My Princess, capítulo 10.

Pues así está el panorama. Los cuatro juntos y bien revueltos. Oh Yoon Joo parece que se ha salido con suya… ¿o no?

Yo creo más bien que no, pero esto lo sabemos nosotras y él… ellas no.

Los cuatro juntos, como he dicho. Oh Yoon Joo abraza a Park Hae Young (Song Seung Hun), pero no le quita el ojo de encima al profesor Nam Jung Woo (Ryu Soo Young), y por su parte, el abrazado es incapaz de apartar la mirada de Lee Seol (Kim Tae Hee).

Yoon Joo y Hae Young hablan entre ellos, pero sin embargo sus palabras no están dirigidas sino a esas personas a las que miran fijamente.

Gracias venir a recogerme

¿Esperaste mucho?

No pasa nada, sabría que vendrías“.

¿Por qué no esperaste dentro?

Cuando realmente comienzan a hablar entre ellos, Hae Young le dice que siempre que esté en esas condiciones, él acudirá a ayudarla, pero que no debe utilizar esas jugarretas tan infantiles para hacerle venir. También le pregunta si tenía curiosidad por saber cuál de los dos acudiría y le deja muy claro que ese no era él, haciéndole saber que le ha captado las intenciones, y que si está allí, es por Lee Seol… ya lo dije, es un diplomático de primera, y ésos no suelen ser tontos…

Sin embargo, no entiendo por qué le hace la concesión de marcharse con ella. No sé por qué hace el paripé, le sigue el juego y le dice que quiere que Lee Seol vea cómo se van los dos cogidos de la mano. Pese a que ésta le pide que se quede, y le llama incluso “Sr. P”, descubriendo ya por completo sus sentimientos, Hae Young la deja allí y se marcha con Oh Yoon Joo.

¿Por qué?

Puede que sea por pena… o puede que sea para proteger a  su chica. Y me diréis, ¿la deja sola para protegerla? Pues sí. Dado que sabe cómo es Yoon Joo, y sabe cómo detesta a la Princesa, quizás este hombre haya pensado que darle ese triunfo pueda dejarla medianamente satisfecha, y se le quiten las ganas de seguir martirizando a la pobre chica. Aunque claro, esa es mi opinión, y estoy deseando saber qué opináis vosotras de esto.

Ainssss, la Princesa está triste. ¿Qué tendrá la Princesa? Mínimo un dolor de muelas llamado Yoon Joo, pero no problemo, nenas, el profesor está allí para consolarla y entretenerla un rato.

Este tío me encanta, en serio. Es simpático y empático, y además, da igual lo mucho que esté enamorado o que le guste la PETARDA, porque tiene la suficiente objetividad como para saber quién es ella, y cuándo no actúa bien. Así que, aquí le tenemos, dándole ahombro moral a la Princesa.

Pero tanto Yoon Joo como Hae Young, una vez se han librado el uno del otro, acuden en busca de ellos.

Hae Young se preocupa muchísimo cuando le dicen que la princesa no ha vuelto, sobre todo cuando se entera de que ha apagado su teléfono, y de que Nam Jung Woo tampoco contesta el suyo. Más tarde se la encontrará en la cocina (para variar), y Lee Seol le demostrará lo enfadada que está con él.

Sin embargo, este hombre volverá a esgrimir su capacidad para dejar knockeada a la muchacha, y para explicar lo que ha hecho, sólo dirá que “los hombres no sienten nada por las mujeres que los rechazan“, y que “será mejor que no gastes tus energías pensando en minucias, y te vayas a dormir. Y una última cosa (esto creo yo que lo añade para futuros encuentros nocturnos en la cocina), no me gusta la leche“.

Por su parte, Nam Jung Woo, se encuentra a Oh Yoon Joo en su casa, marcando el código secreto de la puerta de acceso. Ella se muestra muy muy complacida por el hecho de que no lo haya cambiado, puesto que éste es su propio número de identidad. A Nam Jung Woo le han pillado, y la excusa de que le daba pereza cambiar la combinación no le vale a nadie. Es el típico pequeño detalle que uno tiene en recuerdo de la persona amada…

Pero amanece un nuevo día, y la Princesa está entusiasmada con todas las cartas y regalos que ha recibido, y el sin fin de mensajes que tiene en su correo electrónico. Su intención es la de contestarlos uno por uno… pero cuando Hae Young se entera de esto, acude presto a evitarlo. Ya no es que sólo le molesten los mensajes de amor que ella está recibiendo (y no de gente cualquiera, sino de personas muy importantes), es que Hae Young quiere protegerla de revelar demasiada información sobre sí misma, así que le confisca móviles y ordenador.

Por su seguridad, Lee Seol no puede revelar sus preferencias personales, pero sobre todo, sobre todo, no puede hablar sobre ningún tema que la comprometa políticamente.

En ese momento, descubrimos que existe un mensaje que le pregunta: “¿Es Mr. P bueno o malo?”… ¿quién lo habrá enviado? Jejejejeeee. Lee Seol quiere saber si debe contestar o no ese en concreto, y Hae Young, totalmente avergonzado, le pide que lo borre. Conforme están las cosas entre ellos, probablemente la respuesta no estaría conforme a lo que él quiere leer, ¿no creéis?

Y si de paso, puede aprovechar la coyuntura para exigirle a Lee Seol que no salga de palacio sin su permiso, mucho mejor, jejejeee. ¿Control político o celos? Yo diría que ambos.

Pero no se puede negar que Hae Young no sabe lo que se hace, y menos cuando le vemos acudir a una llamada más del Presidente de la República. La estrategia política de este hombre es clara. Relacionar toda la información que la Princesa revele, con la pertenencia a una ideología o partido, y que éste, a ser posible, sea el suyo, empezando por comenzar a dejarse ver con ella. Y para esto es que pide la ayuda de Park Hae Young. Él se inventa la excusa de que Lee Seol todavía no está preparada para aparecer en público, pero al margen de que el Presidente no el hace ni caso, en el caso en que se lo hiciera, esto sólo serviría para ganar un poquito más de tiempo.

El Presidente, por tanto, le pide que organice un encuentro fuera de palacio, en el orfanato donde ella se crió.

Y Park Hae Young está muy preocupado.

Aunque no sólo debería estar preocupado por los manejos del Presidente… si él supiera. A Oh Yoon Joo le llueve información por todas partes, sin ni siquiera investigar. Esta vez es su padre el bocazas, que le cuenta que la muerte del padre de la Princesa puede haber sido cosa del padre de Hae Young, y que éste lo ha descubierto hace poco.

Afortunadamente, la primera reacción de la PETARDA es compadecerle, pero ¿qué podría hacer esta tía con una información así? Supongo que si separar a nuestra parejita se aviene a sus intereses, no dudará en utilizar esto, y me da a mí que es lo que ocurrirá en algún momento futuro, igual que tengo la teoría de que al final, se descubrirá que el padre de Hae Young no pasó de simples amenazas… o por lo menos eso espero.

Por ahora, Oh Yoon Joo se limita a conspirar con el partido de la oposición, en los mismos términos en que el Presidente quiere hacerlo con Hae Young… que no es poco.

Nuestra parejita se encuentra algo más tarde donde siempre, osea en el coche. Aunque es más acertado decir que Hae Young va a buscarla. Lee Seol quiere salir de palacio para ver a sus amigas, así que se inventa una excusa para que él se lo permita. Sin embargo, él es listo, y no cuela, así que le prohibe totalmente salir, además de darle un bonito y extenso listado de libros para estudiar.

Después de la pequeña reunión, Lee Seol se retira a sus habitaciones, donde comienza a pensar en todos los momentos vividos con Hae Young. Toda ilusionada ella, saca la nota que él le envió el día de la rueda de prensa… y mira el reverso. ¿Es una factura de un billete de avión? ¿Piensa Hae Young abandonarla, o por el contrario quiere enviarla lejos?

Rauda y veloz, se dirige a su despacho a pedirle la pertinente explicación, pero de él no consigue más que admita que el billete es suyo. Punto. Y siguen con sus clases como si nada.

Hae Young está intentando adiestrarla en cómo responder a las preguntas que se le hagan sin implicarse demasiado. Sabiendo los tejemanejes que se traman a su alrededor, quiere ponerla a salvo de ellos, por lo que le aconseja que no conteste nada que pueda parecer parcial, así como que sea sincera en sus respuestas, a la vez que parca en detalles.

Como ensayo le propone que responda a una pregunta: “¿Te gusta más Nam Jung Woo o Park Hae Young?“. Jejejeeeee, no deja de aprovechar ni una sola oportunidad, este hombre.

Como se puede ver, ella queda totalmente fuera de juego y la expresión de él es… bueno, dejémoslo en traviesilla.

Peeeeero Lee Seol, que está aprendiendo rápido a echar balones fuera, responde a la pregunta de una forma genérica y a la vez provocadora:

Me gustan todos los hombres

“¡¿Quieres morir?!”… me encanta el típico “chugulé” coreano, os lo juro.

Lee Seol sigue tomándole el pelo, así que con voz solemne y muy real, le dice que no sea maleducado, que le perdona (en plan Princesa a su súbdito), y que la clase acaba ahí. Pero él no quiere rendirse. Finge que sigue con una andanada de preguntas sobre cuestiones políticas, a las que Lee Seol responde hablando del tiempo o de tener hambre… hasta que hace la última:

“¿Desde cuándo te gusta Park Hae Young“?

Lee Seol pierde los nervios, y le grita que ahora ella hará las preguntas.

“¿Eres todavía mi enemigo?”

Hae Young se le acerca muchísimo y la mira unos segundos antes de decir: “la clase de hoy ha terminado“. Jajajajaaaaaa.

Lee Seol lo persigue por el palacio exigiéndole la respuesta, preguntándole además si todavía quiere evitar que sea la Princesa, y si sería más feliz si ella no lo fuera. Pero Hae Young no quiere responder. Está claro que su respuesta es afirmativa, pero claro, entendamos a la pobre Lee Seol. Nosotras lo vemos desde fuera, y ella está inmersa en una situación donde recibe tres de cal y cuatro de arena… como para tener algo claro. Y Hae Young, que es más inteligente, además de juguetón, prefiere que ella quede en la duda, para tenerla en vilo y para no comprometerse demasiado. Chico listo. Los diálogos entre esta pareja vienen siendo un tira y afloja encantador. Creo que es esto lo que me ha conquistado de ellos.

Pero quien no puede presumir de tanta inteligencia, es el profesor Nam Jung Woo, que se reune con la hermana de nuestra Princesa.

Lee Dan va a tener un papel muy importante en este capi. Ya sabéis que es quien tiene el famoso saquito que todos están buscando, y que asegura que es suyo y no de Lee Seol. Por tanto, hay mucho interés en saber si esa antigüedad es verdadera, y si de verdad le pertenece o no.

Lee Dan no responde los continuos mensajes de su hermana, y se enfada al descubrir que su madre vuelve a tener contacto, aunque sea mínimo, con Lee Seol. Sin embargo, responde rápidamente a la llamada del profesor.

La forma de encarar el interrogatorio de Nam Jung Woo es, cuanto menos, torpe. Preguntarle a Lee Dan, cuya actitud hostil se huele desde lejos, si ella le quitó el saquito a su hermana, y pretender que lo admita, es de… dejémoslo en poco listo.

Y dejar que ella sepa que la que pruebe que el saquiro era suyo será la verdadera Princesa, es darle la herramienta perfecta para destruir a su hermana.

Y ella, que ha sacado la información que necesita, no le confirma nada, ni siquiera si tiene realmente el objeto o no, así que lo deja todavía más confundido que antes.

Más tarde compartirá su preocupación con la Princesa, temiendo que él no sea la única persona que se haya puesto en contacto con Lee Dan por lo mismo, y temiendo mucho más que ese otro alguien quiera perjudicarla. Aunque su mayor temor es que el saquito sí esté en manos de Lee Dan, y que éste sea el verdadero… Si es así, y no pueden probar que es de Lee Seol, su permanencia en palacio estará seriamente comprometida.

Y eso no es todo. El círculo malvado sigue cerrándose alrededor de Lee Seol, y esta vez todo viene de la mano de Oh Yoon Joo, que le propone una actividad conjunta con el Presidente de la República en su antiguo orfanato. Pensar que con eso puede ayudar a las monjas que la acogieron, hace que la Princesa olvide eso de no hacer nada que indique posicionarse con un partido político, además de su desconfianza por Yoon Joo, y termina por aceptar.

Poco después, en la cocina, donde está preparando comida para llevarla a los niños, recibe la visita de Hae Young, que viene muy enfadado por su decisión. Una y otra vez le dice que no la va a dejar intervenir en el evento, pero ella, que se siente utilizada como una posesión por él, que ni siquiera ha declarado ser su “poseedor formal”, se rebela y le lleva la contraria, haciendo que Hae Young se enfade todavía más y le prohiba abandonar el palacio.

Bien, a la princesa no le quedan muchas ganas de desobedecer… aunque en cierta forma acaba por salirse con la suya. Lee Seol piensa que ha tenido una estupenda idea al hacer que, si ella no puede ir al orfanato, el orfanato venga a ella. Poco después, tiene un grupo escandaloso y travieso de niños corriendo por todo el palacio.

Así que, mientras Lee Seol, en su inocencia, corretea de un lado para otro con los niños, enseñándoles el palacio, jugando con ellos y leyéndole cuentos, Oh Yoon Joo aprovecha el tiempo para reunirse en secreto con Lee Dan, que ha ido expresamente para verla… DANGER, DANGER.

Sin embargo, los polos iguales se repelen, y estas tías son igual de malas, así que, aunque tienen un interés común, no pueden ponerse de acuerdo. Debido al orgullo, y por no tener que soportar los aires de superioridad de Yoon Joo, Lee Dan se marcha sin hacer caso de la supuesta recompensa monetaria que ésta le daría por el saquito.

Se marcha directamente a ver a Nam Jung Woo. Le dice que tiene el objeto que andan buscando… Y SE LO ENSEÑA.

Nam Jung Woo mira el saquito con adoración. Su forma de estudiarlo, su expresión, y la delicadeza con que lo trata, denota a las claras que piensa que es el verdadero. Pero como quiere contar con una segunda opinión, para asegurarse del todo, le pide a Lee Dan que le dé un tiempo para consultarlo con un colega. Su acongoje es evidente también, más que nada porque Lee Dan repite una y otra vez que es suyo.

Lo peor de todo, es que poco después confirmará sus temores. El saco es verdadero.

A todo esto, Hae Young no tiene ni idea de lo que está sucediendo porque no está en el palacio. Se encuentra teniendo una reunión privada con su abuelo, a propósito de las cosillas turbias del pasado. Sobre su padre, es obvio que el abuelo piensa que hizo algo terrible contra la Familia Real, y todos podemos suponer que tiene que ver con la muerte del padre de Lee Seol, pero no nos lo dejan claro. Y esto es algo que me gusta, por mi teoría de que, aunque puede que por un tiempo se crea en ello, al final resulte ser falso. No me gustaría que esa sombra del pasado quedara entre nuestros protas. Pero el caso es que ni siquiera Hae Young, que lo pregunta directamente, lleno de miedo por la respuesta y lo que implicaría para él y Lee Seol, obtiene una contestación que le despeje del todo las dudas. Lo que sí está claro, es que el abuelo no confía todo lo que debe de confiar en él…

Todo azorado, y con las ambigüas palabras del Presidente Kang resonando en sus oídos, Hae Young vuelve al palacio, para encontrarse con el tinglado que ha montado Lee Seol. Trata de llevársela de allí, pero cae también bajo el influjo malvado de los mini-pérfidos, que están monosísimos y hacen comentarios taaaan graciosos, que nadie se largaría así como así.

Por ejemplo, a lo de que Lee Seol no tiene príncipe, ésta, para no defraudar a los pobres niños (y hacerle pasar a Hae Young un mal rato de paso), ella agarra al susodicho del brazo y les dice que es él. Hae Young sonríe, pero no sabe dónde meterse. Sólo sabe que debe sacar a Lee Seol de allí cuanto antes.

Pero llega tarde… el Presidente de la República se presenta en palacio, seguido de una cohorte de periodistas. Otro que tal. Si la Princesa no va a dejarse ver con él, él irá a dejarse ver con la princesa. Ella se ve obligada a posar con él para la prensa, porque no puede negarse delante de toda esa gente sin hacer un feo bestial, pero la cara de Hae Young delata que algo muy muy malo puede pasar.

Y él no puede consentir que eso suceda, así que interviene. Toma las riendas de la comparecencia para explicar que, aunque la actividad es iniciativa del Presidente y la Princesa ha accedido a llevarla a cabo, eso no significa que haya ninguna relación partidista o política entre ambos, y asegura que no va a permitir que nadie destruya la independencia de la Familia Real del mundo de la política.

Dicho esto, agarra a la princesa por el brazo, y se la lleva casi por la fuerza.

Lee Seol, que no entiende bien que él acaba de salvarle el cuello, le echa la bronca por hacerla abandonar la comparecencia y a los niños de esa manera.

Y Hae Young, enfadado, se lo hace entender: el Presidente la está utilizando, y ella como una tonta le estaba siguiendo el juego. Además, con su actitud, acaba de hacer que un funcionario público se pase la jerarquía y la fidelidad política por el forro de la chaqueta. Y ha cabreado nada más y nada menos que al Presidente de la nación.

Impotente, preocupado, y deseoso por protegerla, Hae Young ha puesto su propia carrera en la línea de fuego, y lo peor de todo es que la mente de Lee Seol, inocente y confiada, sigue sin estar preparada para darse cuenta de ello. Su lógica está muy lejos de ser lo calculadora que tiene que ser para sobrevivir en ese mundo. Para Hae Young es tan fácil ver venir las cosas, como complicado es para ella. Ni siquiera él tendría que estar explicándoselo. Ella debería haberlo entendido mucho antes de eso.

Pero ahora, como todas podemos ver, sí lo entiende. Ahora él acaba de responder a la pregunta de si seguía siendo su enemigo, y la respuesta no ha consistido en palabras, sino en hechos. Hae Young lo acaba de demostrar. Por protegerla se ha puesto en peligro a sí mismo.

Cada uno se retira a su madriguera. Él, pensando en el lío en que acaban de meterse; ella, después de estar a punto de aporrear la puerta de su habitación, se marcha a la suya para quedarse impotente, muerta de culpa y de preocupación, sin saber qué hacer, y consciente del apuro en que él se encuentra por su causa.

Pero este hombre, que ya nadie puede dudar que está enamorado hasta las trancas, aunque enfadado, atemorizado (debe de estarlo, a saber lo que hará ahora el Presidente), no puede evitar salir corriendo a su encuentro.

Por el camino, pasa de largo dejando a Oh Yoon Joo, que viene a preguntarle qué diablos ha hecho, y sale enchufado hacia su amorcito.

Cuando ella abre la puerta, se sorprende al verlo allí. No hace falta que se hablen. El cruce de miradas es bastante explícito. Él no está cabreado, lo que está es preocupado. Y ella tres cuartos de lo mismo, además de que a lo lejos se le nota lo mal que se siente por él. El entendimiento entre los dos nunca ha sido tan bestial. Y Hae Young, finalmente, le habla con claridad absoluta.

Déjame que te pregunte algo. ¿Puedes dejar de ser la princesa? ¿Tienes que serlo por fuerza? ¿No puedes dejar de serlo… y vivir como mi mujer?“.

WOOOOOOWWWWW!!!! CAMPEÓN!!! MACHOTEEEEEEE!!!!

Vale, lo malo es que el capi termina con esto, y no podemos escuchar la respuesta, y lo bueno es que en horas, dispondremos del capi 11. MENOS MAL QUE YA LLEGÓ EL DÍA. Llevo toda la semana con el corazón en vilo.

Listado de capítulos: My princess
Esta entrada fue publicada en Actores y Actrices, Doramas coreanos, Dramas, Programas de TV, revisión de dramas y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

11 respuestas a My Princess, capítulo 10.

  1. lulis rubio dijo:

    haaaaaaaaaaaaaaa quiero un hombre como ese no solo lo quiero ,lo necesito caramba se puede ser guapo y genial a la vez mil gracias por la revicion

  2. nina dijo:

    Dios me morí con esa confesión, así se hace ❤ ay como me encanta este dorama y el personaje de Park Hae Young me tiene derretida cuando muestra el amor, preocupación y sus celos hacia Lee Seol, ay este final me dejó desecha, será que algún día podría oír palabras tan bonitas y sinceras como esas…

    • Nuna dijo:

      Yessss, ojalá y que las escuches, chingu. Ufff, de boca de un oppazo como este sería lo ideal, pero a lo mejor eso es demasiado pedir… O NO!!!

  3. angelic86 dijo:

    1ro genial la conversación de entre los 4 k se avientan al principio, se me hizo original eso de abrazar a alguien y estarle hablando en realidad al dl frente.. y k tal la confesión total d Seol cuando le ruega al Sr P k no se vaya…
    2do así como van las cosas dudo que el profesor vaya a tener sentimientos por Seol.. o al menos yo no lo he notado….. será k lo van a dejar enamorado d la petarda?…… mmmm hubiese kerido que cambiará su corazón
    3ro como ya dije (en la anterior revisión) Dan es la bruja número 2.. k venenosa puede ser… me ha caido tan mal su personaje
    4to Eso es amor del bueno, arriegar todo por proteger a la persona que amas e incluso echart enemigos x ello…Ohhh Hae Young querrías ser mi principe amarillo(no azul sino amarillo jeje)
    5to Que final!!!! yo hubiera dicho sí, absolutamente dejaría un titulo para estar con ese hombrezote, porque si lo pensamos bien aun asi se quedarían con el dinero ….aunk kreo que Seol va a contestar d manera negativa.. todavía es muy pronto para dejarlo todo. Aunque la vdd a esta historia solo le veo un final y es que la princess renuncie a la monarquía, no sin antes haber aclarado la muerte d su padre….. en el proceso espero que aparezca el padre de Hae Young y que no sea culpable……

    • Nuna dijo:

      Yo pienso exactamente como tú. O ella renuncia a ser Princesa, o renuncia a la fortuna en favor de él… porque puestos a buscar consorte, ¿qué mejor que un rico y guapo heredero, diplomático para más señas, muy reputado y con una muy buena imagen en el país?

      Yo creo que ella terminará siendo Princesa, y él su consorte, fíjate tú. Aunque lo del padre de Hae Young supongo que les traerá algún problemilla…

      Y cómo salgan del aprieto del saquito, también está por ver, porque Lee Dan va a saco a por su hermana.

      • angelic86 dijo:

        Mi cabeza tiene varias teorias y la que más me ha rezumbado es la que deje d ser princesa…… porque se quita los enemigos tan malos que tiene que nada más quieren acabar con ella(aunque me supongo que si llega a renunciar tendrá que ser, después de que hallan salido a la luz sus fechorias), Se evita las preocupaciones esas de k si tiene que comportarse asi,que no debe portarse asi…deja de sufrir tanto xk a ver si la han hecho llorar desd k entro al palacio y más importante aun se puede quedar con el amor de su vida

        Si se queda como princesa tendrá que cambiar y ser un poco más dura y más lista… y a sabemos que tiene a un galán que la protege pero esto no va a pasar siempre.. así que tendrá que ponerse las pilas…..

        Como veo con lo de la bolsita y a ello aunado que nuestro oppa se hecho al presidente d enemigo nos vienen capitulos algo dificiles con un lio tremendo….. profe bobo xk confia en Dan, que no ve que es igual d venenosa que la bruja a la que ama

  4. cieni dijo:

    a mi el capi me encanto….yo le hubiera gritado y requete gritado que si a hae young….mil veces…
    la conversacion del principio la encontre genial… como le hablaban a la persona amada pero abrazando a otra uff! momentazo! y pa k decir el final…brillante… de esos k te tienen con en el alma en un hilo toda la semana…espero que salga pronto el capi…porque ya no me kedan uñas de la emocion!

    • Nuna dijo:

      Uysss, esa conversación del principio, qué buena imaginación la de los guionistas. La dejé a mitad porque es imposible reproducirla medianamente bien si no es que se ve… Es bestial.

  5. Marie dijo:

    El diplomatico me confunde, por momentos parece querer acercarse a ella, y por otros alejarla…imagino que es por el hecho de que siendo ella princesa, lo de ellos no es muy posible, pues el “pueblo”, no estaría de acuerdo en que ella se uniese a un funcionario publico perteneciente al grupo que maneja los asuntos de la monarquia y que mas ansias tuvo de que se restaurara. Además imagino lo confundido que debe estar, digo quizas por eso se acerca y la aleja despues…el piensa que su padre tuvo que ver con la muerte del padre de ella, e imagino que ese sentimiento por asi decirlo de culpa, hace que sienta que debe protegerla y cuidar de ella por siempre pero sin aspiraciones a mas, puesto que el hijo del asesino no puede estar con la hija de la victima verdad? menos si ella se llegara a enterar….uffff que situacion de verdad…aunque ella dejara de ser princesa, la sombra del crimen perpretado por el padre de el, podria dejarlos ser felices??? ….bueno pero es una comedia romantica verdad? asi que debe haber final feliz!!!

    • Nuna dijo:

      Está colao hasta las trancas, lo que pasa es que yo pienso que su plan para quedarse con ella es obligarla a renunciar a ser Princesa, y por el fin de este capi, ya lo tengo claro. Por eso a veces le gasta las trastadas que le gasta.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .