My Princess, capítulo 15.

Ainsssss, que no me da el tiempo. Y sorry sorry por la tardanza. Todavía no he visto el último entero, así que en la pertinente e inminente revisión, iréis todas por delante mía. Pero empecemos.

Nos quedábamos en el capi anterior con el reencuentro.

Después del ansia de la espera, y pasados los primeros segundos de emoción, nuestro Principeso sólo consigue un frío recibimiento de la Princesa. Ella está mosqueada por no haber recibido la suficiente atención durante su ausencia.

Vale, él casi no se ha comunicado, pero ¿no se le ve en la cara lo contento que está por haber vuelto?

¿No fue ella misma la que le pidió tiempo para superar sus penas?

Hae Young (Song Seung Hun) ha estado en Nueva York, seguramente, intentando resolver los líos de la herencia, algo que ha conseguido con creces, puesto que su padre, el heredero directo, ha accedido a cederle sus derechos sobre ella. Como siempre, intenta protegerla y como siempre, ella no se da cuenta más que de sus propias circunstancias. No sólo ha estado resolviendo el problema del dinero, sino que también ha estado recuperando el tiempo perdido con su padre. ¿Qué son dos meses para Lee Seol (Kim Tae Hee), cuando él, desde los catorce años, no veía a su padre?

Quizás, el error de Hae Young sea mantenerla al margen de las cosas que hace por ella, y su única excusa, la de intentar por todos los medios con esto que ella no sufra.

Pero se hace perdonar de una manera estupenda, ¿no creéis? Besitos a la Americana… si se hubiera dado un rule por Europa, probablemente esos piquitos hubieran tenido algo más de consistencia. Oppazo, vente para acá, que cuando vuelvas a la Princesa la vas a dejar KO.

Ainss, sea como sea es tan tierno y adorable, que ella sólo puede echársele a los brazos. Y esos grititos de placer que el maromo lanza cuando lo hace… irrepetibles, ¿no creéis?

Por lo menos, cuando ya pueden hablar más tranquilamente, Lee Seol le da a entender que ha dejado de importarle el pasado. Él también le asegura que no se volverá a separar de ella. Pero esto será mucho más difícil de lo que los dos piensan…

Tras previo paso por su abogado, al que le confiesa que ahora que es el único heredero todavía no va a firmar la cesión de su fortuna (algo está planeando, y sigue siendo algo para favorecer a Lee Seol, de esto no ha duda), y tras previa llamada de Lee Seol que empieza a exigir que le conceda todo su tiempo, Hae Young se reune con… Oh Yoon Joo…

Va a decirle que su padre ha decidido no volver a Corea, y que ha preguntado por ella… supongo que con esto él quiere darle a entender que no debe meterse de nuevo en este asunto, y mucho menos ahora que está ociosa, puesto que no ha soportado ser relegada al nuevo empleo que le dieron y ha renunciado a él.

Hae Young también ha ido a decirle que no volverán a verse si no es por casualidad. Jejeeeee.

Así que, tenemos a Oh Yoon Joo sola, ociosa y abandonada por uno de sus oppas. Su padre, que se preocupa por ella, tiene la genial idea de organizarle una cita a ciegas… ¿no la conoce lo suficiente como para saber que esto es poco menos que una humillación para ella?

Para Yoon Joo es más interesante estar jugando con chicos guapos, listos, ricos… Tenerlos a sus pies y bajo sus órdenes. Eso de las citas arregladas no va nada con ella…

Pero aún así, esta tía es afortunada, porque en medio de toda la humillación, todavía hay alguien que viene a sacarla de ahí, y es justo la persona que ella está deseando tener cerca: el profesor.

Nam Jung Woo (Ryu Soo Young), el mismo que la ha puesto en esa situación, haciendo que renunciara a su puesto, es quien viene a rescatarla.

Nosotras no le guardamos rencor por darle lo que se merecía, que es una lección de humildad. Oh Yoon Joo estaba demasiado subidita, y necesitaba perderlo todo para poder empezar de nuevo siguiendo un camino más adecuado.

Lo mejor, para ella, es que Nam Jung Woo no tenía ninguna intención de abandonarla después. Por eso, vuelve por ella. Para empezar de nuevo juntos.

Y aquí hago un algo en el camino para decir que todas mis sospechas sobre el padre de esta mujer se han ido por el retrete. Me daba grima porque pensaba que había sido él y no el padre de Hae Young quien había estado machachando a Lee Han, pero no. Este hombre pasó su vida siendo leal al abuelete, aún a costa de los deseos de su propia hija, y ahora, de la mano de Lee Seol, viene a recibir su merecido premio: ocupar el puesto que dejó vacío Yoon Joo.

Todo queda en casa, joer.

Y mientras Hae Young cede o no cede su parte de la herencia, las sospechas y rumores sobre si lo hará finalmente, o si están utilizando esto para evadir impuestos, están recorriendo el país de parte a parte. Él está presionado por los medios, y por el propio líder de la oposición, que pretende que se una a él y que se olvide de renunciar a la herencia. Pero Hae Young goza de nuestra total confianza. Sabemos que no hará eso. Ya lo demostró con el Presidente de la República…

Y en esto, su único aliado será el profesor Nam Jung Woo, a quien él le confiesa su verdadero plan.

Va a retrasar el asunto de la cesión para aumentar aún más los rumores. Quiere entretener, desviar la atención. Hacer que el público se centre en sus movimientos, en lo que pasaría si no cediera la herencia… y así despertar todavía más simpatía por la Familia Real cara a la inminente votación. “En cada crisis tiene que haber un villano“, dice. Y él ha decidido ser ese villano, posicionar al público entre el bien y el mal, esperando que se decanten por el bien, en este caso, la propia Familia Real. Así que, hasta entrevistas a la prensa concede, cuidándose de ser muy poco claro, pero insinuando cosas aquí y allá.

Y es tan bueno, que la propia Princesa se lo cree.

Cualquiera en su lugar, se habría molestado por la desconfianza de ella. Pero él está hecho de otra pasta. Simplemente revierte la situación a su favor, insinuándole de manera muy insinuante que debe portarse bien con él si quiere que en realidad renuncie a su herencia.

Juega con ella, y el momento “cómo debes llamarme a partir de ahora” no tiene precio. No Park Hae Young-sshi (señor Park Hae Young), ni Hae Young-Ah (término cariñoso para personas que tienen una relación estrecha, amistosa, familiar, etc.)… él quiere que lo llame “OPPA”, jajajaaaaa.

Imposible, imposible no recordar aquella escena de Gu Jun Pyo en Boys Before Flowers pidiéndole lo mismo a Jan Di. Es igualitita. Él forzándola a claudicar, dándole el tono a la palabra que quiere que ella use… ME ENCANTA. No es copiar una escena, niñas, que a veces las fans de un drama se quedan en eso… es hacerle un guiño, recordarla y traerla a la memoria. ¿Cuántas de vosotras hacía tiempo que no os acordábais de este drama y en este momento también lo habéis recordado con cariño?

Pero a diferencia de Gu Jun Pyo, Hae Young lo consigue. Incluso hace que ella lo repita varias veces, jejejeeeee.

Así que, después de que él le asegure que antes o después firmará y de que le pida un poquito de confianza, ambos utilizan el jueguito de la posible fuga con el dinero de Hae Young para tontear a lo loco. MONOSÍSIMOS.

Sobre todo me encanta cuando él dice que le apetece un vaso de leche lleno de amor… Recordemos que no le gusta la leche, pero le encanta el hecho en sí de que ella se la prepare. Y se la bebe, no sin antes quejarse porque el dibujo del corazón no está todo lo perfecto que a él le gustaría.

Y no sé si es por el guión, que obliga a Lee Seol a ser una protestona, y porque Hae Young está absolutamente encantador en “modo tonteo”, pero a ella me dan ganas de darle una colleja para espabilarla y que confíe más en él, mientras que a él… no lo digo, NO LO DIGO.

La escena termina con Hae Young recibiendo en su único punto débil: los celos. Jejejeeee, se pone nervioso cuando Lee Seol, antes de irse, le amenaza con ir a citas ciegas con todas las personas que se le han propuesto como posible pareja…

Hey, ¿que irás a citas a ciegas? ¡Atrévete! ¡NO VAYAS!

Jajajjaaa. Luego más tarde, le hace una video-llamada, para preguntarle si en realidad está en una cita, y para decirle que le deje al tipo que osa estar con ella echarle un vistazo (para que vea con el OPPAZO con el que se enfrenta). Es genial, GENIAL Park Hae Young: “Déjale que me vea la cara. Ahhh, no, no necesito que me vea la cara, una vez que vea mis pestañas, huirá. Rápido, enséñaselas“.

Luego, cuando ella le cuelga, insiste: “Eh, ¿acabas de colgar? Muy bien, te voy a dar una dirección. Ven aquí inmediatamente. ¿ARASSÓ?

Y la cita en una tienda de coches, donde tiene la intención de comprarle uno. Pero antes, en broma, y un poquito en serio, intenta asegurarse de que en realidad ella NO ha ido a una cita a ciegas, porque aunque en el fondo sabe que no, la sola posibilidad lo tiene intranquilo a tope.

“¿Por qué llegas tan tarde? Respóndeme sinceramente, no mientas. Sólo dime los hechos. ¿Estabas de verdad en una cita a ciegas?”

“¿Qué hace este tío para ganarse la vida?”

“¿Le has sonreído?”

“¿También le miraste a los ojos mientras hablábais?

Después de el rifi rafe celosón, acaban en medio de una clase de conducción. Nenasss, ¿alguna vez habéis dejado que alguien os dé una clase de conducir? Alguien de confianza, un novio, un amigo, un padre… los hombres no son demasiado pacientes en estas situaciones, y Hae Young no es una excepción, ajjajaaaa. Y Lee Seol tampoco es que sea nada diestra en ello…

Vale que ella vaya a velocidad caracol, pero ir gritándole y metiéndose con su forma de conducir tampoco ayuda en nada.

La clase termina con ellos en el arcén, Hae Young gritando de la rabia, y Lee Seol enfadada por su impaciencia.

Pero lo mejor de enfadarse por una tontería, es hacer las paces, ¿verdad? Sobre todo cuando el castigo del oppazo que te gusta, consiste en darte un beso.

Lee Seol le pregunta cómo es que ese es el castigo. “Ok, entonces lo cancelo, te lo devuelvo“, dice él, y le da otro. Jejejee.

¿No dijiste que habías vivido 32 años en soledad? Qué gracia. Eres un maestro“, sigue protestando ella.

¿Ahora te das cuenta?

Y lo mejor de todo, es la cara de Hae Young, a veces pícara y a veces con esa sonrisa radiante del Principeso… ainsssssssss… ainsssss…

Pero las protestas de ella terminan cuando él le confiesa que al día siguiente irá a ver al Presidente de la República.

Sí, nenas. Hemos tenido dósis de romanticismo por un tubo, y ahora, cómo no, viene el palo. Porque de esa cita no puede venir nada bueno. Y lo sabemos porque es el enemigo declarado de Park Hae Young y por la propia jeta del menda durante el asunto.

Park Hae Young no se anda por las ramas y comienza atacando. Si el Presidente quiere causar problemas, él está dispuesto a que la amabilidad de su abuelo pase del simple apoyo a un asunto susceptible de investigación.

Pero el Presidente no se amilana. Aunque accede a que la restauración de la Familia Real quede en manos de la votación desde ese momento, y aunque no sabe si está haciendo lo que hace por su abuelo, por él mismo o por Lee Seol, le confiesa que, aún reconociendo que le gustaría tenerle en su equipo, ahora son enemigos. Sin embargo, por alguna razón, le ofrece un puesto en la Casa Presidencial… ¿qué pasa aquí?

Pasa que no sabemos qué trama el Presidente, pero sí que es uno de los que pretenden perjudicar de alguna manera a Hae Young y a Lee Seol.

Y lo digo porque la Princesa comete el error de concederle una entrevista a uno de ellos, el periodista que está confabulado con el líder de la oposición. Su error no es concederla, sino hablar de más y decir que de ganar la votación espera recibir la correspondiente felicitación de alguien especial para ella.

Justo tras terminar la entrevista, Lee Seol se encuentra con que Hae Young está firmando la cesión de la herencia junto a todos los mandamases del palacio, que están allí reunidos. Él lo hace sin titubeos y con una sonrisa en la cara, pero no sin pedirle al profesor que retrase todo lo posible que ese gesto suyo sea revelado públicamente. Quiere seguir siendo el villano hasta después de la votación.

Tras esto, Princesa y Principeso tienen una cita preciosa. Claro, Hae Young quiere su recompensa, jejejeeeee. Andar por la calle cogidos de la mano, decirse cosas bonitas, bromear juntos, ir de tiendas, comer en los puestos callejeros, jugar en máquinas recreativas… y ser reconocidos y tener que salir zumbando.

Durante su huída, y a través de una de las pantallas gigantes instaladas en la calle, viene el consabido palo que siempre sucede a otra dosis de romanticismo.

Os dije que Lee Seol había cometido un error en su entrevista al hablar de esa persona especial… Esto no tardará en ser retorcido y malinterpretado en las noticias, que anuncian que esa persona no es otra que Hae Young, que está en ese momento siendo investigado por posible fraude y por evasión de impuestos. Y de ello se sospecha de la complicidad de la Familia Real, osea de Lee Seol, por lo que, a un día de las votaciones, tanto él como ella están siendo investigados… mal asunto.

Muy muy mal asunto.

De vuelta a palacio, y con el ánimo de afrontar la situación, Lee Seol reconoce su torpeza. Hae Young le quita importancia al asunto, porque en definitiva, fue él el primero en decir que era su novia, cuando la prensa todavía no sabía que ella era la Princesa…

No importa quién tenga la culpa a estas alturas. Lo verdaderamente importante es resolver la situación, de manera que las últimas noticias no afecten demasiado al resultado de la votación. ¿Pero cómo?

Es Lee Seol quien intenta resolverlo a su manera, que consiste en emitir un mensaje muy simple y directo, en el que confiesa su amor por Park Hae Young.

Y durante las votaciones, en las que ninguno de los partidos políticos apuestan por la victoria de la Princesa, resulta que el nivel de participación supera todo pronóstico. ¿Qué consecuencias tendrá esto? ¿Se han movilizado los ciudadanos en masa movidos por el mensaje de Lee Seol, o por el contrario, para dar su voto de castigo por el escándalo?

Todo el mundo espera los resultados con ansia, y Lee Seol está muy nerviosa, así que Hae Young la lleva a su habitación, para aislarla del ambiente tenso y para intentar que se relaje un poco. Allí, juntos, esperan los resultados.

El recuento termina y Nam Jung Woo llega para anunciar el resultado…

Resultado que no nos cuentan (yo todavía ni lo sé porque no he visto el último capi con subs).

Sólo nos dejan con la imagen de Lee Seol dos años después, paseando felizmente con su bici, como una ciudadana normal… ¿será que perdió?

Mmmm… lo sabremos en la siguiente revisión. (Yo lo sabré en un momento, porque voy como loca a cargarme el capi, que no puedo con la duda).

Listado de capítulos: My princess
Esta entrada fue publicada en Actores y Actrices, Doramas coreanos, Dramas, Programas de TV, revisión de dramas y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a My Princess, capítulo 15.

  1. angelic86 dijo:

    Gracias por la revisión Nuna, se que hiciste un esfuerzo tremendo porque ahora estas muy ocupada, por eso agradezco el tiempo que te tomaste… bueno mis impresiones:

    1ro A mi me choca que Seol se haga tanto la dificil si estaba con ganas de ver a oppa, yo me hubiera lanzado hacia sus brazotes y le hubiera dado un beso

    2do Como ya habia dicho anteriormente me dieron ganas de darle unos buenos zapes al profesor para que se le acomodaran las ideas como es eso que vuelve otra vez a lo mismo, ainss xk las malas al final se arrepienten y aun asi terminan bien

    3ro No es por justificar a Seol pero el error d oppa es hacer las cosas debajo del agua, es decir a sus espaldas, debio ser sincero con ella y así podría haberse evitado muchos problemas, si ya sabe k Seol es ingenua entonces debio de haberle contado, bueno eso pienso yo

    4to Espero no ser como Seol k todavia no aprendo a manejar, pero bueno es que realmente es un caracol, iba muy lento, iba super ultra lento

    5to Me encanto la cita, lastima que se las arruinaron con el anuncio (eso te pasa por hablar d más Seol), por cierto de esto me hubiera gustado ver la reacción de Hae Young al ver lo que declaraba su noviecita ante todo el pais, primero quizá una cara de preocupación y después que se dibujara una sonrisa en él

    6to Ganó o perdió? bueno eso ya lo se pero para ello nos leemos en el prox epi k si lo comento aki me linchan jajaja bueno no tanto

  2. Nuna dijo:

    Chingunazaaaaa!!! Tú nunca fallas. Gomawo!!!

    Puesss todavía no sé el resultado de la votación, jajajaaaa.

    A mí también me saca de quicio Lee Seol a veces, pero bueno, así es la chica. Nos consolamos con el oppazo.

    Y también me fastidia que las malas al final, con arrepentirse y pedir perdón (no sé si ésta lo ha hecho, pero va por ese camino), salgan airosas. En la vida real la gente que es mala es mala. Y no cambia.

    Y sí, Hae Young por supuesto que comete el error de protegerla demasiado. Está claro que ella no entiende sus acciones, ni siquiera cuando son obvias, como cuando la sacó de las garras del Presidente durante la visita de los niños… Creo que debería empezar a decirle las cosas, para ahorro de malentendidos, y por el propio bien de ella. A ver si espabila.

    • angelic86 dijo:

      Pues me gusta estar al tanto d tus revisiones porque son las mejores que me puedo leer, no es por nada pero para las tuyas mis respetos

      Eso d k las malas al final acaben bien me harta, pero bueno asi son estas historias, vieras k acá paso una novela (aclaro yo ni la vi) se llama Teresa y la tipa segun tengo entendido es una desgraciada que hace todo por tener una posición elevada y tener dinero… y al final se arrepiente y acaba bien… me estaba viendo un programa donde justo estaban hablando dl final y una decia k debio haber terminado sola, kreo dijo quemada y no se que más jajaja y es que bueno esto ultimo ya es radical, pero en la vida real quien es malo acaba al menos solo y sino peor

      A oppa lo quiero asi como es a pesar de que se caye todo, con esa sonrisa hermosa y ese trasero tiene yo me conformo y no querria explicaciones

      • Nuna dijo:

        Yo tampoco querría explicaciones, ejejjeeeee. Peeero por verle esa cara de pilluelo que se gasta, madre mía, sí que le seguiría los jueguitos. Es taaaaan guapooooo.

        Y bueno, cosas de los dramas, los malos se arrepienten y todos felices…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .