da, será la primera en entenderle y apoyarle.

      • ARI8 dijo:

        A mí también me pareció exagerada pero seguro que pasa lo que dices, que es la que mejor lo entenderá y la que más lo apoyará.
        Estoy deseando ver cómo se va desarrollando la historia de amor de estos dos.

  4. Neaira214 dijo:

    Yo no escribo mucho… pero me he partío de risa leyéndolo… Pensé que al ver el tatuaje (me he imaginado yo sola que es una parte de un erizo) quizás ese fue su nombre carcelario??? no sé porque sino, yo no me explico la super cara de asombro…

    Lo de cerveza fría es la diosada de capi ***se va a escribirle un tweet al erizo**

  5. LV dijo:

    Hay no se, pero en cada escena que veo a Pan Da y Seung Ji interactuar juntos siento que se van a besar XD Y ahora ando tan loca de amor por severendo pastelero espinoso ❤ ❤ que incluso ando dando saltitos mientras camino hahaha hasta en las nubes me siento.
    Tan bellos los tres, el abuelo, la noonim y uri pastelero. Ahhh que el cerebro ya no me funciona porque ando toda explosionada de amor por la serie en general y Seung Ji, ha, otro malote que se va a la lista de amados si pero si (y ni chance de ver otras opciones nos dio).

  6. nanita dijo:

    Ahhh todavia no lo he visto pero no me aguanté las ganas de saber que pasaba en el capi 4, y con la manera super divertida que lo relatas Nuna, es como si lo estuviera viendo…ahh como me encanta Haeee

  7. saiquitos dijo:

    yo sigo insistiendo con mi loka teoria del que el disque maestro pastelero padrastro del pipiolo y el tipo de brazos tatuados del cap anterior son la misma persona…….
    La Eun Bi ya me da tanta rabia como la Sena de Rootop Prince aunque el timbre de su voz me hace acordar a la marimachona secretaria de Protec the Boss………
    Cerrando este comentario solo me resta decir Condensado madredediosquerido, cuando queres haces que pierda los calzones poniendo carita de niño tierno haciendo pucheritos me dejas más alla del bien y el mal

  8. Mei-chan dijo:

    Echo de menos en la revisión la escena del gimnasio de Won Il en la que el “entrenador” le da para el pelo y lo deja para el arrastre. Me parece que después de esto se va a pensar muy mucho ponerse farruco con Seung Ji…
    Y sobre los momentos pistolas, igual me lo estoy imaginando, pero me parece hay uno antes del del cuchillo: en la escena en la que Seung Ji va a la tienda del abuelo para pedirle el coche y se encuentra con su noonim, cuando hace el comentario chulescopiscinero de que él con su guapura le va a ayudar a vender el pastel que está decorando, se pasa la mano por el pelo y remata con un tirito, aunque creo que la cámara cambia justo antes de que termine el gesto.

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